Amor de madre.

Los Personajes y las imágenes utilizadas en la historia no son de mi propiedad. Todos los derechos a sus creadores.

Lenguaje y contenido fuerte y explícito.

Agradezco las portadas de yan_skiblue y de Mónica tadakatsu.
Una disculpa por la redacción.

©® Historia con derecho de autor.
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<<>>, " ": Son pensamientos del personaje.

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" Ser madre es ver la fuerza que no sabías que tenías . . . Y descubrir los miedos que no sabías que existían. . . Y aún así, enfrentarlos."










Después de la discusión con Bankotsu, camino un buen rato pensando en cómo podía perder con facilidad las cosas y las personas que de verdad le importaban. Se limpio las lágrimas, a esta hora su madre estaba sola, era tiempo de hablar con ella, si alguien podía orientarla era ella.
Tomó un taxi y se dirigió a casa de sus padres.

- Señorita cómo está, su madre está en el invernadero, ¿quiere que le avise?.

- No, muchas gracias yo iré, por favor que no nos interrumpan y llévanos un chocolate con panecillos, y sandwiches con jugo. Gracias.

Entró al precioso lugar privado de su madre, le encantaba la jardinería y tenía todo tipo de flores exóticas. La encuentro limpiando la tierra de una magnolia. Su madre la volteo a ver con una gran sonrisa que se borró en cuanto vió la expresión de su hija, algo había pasado, esa expresión no la había visto desde . . . aquello. « No señor que no sea de nuevo lo mismo.»

Habrio los brazos y su hija se refugio en ellos, esperó que se descidiera a hablar. Su corazón palpitaba esperando lo peor.

- Mamá . . . No sé cómo explicarlo, te he descepcionado. A tí y a papá.

Su madre la separó de su pecho y la miró con cariño.

- Sango, eres una mujer adulta y responsable, activa sexualmente, sin ninguna enfermedad. Dime, cómo nos decepcionarías?

Sango habrio mucho los ojos al oír las palabras de su madre. Suspiró y hablo sin rodeos.

- Mamá, me fuí a hacer una prueba de embarazo, por la tarde la recogeré y sabré si estoy . . . Embarazada. Es una probabilidad, bueno, más bien, es bastante seguro, he hecho cuentas y hace dos meses que no tengo la regla.

Su madre le levantó el rostro y con seriedad, pero sin perder de vista su reacción hizo la primer pregunta.

- Es de . . . Miroku?

Sango abrió la boca y la volvió a cerrar.

- Por dios, no . . . No!! Es de . . . Bankotsu.

Escudriñandola para ver si mentía, no vió señalar alguna de mentira en sus ojos, sólo un infinito dolor y soledad.

- No quiere hacerse responsable?

- No mamá . . . Él . . . El lo quiere a toda costa. Soy yo la que no estoy segura . . . Mamá, estás molesta, te he descepcionado?

Kaori miró a su hija, ya no era una niña, era una mujer de casi veintisiete años, y aún era una niña insegura. Era tiempo de hablar con ella y decirle lo que hacía mucho tiempo supo y arregló lo mejor que pudo, lamentablemente no pudo hacer nada cambiar las cosas pero, se aseguró que no volvieran a hacerle daño.

- Hija, la maternidad es un regalo, si no fue algo planeado tienes que tener la fortaleza de afrontar las consecuencias de tus acciones, la criatura no pidió venir, sabías cuáles podrían ser los riesgos si no tenías precauciones, ahora, él te apoya según dices. Dime, realmente, ¿a qué le tienen miedo?

Sango ya lloraba, cómo podía tener la suerte de que pudiera ser su madre una mujer tan sabia, su miedo era a no ser lo que ellos esperaban de ella, a la gran responsabilidad de traer al mundo otra vida y no saber cómo educarlo.

- Temo no ser lo que ustedes esperaban de mí, temo . . . No saber cómo ser una buena madre.

Su madre sonrió con toda la ternura que era necesaria ante una hija asustada por algo para lo que nadie, jamás, estaba preparada.

- Hija, nadie está preparado para esa gran responsabilidad, no hay un manual, lo único que puedes hacer es esperarlo con amor y la convicción de que ese pedacito de tí traerá alegría y sabiduría a tu vida, además de una gran responsabilidad. Creeme nunca se está preparado para hacerse responsable de otra vida. La pregunta es . . . ¿Estas preparada para quitarle la vida a alguien que no pidió venir? Y está aquí a consecuencia de tus actos?

Sango habrio los ojos con desesperación se levantó y se paseó por el pasillo, lloraba sin control viendo cómo su madre con tranquilidad le ponía sobre la mesa la descición más difícil de su vida.

- Piensa muy bien la descición que tomarás, por qué tendrás que enfrentar las consecuencias toda tu vida, y no habrá vuelta atrás.

Estaba por entrar en pánico, cuando recordó a Bankotsu, él había estado a su lado, lo acepto con tranquilidad, inclusive la amenazo con obligarla a tenerlo y después llevarselo . . . La dejaría sola. Sabía que no volvería a encontrar otro hombre cómo él, pero él, él no estaría solo, tendría a su hijo y posiblemente una mujer que si pudiese apreciar lo que ella estaba a punto de perder.

- Sí, también a él lo perderás. Pon en la balanza todo Sango, no sólo te desharas de lo que supongo ves como un problema, también perderás al único hombre que quizás era para tí.

Sango se inco llorando en el regazo de su madre.

- Mamá, soy una tonta, una tonta . . . Tengo tantas inseguridades que me saboteó a mi misma para seguir convenciendome de que me merezco lo malo que me pase.

- Él . . . Cómo reaccionó.

- Estaba asustado pero feliz, dispuesto a aceptar lo que fuera, no me abandonaría, me llevo a los exámenes!! Fué su idea!! Yo fuí la histérica que lo alejó diciéndole que era mi cuerpo y era mi descición.

Kaori meneó en negación, seguía sin aceptar que había muchas personas que la amaban y a quien acudir si necesitaba ayuda.

Carraspeó la cocinera, advirtiendo que llevaba lo que le habían pedido. Acomodo la mesita de servicio y se retiró con discreción.

- No podrás tomar café, toma, el chocolate te sentara bien, no has desayunado me supongo, tendrás que cuidarte y hacer una dieta para que no ganes peso y lo alimentes bien. Come y tranquilízate, no es el fin del mundo además ya era hora de que me dieran un nieto, ya me estaba dando por vencida.

Sango se limpio los ojos y sonrió, hablar con su mamá era como volver a respirar.

- Terminando te das un baño y te cambias, iremos por los resultados y a ver a Meri, estoy segura que se alegrará por llevar tú embarazo.

Sango casi se ahoga, su madre daba por sentado que ella estaba embarazada.

- Mamá . . . Y papá?

Le palmeo las manos y sonrió.

- Déjamelo a mi, se enojara, pero cuando sepa que el muchacho estará a tú lado y que hay un bebé en camino, se alegrará.

Dejó que su mente dejara de pensar, se relajó y siguió comiendo, estaba hambrienta y no se había dado cuenta.

- Sango, te ha vuelto a molestar Ahago?

La pregunta, aparentemente inofensiva, puso a Sango en alerta.

- Por qué debería.

- Sango, ya es hora de que seas honesta y me digas por qué no confiaste en mí? Te hubiera protegido de cualquier cosa, soy tu madre y ya es tiempo de dejar los secretos a un lado.

La mirada fría de su madre la hizo tragar grueso y respirar profundo para dejar caer lo más oscuro de su pasado.

- Lo sabes? Lo has sabido todo el tiempo?

- Lamentablemente no todo el tiempo, sino, hubiera podido impedir que te hiciera daño, perdóname por no haber sabido lo que te pasaría, por no estar alerta.

- Cómo? . . . Cómo lo supiste.

- Una llamada. Escuché todo por teléfono, todas las amenazas que te lanzó si no hacías lo que te decía, no sabes las ganas que tenía de matarlo, pero lo pensé mejor, llame a Naraku y le pedí que me acompañará sin hacer preguntas, mientras yo lo insultaba y lo abofetee, Naraku lo amenazo y le dió una paliza. Recuerdas que te mandamos a un viaje sorpresa con kagome, Naraku arreglo todo para que no supiera nadie dónde estaban. Intento buscarte , pero Naraku se aseguró de que no molestara más. Hasta el día de la fiesta de navidad, supe que te defendieron muy bien.
Sango, espero puedas perdonarme por no haberte protegido como debía, y si no te dije lo que hice para resarcir en algo mi error fué para evitar que tú padre se convirtiera en asesino, hija hice lo que creí mejor y le di gracias a todos los santos por qué no hubiera habido consecuencias.

Su madre lloraba ahora, su mamá, su valiente y fuerte mamá, ¿cómo podría culparla? Como saber que alguien en quien confiás pueda hacer tanto daño.
Aún le dolía y trataba de superar día con día esa etapa de su vida, ahora . . . Ahora podía hacer algo bueno con su vida, no sólo sobrevivir, buscaría ser feliz y dejaría atrás todos sus miedos. Si su madre fue capaz de ayudarla y proteger a su familia, ella también sería valiente, le demostraría a su familia y así misma que era responsable y podia ser valiente.

Eran las cuatro de la tarde cuando entraron por las puertas del laboratorio, Bankotsu ya se encontraba recibiendo los estudios. Palideció al ver a Sango en compañía de su madre. Kaori se adelantó y con rostro serio se detuvo frente a Bankotsu elevó el rostro para mirarlo fijamente, una henorme sonrisa iluminó su rostro abrió sus brazos Bankotsu asombrado la abrazó, volteo a ver a Sango que evitó mirarlo.

- Hijo, yo sé que es una gran responsabilidad y agradezco que seas una persona responsable que no huye ante sircunstancias cómo estás, ser padre es un regalo y una prueba de fe, cuídala mucho y ten fortaleza es testaruda y te hará enojar, quizás tenga antojos y te levantará a media noche por cosas inverosímiles, pero para lo que debes estar preparado es para las noches en vela por el bebé y los cambios hormonales de la madre, llorara sin razón igual que estará molesta, tendrás que soportarlo, pero si la amas todo habrá valido la pena cuando tengas en tus brazos el fruto de su unión.

Bankotsu con un nudo en la garganta atinó a asentir y abrazarla de nuevo, esta mujer era un ángel, mira que felicitarlo y darle consejos en vez de golpearlo y gritarle por embarazar a su hija sin matrimonio de por medio, lo enternecio, cómo hechaba de menos a su madre.

- No lo olvidaré, gracias por aceptarme, pero aún no estamos seguros y . . .

- Oh, creeme está embarazada yo lo sé, ya lo verás.

Le palmeo con una sonrisa las manos y sonrió con complicidad.

- Bueno, vamos con Mery, dejemos que una experta nos saque de dudas. Sango?

Volteó a ver a su hija quién, como niña regañada siguió a su madre sin levantar la vista, Bankotsu sonrió ante el guiño y la sonrisa ladina de la señora Kaori, sí, podía verse muy tierna pero ella era la que llevaba las riendas de su familia escondiendo su carácter fuerte envuelto en un halo de fragilidad. Presentía que más de la mitad del camino, estaba ganado. Ahora faltaba su padre y su hermano.

Llegaron al consultorio de la amiga y médico de las mujeres de la familia, incluida kagome. Sólo los hicieron esperar un turno he inmediatamente los pasaron.

- Mery, querida ¿ Cómo estás?

La besó en la mejilla mientras la sostenía de las manos.

- Muy bien Kaori, tú cómo estás, como vas con tú tratamiento, ya no has tenido descompensaciones?

La madre de Sango sonrió con tranquilidad.

- Ho, sí, sólo fue el cambio de tratamiento ya me encuentro muy bien.

- Y dime, a qué debo su visita?.

- Bankotsu hijo entregale los resultados, leelos y ya tu dirás.

La doctora sonrió tomo los papeles y leyó, sin ningún cambio en su semblante, invito a todos a sentarse.

Rodeó el escritorio y se sentó.

- Has tenido molestias, Sango?

Sango reaccionó, negando sin hablar.

- Hace cuánto que no tienes la regla?

- Dos meses, aproximadamente.

- Te haré una ecografía vaginal, no te preocupes veré como está tu matriz.

Kaori con una sonrisa de oreja a oreja entró al vestidor para ayudar a su hija a desnudarse.

- Tu eres su pareja?

Bankotsu volteó a mirárla pues siguió con la mirada a Sango y su madre.

- Sí.

- Tomaron precauciones?

- No.

Bankotsu miraba sin inmutarse a la mujer que lo escudriñaba con la mirada.

- Traje al mundo a Sango, su madre y yo somos amigas desde entonces, si estás aquí es por qué quieres saber para alejarte, o . . .

Bankotsu la interrumpió.

- Por respeto a la señora Kaori y por supuesto por Sango, contesté a sus preguntas, pero mis motivos por estar aquí no le incumben, sin embargo, quiero a Sango y a lo que venga, ¿satisfecha?

La doctora sonrió de lado,« este hombre además de guapo tiene agallas, será bueno para ella

- Muy bien, voy a revisarla, ¿quiere ver?

- Por supuesto.

Pasaron a otra habitación donde Sango estaba acostada con las piernas dobladas y abiertas, tapada con una sábana.

- Bien, vamos a ver qué está pasando en tu útero.

Sango tomó a su madre de la mano su rostro preocupado hizo que su madre le sonriera con cariño.

En la pantalla se escuchaba como el ruido de agua en lo que la doctora inspeccionaba, de pronto volteo a ver a Kaori y le mostró.

- Lo ves?

Kaori abrió los ojos y luego sonrió con los ojos nublados por las lágrimas.
La doctora volteo a mirar a Bankotsu con una sonrisa.

- Felicidades!!! Serán padres de dos preciosos niños.

Sango lanzó un gemido ahogado y Bankotsu miraba con orgullo y casi ahogado por un sentimiento que lo llenaba los dos puntos como semillas que palpitaban en la pantalla.

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Les gusto? . . .

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