La pesadilla continúa

Los Personajes y las imágenes utilizadas en la historia no son de mi propiedad. Todos los derechos a sus creadores.

Lenguaje y contenido fuerte y explícito.

Agradezco las portadas de yan_skiblue y de Mónica tadakatsu.
Una disculpa por la redacción.

©® Historia con derecho de autor.
No se permite, copiar, adaptar ni tomar prestada.

<<>>, " ": Son pensamientos del personaje.

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" Ella no está muerta . . . Pero está infinitamente rota."











Después de varios días de búsqueda dieron con Sango en una isla no muy lejos, estaba muy bien custodiada, el enfrentamiento fue sangriento. Cuerpos de innumerables hombres y algunas mujeres, mercenarios en su mayoría de parte de Ahago quien yacia casi muerto en uno de los cuartos, kohaku lleno de ira lo había golpeado mientras el hombre reía a carcajadas ya su cuerpo estaba muerto, totalmente podrido.

- Muchacho Estúpido.

Le decía el hombre a kohaku escupiendo sangre.

- Mi hora ha llegado, pero eso no quita el que ella siempre fue mía, yo siempre seré su primer hombre, el primero que gozó su cuerpo, el prim . . .

Otro puñetazo lo callo, kohaku lo tomó por las solapas de la camisa cuando Demetrius llegó y lo detuvo.

- Déjalo muchacho, este hombre ya no hará más daño, la policía viene en camino. No te ensucies tú con la podredumbre de su cuerpo y su alma, piensa en tu familia.

Kohaku soltó el cuerpo desmayado del hombre que había hecho un infierno la vida de su hermana y de su madre. Demetrius tenía razón, el hombre estaba podrido y ni con su muerte remediaría jamás el daño ya infringido. Raízo se había ido hacia rato, Naguna y los colaboradores de Demetrius encontraron la ubicación de Midoriko, aviso a Demetrius y se fue.
Demetrius se dirigió a una de las habitaciones más alejadas y una ráfaga de balas le llegó de improviso. Rodó por el piso y respondió el ataque ya sólo escucho un quejido, se levantó con cuidado buscando más agresores pero sólo encontró el cuerpo de una mujer ahogándose en su propia sangre, le había dado en el pecho y cerca de la garganta. Se acerco a mirarla, la mujer lo miró y con una sonrisa sarcástica logro verle el rostro.

- Así . . . que . . . eres tú.

Demetrius se inco con cuidado, le había dado un balazo en un costado ya sentía el dolor quemante del proyectil, además del que tenía en un hombro.

- Que haces aquí Crístal, dijeron que estabas muerta.

La mujer tosió más sangre, estaba muy herida.

- Si . . . Sigues siendo . . . Tan bueno . . . No . . . no has cambiado . . . nada . . . Eres muy . . . guapo.

- No hables ya llega la policía y las ambulancias. Demonios!! Por qué?

- Por . . . Libertad y . . . Dinero. Pagaban . . . Muy bien. . . Nunca . . . Tuve oportunidad . . . contigo . . . Por eso . . . fingi mi . . . Muerte.

Demetrius le oprimio la herida para evitar la hemorragia.

- Te vas a poner bien, yo me encargaré de eso y de que no dures mucho en prisión, ahora dime, dónde está la chica.

La mujer lo miró con dolor y señaló la puerta al final del pasillo. Llegaron varios hombres de kohaku, Demetrius les dió la orden de llevar a la mujer lo más pronto posible a las ambulancias y les ordenó cuidarla para que no muriera.

- Señor, está sangrando déjeme ver si herida.

- No!! Llevenla y cuidenla, yo voy por la muchacha.

Se enderezó y respiro hondo para calmar el dolor.
Los hombres acataron la orden y salieron, se escuchaban la llegada de los helicópteros de la policía. Demetrius llegó a la puerta y habrio con cuidado, en el interior yacia una mujer desnuda en un rincón , temblaba con la mirada perdida. Demetrius se acerco con cuidado, ella volteo a mirarlo y su rostro lleno de lágrimas lo reconoció, se levantó con dificultad caminando hacia él.

- Bankotsu!! Estás bien . . . mi amor.

Y frente a él se desmayo, Demetrius la alcanzó a detener antes de que cayera. Su embarazo era notorio, la levantó en brazos y la coloco en la cama para revisarla. Estaba desmayada, tenía mordidas y arañazos por todo el cuerpo además de chupetones. Demetrius apretó los dientes y las manos con rabia, que degenerado hacía esto con una mujer en su estado. Reviso su vientre y comprobó el movimiento de los bebés, aparentemente estaban bien. Se quitó la chaqueta larga que traía, estaba mojada pues llovía pero taparía con ella su cuerpo. Se aseguró que estuviera cubierta y la tomó en brazos, un leve mareo lo descolocó, respiro profundo y con su delicada carga en brazos, corrió para llevarla lo más rápido posible a un hospital, sabía que era su familia y que era su obligación cuidar de ella. Además debía alcanzar a Raizo, habían encontrado a Midoriko y quería estar ahí para asegurarse qué estuviera bien.

Raízo llevaba rato pensativo, nadie de los cuatro jóvenes que le acompañaban en el helicóptero se le habían acercado, no después de lo que vieron en la isla.

Raízo se encontraba destazando la cabeza y los cuerpos de tres hombres y dos mujeres que lo atacaron, un quinto hombre apareció tras él intentando clavarle una daga prendida en la punta de una larga cadena. Raízo la desvío con facilidad girando para enfrentar al nuevo contrincante. Los cuatro enviados por el clan lo seguían de cerca y se detuvieron a ver la pelea, una lluvia leve, pero tupida era lo que se escuchaba además de los shuriken al volar por el aire y las katanas antes de chocar entre si. Los dos eran buenos oponentes pero Raizo parecía danzar con soltura con cada ataque, en un movimiento sorprendente desapareció, apareciendo tras su oponente y con un golpe quebró los huesos del brazo obligándolo a soltar la cadena y con esta misma enredarlo y clavarle la punta en la garganta desde atrás.

- Eres . . . Eres el asesino sin alma.

Raízo oprimio más la daga en el cuello y habló.

- Tu eres del clan Hashimoto, ¿que haces aquí?

El hombre levantó su brazo bueno y con una seña le permitió sacarse la capucha sin soltarlo.

- Hakudoshi!! Quien te contrato?, por qué estás aquí?, hay alguien más del clan?

- No, Ahago es mi hermano pero jamás pensé que usted estaría involucrado en ésto, de haberlo sabido no me hubiera metido, mi hermano estaba enfermo y tenía años de no verle pero le llamo a mi maestro que me necesitaba, por eso estoy aquí. Me matarás Raizo sensei?

Raízo apretó más el agarre de Hakudoshi pero le soltó sin permitirle levantarse.

- Aún no, necesito saber todo sobre tu hermano, a menos que decidas encubrirlo.

Hakudoshi con esfuerzo se enderezó y se inclinó ante Raizo en un claro gesto de sumisión ante un gran oponente.

- Te ayudaré en todo lo que pueda, estoy en deuda contigo y así la saldaré.

Los cuatro jóvenes que acompañaban a Raizo no daban crédito a lo que acababan de ver, verdaderamente era todo lo que les dijo el maestro y aún más. Se acercaron a él e hicieron una reverencia.

- Qué les de lo que dijo y lo llevan con los demás que lo curen, necesito hablar después con él. Reunanse dónde quedamos. Raízo se sacó varias shuriken como si nada sin emitir ningún quejido, sangre salió de todas las heridas pero Raizo se sentó en posición de loto e hizo unos símbolos con las manos mientras recitaba un mantra, los otros lo miraban sin parpadear, ese era uno de los secretos del clan, la sanación del cuerpo mediante la meditación y un poderoso mantra milenario, por eso el clan Ozuna era tan poderoso y temido, sólo los discípulos más avanzados podían desarrollar la técnica a la perfección ,ellos aunque eran los más avanzados aún no perfeccionaban la técnica.

Raízo no aviso a nadie más que a Demetrius la ubicación, se encontraba sereno pero su mente trabajaba al mil, pedía por llegar a tiempo y que su madre no sufriera daño alguno, al llegar encontraron resistencia pero acabaron con todos, Raizo con rapidez busco por todo el lugar recién habían abandonado el sitio, seguro el infeliz se dió cuenta y se había largado. Desesperado busco en la última puerta y se encontró con un cuadro que recordaría toda la vida. Su madre yacia en una cama desnuda y con la mente y la vista perdida, estaba drogada un sobre y un ramo de flores se encontraban en la mesa al lado de la cama, tiro las flores y se guardo la carta, cubrió a su madre con cuidado y la vió enfocarlo y reconocerlo.

- Raizo? . . . Hijo . . . Sesshomaru . . . Sesshomaru . . . Sessh . . .

- Madre, estoy aquí estás a salvó, no te preocupes te llevaré a un hospital y luego a casa.

- Sesshomaru . . . Dónde . . . Sesshomaru.

La tapo muy bien, estaba delirando pero le quedó claro que necesitaba urgentemente al señor Sesshomaru, algo muy malo debió pasar para que su madre lo llamara con insistencia, no necesitaba ser adivino como para darse cuenta de que su madre había sido abusada, sus brazos apretaron con cuidado el cuerpo de su madre una lágrima bajo por entre los lentes, había llegado tarde y le habían hecho daño, no estuvo para protegerla. lloro en silencio por un momento acunando el cuerpo de la mujer más importante en su vida, con rabia e impotencia juro buscar y matar a todo el que hubiera estado involucrado, principalmente al tal Toga.

Demetrius, kohaku y kagome estaban en la sala de espera, habían cerrado el área donde se encontraban los tres. Sango estaba bien y los bebés a salvó, algo deshidratada y los moretones pero su cuerpo estaba bien, faltaba que despertara para ver cómo se encontraba su mente después del ultraje. Midoriko estaba bien, le hacían lavados y tratamiento para desintoxicar su cuerpo de la droga, la estaban revisando aún no les decían más. Raízo estaba afuera, Demetrius salió a hablar con él.

- Estás bien? Te han curado ya?

Raízo sin mirarlo hablo.

- Le hizo daño, y no estuve para protegerla, es mi culpa.

Demetrius suspiró y se acomodo en los escalones con algo de dolor, ya lo habían curado y cómo no quiso quedarse hospitalizado lo vendaron bien y le dieron analgésicos.

- No, tu no tienes la culpa, ella lo sabe. El culpable es ese hombre que tanto daño ha hecho, tu hiciste todo para traerla de regreso, lo importante es que está a salvó y estás aquí con ella para consolarla y cuidarla de cualquier cosa de la que tenga que reponerse en un futuro. Eres fuerte Raizo y ahora eres su único apoyo, te necesita fuerte para lo que venga.

Raízo Suspiró y Demetrius en silencio le pasó un brazo por los hombros en mudo apoyo. Este niño era formidable escucho las pláticas de sus colaboradores que lo siguieron con la cámara instalada en los lentes algo que aún no le decía al muchacho, lo habían estado siguiendo y grabando en todo momento para protegerlo y ayudarlo, los chicos estaban impactados, jamás pensaron que existiera alguien cómo él y mucho menos con su vista tan limitada. Era un jovencito pero era letal. Sorpresas que estaba descubriendo Demetrius, que más secretos guardaba Midoriko, ahora estaban a la espera del tal Sesshomaru a quien Midoriko no dejaba de llamar.

Naraku llegó al hospital, estaba molesto pues no le avisaron cuando encontraron a Midoriko.

- Demetrius, cómo está? Por qué demonios no me avisaron.

Raízo sin mirarlo contesto.

- No había razón, es mi madre y Demetrius la encontró, yo fuí por ella. Es mi responsabilidad.

Demetrius se acerco a Naraku que miraba con indignación al muchacho.

- Ella físicamente está bien, sólo está drogada y la están estabilizando. Te agradezco mucho toda tu ayuda en cuanto nos avisen podremos verla.

- Y tu que haces aquí? No es nada tuyo tampoco.

Demetrius arqueó una ceja.

- Por lo visto no te has enterado, mi sobrino está hospitalizado lo balancearon por defender a su prometida, la hija de kotaro, se la llevaron igual que a Midoriko. Así que como verás es mi familia la que se encuentra aquí. Por cierto tu hija está adentro, por lo que entiendo es muy amiga de mi sobrina.

Naraku lo miraba perplejo y con paso rápido y sin contestar entro al edificio.

- De nada, vaya con Vanderbilt.

- Es un tipo sin modales.

- Cuidado, no te voy a permitir hablar mal del señor Vanderbilt.

No habían visto a Hanso, Raizo se levantó y cuadro los hombros, no estaba para nada de humor cómo para soportar a nadie.

- No eres nadie para prohibirme algo.

Demetrius intento decir algo cuando una voz grave y profunda interrumpió a Hanso que estaba a punto de jalar a Raizo.

- No te atrevas Hattori.

Raízo volteo y con rapidez se acerco a la figura que salía de las sombras acercándose a las escaleras.

- Señor Sesshomaru!! Que bien que ya llegó, mi madre espera por usted.

Sesshomaru estrecho la mano del muchacho y le dió un abrazo rápido.
Hattori se quedó donde estaba apretando los puños, Demetrius veía la escena con curiosidad y tensión. Así que este era el famoso Sesshomaru, el hijo del infeliz que atacó a Midoriko, cerró los puños y su boca se apretó en una fina línea. Y recordó la advertencia de Midoriko.
" No puedes culpar al hijo por los pecados del padre".

- Mi madre está en el tercer piso la están revisando . . . la daño señor.

Sesshomaru lo miró sin ningún gesto y asíntio. Se volvió a Hattori y con vos gélida le advirtió.

- No muerdas la mano que te ayuda, no olvides lo que le debes a ella y no olvides quien es él, es su hijo.

Y con elegancia se dirigió a la entrada pero volteo a mirar a Demetrius quien lo miraba de igual modo, Sesshomaru achico los ojos, Raizo se acerco a presentarlos.

- Señor Sesshomaru el es Demetrius el tío del señor Bankotsu, también es amigo de mi madre y mío.

Sesshomaru le extendió la mano y asíntio a modo de saludo, Demetrius volteo a mirar a Raizo y luego tomó la mano de Sesshomaru con vigor sin dejar de mirarle a los ojos, llamó su atención que este hombre tenía la mirada cómo Raizo, sin vida, además del aura peligrosa qué vió en el vídeo de Raizo al matar a toda esa gente, este hombre era mucho más de lo que se veía a simple vista y no se parecía en nada al tipo Toga ni al viejo William. Tendría que vigilarlo, todo esto era un maldito lío de secretos de familia, en cuanto pudiera hablaría con Midoriko.

- Como está Bankotsu y Sango.

- Ella . . . Fué abusada y Bankotsu está fuera de peligro pero muy herido.

Raízo llevo a Sesshomaru alejado de Demetrius y de Hattori hablándole en voz baja.

- El hombre con el que se entrevisto mi madre . . . Cabe la posibilidad de que . . . También abuso de ella. Desde que la encontré no ha dejado de llamarlo, vamos para ver si ya terminaron y entre con ella.

Las facciones de Sesshomaru se endurecieron, apretando las manos haciendo crujir los huesos, una ira asesina brillo en sus pupilas, Hattori aún que alejado sintió el cambio en la postura y actitud del recién llegado y un frío recorrió su espalda. Maldito tipo, cómo podía sentirse igual que como con Totosay, él siempre supo que Totosay no era un simple viejo era mucho más peligroso que un maldito asesino, no en balde le enseño todo lo que ahora sabía y gracias a eso sobrevivió todos estos años.

- Vamos.

- La señorita kagome está adentro y, su padre acaba de llegar.

Sesshomaru no dijo nada, y se encaminó a la puerta seguido por Raizo.
Más tardo en cruzar la puerta que en sentir el cálido cuerpo de Kagome abalanzarse a su pecho llorando desconsolada, con cuidado la abrazo levantándole unos centímetros del piso aspirando con nostalgia el olor de su piel. Abrió los ojos y los ojos oscuros de Naraku lo miraron con furia, Sesshomaru apretó más a kagome y le ignoró, ella era más importante en estos momentos luego lidiaria con lo que le dijese.

Le hablo con cariño al oído.

- Tranquila, ya estoy aquí. Estás bien?

Kagome separó el rostro de su cuello para mirarlo.

- Estaba tan asustada, no te encontraba les dejé muchos mensajes, fue orrible había mucha sangre.

Kagome ipaba entre palabras, Sesshomaru limpiaba sus lágrimas con los dedos mientras la dejaba desahogarse. Con cuidado la bajo sin dejar de abrazarla.

- Quiero ver cómo están, sabes si ya podemos verlos?

Kagome se soltó de su cintura y lo tomó de la mano para llevarlo con Bankotsu, pero antes lo presento con Kohaku.

- Sesshomaru éste es Kohaku hermano de Sango.

Ambos hombres se saludaron con un apretón.

- Tú debes ser el hermano de Bankotsu.

Sesshomaru asíntio.

- El está bien dentro de todo, está muy bien atendido, de Sango aún no sabemos nada.

- Y los bebés?

- Parece que no sufrieron daño alguno.

- Vamos a ir a ver a Bankotsu crees nos permitan entrar?.

- Sí, es la hora de la visita, si pregunta díganle que ellos están bien. No es necesario preocuparlo.

Kagome miró de reojo a su padre qué, a duras penas ocultaba lo molesto que se encontraba, suspiro, no era conveniente presentar a Sesshomaru como su pareja, sabía que no entendería y ella no estaba con el ánimo de discutir con su padre, si preguntaba, entonces le diría.

- Me avisas si dicen algo de Sango.

- Ok, vé.

Tomó a Sesshomaru del brazo y se dirigieron al ascensor.
Ya dentro Kagome tomo a Sesshomaru de las solapas de su cazadora para poder besarlo, Sesshomaru la abrazo por la cintura y la elevó para profundizar el beso, como había extrañado su sabor y el calor de su cuerpo. Era el cielo besar su boca. Se separó sólo para tomar aire y volver a besarla con pasión y anhelo.

- Te extrañé muchísimo.

Le dijo entre besos y suspiros.

- Te necesito . . .

Sesshomaru la alzó hasta que sus piernas rodearon su cintura y la apretó contra él elevador para que sintiera su excitación.

- También te deseo pero . . . no es el momento.

Kagome le dió un beso largo y con un sollozo asíntio.

- Soy una inconciente, mi mejor amiga fue secuestrada por un degenerado, tu hermano estuvo a punto de morir y tú amiga también está mal. Me he sentido tan aliviada de ver qué llegaste y estás bien, que me sentí, por un momento aliviada. ¿Soy mala acaso Sesshomaru?

Él le tomó la cara con las dos manos y con una pequeña sonrisa la miró directo a los ojos.

- No, no creo que sea malo, también yo me sentí aliviado de que no te paso nada, y debemos de estar aliviados de que, dentro de todo ésto, ellos están vivos y con nosotros. Ahora hay que apoyarlos y estar cerca por si nos necesitan, crees poder cancelar todos nuestros compromisos durante un tiempo?

Kagome con una sonrisa entre lágrimas, asíntio.

Kagome estaba segura de que su padre no le perdonaría el desaire de haberse ido con Sesshomaru sin siquiera presentárselo.
Sesshomaru necesitaba tiempo para planear lo que tenía que hacer.

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Continuará . . .

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