20

"Morax", El Arconte Geo. Él será tu aliado en el futuro.

¿Porqué precisamente tiene que ser Morax? recordando toda la segunda parte de la misión de Zhongli, este comenta que no puede decir nada porque tiene un contrato. Ese es el problema aquí, si en la actualidad él tiene un contrato que no le permite revelar información, ¿cómo puedo confiar en él?.

Por supuesto, se que es un hombre honesto y que no mentiría sobre algo, eso no hace la diferencia. Morax como aliado o enemigo es peligroso, en definitiva no entiendo porque el sería el aliado ideal.

— ¿No hay una segunda opción? — pregunté teniendo la esperanza de que pudiera haber otro aliado en este mundo.

Rukkhadevata uso su poder para quitar los rastros del conocimiento prohibido en el cuerpo del Rey de la arena. Deshret frunció su ceño como si sintiera dolor, este poco a poco desapareció conforme los rastros del conocimiento eran eliminados de su cuerpo. El rey sufría demasiado, ya que al ser el  más contaminado, era normal.

— No, yo prefiero mantenerme al margen de lo que suceda en Teyvat, así que no puedo ser tu aliada — dijo con sinceridad y sin apartar la vista de su viejo amigo —: Con la excepción de dos Arcontes, el resto es fiel a Celestia, pedirle una alianza a ellos sería peligroso ya que pueden entregarte a los Dioses Superiores. Morax es fiel así mismo y a sus contratos, puedes llegar a un acuerdo con él y yo como dije, prefiero mantenerme al margen.

Alcé una de mis cejas con curiosidad mientras me cruzaba de brazos.

— Incluso si hay una Arconte de la Justicia, ¿no es buena aliada?

Me sorprendía que Rukkhadevata pudiera hablar así del resto de los Arcontes. No es que la considerará hipócrita, pero si lo dice de esa forma, tiene que haber un motivo.

Ella me miró a los ojos por unos segundos.

— ¿Crees que de verdad existe la justicia? — mis ojos se abrieron con sorpresa ante sus palabras. Tenía razón, si lo pensaba bien en este mundo no había justicia, nadie es justo —: La justicia y la sabiduria son confusas para muchos, si nadie los logra comprender al momento de pensar que conocen el significado real, lo usan de forma incorrecta. Las guerras están siempre presentes, no importa que tanto el mundo quiera la paz, este no se librará de ellas. En la libertad cualquiera puede hacer lo que quiera, iniciar guerras, tener conflictos y sin que nadie te detenga. Tal vez los únicos que se salvan son el amor y los contratos. Ahora si logras entender esto, es porque sabes a qué quiero llegar.

Sin dejar de cruzar mis brazos y con una expresión seria hablé.

— En pocas palabras dices que nadie entiende el concepto real — la diosa del bosque me miró con una pequeña sonrisa, ella asintió en silencio para luego regresar su atención a su amigo. Observé la rama en mis manos, sentí la mirada de Lumine puesta en mí, decidí no mirarla, en cambio cerré mis ojos para pensar un poco.

¿Qué haría mi hermana mayor en estos casos? ¿Qué haría la menor si estuviera en mi lugar? Estoy seguro que ambas tendrían una decisión distinta a la mía, podrían elegir luchar por ellas mismas sin un aliado o bueno, conociendo a la mayor ella aceptaría pedirle ayuda a Morax. Yo en cambio, no sabía que era lo mejor, buscar un aliado distinto también era una buena opción.

OH

En ese momento, una brillante idea se cruzó por mi mente.

Rukkhadevata había sugerido a Morax de los actuales Arcontes, pero dentro de unos años en el futuro, los nuevos Arcontes tendrán una nueva ideología que ella no conocería, en cambio yo sí y sabía a quién podía convertir en mi segundo aliado. Golpeé la palma de mi mano izquierda con mi puño derecho, de hecho ella será una buena opción.

Para pedirle a ambos una alianza, había que pensar en lo que podía darles, Morax es más difícil porque es impredecible. En cuanto a ella, si la historia sigue avanzando como hasta ahora y ella carga con esa maldición, entonces puedo extenderle mi mano para ayudarla, también será necesario buscarlo a él. Con una sonrisa en mis labios, miró a Lumine que me miraba con curiosidad.

— Tenemos un dragón que buscar.

Rukkhadevata y Lumine me miraron sin entender, en especial la rubia.

— ¿Un dragón? — asentí varias veces con un gesto de cabeza. No soy del tipo de persona que va y cría cualquier ser que se encuentra por ahí, pero tal vez pueda lograr algo al encontrarlo — ¿Qué haremos con un dragón?

— Pues criarlo y ¿darle de comer? No lo sé, puede viajar con nosotros por unos años, tal vez.

[La Reina Mayor Rukkhadevata no está de acuerdo con tu decisión]

Rukkhadevata en ese momento me miró con los ojos abiertos llenos de sorpresa, ella ya había captado la idea de a quién quería buscar, eso me ayudó a saber que ella está informada de ese tema.

— ¿Hablas del Dragón Hydro? — de nuevo asentí, ella frunció el ceño —: No puedes ir a buscarlo y sabes bien porque, no eres tú quién debe encontrarlo.

— Yo soy quién trazara los hilos del destino en Teyvat, en el destino que yo creé, seré YO quién lo encuentre y no otra persona — dije con firmeza mirando los ojos de la Arconte que me miraba con preocupación y temor.

Entendía su preocupación, yo también lo estaba porque cambiar la historia de Teyvat no será nada fácil. Cualquier cambio que haya, descencadena un problema el cual debemos resolver, sin importar que tan grande sea. Una risa me saco de mis pensamientos, al mirar a la persona me di cuenta que se trataba de Amón quien había soltado una risa, su aspecto se veía mejor y más tranquilo.

— Un niño que ha llegado a este mundo busca cambiar el destino, sin saber que lo primero que debe hacer es eliminar las barreras que retienen a este planeta.

Lumine bajo la mirada, parecía comprender lo que él quería decir con esas palabras, Rukkhadevata tenía una expresión triste pero sin duda ella también sabía de lo que hablaba, y yo tenía la ligera sospecha de que se trataba.

— ¿Te refieres a que "el cielo es falso"? — pregunté esperando que esa fuese la respuesta correcta. Al-hamar solo me miró con una sonrisa burlesca, debo confesar que esté dios es irritante.

— En realidad, Teyvat es un mundo dentro de otro mundo más grande — comenzó a explicar Lumine, nosotros la miramos con atención —: y la isla en el cielo, es un clon de la verdadera Celestia. Para entrar a este mundo o a salir de el, solo hay que cruzar la puerta que se encuentra en ambas islas.

Lumine sonaba triste y a su vez molesta, lo entendía ya que ella y su hermano no habían logrado salir de Teyvat, la diosa desconocida los había retenido en ese momento para luego separarlos. Yo había sido testigo de eso en dos ocasiones, en el juego original y cuando llegue a este mundo. Deshret asintió a las palabras de Lumine.

— Lo que has dicho es cierto, sin embargo, la verdadera barrera, es el Ciclo Samsara que retiene a este mundo y que fue implantado por la misma Celestia — de manera simulada, Deshret llevo su mirada a la Arconte Dendro. Me costó un poco entender a qué se refería, pero la mención del Ciclo Samsara solo se había hablado en una nación, el Irminsul era la respuesta.

Eso me recordó a lo sucedido con el Irminsul del juego original, Dottore había logrado quemarlo desde la raíz con el fin de experimentar que ocurrirá al eliminarlo. Eliminar el Irminsul era peligroso según Nahida había dicho, porque contenía información de todas las personas que existían y existieron en Teyvat. El mundo no desaparecía, pero sí los recuerdos que este mundo tenía.

Lo que sucedió al final fue que Wanderer logro su venganza eliminando a Dottore y para recuperar los recuerdos de Teyvat se utilizó la rama del Irminsul entregada durante la Misión Arconte de Sumeru y los recuerdos del personaje principal. No, Teyvat no desapareció en ese momento y hasta donde yo me quedé de la historia, tampoco.

— Ya veo, un Ciclo Samsara — murmuró llevando una de mis manos a la barbilla.

Hay muchas cosas que no puedo revelar del futuro, pero puedo confirmar algunas cosas que son ciertas. Por ejemplo, ese Ciclo Samsara que ha reiniciado Teyvat cada cierto tiempo; en cada Ciclo Samsara llegaba un descendido y la historia que se le añadía a estos Ciclos Samsara eran diferentes. Ninguno de ellos terminaba bien, pues no llegaban al final y la historia no se cumplía por completo, pues muchos de los descendidos tenían ideales distintos, esto fue el detonante principal.

Esto me hizo pensar, ¿que soy yo además de "aquel que trazara el destino"? ¿Un descendido? Tendría lógica ya que vengo de otro mundo a la vez, no ya que mi mundo es diferente sería más bien de otro universo. Nunca fui bueno para eso de la astrofísica y astronomía, agradezco que por lo menos me sepa el nombre de los planetas existentes además de la Tierra.

— Eso no importa por ahora — digo queriendo quitarle la preocupación, después de todo tampoco era lo primordial a tener en cuenta —: lo que me importa ahora, es evitar los eventos que sucederán en el futuro, eso los incluye a ustedes dos.

Cuando hago mención de esto, apunto a los dos dioses frente a nosotros. Lo que suceda en Sumeru es lo más importante, ya que estoy aquí quizás pueda evitarlo. Ninguno de los dos parecía convencido ante la decisión que estaba tomando, Amón no estaba dispuesto a abandonar lo que intentaba hacer, su muerte era algo que él buscaba y estaba dispuesto a eso.

— Yo no cooperare contigo, mi trabajo para entregarte la rama de Irminsul está hecha — dijo Rukkhadevata, sentí las intenciones de Lumine para querer hablar, estirando mi brazo la detuve —: He reinado Sumeru por muchos años y como protectora de Irminsul estoy dispuesta a cumplir con mi destino.

Deshret la miró de reojo, lo notaba, notaba la preocupación que sentía por ella en el fondo de su corazón. Él era el único que no sabía que destino le esperaría a Rukkhadevata en el futuro, mucho menos el odio que la gente del desierto sentirá por ella creyendo que era la culpable de que su dios muriera.

— Si es lo que deseas, no puedo evitarlo — sonrió de forma arrogante mientras alzó los hombros, luego miró al dios sentado sobre el suelo por unos segundos antes de apartar la mirada —: No se cuál fue el motivo de Astaroth de traerme a este mundo, pero cualquiera que haya sido tomaré mi propio camino. Iré a Liyue y hablaré con el Arconte Geo, también buscaré al Dragón Hydro.

Mire a Lumine, con una señal le dije que me siguiera para poder irnos. No pensaba irme de Sumeru, mucho menos del desierto, necesitaba resolver el asunto del Eleazar y evitar la muerte del dios de la arena. No importa que tan egoísta podía sonar mi decisión, estoy dispuesto a cumplir con mi palabra para salvar este mundo.

[El Rey Deshret sospecha que mientes]

Sonreí en mi interior, ese dios por muy irritante que sea, sabe leer a la gente. No importa, haré lo que pueda antes de viajar a otra nación. Lumine dio media vuelta y se colocó a mi lado, ambos caminamos hacia la salida del Palacio de Deshret cuyo nombre no recordaba.

— ¿Cuál es tu plan, Calisto?

Una vez que abandonamos el palacio, Lumine se me acercó lo suficiente para que ningún humano o ser con buen sentido auditivo nos escuchará. De hecho, habían muchos de ellos, seres de largas orejas que me recordaban a Tighnari, odio los nombres raros porque se me olvidan lo único que se es que son de su misma raza.

— Nos quedaremos en el desierto por un tiempo, princesa — respondo regalándole una pequeña sonrisa, ella asiente estando de acuerdo con mis palabras.

— Entonces busquemos un lugar donde quedarnos, supongo que no querrás que sepan que estamos aquí.

Ella tiene razón, no quiero eso. Miró por encima de mi hombro a Hermanubis quien nos sigue a un paso más alejado junto a otros guardias más y un Shuna del Valuka, por un momento tuve la impresión de ver a Cyno y a Tighnari, detuve mis pasos mientras tomaba la mano de Lumine.

— ¿Qué pasa?

— Veo que se dio cuenta de mi presencia.

Mi respuesta a la pregunta de Lumine fue interrumpida por la presencia del sacerdote que llegó al momento, Lumine frunció el ceño. No me había dado cuenta hasta que lo tuve frente a mi, pero era enorme con un cuerpo demasiado musculoso.

— Tampoco puedo fingir que no me di cuenta — digo con una sonrisa, puede ver cómo la comisura de sus labios se curvaron, no podía ver sus ojos ya que la máscara los cubría por completo —: ¿Por qué nos han seguido?

Hermanubis miró a Lumine y luego a mi, alcé una ceja con curiosidad.

— El Rey Escarlata me ha pedido que los guiará a su hogar temporal.

Tanto Lumine como yo, nos miramos entre nosotros con sorpresa, pronto la confusión llegó a nosotros. Ese rey era extrañamente amable con los forasteros o quizás es mi impresión.

— ¿Es para vigilarnos?

— No, el rey lo preparo con el fin de recibirlos como sus invitados.

Quién hablo fue el Shuna del Valuka, su cabello era medio largo de un rubio cenizo, era muy diferente al Tighnari del juego original aunque su rostro tenía similitudes. Tal vez porque son descendientes que tienen un rostro con similitudes parecidas. Igual que Tighnari, este tenía una mirada amable. Por un momento mire a Lumine para buscar su opinión al respecto, sin embargo ella no me miró en ningún momento, sólo abrió su boca para aceptar.

— Agradecemos su hospitalidad.

Así es como terminamos regresando de nuevo al palacio. Yo solo me sentí feliz porque ahora probaría vivir en el desierto, sería una nueva aventura y experiencia que esperaba disfrutar.

•••

¡Hola! Gracias por esperar por esta nueva actualización. Espero que el capítulo de hoy les haya gustado.

Sí, Calisto tiene planeado buscar a Neuvillette y enseñarle un poco sobre los humanos. El propósito de esto si no lo han entendido, es que busca ganar un aliado más de la nueva generación de Arcontes, esperemos que Neuvillette acepte ayudar a Calisto en el Futuro.

También, les quiero agradecer por las casi 10K de visitas. Gracias a ustedes, la historia va creciendo poco a poco, aunque su ritmo es lento, se que será un gran historia. Por cierto, recuerden que todo lo que se cuenta en esta historia es ficticio y nada real, no tiene relación con el Lore del juego original, tan solo uso mis propias ideas y teorías.

Una vez más, gracias por todo.

Nos vemos en la próxima actualización.

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