Amigas como pocas.
Personajes y las imágenes utilizadas en la historia no son de mi propiedad. Todos los derechos a sus creadores.
Lenguaje y contenido fuerte y explícito.
Agradezco las portadas de yans_kiblue y de Mónica tadakatsu.
Una disculpa por la redacción.
©® Historia con derecho de autor.
No se permite, copiar, adaptar ni tomar prestada.
<<>>, " ": Son pensamientos del personaje.
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"No hay animal más peligroso en la tierra que una mujer sin azúcar."
Frase de :
"Una mujer sin filtro"
Ayame y Sango esperaban en una cafetería la llegada de kagome. Ante la llamada de ayuda para seducir a Sesshomaru, Sango decidió incluir a Ayame para auxiliar a kagome, ¿resultado? Harían un tour para proveer a la chica de todo lo que necesitara.
- Oye Sango, y . . . como vas con tus dietas.
Ayame miraba con sorna a su amiga mientras se llevaba un par de galletas a la boca.
- Ni me lo recuerdes!! El idiota de Miroku me hacía comer hierbas como si fuera un conejo, y lo único que gane fue una diarrea tremenda. Desde entonces me di cuenta que yo soy como soy, herencia de mi familia por parte de mi madre, todas mis tías tienen una figura como la mía. Más bien dime, como es que le haces para no engordar ni un gramo, te he visto tomarte una malteada doble y un montón de pastelitos solo en 15 minutos que llevamos aquí.
Ayame rio con una mueca de indiferencia.
- La verdad no tengo idea, Cassandra se queja de lo mismo, sólo por qué le aparece una llantita pone el grito en el cielo y me acusa de no apoyarla en comer cosas sanas.
Sango sonrió, sabía la intensidad de la relación de esas dos y Cassandra, esa mujer era una bomba cuando se molestaba.
- Deberías compartir tu secreto a mí hasta el agua me engorda.
Una fuerte carcajada por parte de Ayame atrajo la mirada de los demás comensales.
- Cuál secreto, ya quisiera yo tener algo de tus sensuales curvas, soy una tabla!! Creeme cuando te digo que eres preciosa, no se te da por mi lado de otro modo ya te hubiera cogido todas esas lindas curvas, dadote unos buenos azotes en esas duras nalgas y llevadote a un sin fin de orgasmos.
Sango se puso roja cómo un tomate ante el lenguaje soez y gráfico de su lesbiana amiga sobre lo que haría con su cuerpo.
- Cambiado de tema mujer, como te va con el guapote de Bankotsu, Cassandra babea al verle imaginándose un trío con él, está obsesionada dice que seguro con el paquete que se carga la haría gritar a lo grande. Y entre los dos le daríamos hasta por las orejas.
Sango casi se atragantó con la galleta ante la mencion de Bankotsu. Si Ayame supiera que su "paquete" superaba las espectativas de su novia.
- Toma.
Le acercó un vaso con agua.
Sango lo tomó, ya respirando con más tranquilidad decidió evadir el escabroso tema de Bankotsu.
- Y Cassandra dónde anda ahora.
Con una sonrisa pícara le negó con un dedo.
- A, no, no, no, no te vas a escapar de decirme que te traes con él, el hombre babea ante la mension de tu nombre, además que el otro día ví a tu ex con un ojo morado y según las malas lenguas, Bankotsu tuvo que ver. Así que desembucha!!.
Con un suspiro largo en pocas palabras la puso en antecedentes sobre su trato con Bankotsu.
- Cuando pasó eso? Y en la agencia? Oye tú si qué no perdiste el tiempo. ¿Y? Cassandra tiene razón?
- Y por mucho.
Una gran sonrisa se dibujo en la cara de pícara de Ayame.
- Pues chica, si yo fuera etero, te diría que ya me lo estuviera cogiendo hasta el cansancio, perdiste mucho tiempo con el imbécil de Miroku disfruta sin remordimientos, él se ve más que dispuesto a complacerte.
Sango volteo a mirarla con expresión dolorida.
- No es tan simple, Ayame. Hay . . . Cosas, que me hacen dudar y no quiero una relación sólo de sexo, quiero un compromiso, algo más serio.
- Y lo han hablado.
Sango negó.
- Pues es simple, ya lo hicieron entonces debe haber un nivel de comunicación, dile lo que piensas y según como lo veas decide, no te compliques.
Sango se encogió de hombros, con mirada soñadora.
- Wow!! ¿Te estás enamorando?
Los ojos de la chica se habrieron como platos.
- Entonces no pierdas el tiempo, habla con él.
Las puertas de la entrada se habrieron y entró kagome al lugar, las busco con la mirada, Ayame le hizo una seña levantando el brazo.
La conversación se cortó.
- Hola! Cómo están.
- No tan bien como tú, mírate,estás radiante.
Kagome se sonrojo hasta la raíz del cabello.
- Estás lista para dejar de ser virgen?.
Kagome habrio la boca y la cerró de golpe ante la desfachatez del comentario de ambas chicas.
- Entonces mueve el trasero.
- A dónde?
Ayame sonrió antes de contestar.
- Es una sorpresa.
Kagome se quedó parada en la entrada de la tienda tan iluminada que parecía un árbol de navidad. Tal vez no fue una buena idea seguír a esas dos como había creído en un principio. Mirando a Ayame que sonreía como el gato de Alicia en el país de las maravillas, murmuró.
- No se sí sea el lugar indicado. No hay otro menos . . .este . . . Menos escandaloso.
Sango la empujó a qué entrara.
- Cierra la boca y entra.
- Es mi tienda favorita.
Le dijo Ayame.
- Y el lugar perfecto para encontrar lo que quieres.
Eso no la tranquilizó mucho, el estilo de Ayame era muy distinto al suyo, aunque le gustaba la ropa interior de encaje, la ropa de Ayame era más llamativa, como tangas y sostenes diminutos.
- Vamos chicas estamos bloqueando la entrada.
Kagome puso los ojos como platos al entrar a la "Casa del sexo" , había un montón de cosas de cuero y piel junto a una serie de jueguetes eróticos y adornos para pezones. ¡ Válgame Dios! Las cosas que veía eran muy atrevidas para ella, como la tanga para hombre de trompa de elefante dónde debería de ir . . . En fin.
- Creí que iríamos a la tienda de lencería que está a la vuelta.
- Ésto es mucho mejor.
Ayame las llevo a una vitrina con ropa interior comestible.
Kagome casi se atraganta viéndose vestida con algo así . . . ¿ Le gustarían a Sesshomaru esas cosas?
- No estoy preparada para ésto, ¿ No podemos empezar por algo más . . . Sencillo?
Su amiga resoplo rodando los ojos.
- No seas mojigata!! No entiendo como una mujer que se enfrenta con hombres de negocios feroces como tiburones, se espanta por una tangas comestibles.
- Muy sencillo, por que nadie me ve los calzones cuando estoy en las juntas y menos se los comen luego.
Sango soltó una carcajada.
Ayame las ignoró.
- Yo digo que esas panties o calzones son mucho más divertidos que un montón de viejos podridos en dinero, además con el tamaño de Sesshomaru
Podrías tomarlo de poste de table dance y hacerle un bailesito.
Meneó las cejas.
Kagome puso los ojos en blanco.
- Qué me dices de ésto?
Sango le mostraba unas esposas forradas de pelito rosa.
- Tiene que ser divertido lo atas y lo amordazas vistiendote de poli.
- Hola!! Puedo ayudarlas?
Kagome se dió la vuelta y vio una mujer casi de su estatura con el pelo negro y un embarazo muy adelantado, vestía de negro y llevaba un piercing en la boca.
- Hola, hermosa!
Saluda a Ayame con una sonrisa.
- Qué tal te fue con los juguetitos que te mandé?
Ayame sonrió orgullosa, con un gran brillo de satisfacción en los ojos.
- Genial . . . Pensamos buscar un tercero, Cassandra quiere experimentar.
— Un hombre, claro ellos sólo sirven para una cosa.
La mujer le guiñó un ojo.
- Sí, y por eso los queremos tanto.
Inquirió Sango con una gran carcajada.
Ayame se dirigió a la chica.
- Kary, te presento a mis mejores amigas, kagome Vanderbilt, y Sango kotaro.
Kary se quedó muy sorprendida al escuchar el apellido de kagome y torsió el gesto al tiempo que agitaba las manos.
- Ni se te ocurra mencionar cosas de modelos y moda, mi esposo está en casa y no quiero que se estrese.
Ayame se quedó pasmada.
- En serio? Pensé que era profesor de historia.
- Y lo es, pero un problema con una chica modelo que estaba en su clase lo metió en un lío con la universidad, la chica se le lanzó a mi pobre esposo y aún no lo supera, lo quiero muchísimo como para incomodarlo.
Sango señaló el vientre de Kary.
- Si claro, se ve, y al verte a tí y él giró de tu tienda diría que lo quieres muchísimo y muy a menudo.
Kary soltó una carcajada sobándose el vientre en forma maternal.
- Querida si llegarás a verlo desnudo, tú también lo querrías.
Sonrío.
- Bueno, en qué las puedo ayudar.
- Kagome quiere acostarse con alguien.
- SANGO!!
Ayame estallo en carcajadas asintiendo, a kagome le dieron ganas de salir corriendo. Su amiga la vió con expresión inocente.
- Es la verdad no, como si Kary no lo hubiera adivinado al vernos entrar, además ella entiende.
Señalando el vientre. Ayame se limpiaba las lágrimas de la risa. Kagome las miro con enojo antes de dirigirse a Kary.
- Perdonala por favor. Cuando estábamos en el colegio le dí en la cabeza sin querer con un bate de béisbol y se desmayo. No ha vuelto a ser la misma desde entonces.
Kary ahora fue la que soltó una carcajada.
- Tranquila, es difícil asustarme, Ayame y yo estamos cortadas por la misma tijera. Bueno cuéntame, cómo es el afortunado para decirte que te conviene llevar.
Kagome sonrió al pensar en Sesshomaru, no sabía por qué pero solo con recordarlo se sentía hemosionada y feliz.
- Es alto y de cabello plateado y largo.
- Alto . . . Muy bien!!
Dijo con sarcasmo Ayame, al tiempo que volvían a reír.
- El hombre es un gigante!!. Creo que se ha topado con el único hombre de casi dos metros que he visto en la vida. ¡ Kary, tienes que verlo! Es medio choper y está buenísimo!
Kary frunció el seño y las miro.
- De casualidad es un modelo?
- Sí.
Contesto Ayame y saco una foto de las primeras que le tomaron de prueba.
- No manches!!!
Exclamo alucinada al verlo.
- Vas a darte un atracón con semejante adonis?? ¡ Así se hace!
Kary agitaba los brazos como loca.
- Si quieres hacerte rica, sácale muchas fotos mientras te lo hace. Conozco a muchas mujeres que pagarían una fortuna por verlo desnudo. ¡ Yo me incluyo!
Sango choco los Cinco con ella.
Kagome se tapo la cara con las manos, mientras Ayame le daba unas palmaditas en la espalda.
« Tranquilízate kagome, primero las torturare y luego esconderé sus cadáveres en el río.» Entre cada palabra kagome hacía ejercicios de respiración para calmarse. Kary comenzó a moverse de un lado a otro, tomando cosas y diferentes juguetes ropa y lencería.
- Déjame ver . . . Para ese hombre tiene que ser algo negro . . . No, espera rojo, rojo pasión.
Se lo midió sobre la ropa y dijo.
- No, el color no te va. ¡ Espera!
Corrió a la trastienda y regreso con un neglige negro adornado con lazos de color rosa.
- Le encantará.
Kagome tuvo que darle la razón, era precioso y de encaje a juego con la tanga. Siguió metiendo cosas en la bolsa mientras ponía otros sobre el mostrador. Kagome se puso cómo tomate al ver lo que metía a la bolsa.
- Fabrican crema para pezones de sabores?
- Sí, es genial, no sólo tiene sabor sino que le da un poco de color, tiene un poco de menta para que se te pongan duros y sensibles, a los hombres se les pone dura viendo pezones tan duritos.
Ayame sólo sonreía de oreja a oreja y kagome se ponía más roja deseando que se la tragara la tierra.
Estaba segura de que él se moriría de vergüenza, si se enteraba de que Sango y Ayame la habían ayudado a escoger todas esas cosas.
Cuando por fin se dispuso a pagar estaba tan avergonzada que casi no quería llegar a la casa y mirarlo a la cara cuando regresará. Al tomar las cosas y salir, Kary las despidió.
- Buena suerte hermosa! Y acuérdate de sacarle las fotos y enviármelas!!!.
Salió más sonrojada y se despidieron agitando las manos.
Ese día se dedicaron a embellecerla junto con Ayame, entre las dos le pusieron mascarillas, le sugirieron un baño de sándalo para la ocasión y le hicieron manicure. Al finalizar la sesión de belleza, Sango la llevo con su ginecóloga de familia por un método anticonceptivo seguro y adecuado para ella. Estaba todo listo, cuando llegó el tercer día y no apareció. Jack aviso que tardarían por lo menos un mes en regresar.
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El día de las operaciones había llegado, se había adecuado un quirófano con lo más avanzado para tan delicadas cirugías y un cuarto de recuperación totalmente aséptico y hermético. Todo estaba listo, Naguna dormía ya pues no toleraria ver tantas personas, Raizo le dió una última mirada y tomó la pequeña mano de la jovencita, mientras su madre les daba un beso en la frente a ambos.
- Todo saldrá bien hijo, no te preocupes estoy aquí contigo, nada te pasará mientras yo viva.
Raizo con una sonrisa que sólo mostraba a su madre le beso las manos.
- Lo sé, mi khaleesi, jamás me ha abandonado. Te quiero madre, y pase lo que pase siempre estaré a tu lado.
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Capitulo nuevo, diviértanse como yo cuando lo escribí.
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