✴️Episodio 7 (Temp.2)✴️
Biblioteca del Imperio de Cristal.
Flurry Heart guió al grupo hasta la biblioteca, en donde probablemente encontrarían la ubicación del Cetro Dragón. La bibliotecaria hizo una pequeña reverencia cuando la alicornio entró e hizo otras dos reverencias dirigidas hacia Spike y Twilight. El resto, por su parte, estaban asombrados por ver la cantidad de libros que había. Ahora bien, ese ERA el problema: había demasiados libros, tantos que era muy difícil saber por dónde comenzar a buscar exactamente.
—Wow...— Exclamaron Sunny y Zipp al mismo tiempo.
Si bien, no eran ratones de biblioteca, el investigar y leer libros era un pasatiempo que ambas tenían en común, aunque esto era demasiado, incluso para ellas.
—Uh, disculpa Flurry...— Intervino Pipp. —¿Pero cómo vamos a encontrar un libro en específico cuando hay cientos de libros en este lugar?—
—Pipp tiene un buen punto— Dijo Hitch. —Esta biblioteca es muy grande y no tenemos idea de dónde buscar...—
—Por suerte, para ustedes, sé de alguien que nos puede ayudar— Dijo la alicornio. —Vengan por aquí—
Flurry Heart se adentró un poco más en la biblioteca, siendo seguida por los demás. En uno de los pasillos, se encontraba un pony terrestre que, al igual que Flurry, no estaba hecho de cristal. Era un pony de pelaje rojo, ojos verdes, melena rubia, un rábano como Cutie Mark y usaba sobre él una especie de capa, la cual si brillaba como el cristal. Estaba organizando unos libros que la bibliotecaria le encomendó poner en su lugar, pero entonces llegaron Sunny y compañía...
—¡¿SPROUT?!— Exclamaron Sunny y Hitch por igual, al ver a quién tenían en frente.
El mencionado volteó lentamente hacia el grupo, encontrándose con los Mane 5, los tres dragones la gobernante del Imperio y una yegua que se parecía bastante a la antigua gobernante de Equestria (había visto pinturas de ella, incluso había una en la biblioteca). Sprout tragó en seco y esbozó una sonrisa nerviosa mientras trataba con todas sus fuerzas de no salir corriendo.
—H-Hola... a todos— Saludó el terrestre, evidentemente nervioso. —No esperaba verlos por aquí... para nada me lo esperaba...—
—Uh, no entiendo... ¿Se conocen?— Preguntó Flurry.
—Eh, sí, lo conocemos— Contestó Sunny. —¿Qué está haciendo aquí?—
—¡Permítanme explicarles!— Dijo Discord, desenrollando un papel, que de alguna extraña forma mostraba lo que narraba a manera de video. —Su amiguito llegó aquí hace unos 2 meses, estaba herido, hambriento y muerto de frío. Así que lo acogimos, le dimos esta genial capa y le ofrecimos quedarse en el Imperio cuanto quisiese— Hizo desaparecer el papel. —Y aquí estamos—
—Gracias, Discord— Dijo Sprout, confundiendo a los Mane 5, puesto que Sprout se asustaba con facilidad. —Sí, todo lo que dijo es cierto. Trabajo aquí... realmente por placer, la bibliotecaria no puede hacer todo sola, ¿Saben?—
Esta era una sorpresa muy grande para los ponis, puesto que no parecían tener al mismo Sprout que se escapó el año pasado. Quien más sorprendido se encontraba era Hitch, puesto que el Sprout que él conocía era muy cobarde y holgazán. Ahora, estaba ayudando a una pony mayor con su biblioteca por gusto, ni siquiera por querer atención o reconocimiento. Quizás, en parte, el que se haya escapado sí que fue algo bueno, al menos para Sprout.
—Bueno, no me gusta interrumpir momentos así, pero necesito tu ayuda Sprout— Intervino Flurry —Busco un libro para nuestros visitantes dragones. Algo que les pueda ayudar a encontrar algo llamado "el Cetro Dragón". ¿Sabes de un libro que contenga algo así?—
—O tal vez podrías encontrarlo como "Cetro de Heliotropo"— Dice Twilight, que era quien cargaba a Sparky (Hitch se lo encargo).
—Cetro Dragón... O Cetro de Heliotropo...— Repitió el terrestre, mientras cerraba los ojos, pensando en dónde escuchó eso antes. —Sé que leí algo sobre un Cetro Dragón, hace poco—
El terrestre se subió en una escalera móvil y comenzó a andar por toda la biblioteca. Se movía de forma ágil mientras buscaba el libro del que hablaba. De nuevo, los Mane 5 estaban sorprendidos del repentino cambio de Sprout.
—¿Por qué tan sorprendidos?— Preguntó Discord con curiosidad. —Hace todo esto desde que llegó—
—Discord, que siquiera sea capaz de hacerlo ES lo que nos sorprende— Dijo Hitch.
—Supongo que tú y yo conocemos a dos Sprout completamente diferentes— Dijo un Discord vestido con traje.
—Concuerdo con él— Secundo otro Discord que apareció de pronto, también vestido con traje.
—¡Bingo!— Gritó Sprout, bajándose de la escalera hábilmente y dirigiéndose con los demás. —Este es el libro del que hablaba—
Flurry levitó el libro con su magia. Spike se acercó para leer el título, y su mirada se llenó de horror al ver lo que decía.
—"La Guerra Dragón-Cambiante"— Leyó la alicornio. —¿Estás seguro de que esto puede ayudarnos, Sprout?—
—El libro menciona mucho un Cetro Dragón, y como esa cosa desató una guerra entre los cambiantes y los dragones— Explicó el terrestre. —Puedo apostar que en ese libro hay una pista sobre su paradero—
Escuchar el título del libro hizo que Smolder y Kilian intercambiaran miradas llenas de terror, puesto que esa era una historia que ellos conocían. Flurry Heart no estaba 100% convencida, pero Spike, por otro lado, sí que creía que el libro podía revelar la ubicación del cetro.
Twilight sintió náuseas al pensar que una guerra así pudiera suceder en su mundo, tenía dudas, porque entre ambos reinos había una fuerte alianza debido al matrimonio entre Thorax y Ember, ¿Pero y si alguien le quitaba a la dragona el Cetro de Heliotropo? Se haría con el título de Señor Dragón y podría hacer lo que quisiera, incluso podría suceder una guerra entre dragones y ponis, Celestia no lo quisiera.
—Quizás... echarle un vistazo estaría bien— Dijo Spike, aún mirando el libro, luego dirigió su mirada a Sprout. —Gracias, muchacho—
—No hay problema— Contestó el terrestre con una sonrisa.
Smolder y Kilian querían objetar contra la decisión de Spike, pero ambos sabían que aquel no era ni el lugar ni el momento adecuado, por lo que decidieron seguirle el juego a Spike. El grupo decidió volver al Castillo... con excepción de Hitch y de Pipp. Hitch quería hablar con Sprout, quien retomó lo que hacía antes de que ellos llegaran, y Pipp... pues también tenía cosas que decirle al terrestre, pero nada malo o hiriente.
—¿Sprout?— Llamó Hitch. —¿Podemos hablar un momento?—
—Claro— Dijo el terrestre, sin despegar la vista de los libros que acomodaba, ni siquiera volteó a ver a Hitch.
El sheriff y la pegaso intercambiaron miradas preocupadas. Hitch sabía que lo siguiente que iba a preguntar podía desatar una pelea, pero tenía que arriesgarse.
—...¿Por qué huiste?— Preguntó finalmente.
Sprout estaba guardando un libro, pero justo cuando quitó su casco, se congeló al escuchar la pregunta. A pesar de que no podían ver su rostro, Hitch y Pipp podían sentir que en su mirada había dolor y muy malos recuerdos. Sprout suspiró pesadamente, dejó lo que estaba haciendo y volteó a ver a Hitch con el ceño ligeramente fruncido.
—Antes responde tú algo, sheriff— Pidió el terrestre con cierto enojo. —Siempre que te ibas a hacer tus "misiones en solitario", ¿Te importó en lo más mínimo lo que yo hacía? Y hazme un favor: no seas hipócrita— Se acercó al otro terrestre. —No trates de mentir solo para hacerte sentir mejor a ti, Hitch. Dime la verdad en la cara, ¿Te importaba lo que yo hacía?—
La mirada de Sprout reflejaba una combinación de dolor y enojo, cosa que Hitch podía notar perfectamente. Esta no era la primera vez que Sprout le hacía preguntas en las que él se sentía miserable, pero si era la primera vez que le pedía ser honesto. Y ese era el problema: Hitch solo era honesto cuando debía, pero no quería lastimar a Sprout. Pero sabía también que estaba acorralado, y que tenía que decir la verdad. Así que suspiró pesadamente y respondió:
—...No— Dijo simplemente.
Curiosamente, Sprout no se sintió ofendido ni dolido por la respuesta. Al contrario, su mirada expresaba asombro.
—...Wow...— Soltó el terrestre. —Fuiste honesto... Solo quiero aclarar algo: no estoy ofendido ni dolido, la verdad es que es algo que sé desde hace años, pero escucharte a ti decirlo es... wow...—
Sprout se dio la vuelta y se disponía a seguir con su labor, pero...
—...Pero siempre me preocupé por ti— Dijo el sheriff, a lo que el otro terrestre frenó de golpe. —Todas esas veces que te regañaba, que te cubría, que te pedía alejarte de los problemas, no lo hice para alimentar mi ego, ni porque sintiera lástima por ti, lo hice porque me preocupaba que algo te pasará—
Sprout no quería escuchar a Hitch, pero una pequeña parte de él le decía que siguiera escuchando, y decidió hacerle caso a esa parte por alguna razón.
—Cuando huiste... la verdad me decepcioné— Confesó Hitch. —Pero no de ti, sino de mí. Por no ser un mejor compañero, un mejor amigo, un mejor... un mejor hermano. Tú solo necesitabas que alguien confiara en ti, que alguien creyera que eras capaz de algo... e incluso en eso te fallé. No merezco tu perdón, Sprout, y no debes dármelo si no quieres, pero quiero que sepas que te digo todo esto porque... te extrañé—
Sprout por fin se dio la vuelta y encaró a Hitch con una expresión sorprendida. El sheriff solo esbozó una sonrisa triste y se acercó al rubio.
—Estar en la comisaría... ya no es lo mismo sin ti— Confesó el terrestre. —Aunque ahora me acompaña Sparky (que esta ahora con Twilight), casi siempre está dormido, por lo que me siento solo de todas formas. Sin importar si no eras perfecto, fuiste y siempre serás el mejor amigo que un sheriff puede pedir—
Después de tantos años de sentirse inferior a Hitch, después de haber pasado en su sombra por tanto tiempo, y después de haber cometido varios crímenes estando al mando, por primera vez en toda su vida, Sprout se abalanzó y abrazó a su hermano de otra madre. Hitch no se lo pensó dos veces y le devolvió el abrazo. Pipp, quien solo observó en todo ese tiempo, también sonrió al ver el emotivo momento, y se sintió algo mal por lo que iba a hacer ahora.
—De verdad, no saben cuánto odio interrumpir este momento— Confesó la pegaso apenada, haciendo que los dos terrestres se separen. —Pero aún siento curiosidad por saber por qué te fuiste el año pasado—
—Ah, si, eso...— Dijo Sprout. —Bueno... Me sentí muy abrumado por el repentino cambio. La verdad es que me tomó mucho tiempo aceptar que los unicornios y pegasos no eran enemigos. En aquel momento estaba aterrado por el cambio, y creí que nadie me quería ver ahí así que... decidí huir. Estuve viajando por toda Equestria, reflexionando sobre mis acciones y sobre cómo me sentía en Maretime Bay. Al final, decidí que quería encontrarme a mí mismo, encontrar un lugar donde me sintiera cómodo. Y eventualmente terminé aquí. Ahora, quisiera preguntar... ¿Siguen molestos conmigo?—
Pipp se acercó a Sprout y le rodeó el lomo con un ala.
—Nunca lo estuvimos en primer lugar— Aseguró la pegaso. —Además, Hitch solo te iba a poner una condena de servicio comunitario—
—¡¿De verdad?!— Exclamó el terrestre.
—Así es— Confirmó Hitch. —Pero el pasado está en el pasado. Lo que importa es el ahora, y quisiera que podamos empezar de nuevo. Claro, si tú estás de acuerdo—
—Me encantaría— Dijo Sprout con una sonrisa, la cual se borró de inmediato al recordar algo. —¡¿P-Pero qué hay de Sunny?! ¿No está molesta conmigo? Ya saben, por... hacer pedazos su casa—
—Aunque no lo creas, Sunny no te guarda ningún tipo de rencor— Aseguró Pipp con una sonrisa.
—Debemos alcanzar a Sunny, te dejamos con lo tuyo, Sprout— Dijo el sheriff. —Y si algún día quieres venir a Maretime Bay de visita...—
—Eres bienvenido— Terminó la pegaso.
—Pueden contar con que iré, y chicos... Gracias, por hablar de esto conmigo— Dijo el terrestre. —Aunque no quiera admitirlo... lo necesitaba—
—Cuando quieras, Sprout— Dijo Hitch con una sonrisa.
Castillo del Imperio de Cristal.
Sunny leía junto a Zipp y a Spike el dichoso libro para encontrar la ubicación del Cetro Dragón. Flurry tenía otros asuntos que atender, y Kilian hablaba con Izzy de temas aleatorios. Smolder y Twilight solo escuchaban la conversación que Sunny, Zipp y Spike mantenían sin comentar nada al respecto, aunque muy en el fondo la dragona tenía cosas que decir, pero se las guardaba para no iniciar una pelea con Spike, porque ninguna de esas cosas era muy amigable que digamos.
—Es curioso...— Dijo Sunny. —Desde antes de que se fundara Equestria, los dragones y los cambiantes estuvieron en guerra por años. ¿Por qué jamás escuché de esto?—
—Porque esa guerra acabó cuando los dragones se llevaron el Cetro de Heliotropo, que apodaron Cetro Dragón al ser ahora nuestro— Explicó Spike. —Cuando los cambiantes se reformaron, decidimos hacer borrón y cuenta nueva. Decidimos hacer como que esa guerra nunca sucedió y borramos la mayoría de los registros... pero luego estalló la guerra que acabó con la Equestria que conocí antaño y... bueno, aquí estamos—
—Aquí dice que antaño los dragones y los cambiantes compartían el poder del Cetro para que ambos grupos fueran beneficiados— Leyó Zipp. —Pero una de sus líderes se aferró a la idea de conservar el poder y dominar otras tierras con el cetro. Los dragones creían que era mejor alejarse del mundo y envolverse en sus problemas, pero luego empezaron las discusiones, y poco a poco evolucionó hasta la guerra—
Smolder se tensó un poco al escuchar sobre la líder cambiante que se obsesionó con el poder, porque le recordó a una vieja amiga que sufrió el mismo destino. Esto no pasó desapercibido por Spike, pero decidió ignorar esa actitud por el momento.
—¡Espera!— Dijo la terrestre de pronto. —¿Dices que los cambiantes también usaron el cetro?—
—Sip— Respondió la pegaso. —¿Por qué preguntas? ¿Tienes un plan o algo?—
—No diría que es un plan, es más bien una idea— Confesó Sunny. —Si los cambiantes usaron el cetro, y la guerra que hizo desaparecer la magia dividió a las criaturas, entonces quizás...—
—No— Dijo Smolder de pronto, alto y claro para que todos la escucharán.
—¿"No"?— Repitió Zipp. —¿Qué quieres decir con...?—
—Si lo que piensan es viajar al Reino Cambiante, busquen otra alternativa— Dijo la dragona. —No iremos a ese sitio—
—Smolder...— Dijo Spike con advertencia.
—¿De verdad crees que soy tan tonta, Spike?— Exclamó la dragona con furia. —¡¿Crees que veré a esa traidora a la cara después de lo que hizo?!—
Twilight observó a la dragona, cuando Smolder menciono que no irían al Reino cambiante y luego dijo sobre ver a una "traidora", la alicornio supo inmediatamente que la dragona hablaba sobre Ocellus, lo que dejaba en claro que ella estaba viva...
¿Qué se supone que sucedería ahora? Le había dicho a Thunder sobre el ritual, él lo debería estar realizando en aquel momento, con la ayuda del Elemento de la Magia debió ser fácil el realizarlo, así que ahora ellos debían estar aquí (o posiblemente aún no).
—¿Traidora? No entiendo, ¿Qué ocurrió?— Preguntó Sunny con curiosidad.
—¡Tú no te metas, niña!— Soltó la dragona sin pensar. —¡No olvides que fue uno de los tuyos la responsable de dejar a Equestria como está!—
Aquello hizo sentir incomoda a la alicornio mayor, que aunque sabía que dichas palabras no eran para ella, de cierta manera lo eran ya que estaban dirigidas para su versión de este mundo.
—¡Smolder, basta!— Ordenó Spike.
—¡NO!— Gritó la mencionada, mientras dejaba las lágrimas correr. —¡¡DESPUÉS DE 10 MIL AÑOS, NO VOY A DEJAR QUE UN GRUPO DE CABALLOS DE COLORES QUE HABLAN Y UNA ESTÚPIDA RAZA DE IMPOSTORES VUELVAN A METERME IDEAS EN LA CABEZA!!—
Smolder salió de la habitación volando a toda velocidad. En ese momento estaban llegando Hitch y Pipp, quiénes no entendieron bien lo que acababa de pasar. El ver a Sunny y a Zipp asustadas, a Izzy escondiéndose detrás de Kilian y a Spike con una mirada apenada solo les confundió más.
—¿Nos perdimos de algo?— Preguntó Hitch.
—Uh... ¿Spike?— Preguntó Zipp, llamando la atención del dragón. —¿Podrías darnos algo de contexto?—
—... Merecen saberlo, después de todo, Smolder no está actuando así por nada— Dijo el Lord Dragón. —Durante la guerra entre razas pony y demás criaturas, Ember perdió el Centro Dragón en un punto. Ocellus, una cambiante, y una de las mejores amigas de Smolder, tenía la intención de tomar el Cetro y dárselo a Ember... Pero en el momento que entró en contacto con el Cetro, su cuerno brilló y perdió control de sí misma... o eso creímos al principio. Cuando se puso en pie, atacó a Ember y la dejó en estado crítico, en el estado que... ustedes ya saben...—
Kilian sintió escalofríos al volver a escuchar esa historia. Si bien, él no había nacido cuando ocurrió la guerra, sí que tenía pesadillas en dónde podía sentir el dolor de todos los que murieron en ella.
—Pensé que el Cetro la controlaba, pero Ocellus era totalmente consciente de lo que hacía, y lo estaba disfrutando— Siguió explicando Spike. —Terminó hiriendo al resto de sus amigos, y lo hizo con una sonrisa, una muy siniestra sonrisa. Smolder fue la única que se salvó de ser atacada, y peleó contra Ocellus. Al final logró quitarle el Cetro, pero perdí todo rastro de él después de eso, puesto que me enfocaba en ayudar a Ember, o al menos eso intenté... Desde entonces, Smolder odia a los ponis por la división que desató la Guerra, y a Ocellus por acabar con la vida de Ember y de sus amigos—
Los demás se limitaron a escuchar, y cuando Spike terminó de narrar, ninguno sabía qué decir con exactitud. Pero no se puede culpar a ninguno, ¿qué iban a decir después de escuchar que mataron a muchos inocentes por exceso de poder? Más encima, Smolder sí que tenía derecho a sentirse furiosa.
—... Trataré de hablar con ella— Dijo Zipp, rompiendo el silencio.
—Yo iré a... Umm... Necesito un rato para pensar, procesar todo esto...— Twilight dejo a Sparky junto a Hitch y luego desapareció en un estallido mágico, tenía que hablar si o si con Thunder, tenía que saber si él lo había logrado o no.
Sin que nadie dijera algo más, la pegaso salió corriendo a buscar a Smolder y Twilight se fue a quien sabe dónde. El cuarto se llenó de un incómodo silencio que nadie trató de romper, aunque en el fondo todos querían hacerlo. Sunny, por su parte, sintió el impulso de buscar a alguien para ayudarla con sus dudas.
En otras circunstancias, iría con Hitch, ya que él era quien lograba tranquilizarla cuando más alterada se sentía, pero en esta ocasión no era a él quien buscaría, sino a alguien que de verdad puede ayudarle con sus dudas, porque aunque hablar con Twilight había ayudado mucho, ella se iría algún día y no podría ayudarla más.
Era alguien que ya ha estado antes en su lugar, y que quizás podía darle un consejo o dos sobre sus poderes de alicornio. Se dirigió a la salida para buscar a Flurry Heart, cuando...
—¿Sun?— Llamó Hitch. —¿A dónde vas?—
—...Quiero hablar con Flurry... a solas— Contestó simplemente la terrestre.
—Suerte, amor— Le deseó su novio.
Sunny sonrió levemente, y luego salió para buscar a la alicornio, pero en cuanto salió la encontró justo en frente, en un balcón, observando hacia la ciudad, al parecer metida en sus pensamientos.
—¿Flurry?— Llamó Sunny. —¿Puedo hablar contigo?
La alicornio volteó a ver a la terrestre y le sonrió.
—¡Claro!— Dijo Flurry Heart.
Sunny se acercó hasta ella y se sentó a su lado, luego dirigió su mirada hacia el horizonte, donde se podía apreciar el sol ocultándose.
—¿Cómo... haces para no hundirte en la presión?— Soltó Sunny.
Flurry la observó algo confundida, a lo que la terrestre se corrigió.
—Tienes todo un reino lleno de ciudadanos que confían en que los protegerás sin importar las circunstancias— Comenzó a explicarse. —Tienes que atender otro tipo de labores como tratados de paz, conflictos entre dos clases sociales e incluso preocuparte porque el amor en el Imperio siga vigente para alimentar el Corazón de Cristal... Y ahora accediste a recibirnos... ¿Cómo es que puedes con todo eso? Yo apenas puedo hacer que mis amigos no quieran matarse entre sí por la primera tontería en la que no están de acuerdo...—
—Debo agradecerle a mi mamá por enseñarme una frase muy valiosa: un problema a la vez— Dijo la alicornio con una sonrisa nostálgica. —Muchas veces estamos tan sumergidos dentro del caos porque no nos enfocamos en una sola tarea o problema, sino que queremos trabajar con todo a la vez y termina siendo un desastre—
—Ni que lo digas— Admitió Sunny.
—Por eso, lo mejor que puedes hacer es resolver un problema, y cuando esté resuelto, pasar al siguiente, y seguir así hasta que ya no queden más problemas que resolver— Explicó Flurry. —Lo único malo es que los problemas se acumulan, pero de nuevo, si solo te enfocas en uno, en poco tiempo los demás irán desapareciendo. Y cuando te des cuenta, estarás libre de estrés—
—¿De verdad la princesa Cadance, tu mamá, te enseñó eso?— Preguntó la terrestre.
—Entre muchas otras cosas. Ella siempre se aseguró de velar por todos los ponis del Imperio, incluyéndome a mí y a papá— Dijo la gobernante del Imperio, con una sonrisa melancólica.
—Estoy segura de que ellos están orgullosos de ti, Flurry, donde quiera que estén— Dijo la terrestre con una sonrisa.
Aunque Flurry había aceptado el destino de sus padres hace mucho, escuchar a Sunny decirle eso... le dio alegría.
—Gracias, Sunny— Dijo Flurry Heart.
—Gracias a ti, Flurry— Dijo Sunny. —Por aconsejarme—
Inesperadamente, Flurry abrazó a Sunny, cosa que tomó a la terrestre por sorpresa, pero acepto el gesto con gusto y devolvió el abrazo. Ambas decidieron entrar y volver con los otros, sin saber que estaban siendo observadas por una figura desconocida desde las lejanías, la cual sonrió de forma siniestra, para luego alejarse volando.
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