Deseo y entrega.
Personajes y las imágenes utilizadas en la historia no son de mi propiedad. Todos los derechos a sus creadores.
Lenguaje y contenido fuerte y explícito.
Agradezco las portadas de yan_skiblue y de Mónica tadakatsue.
Una disculpa por la redacción.
©® Historia con derecho de autor.
No se permite, copiar, adaptar ni tomar prestada.
<<>>, " ": Son pensamientos del personaje.
🚫 Aviso de Lemon.
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“ Besabas como nadie se lo imagina . . . Igual que un mar en calma, igual que un golpe de mar.”
Irasue se encontraba sentada contemplado la noche mientras nevaba. Sentada cerca de la chimenea con un café en las manos y una manta en las piernas, hacia un frío orrible pero su alma estaba lleno de calidez y su cuerpo ardía . . . Una sonrisa distendio sus labios rojos por la calidez de las llamas. Su mente viajó a la noche en que finalmente había sucumbido a la necesidad y el deseo en brazos de Démian.
Recuerdo de Irasue:
Hacia frío y estaba agotada las escapadas de la comunidad se hacían cada vez más difíciles pero habían valido la pena. Por fin pudo conocer a sus nietos, eran bellos, muy grandes y fuertes se parecían totalmente a su hijo, era el recuerdo más preciado que tenía. El día que nació Sesshomaru nevaba, pero ella estaba feliz muy apenas le permitieron tenerlo ese día con ella, sólo un día pudo alimentarlo de su pecho.
Cansada pero feliz, aullento los malos recuerdos mientras se daba un baño relajante en la lujosa tina del penhouse que le había alquilado Demetrius para cuando necesitara ir a la ciudad.
Se secaba el cabello cuando tocaron a la puerta. Se acomodo la bata y se dispuso a habrir. En la entrada se encontraba Démian, vestido con jeans y una camisa abierta del pecho gabardina y botas, con una bolsa llena de comida y una botella de vino. Sonriéndole le pidió permiso de entrar, traía la cena.
Ella lo dejo entrar, llevo las cosas a la mesita de centro y se sentaron en la alfombra frente a la chimenea, cenaron mientras Irasue le contaba sobre los bebés, Démian no podía apartar los ojos de sus bellas facciones ni de sus cambios, su semblante se iluminaba con la mension de los bebés. Definitivamente sería una madre estupenda.
— Quieres algo más?
— Un poco más de vino, gracias.
Irasue con una sonrisa le sirvió un poco más de vino. Démian tomó su mano y se la llevó a los labios sin dejar de mirárla a los ojos.
— Sabes que tus ojos brillan de felicidad?
Irasue ruborizada bajo la mirada. Démian se acerco más para tomarla de la barbilla y levantarle el rostro para que lo mirara.
— No escondas tu mirada, me encantan tus ojos. Eres bella por dentro y por fuera.
Le beso la comisura de la boca y luego las mejillas, los párpados. Y al ver que no se apartaba, finalmente le beso en la boca lamiendo sus labios en una muda petición para que lo dejara entrar y saborearla por completo. Irasue se abrió a él como una flor al Sol de primavera. Démian, jadeando la tomó en sus brazos y sin dejar de besarla se encaminó con su preciada carga a la habitación. A oscuras sintió como la colocó sobre el colchón manteniéndola incada y de espaldas a él , su aliento en la nuca le hacía cosquillas y le causaba escalofríos.
— Démian?
— Tranquila.
Su voz ronca y sensual la envolvió por completo. Sintiendo de pronto como era acariciada por esas manos cálidas y firmes. serro los ojos dejándose llevar por los sentidos sintiendo el momento en que fue jalada hacía un cálido y musculoso pecho ya sin camisa, le tomó los pechos descubriendolos masajeando las puntas erectas mientras besaba su nuca y el cuello hasta el hombro despojandola de la bata. Ella siempre soño con que alguien la tocara de la misma forma en que él lo hacía, con ternura despertando la sensualidad de la que no tenía noción de tener, su mano se deslizó poco a poco de su muslo hacía arriba buscando su centro. Cuando deslizó un dedo entre sus pliegues ya estaba mojada, Démian le deboraba la boca recorriendo los rincones de la misma con la lengua, ella gemia entre el beso. Las sensaciones quemaban sus entrañas sus manos la acariciaban con destreza y cariño, restregandole en el trasero su exitacion dura y firme.
— Vente para mí, Irasue, déjame sentirte.
Su voz ronca y sexy le erizo el cuerpo, jamás había hecho algo así pero, quería complacerlo. Con vergüenza separo más los muslos para que su mano hiciera su magia, le introdujo dos dedos mientras con el pulgar masajeaba su clítoris haciéndola llegar a su primer orgasmo, el acalló su gemido con un beso estimulandola para que llegara hasta el final.
Aún jadeaba cuando lo escucho bajarse la cremallera del pantalón, su voz era estimulante murmurandole en el oído palabras para calmarla para lo que venía. Exitada de nuevo y aún con los vestigios del orgasmo, lo sintió . . . Cómo entraba en su estrecho interior duro y muy excitado, dejó escapar un gemido y arqueó la espalda al mismo tiempo que el se hundía en ella, una y otra vez hasta el fondo, ella gritó. Una mano se encontraba en su vientre y la otra en su cuello mientras la embestía con un vaiben abrazador y sensual, le mordisqueaba los hombros y el cuello, haciendo que se inclinara hacía adelante, Irasue jadeó al sentir que la penetraba más profundo que antes. Él comenzó a mover las caderas con fuerza llenándola de un placer tan intenso que ella gemia y jadeaba al ritmo de sus embestidas.
Démian tensó la mandíbula al sentir que el interior de Irasue se contraía en torno a él. Estaba tan húmeda, tan excitada, tan suave… Era una locura, pero cuando entro en su interior casi podía sentir el alma que no creía tener.
— Vente para mí cariño.
Su voz llena de una necesidad apremiante le llegó entre la neblina del deseo, sus dedos le acariciaron su hinchado botón al ritmo de las embestidas y con un grito llegó en un instante, él no tardó en acompañarla a esa montaña de placer divino.
Sudorosos y extasiados, Irasue casi desmadejada y con la respiración agitada fue jalada con cariño de nuevo hacia su pecho para que descansara en el. Meciendo las caderas aún dentro de ella, llenándola con los restos de su reciente orgasmo y firmemente apresado en su interior. Le giró el rostro para besarla.
Nunca había sentido nada parecido con otra mujer, y vaya que había practicado con muchas. Pero la union con Irasue fué . . . no sabía cómo describirlo . . . cómo si al fin hubiera encontrado su hogar.
Con cuidado salió de ella escuchándola gemir, estaba tan cálida y sudorosa, su escencia lo embriagaba y su miembro despertó de nuevo. La acomodo en la cama para volver a entrar en ella con lentitud, no podía estar saciado aún, lo volvía loco, se había dado cuenta que no había tenido hombre en mucho tiempo y que mañana estaría dolorida pero, necesitaba estar dentro de ella y llenarla de él, de su escencia. Ya era suya y nadie, se la quitaría. La abrazo con cariño mientras volvía a tomarla.
Fin del recuerdo.
Se ruborizaba al recordar todas las veces en que la tomó enseñándole las diferentes maneras de hacer el amor, y ella se entregó sin reservas a todas ellas, se mordió los dedos cuando tomo conciencia de lo grande que era, y su cuerpo dolorido lo resintió. Desde entonces le llamaba todos los días diciéndole cuánto la extrañaba y cuánto la necesitaba. Ella flotaba en medio de la dicha por sentirse deseada apesar de tanto tiempo. No se había creído capaz de despertar una pasión en alguien como Démian. No había vuelta atrás, se entregó al hombre que podía conducirla a la gloria o ambos serían llevados al infierno, si Toga se enteraba.
Sonó la puerta pero ella no se inmutó.
— Estás muy calmada últimamente Irasue. Qué escondes?
La voz engañosamente serena de Toga, se escuchó a espaldas de dónde se encontraba.
— De cuando acá te importa lo que me pasa? Ya te cansaste de jugar a la casita?
Irasue contestó con sarcasmo, de ninguna manera permitiría que sus interrogatorios manipuladores la sacarán de sus casillas haciéndola decir algo indebido.
— No te hagas la desentendida, Últimamente has salido mucho de la congregación. A qué juegas Irasue? O debo preguntar, ¿con quién?
Irasue sonrió con sorna.
— Eso te encantaría verdad? Verme caer para deshacerte de mi . . . Es una lastima que tú padre haya sido tan buen maestro.
— A qué te refieres?
— Fué tan listo que jamás pudieron probarle nada de todos los asesinatos y vejaciones de los que fué el autor . . . Cómo de la muerte de mi padre . . . El padre de Bankotsu . . . El hijo y la familia de Libia . . . Tú propio hijo . . .
Toga se puso livido y apretó los puños con fuerza.
— Ten cuidado Irasue, no me provoques.
Ella sin inmutarse se llevó la taza a los labios y dió un sorbo a su bebida.
— No he dicho nada . . . Que no pueda probar.. .
Toga levanto la mano para abofetearla.
Irasue se levantó tirando la taza para alejarse de él. Mirándolo con el odio más infinito.
— No te atrevas a tocarme!!, perdiste todo derecho sobre mí desde el día que me arrebataste a mi hijo junto con el desgraciado de tu padre.
— Eres mi esposa, claro que tengo derecho, soy el patriarca y me debes obediencia.
Toga rugía entre dientes por la ira.
— No eres dueño de mi vida, la ley me otorga derechos, no me he separado de la congregación por qué hay personas que necesitan de mí, pero no te confíes hace mucho que te perdí el miedo y como sé que trataras de doblegarme te prevengo que tengo muchísimas pruebas de tus negocios, y de todos los delitos sin resolver de tu padre como para hundirte. Lo perderías todo en un instante.
— Me estás amenazando?
— Te estoy avisando. Déjame en paz y seguiré apoyándote . . . A mi manera, pero si veo que mueves un dedo en mi contra no tendré piedad. Si en algo llegaste a conocerme sabes que no estoy mintiendo. No te metas conmigo y seguiremos como siempre.
Toga estaba rojo de furia quería descuartizar a esa mujer que se atrevía a amenazarlo.
Irasue le sostenía la mirada sin inmutarse. Las cartas ya estaban sobre la mesa, faltaba ver quién haría el primer movimiento.
— Tienes aliados . . . No te confíes, en cuanto sepa quiénes son los despedazare y luego seguiré contigo.
— Ya te lo dije, aprendí muchísimo de William . . . Sabes lo que él hacía para adelantarse a sus enemigos, y cómo se deshacía luego de ellos.
Toga tragó grueso, claro que lo sabía el fué víctima de su propio padre por eso perdió a su mariposa y a su hijo.
Tenía razón, la conocía y sabía que un enemigo que no tenía nada que perder era un enemigo peligroso. Y él tenía mucho que perder.
— Te dejare en paz, pero no te descuides por qué ahí estaré para hacerte pagar. Sabes que no puedes amenazarme en vano.
— Cuídate tú . . . Recuerda que tienes familia . . . De nuevo.
Una sonrisa siniestra se dibujo en la bella boca de Irasue.
Toga dió media vuelta y salió azotando con mucha fuerza la puerta.
Irasue dejo salir el aire que había contenido, se dejó caer en el sillón. Debía idear otro plan para permanecer en la congregación, debía vigilarlo para que no fuera tras Midoriko y su hijo sabía que si se enteraba nada podría detenerlo y sería peor si también sabía de los bebés de Sesshomaru. Debía quedarse por el bien de ellos. Tomó el teléfono y llamo a Démian, debía prevenirlo y que estuviera al pendiente para ayudarla a escapar de ser necesario. Le había declarado la guerra y sabía que era cuestión de tiempo para que encontrará la manera de deshacerse de ella. Pero no moriría sin llevarselo por delante. De pronto todo comenzó a dar vueltas y se desmayo.
**********†**********†
La presentación de Sesshomaru fué pactada para un programa de televisión en vivo, le exigieron a Jack que debía aparecer en el escenario con Cataleya quien le haría los coros. Claro, entre penumbras y con los lentes oscuros, el misterio agregaba un toque a la personalidad del modelo y cantante. Eso sí, debia cantar tocando la guitarra. Sesshomaru acepto pues quería terminar para irse a descansar unos días, desde hacía meses que viajaban y estaba cansado.
Todo estaba listo el programa lo presentaría después de la entrevista donde la concurrencia eran la mayoría mujeres. Se les hicieron preguntas sobre la relación entre ellos las cuales fueron evadidas con maestría por Jack alegando que estaban ahí por el lanzamiento cómo cantantes y que cuidaban mucho su vida personal. Cataleya no soltaba el brazo de Sesshomaru y sonreía sonrojada ante la implicación de que eran pareja. Por fin se encontraban en el escenario, al darse la señal se encendió un reflector de luz tenue. La música fluyó de los hábiles dedos de Sesshomaru y su voz con tintes de barítono se dejó escuchar con la hermosa melodía que interpretaba.
Ya empieza a latir mi corazón,
porque tú eres la razón
por la que no puedo dormir.
Por favor, vuelve ahora.
Ya empieza a acelerarse mi mente,
y tú eres la razón
de que yo siga respirando.
Ahora me siento inútil.
Escalaría cada montaña,
y nadaría cada océano
solo para estar contigo
y arreglar lo que he roto.
Oh, porque necesito que veas
que tú eres la razón.
Ya empiezan a temblar mis manos,
y tú eres la razón
de que mi corazón siga sangrando.
Y te necesito ahora.
Si pudiera dar marcha atrás en el tiempo,
me aseguraría de que la luz venciera a la oscuridad.
Pasaría cada hora de cada día,
manteniéndote a salvo.
Escalaría cada montaña,
y nadaría cada océano
solo para estar contigo
y arreglar lo que he roto.
Oh, porque necesito que veas
que tú eres la razón.
No quiero pelear, no,
no quiero esconderme, no,
no quiero llorar, no.
Vuelve, te necesito
-Tú eres la razón-.
Acércate un poco,
solo un poco más cerca..
Acércate un poco
-necesito que esta noche me abraces-.
Escalaría cada montaña,
y nadaría cada océano
solo para estar contigo
y arreglar lo que he roto.
Oh, porque necesito que veas
que tú eres la razón.
Kagome lloraba viendo por la pantalla lo maravilloso que estaba Sesshomaru, un poco más delgado quizás pero, guapísimo. Podía ver cómo la mujer a su lado lo miraba con admiración y . . . Amor. Los bebés estaban dormidos así que lloraba en silencio por la melodía tan hermosa, de un amor perdido, si no supiera que ella lo había descepcionado podría jurar que le estaba mandando un mensaje. Era una tonta y lo sabía, podría llamarlo, irlo a buscar pero aún no encontraba la fuerza suficiente para volver a verle y pedirle perdón. Además estaba el hecho de que no le dijo sobre los bebés, la odiaría.
Ya habían pasado tres meses desde que dió a luz, su padre había intentado comunicarse con ella pero se había negado, no estaba lista para perdonarlo. Por fin se llegó a un acuerdo y Naraku pudo conocer a su hijo através de Demetrius, se portaba muy atento con el bebé que ya no lo desconocía estaba maravillado por lo grande que estaba y el gran parecido con él. Por supuesto no le hacía mucha gracia que lo llevara Demetrius pero era la única manera de verlo. Pidió hablar con Midoriko pero Demetrius se negó, por qué ella estaba embarazada y nada menos que de gemelos, por supuesto Demetrius casi se vuelve loco de alegría al enterarse y estuvo a punto de desmayarse cuando Midoriko se lo comunico, Bankotsu lo felicito diciéndole con burla que aún funcionaba, y ahora sabía que eso de los gemelos era de familia. Estaba tan feliz, y la verdad de todo es que estaba preocupado, no había pasado mucho del otro alumbramiento la doctora les dijo que con cuidados y una buena alimentación podía llevar a termino el embarazo. Por esa razón Demetrius prácticamente se la pasaba cuidándola y haciéndole todos sus antojos, Midoriko no podía estar más contenta por el maravilloso hombre con el que se había casado pero también tenía miedo, ya no era una jovencita y no había planeado otro embarazo tan pronto. La familia seguía creciendo Raizo tuvo que llevar más guardias pues ya eran muchos los bebés que debían proteger, sabía que no podía descuidar a su madre, ni a kagome. Y entonces la llamada llegó, Irasue asustada le comunico a Midoriko que tenía que alejarse de Toga y la comunidad, necesitaba de su ayuda para desaparecer pero quedarse cerca, una aliada le avisaría cualquier cosa que pusiera en peligro la seguridad de los bebés de Sesshomaru y los de Midoriko. Ella aprovechó para darle la noticia de su embarazo, Irasue entre sollozos le confesó que esa era la misma razón por la que ella debía abandonar la congregación. Midoriko no podía creerlo y sin pensarlo mucho le dijo que en una semana le tendría todo listo, estaba en un gran peligro no podía olvidar que después de todo los había ayudado mucho, era su amiga no podía abandonarla ahora y estaba el hecho de que era la madre de Sesshomaru.
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La melodía termino Cataleya y Jack que eran los más cercanos a dónde se encontraba Sesshomaru fueron los únicos que se dieron cuenta . . . Una lágrima bajaba por entre los lentes que siempre llevaba . El reflector se apagó e inmediatamente con un movimiento rápido se la retiró. Jack tenía un nudo en la garganta y Cataleya con sonrisa triste se acerco para abrazarlo mientras el público de pie no dejaba de aplaudir. Era la letra de la canción que escribió mientras convalecia. Aún la recordaba y en un afán por consolarlo, entre las sombras lo tomó del rostro y lo beso. Sesshomaru tomado por sorpresa, suspiro. No era lo que esperaba sentir. La separó de sí mirándola fijamente. Con suavidad la tomó de la cintura y luego salió de ahí con la mujer firmemente tomada de la mano.
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CONTINUARÁ . . .
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