No eres tú.

Personajes y las imágenes utilizadas en la historia no son de mi propiedad. Todos los derechos a sus creadores.


Lenguaje y contenido fuerte y explícito.

Agradezco las portadas de yan_skiblue y de Mónica tadakatsue.
Una disculpa por la redacción.

©® Historia con derecho de autor.
No se permite, copiar, adaptar ni tomar prestada.

<<>>, " ": Son pensamientos del personaje.

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" Dar por un querer la vida misma sin morir, éso es amor . . . no lo que hay en tí."











Eran las ocho de la mañana, los sonidos de la ventisca arreciaban. Abrió los ojos tratando de enfocar donde se encontraba, le dolía horrores la cabeza cómo si se hubiera emborrachado la noche anterior, intento moverse Pero un cuerpo cálido y desnudo se encontraba aferrado a su pecho y las piernas entre las suyas, intento de nuevo levantarse pero su cabeza martilleaba el cuarto giró haciéndole cerrar los ojos con fuerza. « Maldita sea quien diablos estaba en su cama y para colmo desnudos, y esta maldita sensación de estar hundiendose, no podía ni moverse.». No se había sentido así de mal desde que pescó un buen resfriado a los 15 años. Cómo pudo se tocó la frente se sentía sucio y bañado en sudor. El otro cuerpo se movió acurrucándose con más fuerza cerca de él , para colmo sentía cómo sus piernas acariciaban su miembro con las rodillas de forma inconciente, si hubiera podido habría saltado fuera de la cama. Quitó un brazo que estaba abrazando su pecho, y con un gran esfuerzo se deslizó cómo pudo hacía el costado de la cama, su miembro medio despierto se erizo al sentir el frío de la habitación, seguro se había dañado la calefacción, tendría que encender la chimenea, pero su cuerpo no cooperaba sentía un sudor frío que le recorria la frente y todo el cuerpo, comenzó a tiritar y a castañearle los dientes sin poder evitarlo, en el último giro cayó de la cama sobre la alfombra. La otra persona se enderezo inmediatamente ante el sonido.



- Sesshomaru?


Se levantó desnuda a buscarlo en la semi penumbra y lo vió en el piso, rápidamente se inclinó para ver qué no se hubiera hecho daño.


—  Qué te pasó?

Sesshomaru con los ojos afiebrádos la miró con molestia diciendo con voz entrecortada.

— Qué . . haces . . . Tú . . . aquí.


Cataleya luchaba por tratar de levantarlo.


— Qué parece que hago? Ayudarte, has tenido mucha temperatura toda la noche y al parecer sigues igual, creó que hay que darte un baño tibio para bajarte la fiebre, anda guapo ayúdame a levantarte para llegar al baño.


Sesshomaru trato de separar sus brazos para que no lo tocara pero no pudo, entonces ella lo tomó del brazo, luego por la cintura y cómo pudo lo sostuvo hasta llegar al baño, lo sentó en el sanitario mientras prendía la luz y llenaba la tina, Sesshomaru apartó la vista, ella estaba completamente desnuda sin preocuparse de cubrirse, el puso su mano sobre su miembro tratando de cubrir sus partes, Cataleya sonrió sin voltear a mirarlo.


— Ni te preocupes, ya he visto la maravilla que guardas ahí. Eres bello de los pies a la cabeza guapo, no me puedo imaginar lo feliz que puedes hacer a una mujer.



Sesshomaru la miró molesto con su semblante frío, está mujer se estaba poniendo impertinente, y él cómo un inútil.


— Qué . . . hacías en . . . mi cama . . . y así.

Señaló con la mano temblando su cuerpo desnudo. Diablos! por qué tartamudeaba, no dejaban de castañearle los dientes.


— Te escuché gritar y, fuí para ver qué ocurría. Te encontré todo frío y con fiebre, lo único que se me ocurrió fué abrigarte y darte calor con mi cuerpo. Vamos ya está listo.


Se acerco para ayudarlo a entrar en la tina, Sesshomaru no tuvo más remedio que dejar que lo sostuviera, no podía dejar de temblar. Finalmente tuvo que meterse con él para sostenerlo pues se desvaneció por el esfuerzo, y la fiebre no cedía. Se acomodo tras el y con una esponja daba masajes en su frente y su pecho, lo dejó por un rato hasta que lo sintió más fresco, salió de la tina acomodando la cabeza de Sesshomaru que de vez en cuando se quejaba, debía estar muy mal para no estar conciente. Cómo pudo le lavó el pelo y tallo su cuerpo, se entretuvo admirando semejante hombre, era hermoso. Se imagino lo feliz que debió haber estado kagome al tenerlo, no sabía la razón de su separación pero de algo estaba segura, ahora estaba sólo, haría todo lo posible por conquistarlo. El agua se enfriaba y no quería que enfermara más, dejó salir el líquido. Lo seco lo mejor que pudo trajo varias sábanas limpias y con mucha dificultad logro sacarlo de la tina y ponerlo sobre las sábanas de ése modo lo arrastró hasta la habitación donde lo coloco sobre una especie de colchoneta que encontró. Encendió la chimenea , después de dejarlo arropado salió al pasillo hacia su recamara, se puso pantuflas y un mono completo abrigador, no se molestó en ponerse ropa interior pues seguro tendría que darle calor de nuevo. Una sonrisa cruzo sus labios mientras preparaba el desayuno, por lo menos no la había corrido, bueno, realmente no había podido hacer nada por evitar que lo tocara más que arrojarse por la cama, un ácto bastante infantil, pero lo comprendía, seguro estaba en la depre de la pérdida por terminar su relación con kagome. La jefa le caía bien, no era prepotente además de proporcionarle un departamento al traerla desde Canadá, la inició en este oficio muy bien pagado y ahora que su sueño de cantar por fin se había convertido en realidad no podía pedir más. Ésto era un bono extra, estar al lado del hombre que siempre llamó su atención era toda una ganga, y más al saber que estaba sólo. Termino de acomodar las cosas y se encaminó a la habitación con la charola en mano, abrió la puerta con cuidado y escucho, la ventisca seguía igual,por lo menos ya no se sentía helado. Se acerco para tocarlo, aún seguía con fiebre, lo movió para que despertara, darle algo de beber y medicamentos para ayudarle a bajar la fiebre. Satisfecha por haberlo logrado, se dedicó a comer, no dejaba de mirarlo. No sólo era bello también talentoso, una caja de sorpresas en si, además de serio y profesional. Jamás lo había visto coquetear con nadie, la única con la que miró que tenía una relación fue kagome. Recordó ese día en el bar, jamás había visto sonreír a Sesshomaru mucho menos exhibirse de ese modo, pero el beso que compartió con ella fué . . . De amor puro. Le intrigaba saber que paso para que lo abandonara de la noche a la mañana, ella hubiera dejado todo si él la hubiese mirado cómo lo hacía con kagome.
Después de dejar todo en la cocina se  baño y volvió para ver cómo seguía, ahora estaba muy frío, así que con un suspiro se desnudó de nuevo y se recostó con él, está vez abrazándole por la espalda. Ella era muy alta, aún así no abarcaba todo el gran cuerpo de Sesshomaru. Lo toco a su gusto mientras hacía fricción para darle calor, tenía un vientre de infarto, todo el era dureza y músculos, se aventuró a tocarle los rizos que rodeaban su bien dotado miembro. Mmmm . . . Duro pero suave, deslizó sus dedos hasta acunar los testículos duros y apretados por el frío que recorría su cuerpo. Siguió acariciando esa parte, no sentía vergüenza alguna por explorar el cuerpo de un hombre, y menos de uno cómo Sesshomaru. Tocarlo era sensual . . . Poseerlo sería gloria pura . ... O el mismo infierno, pero estaba segura que sería un gusto ser quemada por su piel. Su entre pierna se estaba calentando con sólo acariciarle. Tomó de nuevo su miembro dormido por la fiebre y el frío, lo deseaba pero quería que el estuviera despierto para que sintiera sus caricias. Siguió tocándolo acercando los senos a su espalda y las caderas a sus nalgas, Sesshomaru se removió.

— Ka . . .gome.



Murmuraba quedamente y la maravilla ocurrió. Su miembro cobro vida entre las cálidas manos de Cataleya, por un momento se quedó quieta, finalmente sólo se pegó a su espalda. Esa no era la reacción que esperaba con el nombre que deseaba escuchar. Claramente la llamaba a ella, una opresión se dejó sentir en su pecho, algún día su boca pronunciaría su nombre cuando su cuerpo se exitara entre sueños, además estaba enfermo. No se aprovecharía, no esté día . . . No con su recuerdo entre los dos.



******†******†




Midoriko despertó y se estiró con languides, una mano grande y cálida descansaba sobre su seno izquierdo y una pierna sobre su cadera, sonrió. No había sido un sueño. Suspiró, le dolía todo el cuerpo, hacia muchísimos años que no hacía ejercicio de este típo, su cuerpo entrenado en estos menesteres estaba algo oxidado. Se levantó apartando con cuidado la pierna de Demetrius que con un gruñido se acomodo boca abajo dejándole ver su delicioso trasero. Era una pervertida y le encantaba a fin de cuentas era su marido. Se puso panties únicamente y luego una bata abrigadora, salió al pasillo, necesitaba ver a Raizo. Ya era de noche y había descuidado sus deberes de madre. Abrió la puerta de la habitación de su hijo encontrandolo vistiendose para salir.





— Madre?

— Cómo estás hijo. A dónde vas?




Raizo  volteó, y así se quedó por un momento. Se acerco abrazándola.
Midoriko respondió la muestra de cariño.



— Hace muchos años que no te veía . . . Tan feliz . . . Desde que padre vivía.

Midoriko suspiró, no esperaba ese comentario de parte suya.

— Crees que estoy mal?

— Eres joven y muy bella madre, se que extrañabas a padre y necesitas a alguien.

— Te tengo a tí, a Naguna . . . A los bebés.

— Lo sé, pero por mucho que yo te ame, no te puedo dar todo lo que necesitas.

— Eres muy importante en mi vida, no quiero que pienses que me he olvidado de tí.

— Siempre serás mi madre, y así te quiero. Demetrius . . . es un buen hombre, el mejor que ha llegado a tu vida.

— Pero . . .

Raizo se separó centrando sus ojos sin luz en su rostro.

— No hay pero . . . Él está advertido desde hace tiempo.

Midoriko sonrió con los ojos acuosos.

— No se que pude haber hecho para merecer un hijo cómo tú. Te quiero hijo.

Raizo le beso las manos.

— No llores Khaleesi, yo soy el afortunado por haberme acogido en tu vida y darme un lugar en tu corazón.

Midoriko sonreía llorosa acariciando sus mejillas y su cabello.

— Ya no llores, tienes que cumplir tu rol de madre.

— Por qué?

— Kohaku quiere hablar contigo, seguro te pedirá permiso para cortejar a Naguna.

Midoriko abrió mucho los ojos, y después sonrió.

— Cómo que ya se estaba tardando, no creés?

— Se tomaba su tiempo. Debo admitir que ha sido muy paciente, ella es . . . Difícil.

— Lo sé . . . Hoy también irás?

— No . . . Hoy me quedaré, estará tranquilo durante un tiempo.

— Entonces, hoy vendré a cantarte antes de que duermas.

Raizo se detuvo en la puerta.

— De veras? Es que yo pensé . . . que ahora que están los bebés . . . Demetrius . . .

— Te dije que nada cambiaría, más bien . . . Te pido perdón por mi descuido. No volverá a pasar, mientras tú quieras yo vendré todas las noches a revisar que duermes bien. Dime, te hirieron?

— Sólo un poco, nada de importancia, Naguna ya me curó.

Raizo regreso para abrazarla muy fuerte.

— Gracias. . . Por no olvidarte de mí.

Midoriko lo lleno de besos en el rostro, sabía qué a nadie permitía que se le acercara tanto. Y lo abrazo de vuelta.

— Eres mi hijo, no lo olvides. Iría hasta el infierno por tí de ser necesario. Ahora vamos, para que aterrorizes también a kohaku.

Ambos sonrieron cómplices, antes de salir de la habitación.



*******†********†








La ventisca había amainando por lo menos lo necesario cómo para que Jack, llegará con un montón de proviciones. El clima se estaba poniendo más y más denso, serían días propicios para descansar y dejar que Sesshomaru se calmara. Lo pondría a trabajar y para cuando la tormenta terminara pudieran grabar algunas canciones.

Se encaminó a la habitación de Sesshomaru, estaba totalmente en penumbras, sólo el crepitar de la leña en la chimenea rompía con el silencio reinante. Con cuidado trato de enfocar la vista pero, en la cama no se encontraba nadie, camino un poco más rodeandola. Y ahí frente a la chimenea en un futón se encontraba Sesshomaru y . . . No distinguía quien era la otra persona. No podía ser . . .

Sesshomaru durmiendo con una mujer. Se acerco y pudo distinguirlos. Ella se removió sacando su brazo mostrando un seno. Jack palideció. Cómo era posible . . . En que momento?

Ésto se lo tendrían que explicar cuando despertaran. Se hiba a retirar, molesto pero Cataleya habrio los ojos enfocando a la persona de pie a un lado suyo. Se tallo un poco los ojos y retiró las mantas. Salió de la cama improvisada totalmente desnuda, sin vergüenza de que la mirase se puso el mono y las pantuflas. La cara de Jack era todo un poema. Lo saco de la habitación para hablar afuera.


— Brrrr . . . Que frío está aquí, estaba tan calientita. Por cierto la calefacción está dañada necesito que la revises.  Qué horas son? Por cierto a que hora llegaste?

Jack la miraba molesto y con el seño fruncido.

— Es tarde, traje proviciones. La calefacción no funcionará hasta mañana pero hay leña suficiente. Ahora dime. Qué haces aquí? Desnuda y en la cama con Sesshomaru!!!


Cataleya se servía un café y preparaba lo necesario para alimentar a Sesshomaru además ya era hora de darle las pastillas  para la fiebre.




— No pude irme, me quedé dormida.

Volteó a mirarlo con una sonrisa socarrona por encima del vaso, esperando la reacción de Jack quién ya estaba poniéndose pálido del enojo.

— Y . . .

— Y?


— Cataleya no juegues conmigo. Conozco a Sesshomaru y a menos que estuviera totalmente borracho o drogado no me creo el cuento de que te invitara alegremente a compartir su cama por que tenías frío . . . Mucho menos que permanecieras en ella.


— Ok, conoces al guapo un poco mejor que yo. Te diré que no ha pasado nada, no que yo no quisiera. .  . Está enfermo, ¿Contento? Estaba durmiendo y me desperté por qué lo escuché gritar, resultó que estaba ardiendo en fiebre y frío como hielo. Lo tape y le di calor con mi cuerpo, fin de la historia. ha si, lo bañé para bajarle la temperatura que luego lo desmayo y cómo no estaba conciente pues lo arrastre cómo pude cerca del fuego. Está haciendo demasiado frío.

Caminando por la cocina terminó la cena para los dos, y se encaminó de nuevo a la habitación. Jack la siguió, aún no terminaban de hablar.
Entró y puso la charola en la mesita a ún lado de la chimenea. Se acerco a tocarlo y tenía fiebre de nuevo.
Lo destapó e intento levantarlo.


— Qué? Te vas a quedar mirándome?
Ayuda!! Está con fiebre de nuevo tenemos que ponerlo un rato en la tina.

Jack se apresuro a ayudar. Diablos!! Cómo pesaba y como no, era henorme. En lo que lo trasladaban al baño Cataleya se desnudó después de colocarlo en la tina y se metió con él para mojarle la cabeza y los hombros.

— No me digas!! Ésto has estado haciendo con él?

Cataleya asíntio.

— Ha estado muy inquieto y habla mucho cuando la fiebre se eleva demasiado. ¿Sabes si hay algún médico disponible o puedes hablar con alguno?

Jack aún estaba estupefacto mirando a Sesshomaru inconciente y desnudo en la tina con Cataleya como . . . Como una pareja. Por dios!! Si se enteraba Sango, o . . . KAGOME!! Madre, no, él sería historia. Nervioso comenzó a llamar a varios lugares hasta que contacto un médico que le Dijo lo que podía hacer y que le mandaría medicamento en cuanto se calmara la tormenta. Lo que hacian por lo pronto estaba bien. Volvió su mirada a la chica. . .
Cataleya le apartaba los mechones húmedos del rostro con cuidado y cariño, pasándole la esponja por el pecho, tragó grueso. Ésto no estaba nada bien y lo sabía, alguien saldría lastimado.



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CONTINUARÁ . . .


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