Encuentros.

Personajes y las imágenes utilizadas en la historia no son de mi propiedad. Todos los derechos a sus creadores.


Lenguaje y contenido fuerte y explícito.

Agradezco las portadas de yan_skiblue y de Mónica tadakatsue.
Una disculpa por la redacción.

©® Historia con derecho de autor.
No se permite, copiar, adaptar ni tomar prestada.

<<>>, " ": Son pensamientos del personaje.

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" El amor nunca se acaba . . . Tan solo cambia de cama."








Irasue casi corría para encontrarse con Démian en el lugar acordado. Midoriko le llamo diciendo que la muchacha estaba en el hospital y probablemente se adelantara el parto, no quería llegar tarde sabía que en los embarazos siempre había riesgos y ella llevaba gemelos.

- Por fin!! Mujer casi me matas de un susto pensando en que te había pasado algo. Por qué tanta urgencia?

Irasue lo abrazo con los ojos llenos de lágrimas, Démian la abrazo en silencio esperando que se calmara. Dios!! Olía tan bien, lleno sus sentidos con su aroma y el calor de su cuerpo que se apretaba a su pecho buscando consuelo.

- Es . . . Yo . . . Por favor . . . Puedes llevarme de nuevo . . . dónde la última vez?

Hablo entrecortadamente por la desesperación. Démian, le limpió con ternura las mejillas y beso sus labios salados.

- Te llevaré a dónde pidas. Pero ya no llores, te juro que te ayudaré en lo que necesites.

Irasue lo miraba con dolor y una pequeña sonrisa de agradecimiento.
Démian la levanto en sus brazos y la subió al avión, ella se recargo en su amplio pecho con un suspiro, se sentía a salvo entre sus brazos ahora entendía que de verdad le importaba y ella . . . Le quería. Pero seguía teniendo miedo a cambiar de vida.

___________

- ¡¡Dónde diablos fué esa mujer!! -
Un grito del patriarca se dejó escuchar en la sala.

- Se . . . Señor . . . Dijo que hiba a la congregación dónde habrá reunión para donaciones.

- De cuando acá se preocupa por donaciones?

El hombre con un leve murmullo contestó, sabía que cuando el patriarca se molestaba no había poder que lo salvara.

- Desde que las donaciones son para niños huérfanos de la congregación.

Contestó desde la entrada Libia, la sirvienta de Irasue. Toga volteó a mirarle.

- A buena hora se le ocurre tener sentimientos.

Libia se aventuró a contestar molesta pero con respeto.

- Lleva diez años ocupándose de eso, señor. Debería saberlo pues no le han pedido la contribución desde entonces.

Toga sacó unos papeles del escritorio y buscó. Era cierto desde hacía mucho tiempo que no se le pedía la contribución sin embargo había donaciones muy generosas para ese rubro de todas las otras comunidades. Nadie quería ocuparse de niños sin madre pero eran potenciales esposas y trabajadores para la comunidad, así que se formó una especie de fideicomiso y se construyó una casa con todos los servicios dónde, todas las mujeres sin hijos se dedicaba a cuidarlos. Irasue era la precursora de todo, consiguió los recursos alegando que serían útiles a la comuna. Y había tenido razón, por eso el apoyo no se le negaba.
Toga leyó el último informe y despidió al hombre que la custodiaba.

- Pareces estar muy enterada de lo que hace mi esposa . . . Libia.

Toga se sentó sin dejar de observar a la mujer delgada pero guapa, sólo una cicatriz en su mejilla le daba un aire de dureza a sus facciones. De blanca piel y cabello rubio, alta con un dejó de distinción. La recordaba de tiempos de su padre, hija de un importante donador de Irlanda. Ya recordaba . . .William mando a matar al hombre por qué la casó sin su consentimiento, la había prometido a otro líder que le daría muy buena dote. El hombre se negó a entregarla y se retiró de la comunidad, William por venganza mató al padre, al marido y como ya estaba preñada la llevo a la comunidad. Luego de que dió a luz se vió complacido al ver que el niño era hombre. Lo tomó para él y. . . Sólo supo que el niño desapareció de los brazos de su madre a los meses de nacido, por aquel entonces Irasue también había dado a luz.

- Sirvo en su casa desde que . . . Desde que me asignaron a éso, por esa razón sé lo que le dije.

La mujer lo miraba sin parpadear. Todas temblaban al ser cuestionadas por él pero, ésta mujer era un poco cómo Irasue, seguro por pasar tanto tiempo con ella. Daba igual, mientras no lo molestaran . . . Pero le desagradaba sobremanera el que Irasue ya no respetara su autoridad.

- Cuando regrese le dices que la quiero aquí de inmediato.

- Si señor, se hará como diga.

- Según aquí, dice que eso tarda como tres semanas. . . Por qué no la acompañaste?

- Por qué me dejaron cuidando a la señora Canace.

- Bien, retirate.

- Si señor . . . Una última pregunta señor. Cuando se le levantará el castigo a la señora?

Toga volteó a mirarla con ira.

- HASTA QUE YO LO DIGA!! Ya vete.

Libia salió con rapidez y cerró con cuidado la puerta. Toga encendió un puro, y se sentó pensando en lo que había sido su vida. Tenía cási cincuenta esposas de las cuales ninguna pasaba de los cuarenta había tenido pocos hijos y la mayoría fueron mujeres. Su primer hijo . . . fué varón. Después sólo mujeres . . . hasta ahora.

Estaba tranquilo y relativamente feliz. Aún deseaba a su mariposa aunque descidio dejarla en paz. La dejaría de vigilar por un tiempo y se dedicaría a procrear más hijos con su joven esposa. Dejo salir una bocanada de humo, Irasue no le importaba en lo más mínimo pero la concervaba por el peso que tenía en la comunidad por ser quién era. De ninguna manera permitiría que se alejara, según veía seguia siendo muy útil, lo que no pasaba con el estorbó de Canace quien ya lo tenía arto con sus celos y su obsesión por él. Sabía que no le había caído en gracia su nuevo matrimonio, mucho menos que tuviera un hijo. Debía mantener ojos vigilandole, podría convertirse en un problema. Termino su puro y se dirigió a buscar a su esposa, ya era hora de tener otro hijo, la había dejado descansar suficiente y sería entretenido ver cuánto tardaba está vez en embarazarla. Con una sonrisa, se dirigió a dónde escuchaba sus risas.


****†****†



Irasue se había quedado dormida en los brazos de Démian, el la acomodo de manera de poder contemplarla a su antojo. Esta mujer se le había metido en el alma por eso, no podía alejarse de ella. No era un capricho, lo sabía por qué era la primera mujer a la que deseaba complacer, no había tenido ninguna otra desde que la volvió a ver y él no era ningún santo. Le encantaban las mujeres y podía tener la que quisiera, pero Irasue . . . No era cualquier mujer ella sería su mujer. Ya planeaba cómo convencerla de que se fuera con él y quizás . . . Pudiera darle el hijo que hacía tiempo quería pero, no había encontrado con quién procrear. No le había preguntado por qué razón ya no tuvo más hijos. Luego se lo comentaría.
Con cuidado de no despertarla, le delineó las cejas, acarició su mejilla y tocó sus labios, era hermosa . . . La deseaba tanto que le dolía el cuerpo, quizás . . .quizás podría convencerla de estar al fin con él y lo dejara hacerla feliz.

Ya llegaban al aeropuerto, Démian despertó con cuidado a Irasue para no asustarla, Irasue al verse entre sus brazos no supo si levantarse de inmediato, Démian la miraba con una sonrisa que la cautivó.

— Hemos llegado, tomate tu tiempo mientras arreglamos la papelería y nos entregan el equipaje.

— Podemos . . . ir directo al hospital?

Démian le tomó la barbilla estudiando su rostro somnoliento y ruborizado, le dió un leve beso en los labios, Irasue correspondió sin apartarse.

— Claro, dime la dirección y el chófer nos llevará. Tienes hambre?

— Quisiera un café.

— Te lo traeré mientras llega el auto.
¿Es muy grave?

— Aún no lo sé, por eso me urge llegar. ¿ Estás seguro que nadie nos sigue?

— Sí, no te preocupes, siempre nos registro con otros nombres. Sé cómo se maneja Toga, así que tomo mis precauciones.

Llegaron al fin. Démian encontró a Demetrius en la entrada ambos hombres se saludaron mientras Irasue se adentraba al lugar mirando por uno de los corredores a Midoriko.

— Qué fué lo que pasó?

Midoriko saludo a la mujer y ambas se fueron a sentar.

— Un shock, kagome vió algo que la perturbo.  Por lo pronto la estabilizaron está en el último trimestre así que la mantendrán así un poco más mientras es el tiempo adecuado para los bebés.

— Entonces no corre peligro?

— Por ahora no. Sólo queda esperar. Dime cómo le hiciste para poder venir.

— Cuestión de saber cómo se manejan en la comunidad, hay eventos a los que asisto y duran de tres semanas a un mes, recaudación de donaciones. En fin Démian me trajo nuevamente.

Midoriko le palmeo las manos con una sonrisa pícara.

— Al fin te descidiste?

Irasue sonrió nerviosa.

— No lo sé . . . Aún me da miedo, me respeta y trata bien, pero . . .

— Es un mujeriego, lo sé Demetrius me lo dijo. Pero, te digo lo que veo? Veo un hombre que nunca ha conocido el amor y no sabe cómo llegar a tí pues tú no eres cómo las mujeres con las que trata. Está tratando de  conquistarte , pero se le dificulta. Eres para él cómo un sensual cubo rubic, no puede descifrarte, pero se divierte intentándolo.

Ambas mujeres cási tiraron la carcajada pero recordaron dónde se encontraban. Trataban de relajarse, sabían que el peligro aún no pasaba pues los embarazos eran diferentes en cada mujer.

— Sabes? Después de que tuve a Sesshomaru , me dijeron que no podía tener más hijos. Por un lado sentí alivio pues estaba resignada a mi destino, pero ahora quiero ser libre . . . Quiero tener la vida que me arrebataron. Y lamento no poder tener más hijos.

— Perdona que te lo diga pero, has intentado consultar con algún médico para ver si tienes solución? . . . También cabe la posibilidad de que te hubieran engañado, yo no lo dudaría conociendo como fué tu suegro.

— Crees que no lo sé . . . Es sólo que, no tengo idea de que hacer. No quiero salir de una cárcel para entrar en una jaula.

— Habla claro desde un principio, si ves que él sólo busca sexo . . . Pues lo mandas a volar, si necesitas desaparecer para que no te encuentre Toga puedo ayudarte conozco mucha gente. La descición es tuya.

Ambas mujeres hablaban como si se conocieran de años pues habían logrado simpatizar después de meses de mantenerse en contacto, largas charlas contando su vida había sido el modo de entablar una especie de amistad. Midoriko ahora entendía el por qué el abandono de Sesshomaru por la rigidez y maltrato del patriarca William en cuanto a su vida en la comunidad de religión poligamica, además de la envidia y rencor hacia el padre de Irasue.
Las preferencias sexuales del hombre pusieron en peligro la vida de Bankotsu y Sesshomaru lo cual no evitó que fueran abusados sexualmente inclusive por él mismo. Todo esto y muchas otras cosas por las que Irasue entre las sombras abogó para que los muchachos fueran enviados lejos y luego ayudarlos a escapar. Ellos nada sabían pero ella fue la que organizo todo para su huida. Midoriko reflexionó qué pasaría si llegaba a enterarse Sesshomaru, él odiaba a sus padres pero más a quien considero que debió dejarse matar antes de permitir que se lo arrebataran. Esperaba que algún día lograra entender a esta mujer que fue tratada igual que él por sus verdaderos verdugos.

Sango estaba en la habitación con kagome cuando la escucho quejarse.

— Kag, ¿cómo te sientes?

Kagome parpadeo un poco y trato de enderezarse pero sintió un pinchazo en el brazo. Volteó a mirar a quien le hablaba.

— Sa . . . Sango . . .

— No te muevas. Cómo te sientes.

— Me duele . . . La cabeza. Me desmayé?

Sango le sonrío con preocupación, no quería preguntarle para que no se pusiera triste.

— Sí, asustaste a Midoriko y Raizo te trajo en brazos hasta dejarte en manos de los doctores.

— Será por eso que me duele la espalda. Los bebés ¿cómo están?

Su rostro palidecio de preocupación y se agarró el vientre con ambas manos, lo sentía algo tirante pero en cuanto puso sus manos un movimiento que le recorrió cerca de las costillas la hicieron jadear.

— Uff!! Bendito . . . Patean con fuerza además de que quieren espacio.

Acariciaba con cariño su vientre mientras gruesas lágrimas se formaban en sus ojos, cayendo a su pecho.

— Kag . . .

Sango se acerco a sobarle su barriga mirándola llorar en silencio.

— Sabía que podría pasar . . . Pero, aún así no me preparó para el impacto.

— No creas todo lo que ves, tú sabes perfectamente como es el medio.

— Lo sé . . . Aún si fuera cierto . . . No puedo culparlo . . . Las mujeres lo siguen cómo abejas a la miel. Nosotras lo vivimos y lo hemos visto Sango.

— Lo sé . . . Me pasó en mi luna de miel con Bankotsu . . . Son unas perras ofrecidas.

— Bankotsu te ama . . .

— Sesshomaru también. No, no intentes negarlo tu mejor que nadie lo sabe, no puedes dudar ahora. Tú qué siendo sinceras fue quien lo alejó.

Kagome hipo más alto y asíntio. Con el dolor de su corazón sabía que Sango tenía razón, ella lo abandonó.

— Igual tendría todo el derecho de buscar . . .compañía.

— Ya,  no pienses en lo que realmente no sabes. Le hace daño a los bebés, ¿sabes que cási se adelanta el parto? Tienes que tranquilizarte.

— Tienes razón. Son lo que me va a quedar de él ,además  los quiero conmigo, los he esperado con tanto amor. . . Pero están bien, ¿Verdad?

— Ahora, sí. Cambiando de tema. Tú suegra está afuera con Midoriko . . . Pide verte . . . Si tú quieres.

Kagome la miró con cautela, como preguntando.

— No, ni me mires eso te corresponde sólo a tí, de igual forma . . . Son sus nietos. Qué les digo?

Kagome suspiro hondo. Debía enfrentar ésto por Sesshomaru y por los bebés, ella deseaba una familia . . . Lo más completa que se pudiera, una cómo ella ni Sesshomaru jamás tuvieron. La escucharía y luego . . . Luego ya vería.

— Quiero que entren las dos.

— Okey . . . Entonces que así sea. Bankotsu vendrá para hablar con ella también . . . quiere saber de su madre.
A mí también me gustaría preguntarle algunas cosas.

— Pues entonces .  . . Quédate.

— No, yo lo haré después. Mañana la invitaré a comer.

Sango beso la cabeza de kagome y le sonrío con cariño.

— Ya verás que todo saldrá bien, mantente tranquila y los bebés en menos de lo que piensas, los tendrás en tus brazos. Confía.

Kagome le sonrió y asíntio.
Midoriko e Irasue entraron un momento después de que saliera su amiga. Se quedó mirando a la mujer, era muy bella, Se parecía tanto Sesshomaru a ella, sobre todo en esos ojos dorados. Los de la mujer eran cálidos al mirar fijamente su voluminoso vientre. Midoriko le sonrío acercandose a kagome.

— Me diste un buen susto, Raizo casi volaba para traerte aquí. ¿Cómo te sientes?

Kagome se ruborizó por un momento imaginándose a ese jovencito cargándola con semejante peso.

— Estoy mejor.

Irasue en silencio escuchaba la plática, no se había acercado hasta que no fuera llamada.

— Kagome, ella es Irasue. No necesita presentación por obvias razones.

Midoriko sonrió mirando de una a otra.

— No, se parece mucho a él.

— En realidad . . .se parece todo a mi padre. Te lo mostraré. Me da gusto al fin conocerte . . . Puedo . . . ¿Puedo tocarlos?

La esperanza y la ansiedad se dibujaba en el semblante y los ojos de la mujer, sus manos temblaban.

— Puede . . .

Irasue con paso lento se colocó del otro lado de la cama y con cuidado colocó su mano sobre el vientre descubierto de kagome. Inmediatamente el milagro de la vida se dejó sentir bajo su tacto, como si reconocieran el calor de esas manos que se pozaban sobre su madre. Una patada y luego un movimiento a lo largo de la barriga le saludaron. Kagome jadeó. Irasue ya lloraba de felicidad al sentir el movimiento, era tan hermoso el suceso. Era vida, vida y esperanza de redención, fueron procreados por amor. Siguió llorando sin pudor y sin apartar las manos. Kagome enternecida por semejante muestra de humildad, veía a Midoriko con ojos llenos de lágrimas que al igual que ella lloraba entre risas.

Después de un tiempo y ya tranquilas, comenzaron a hablar.
Irasue le contó toda su historia, a ratos lloraba y pedía perdón, kagome la abrazaba tratando de entender cómo fué posible que no le permitieran criar a su único hijo y cómo, estaba atada de manos sin poder hacer nada. La sumisión por la religión y las leyes de una fé insidiosa y esclavizante, enseñada desde la niñez. Era horrible que existiera aún en nuestro días algo cómo éso, y lo peor, que existiera quien se sometiera por miedo al castigo divino personificado en un ser tirano, egoísta  y prepotente.

— . . . Hasta que lograron huir, ambos muchachos . . . Yo di gracias a Dios por primera vez. Lo perdería para siempre . . . Pero sería libre.

Y así tres mujeres, tres destinos diferentes pero unidas por un mismo hombre en diferentes etapas de su vida, y todas lo amaban. . . De diferente manera.

Pasaron dos meses y kagome dió a luz un par de preciosos gemelos, Irasue pidió estar en el parto, kagome agradeció su apoyo. No fué necesaria una cesárea pero los niños tuvieron que estar unos días en incubadora. La niña se parecía un poco a kagome pero el niño era idéntico a su padre. Irasue por fin pudo cargar a ambos. Después de una semana, los dieron de alta y fueron llevados a la casa con unos trajesitos abrigadoras regalo de Ayame. Ya era navidad y nevaba habían nacido una semana antes de noche buena, era el mejor regalo para kagome en años. Por fin los tenía en sus brazos y juraba que ellos serían felices, costara lo que costara. Los padres de Sango la visitaron llevando regalos, Irasue iba y venía quedándose pocos días, pues Toga comenzaba a sospechar que tuviera algún amante y espera el momento para enfrentarla.



Midoriko nerviosa se paseaba por la habitación aprovechando que los niños estaban dormidos, Demetrius estaba de viaje con Démian quien le propuso asociarse en un negocio de petróleo. Raizo cuidaba de Naguna y Kohaku, quién era el novio oficial. Kagome junto con Sango y Kaori bañaban a los bebés de kagome.
Al fin se descidio a leer lo que contenía el sobre, sus ojos se abrieron con asombro luego su rostro palidecio y sus manos temblaron dejándose caer impactada y con los ojos llenos de lágrimas . . . Era positivo . . . Estaba embarazada . . .de nuevo.




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CONTINUARÁ . . .

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