La visita inesperada.
Personajes y las imágenes utilizadas en la historia no son de mi propiedad. Todos los derechos a sus creadores.
Lenguaje y contenido fuerte y explícito.
Agradezco las portadas de yans_kiblue y de Mónica tadakatsu.
Una disculpa por la redacción.
©® Historia con derecho de autor.
No se permite, copiar, adaptar ni tomar prestada.
<<>>, " ": Son pensamientos del personaje.
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"Cada vez que te beso me sabe a poco, casa vez que te veo me vuelvo loco"
- Ni Chris Evans ni Tom Holland, este es el hombre más bueno que he visto.
-Y dices que lo viste en el campus.
Kagome frunció el seño al oír al grupito de universitarias con sus risas tontas y sus comentarios sobre algún estudiante.
- No creo que estudie aquí, nunca lo habíamos visto antes, pero me encantaría que estuviera en alguna de mis clases.
- A mi me gustaría más tenerlo en mi cama!!
Todas rieron ante el comentario.
- Yo creo que lo he visto en anuncios de ropa o algo así.
- Bromeaba? Y como es que no lo hemos visto nosotras.
Las voces se perdieron en la distancia a medida que se acercaba a su cubículo, pero se dió cuenta, de que el número de estudiantes aumentaba conforme avanzaba por el pasillo, al punto de que casi, no podía avanzar, de hecho tuvo que empujarlas del camino.
Si, pasaba algo raro. Nunca había visto tanto interés por el departamento de economía. No sabía que pasaba, hasta que llegó a las puertas de su oficina.
Sesshomaru estaba ahí, vestido con una gabardina larga de cuero, estaba apoyado en la pared, con los brazos cruzados frente del pecho. Su actitud indiferente aumentaba su magnetismo. Cuando terminó de evaluarlo, sonrió al ver su mochila de cuero entre sus piernas, debió haber regresado por la mañana por eso aún traía el poco equipaje con el que viajaba. Tenía los lentes oscuros puestos y llevaba el pelo recogido en una cola baja.
- Qué hacés aquí? Deberías estar descansando.
Pasado el momento de asombro, le pregunto al llegar a la puerta.
- Te estaba esperando.
Volteó a hechar un vistazo a la multitud de estudiantes, ahora ya sabía la razón, estaban todas juntas por culpa de Sesshomaru.
- Pues deberías haberme dicho que vendrías, no creo que al departamento de prevención de accidentes le hiciera gracia que el pasillo este atestado.
Sesshomaru mostró una lenta sonrisa.
- Lo siento.
Kagome casi tira los papeles que traía al verlo sonreír, habrio la puerta para dejarlo pasar.
- Vamos entra, antes de que decidan invadir mi oficina, pero antes déjame ahuyentarlas.
Sesshomaru se retiró los lentes, mientras recogía la mochila y entraba en el cubículo. Enseguida ella se dirigió a las estudiantes que miraban con asombro que la profesora conocía al adonis.
- Ven lo interesante que es la economía? Acaban de ver a una eminencia mundial en el campo de la economía y relaciones internacionales. Si quieren ver hombres así todos los días, deberían de cambiar de carrera, además de tener el privilegio de compartir materias con él.
Cuando cerró la puerta descubrió que Sesshomaru la miraba con diversión.
- Era necesario mentir?
- Oye! Mi labor es atraer estudiantes a mi clase, si puedo aprovecharme de tí en algún sentido, te juro por dios que lo haré.
- Por Dios?
Kagome con una sonrisa, sólo le hizo un ademán con la mano, mientras dejaba caer una pila de libros que movió del escritorio.
- Vamos, cómo si tú nunca hubieras utilizado el sarcasmo, en fin, ¿en que te ayudo?
- Explícame eso de, " aprovecharme de tí en algún sentido" . . .
- Te molesto acaso?
La forma en que lo dijo y su mirada penetrante, la pusieron nerviosa.
- No me molesta la situación, digamos que lo que me molesta, es el efecto que causas dónde quiera que vas.
- Por qué?
Suspiró al momento que ponía los libros en los estantes.
- Por qué parece que la gente, se ha pasado la vida al pendiente de tí intentando complacerte.
Frunció el semblante mirándola directo a los ojos.
- Estás muy equivocada Kagome, te aseguro que mi vida, nunca ha sido fácil, y deberías considerarte afortunada por no haber tenido la infancia que yo tuve.
Su tono de voz molesta, y la cruda sinceridad de sus palabras, la dejaron perpleja, sintiéndose como una tonta celosa.
- Lo siento, no lo sabía.
- La gente juzga muy pronto a los demás sin conocerlos, juzgan su presente y su pasado, pero la mayoría de las veces las sonrisas esconden un gran dolor, lo que las personas muestran al mundo, sólo es una pequeña parte de lo que se oculta a la vista, y es muy probable que lo que se oculta este lleno de cicatrices y grietas que se encuentran en lo profundo del alma.
Tenía razón y ahora se sentía culpable por hablar a la ligera, siempre había sido un defecto de su carácter, y aún, luchaba por corregirlo, se sintió realmente mal, como una snob.
- Lo siento y me disculpo, eres muy listo he inteligente para ser tan joven, claro, la edad no tiene aveces nada que ver.
Sesshomaru soltó un resoplido de burla.
- Ya te he dicho que soy mayor de lo que parezco, y quiero que sepas que nunca me han regalado nada, siempre he tenido que pagar de una forma, o de otra.
Kagome, debidamente amonestada, sólo guardo silencio, mientras terminaba de arreglar los papeles en el archivador.
- Ahora que lo pienso, tienes que ser masoquista por seguir viviendo conmigo, con lo " agradable" que soy contigo.
Sesshomaru le tendió la mano, kagome la tomó, y él aprovechó para jalarla y tomarla de la cintura.
- Hacemos las paces?
- Paz, Sesshomaru.
Contestó ella alzando la vista para mirarlo a los ojos. Sesshomaru bajó la cabeza y tomó sus labios en un beso lento y sensual, mordisqueandole el labio , kagome Jadeó y él aprovechó para introducir su lengua y saborear el interior de su cálida boca, kagome se dejó hacer poniendo las manos en su duro pecho, lo había extrañado y por lo que sentía, bastante. Con un jadeo, kagome se apartó un poco, y con un suspiro, le pregunto.
- Bueno, ahora dime a qué veniste.
Sesshomaru Suspiró, mientras se sentaba y la llevaba con el para acomodarla en su regazo.
- Jack me ha dicho que me puedes ayudar, para tener clases nocturnas y graduarme en la universidad sin asistir regularmente.
Kagome había estado platicando con su amigo, le había comentado que había estado ayudando a Sesshomaru a conseguír por correo su grado de bachillerato y que le interesaba la carrera de economía.
Ella lo había felicitado por ayudarlo a superarse. Pero había un problema, la universidad requería un grado más alto de dedicación y dudaba, que, ahora que estaban a punto de sacar
el primer material del nuevo perfume y la ropa con el rostro de Sesshomaru tuviera tiempo, la promoción requería dedicarle muchas horas, además también estaba la sesión de fotos con la ropa deportiva de Hunder Armour, dónde participarían Sesshomaru, Bankotsu y Cataleya. Varias casas diseñadoras ya estaban en espera para que modelaran sus creaciones de primavera-verano, definitivamente le faltaría tiempo. Pero al verlo decidido a tomar el riesgo y el intenso trabajo, la impulso a ayudarle para que sacará el título en el menor tiempo posible. También sabía por Ayame, que no solo poseía belleza, era inteligente, talentoso y un líder nato, ella también ya había notado varias de esas cualidades, eso lo ayudaría a comprometerse y terminar todo lo que emprendiera.
- Me parece muy bien que decidieras terminar una carrera, te ayudaré, podemos adelantarnos a lo que te vayan pidiendo y te daré clases entre tus trabajos procurando también que puedas descansar.
Sesshomaru no perdía detalle de lo que le decía, sería duro pero estaba acostumbrado a casi no descansar ni dormir, de hecho hasta casi sin alimentarse, pero conociendo a kagome, sabía que no lo permitiría, lo que más le agradó es que pasaría más tiempo con esta preciosidad, y quién sabe, quizás al fin probaría las delicias que escondía el cuerpo de kagome, si sólo con tocarla su lívido se disparaba, el tenerla desnuda y bajo su cuerpo, seguramente lo enviaría al cielo mismo, si es que algo así existiera.
- Sesshomaru, Me estás escuchando?
Él, regreso de su pequeño Nirvana y asíntio a lo que fuera que kagome le estuviera diciendo, ella sonreía y el decidió que estaba hablando mucho, así que tomo su nuca y la acerco a su rostro, tomándole por sorpresa degustando una vez más sus labios, su otra mano viajo de su cintura a sus pechos tocando su pezón endurecido y visible através de la tela de su blusa de manga larga, kagome lanzó un suspiro sintiendo como el calor de su mano le daba vida propia a sus hemosiones, era el cielo estar en sus brazos, Sesshomaru metío su mano bajo la blusa, bajando la prenda de encaje que cubría sus pechos, una oleada de electricidad se distendio por todo su cuerpo, culminando entre sus piernas, con los dedos hizo pequeños círculos en su erecto pezón, y con su lengua dibujaba círculos en sus labios succionando suavemente su lengua, como si su boca estuviera en su pecho, Kagome jadeaba y soltaba pequeños quejidos perdida en la sensual invasión que hacía Sesshomaru en su cuerpo.
Se escucharon unos toquidos en la puerta del cubículo rompiendo el hechizo en el que se encontraban inmersos. Jadeante, Sesshomaru separó su boca de los labios hinchados de kagome, sin dejar de acariciarla, kagome roja y con la respiración entrecortada, trataba desesperadamente de tranquilizar su respiración, Sesshomaru, saco su mano de entre la blusa dándole un último beso, kagome se levantó de entre sus piernas y se aliso la falda, Sesshomaru sonrió, era una imagen encantadora la de kagome con las mejillas sonrojadas y los labios enrojecidos por los besos.
Se apresuró a ver quién tocaba, mientras Sesshomaru trataba de acomodar su endurecido y adolorido miembro. Justo los interrumpieron cuando ya pensaba dónde y cómo al fin hacer suya a esta belleza.
Kagome entrehabrio la puerta y Hoyo, un colega maestro de la facultad, la miraba con un rubor intenso, apartando con evidente vergüenza la mirada de uno de los pechos de la chica.
- Discúlpame si te interrumpo, estás muy ocupada?, o será que regreso más tarde.
Kagome desconcertada y aún aturdida no atinaba a saber que era lo que tenía avergonzado a Hoyo.
- Estoy . . . Un poco ocupada, será que puedas regresar más tarde?
Hoyo volteo a mirarla, y el sonrojo se extendió a toda su cara, estaba como hipnotizado mirando los pechos de kagome, tragó saliva y tartamudeando se jalo la corbata con nerviosismo.
- Este . . . Yo . . . em . . . Po . . . Podría volver, después.
Kagome frunció el entrecejo, no sabía que su colega era tan tímido.
- Está bien, entonces nos vemos más tarde.
Sin contestar, se alejó casi corriendo por el corredor hasta llegar a su propio cubículo.
Kagome extrañada por su actitud cerró poniendo el pasador, con mirada dudosa se acerco a dónde la esperaba sentado Sesshomaru.
- Algún problema.
Kagome volteo a verlo y se encogió de hombros.
- No, sólo me pareció extraña la actitud del profesor, estaba sonrojado y era como . . . Si evitará mirarme.
Sesshomaru, la evaluó y con un ademán le señaló su pecho, kagome volteo a mirar, y con horror se percató que al apresurarse a habrir, olvidó que Sesshomaru le había bajado el sujetador, dejando descubierto su pecho, delineado con descaro por la blusa el turgente y erecto pezón. Por dios!!, lo que se habrá imaginado Hoyo, que vergüenza, no podría mirarlo a la cara en un buen tiempo.
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