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Estaba nervioso, llevaba más de quince minutos esperando a Abby, hoy era el día, hoy se lo diría. Vi a Abby y a Liz a lo lejos, mi ritmo cardíaco aumento, Liz me vio y se detuvo, la vi hacer un gesto con la cabeza y luego Abby se volteó a verme, me acerqué hasta donde ellas estaban.
—Abby, ¿Puedo hablar contigo?— pregunté nervioso.
—Claro, dime— respondió sin más.
—A solas— dije esta vez mirando a Liz.
—Si, no se preocupen por mi, yo ya me iba a dormir— tras decir eso, entró a la cabaña dejándonos solos.
—Abby, yo...— respire profundamente, Abby me miraba confundida.
—¿Estás bien?— preguntó ella.
—Si— dije rápido— Es sólo que... te quería decir que...— ¡ya deja de ser tan patético! Me regañe internamente— Abby, tú me gustas y quiero saber si me darías una oportunidad, para que salgamos, los dos, como novios.
Silencio, esto era incómodo, Abby se había quedado con la boca abierta y luego de unos segundos habia desviado la mirada.
—Te agradezco que me lo digas— dijo luego de unos minutos, me miró y me sonrió ¿triste?— Ay Jeann, si me lo hubieses dicho antes, pero... tengo novio, aunque aún nadie lo sabe— dijo mordiendo su labio, así que Abby tenía novio, claro, con lo hermosa que era, seria extraño que no tuviese uno— Se que sonará egoísta, pero ¿Podrías guardarme el secreto? Nuestra relación es algo complicada.
—Entiendo, esta bien, no diré nada— dije tratando de sonreír.
—Gracias— dijo, luego se acercó y beso mi mejilla— En verdad, gracias.
Después se alejó de mí y entró a la cabaña, sabía que eso podría pasar, pero aún así me había querido arriesgar, ¿Y ahora qué? suspire frustrado, su rechazo me había dolido un poco, pero no tanto como había pensado que doleria, tal vez no estábamos destinados a estar juntos, fui hasta la parte de atrás de las cabañas, quería estar solo un momento, al llegar me recosté debajo de un enorme árbol, estuve ahí unos minutos pensando en lo que había pasado.
—Jeann, hey Jeann— escuché que me hablaban, abrí los ojos y ahí estaba ella, la miré por unos segundos y antes de que aquella visión desapareciera, me incorporé y la tomé de la nuca sin darle tiempo de reaccionar, luego la besé, ella se quedó inmóvil por un minuto, moví mis labios sobre los de ella y al acabo de un rato ella siguió mi beso, cuando nos separamos el rostro de Abby se desvaneció, dejándome ver el verdadero rostro de la chica que acababa de besar— Yo... Yo...— tartamudeo Sasha, luego se levantó y salió corriendo.
—Diablos— murmuré, esto era genial, por estar soñando con Abby había besado a una de sus amigas, me daban ganas de golpearme a mi mismo, suspiré y fui hasta mi cabaña, era tarde y comenzaba a hacer frío.
*"*
Hoy el maestro Sanders nos dijo que en la tarde tendríamos una prueba de valor, la prueba consistía en ver quién era capaz de ir con él hasta la colina del diablo, de ida y vuelta, había un rumor que decía, que muchas personas se habían perdido en la colina del diablo y que nunca habían regresado, la gran mayoría de los alumnos quisieron hacer la prueba y los que no, pues ellos se quedaron en las cabañas con la maestra McPhee, los demás iríamos con los maestros, Turner, Thompson y Sanders.
La verdad es que ya quería que llegase el momento de ir, toda la mañana había estado tratando de evitar a Sasha, no sabía cómo explicarle lo de anoche ¿Qué le podía decir? Siento lo de anoche, te bese porque pensé que eras Abby, o, lo que pasó anoche fue un error, será mejor que lo olvides, no, no podía decirle nada de eso.
—Jeann— escuché mi nombre, me volteé lentamente— ¿Estás bien?
—Si, estoy bien, ¿Porque lo preguntas?— dije mirando a Abby a los ojos, tal vez Sasha le había contado lo que había pasado anoche.
—Por que te ves como cuando L trataba de descubrir quién era Kira— respondió ella, la miré alzando una ceja, a veces Abby hablaba de cosas que nadie sabía, como ahora, de seguro estaba hablando de algún anime.
—¿Enserio?— pregunté sonriendo, aunque no sabía quién rayos era L y mucho menos Kira.
—Si, y si no me dices que te pasa... te anotaré en mi Death Note— dijo con una traviesa sonrisa en sus labios.
—¿Tú qué?— pregunté algo confundido, no tenía ni la menor idea de lo que me estaba hablando.
—Mi Death Note— repitió— Y que no la tenga ahora, no quiere decir que no la usaré una vez que la tenga conmigo, así que habla— dijo esta vez poniendose seria, que va, al final seria yo mismo el que le contaría lo sucedido a Abby.
—Bueno, anoche...— me quedé callado unos segundos y respire profundamente antes de volver a hablar— Anoche bese a Sasha.
—¿Que tú qué?— preguntó.
—Que bese a Sasha— dije esta vez mirando a otro lado.
—Okay, pero ¿Porque?— preguntó ella.
—Yo...— le diría, si, le diría la verdad— Estaba soñando contigo y creí que Sasha eras tú.
—Oh— fue lo único que salió de sus labios, luego se masajeo las cienes— ¿Y haz hablado con ella?
—No, la he estado evitando toda la mañana— respondí cabizbajo.
—Eso está mal, tienes que hablar con ella, pero no menciones el porque la besaste, la harás sentir mal y mucho más sabiendo lo que siente por ti — lo último lo dijo más para ella que para mí, pero aún así la escuché, me quedé de piedra ¿Sasha sentía algo por mi? Ahora que lo sabía, no tenía idea de cómo actuar, ni de cómo hablarle para poder explicarle, entonces ¿Qué le decía ahora? ¿La verdad? ¿Una pequeña mentira?— Escuchame bien Jeann— dijo Abby haciendo que le prestará atención— Si por alguna razón, le llegas a hacer daño a Sasha... juro que te daré un golpe tan fuerte, que se te olvidará hasta tú nombre.
—S...si— dije algo asustado, cuando Abby defendía a sus amigas, enserio daba mucho miedo.
—Bien, ahora ve a hablar con ella— dijo mirándome a los ojos.
—¿Ahora? ¿Ya?— pregunté sonriendo nervioso.
—Si, ahora ya— contestó seria.
—Si, claro, esta bien, ya voy— dije y fui a buscar a Sasha.
♥♥
¡Maldición! Ya estaba harta de caminar tanto, se suponía que era una prueba de valor, no de resistencia, me dolían los pies, habíamos salido de las cabañas desde hace ya media hora y aún no llegábamos a la dichosa colina del diablo, el cielo se estaba poniendo oscuro, tenía un muy mal presentimiento, cuando ya no di más me detuve unos minutos para recuperar el aire y descansar un poco los pies.
Me levanté y seguí caminando, estaba tan concentrada en imaginar mil formas de golpear al maestro Sanders, que no me había dado cuenta que estaba caminando completamente sola, me detuve y mire a mi alrededor, esto tenía que ser una maldita broma, no podía ser cierto.
—Maldición— murmuré, al parecer me había perdido— Estúpida prueba de valor— decía mientras caminaba a donde suponía podrían haber ido los demás— Estúpido maestro Sanders, estúpida colina, estúpidas amigas— el fuerte sonido de un trueno me hizo pegar un pequeño gritó, volví a mirar al cielo, no me había dado cuenta antes, pero al parecer se avecinaba una tormenta— Maldición, estúpidos todos— dije enojada, si a Abby le pasará esto de seguro ahora estaría llorando— ¡Estúpido Jack!
—¿Qué fue lo que te hice ahora?— escuché a mi espalda, me volteé y Jack estaba muy cerca de mí, la verdad el verlo me hacía sentir segura.
—¿Desde hace cuanto que estas aquí?— pregunté confundida, no lo había visto ni oído en ningún momento.
—Déjame ver— dijo poniendo su dedo índice en su cien, para poder "recordarlo"— Desde que maldijiste a la estúpida prueba de valor.
—¿Y me dejaste pensar todo este tiempo que estaba sola?— pregunté frunciendo el ceño.
—Si, la verdad era divertido verte enojada, maldiciendo todo y a todos— sonrió y se acercó a mí— ¿Acaso tenías miedo?
—¿Miedo yo?— dije apuntandome, luego me reí— Claro que no.
—¿Ah no? ¿Entonces por qué gritaste?— preguntó mientras me abrazaba.
—Estaba concentrada y ese estúpido trueno sonó de repente— dije haciendo un pequeño puchero, Jack sonrió y luego me beso, seguí su beso mientras se escuchaba de fondo múltiples truenos, luego unas cuantas gotas de agua cayeron en nuestras cabezas, antes de separarme de Jack mordí suavemente su labio inferior— Espero que sepas el camino de regreso, esta empezando a llover.
—Yo... No tengo la menor idea de donde estamos, ni de donde están los demás— dijo rascando su cabeza, lo mire enfadada— Vamos, no te enojes, cuando no te encontré entre los demás chicos me devolví por el camino, luego de unos minutos te vi a lo lejos y te seguí, no recuerdo el camino que tomé.
—Ok, tal vez si nos vamos por este camino— dije apuntando a su espalda— Lleguemos hasta donde nos separamos del resto y si tenemos suerte ellos estarán cerca ya que esta a punto de llover.
Caminamos hacia adónde había dicho y al llegar se largó a llover, no vimos a nadie en el camino y lo único que se escuchaba era el sonido de la fuerte lluvia golpeando el suelo, Jack me tomó de la mano y caminamos a quien sabe donde, luego de un rato me pareció ver una silueta a lo lejos, me detuve y trate de ver si era una persona o otra cosa, pero la lluvia no me dejaba ver del todo bien.
—¿Qué pasa?— preguntó Jack en voz alta.
—Creo que allí hay alguien— dije igual de alto, para que me escuchará.
—¿Dónde?— preguntó él.
—Allí& dije apuntando con el dedo a un lugar entre los árboles que estaban a unos metros de nosotros.
—Creo que también lo veo— Jack comenzó a caminar para acercarse— ¿Hey? ¿Quién eres?— gritó Jack, la silueta se movió y gracias a un relámpago pudimos ver por unos minutos a una chica como de nuestra edad.
—¿Estás perdida?— pregunté viendo a la chica, ella se acercó hasta nosotros y luego nos quedo mirando— ¿Estás bien?
—Si— dijo ella, luego me tomó la mano y comenzó a caminar, con Jack nos miramos unos segundos y después él nos siguió, la chica estuvo callada en todo momento hasta que llegamos a una pequeña cabaña en medio de la nada, la muchacha se detuvo en la puerta y dio tres golpes para que abrieran, luego de unos segundos la puerta se abrió dejándonos ver a una mujer ya de edad.
—Stephanie, por fin llegas— dijo la mujer, la señora nos miró y luego la miró a ella— ¿Y ellos?
—Estaban perdidos a mitad de la colina— respondió Stephanie.
—¿No saben que la colina es peligrosa de noche?— nos preguntó la anciana.
—Sólo escuchamos rumores— dijo Jack, la anciana se hizo a un lado y nos hizo pasar.
—Deberían sacarse esa ropa, se van a enfermar— la mujer miró a la chica y acarició su hombro— Tú también Stephanie, ve a tu habitación y ponte la pijama, luego vienes a calentarte a la chimenea.
—Si abuela— dijo la muchacha y luego desapareció por un pasillo.
—Vengan, les mostraré donde dormiran— seguimos a la anciana y después de caminar por el mismo pasillo que Stephanie, se detuvo frente a una puerta, la abrió y nos hizo una seña para que entraremos— Lamento lo poco, no solemos tener visitas— aquella habitación no era muy grande pero lo bueno era que tenía una cama de dos plazas— Enseguida les traeré unas toallas para que se sequen.
—Muchas gracias señora— dije sonriendole a la anciana, la verdad era que yo nunca había conocido a mis abuelas, las dos murieron cuando yo aún no nacía, así que verla a ella me hacía querer haber conocido a mis abuelas.
—Llamenme Piper— respondió sonriendo. *Se pronuncia: Paiper.
—Gracias Piper— dijo Jack.
Piper salió de la habitación dejándonos solos, mire a Jack y él miraba la cama, frunci el ceño, pero no dije nada, luego de unos minutos en silencio alguien tocó a la puerta.
—Adelante— dije y Piper entró, nos pasó unos pares de toallas y antes de irse me miró.
—Cambiate detrás del biombo— dijo apuntando a una cosa que parecía una pared plegable, luego de eso se fue.
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Hola a tod@s, hasta aquí llegan los capítulos que ya estaban escritos y que ya Reescribí, bueno, hay uno más pero es muy corto y pienso alargarlo, lo publicaré el 14 de febrero. ♥♥♥💜💚💙🖤😘
~HarunaNanami...
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