✴️Episodio 5✴️


Cuando la mañana llegó el unicornio abandono la cueva y continuo con su viaje, llegando en pocas horas hasta su destino: un imperio que en antaño era glorioso pero ahora no era más que un lugar en ruinas, cubierto de nieve y sin ningún atisbo de vida. Sin embargo, lo que aquel corcel buscaba era un cristal en específico, el cual la voz le describía a diario: un cristal tan oscuro como el carbón que contenía un mal de eras pasadas.

El unicornio buscó durante varias horas un cristal que se viera como el que la voz le había descrito. Esperó en varias ocasiones a que la voz de su cabeza le diera como mínimo una pequeña vista que lo encaminara, pero no hubo ningún tipo de ayuda. 

Entonces, tras una ardua búsqueda, finalmente lo encontró. Se acercó al cristal atraído, por un breve momento quiso tocarlo, pero inesperadamente un extraño rayo salió de este que le pasó sobre el ojo izquierdo. Aunque tenía sobre si un hechizo curativo que había sacado del libro, quedó una enorme cicatriz que pasaba por sobre su ojo, pero por lo menos aún conservaba su vista.

...— Dijo alguien.

El unicornio ya sabía de quién era la voz, sin embargo, está vez no provenía de su mente. La escuchó tan fuerte, que sabía que estaba más que seguro de que hallaba en aquel lugar con él, solo que no era capaz de verlo... al menos no, hasta que volvió su mirada hacia el cristal. En el ahora se reflejaba la figura de un pony que en antaño había causado un inmenso miedo a los inocentes, con brillantes ojos verdes e iris rojas, con una especie de estela morada salía desde los bordes de estos.

¿Eres tú... a quién he guiado hasta este desolado páramo ártico?— Preguntó la voz.

El corcel asintió en respuesta a la pregunta.

Dime tu nombre...— Exigió el unicornio umbral.

—Tyler Moon, señor— Respondió el unicornio con firmeza, aunque de pudo notar un ligero temblor en su voz.

Muy bien, Tyler Moon... He de suponer que sabes quién soy

Tyler hizo flotar desde su alforja un libro que hablaba sobre la antigua Equestria, aquel del que la noche anterior había arrancado el dibujo de las guardianas y que posteriormente quemó.

—Eres el último gobernante que tuvo este sitio antes de que desapareciera y volviera a parecer durante el reinado de Celestia. Si no me equivoco, tú eres el Rey Sombra, ¿No?—

Así que si sabes de mí... Dime, ¿Qué te ha llevado a practicar magia negra a tal punto que eres capaz de comunicarte conmigo?

—Quiero dejarle una cosa bien clara a los ponis: la amistad no lo resuelve todo. Estas estúpidas historias de 6 amigas sin nada en especial, siendo capaces de hacer cualquier cosa solo por ser amigas, me tienen enfermo. El mundo debe saber que las cosas son más complicadas y que la amistad no lo puede resolver todo. Por eso, quiero darte tu libertad—

¿Y por qué recurres a mí? La migraña que es Twilight Sparkle y sun mundanas amigas ya me han encerrado aquí, si salgo, me harán pedazos en el sentido literal...

—Bueno, para tu buena fortuna, las guardianas de la armonía llevan varios siglos o incluso, milenios, muertas. Y, por si fuera poco, los nuevos "guardianes" no están a la altura de su nuevos papeles de "protectores de Equestria". No tienen experiencia, y sé de sobra que no podrían hacerte frente ni aunque lo intentaran—

...Dices que lleva siglos o milenios muertas... ¿Qué piensas hacer, Tyler?

—Te liberare de tu prisión para que les des la paliza de su vida a esos 5 supuestos "guardianes", y de paso dejaré que tomes posesión de mi cuerpo. Algo me dice que necesitarás una forma física más "reconocible", ¿no es así?—

La risa del antiguo rey comenzó a escucharse por todo el lugar como un tétrico eco, Tyler tomó aquella reacción como un sí, sacó el libro de Magia Negra de su alforja. Conjuro un hechizo para liberar al Rey Sombra de su prisión, y con cada palabra que pronunciaba el cristal se fragmentaba más y más hasta qué... se rompió por completo y una nube negra cubrió a joven unicornio por completo. La cabeza del Rey Sombra, se asomó y observó al unicornio con una macabra sonrisa que dejaba a la vista sus colmillos, para luego abalanzarse hacia él.

El Rey sombra entró en el cuerpo de Tyler, el cual perdió control completo de sus acciones. Lentamente fue haciéndose más alto, su pelaje blanco se volvió de un tono grisáceo, su cuerno se volvió más curvilíneo y de color rojo, sus ojos siguieron siendo rojos, pero sus párpados se hicieron verdes y una estela morada salió de estos. Por último, una capa de color rojo le cubrió hasta su retaguardia y apareció una especie de armadura en su cuello.

Con una risa siniestra, el Rey Sombra anunciaba su regreso a Equestria, esta vez con una misión: encontrar y destruir a los nuevos Guardianes de la Armonía. 

Si lo que Tyler le dijo resultaba ser cierto, entonces estos nuevos Guardianes ya estaban condenados. Dentro de muy poco la nueva tierra de Equestria sería suya y así lo que Tyler tanto anhelaba por demostrar sería revelado al mundo.

Que la amistad no resuelve cada problema y que hay algo aún más poderoso, EL MIEDO.

¡TIEMBLA EQUESTRIA!— Gritó el unicorio umbral, quien creo bajo sus pezuñas cristales que lo elevaron por sobre la nieve. —¡EL REY SOMBRA HA REGRESADO! ¡Y ESTA VEZ NADIE ME VA A DETENER DE ALCANZAR MI OBJETIVO! ¡ME CONVERTIRÉ EN EL ÚNICO Y VERDADERO REY DE EQUESTRIA!— 



—¿Hola?— Preguntó Sunny. —¿Hay alguien ahí?—

La terrestre se encontraba en medio de la nada. No, literalmente, no estaba en ningún lugar en específico, solo estaba rodeada de completa oscuridad. Al menos sabía que estaba sobre algo porque podía caminar, pero no sabía ni donde estaba ni como llegó hasta allí en primer lugar.

De pronto, un destello blanco la cegó, y cuando abrió los ojos mientras se acostumbraba a la luz, le sorprendió encontrarse en su habitación en el faro. No obstante, eso ya era extraño de por sí: su casa fue destruida por la máquina de Sprout y fue reconstruida desde los cimientos para formar la Crystal Brighthouse, en la que vivía con Izzy, Zipp y Pipp. Pero justo ahora, estaba en su antigua casa intacta, como si nunca hubiese sido destruida en primer lugar.

Sunny no estaba segura de qué pensar. Solo para verificar, bajó a la planta baja de su casa, nuevamente sorprendiéndose al encontrarla prácticamente intacta, pero la poni seguía sin saber como reaccionar exactamente.

—¿Izzy?— Llamó a su amiga unicornio sin obtener respuesta. —¿Pipp? ¿Zipp? ¿Hitch? ¿Princesa Twilight? ¿Alguien? ¡¿Hola?!—

Como no obtenía respuesta, comenzó a asustarse y salió hacia Maretime Bay, no sin antes ver una vez más al faro, el cual se veía intacto hasta por fuera, teniendo un muy mal presentimiento. Corrió a todo galope hasta el pueblo, pero su miedo solo aumentó cuando llegó, porque no había nadie más. Ni en las calles, ni en las tiendas, ni siquiera en las casas. Es como si de repente solo quedase ella en la ciudad costera.

—O-Oigan, si esto es una broma por parte de todos, ¡No es nada divertida!— Exclamó con miedo la pony terrestre.

De pronto, otro destello blanco la volvió a cegar, y al abrir los ojos tuvo que contener un grito de horror: estaba aún en el pueblo, pero ahora este estaba en llamas, con un montón de ponis corriendo y gritando de horror, pero también con varios otros en el suelo... muertos. Sunny no podía describir la sensación de terror que sentía, ¿Pero quién podría? Estaba viendo a ponis que conocía yaciendo muertos en el suelo, era imposible siquiera formular una sola palabra.

De pronto, una idea se cruzó por su mente que la sacó de su estado de shock y corrió a toda velocidad en dirección al faro, el cual nuevamente se veía como la Crystal Brighthouse... Solo que estaba destruido en varias partes. Sunny frenó de golpe ante el horror que vio a continuación, y alerta de spoiler, no era la casa: sus amigos también estaban el suelo, ninguno respiraba y estaban soltando demasiada sangre. 

Estaban todos muertos.

Sunny sentía demasiada impotencia, sus mejores amigos estaban muertos y ella no entendía por qué, ni siquiera lograba comprender que estaba sucediendo.

—Sunny Starscout...— Dijo de pronto una voz. —Todo esto es tu culpa...—

—¿Q-Que?— Exclamó exaltada la mencionada. —¡¿Q-Quién está ahí?!—

La terrestre miró en todas direcciones, hasta que su mirada se detuvo en una figura que se acercaba a ella a paso lento. Conforme más se acercaba, más clara se hacía su figura: era la princesa Twilight, no aquella de la que su padre le había hablado durante la mayor parte de su infancia y a la que tanto había admirado, sino que era la alicornio que venía de otro mundo, aquella que se había convertido en su mentora y amiga. Sunny no entendía no lograba comprender nada, intento preguntarle a la mayor algo, pero se quedó callada y se sintió aterrada ante la mirada asesina que la mayor le estaba dando.

—Estoy muy decepcionada de ti, Sunny Starscout, creí que podrías ser mi alumna y esparcir la amistad en Equestria, tal y como mis amigas y yo hicimos hace tiempo, creí que protegerías a todos, ¡Pero no fue así!...¡Es por tu culpa que ellos están muertos!— Dijo la mayor, apuntando con una de sus alas a los amigos de Sunny.

—¡N-No es cierto! ¡Y-Yo ni siquiera estuve aquí!...— Respondió la terrestre.

—Y justo por eso es que es culpa tuya— Dijo otra voz que tenía un peculiar acento sureño.

Esta vez provenía de una yegua terrestre de color naranja, con unas pecas en las mejillas, ojos verdes, melena amarilla, un sombrero de vaquera y una Cutie Mark con 3 manzanas.

—Pudiste salvarlas, pero las dejaste morir— Dijo otra yegua, una pegaso de pelaje celeste con melena color arcoíris, ojos rosas y una Cutie Mark de una nube soltando un rayo de arcoíris.

—¡N-No es verdad!— Seguía exclamando Sunny, mientras soltaba unas cuantas lágrimas.

—¡Es tu culpa!— Exclamó una unicornio de pelaje blanco, melena morada, ojos azules y 3 diamantes como Cutie Mark.

—Tus amigos seguirían aquí si no fuera por ti, Sunny— Dijo otra poni de pelaje y melena esponjados que tenían un color rosa, ojos celestes y tres globos como Cutie Mark.

—Eres una vergüenza para todos los ponis— Exclamó una pegaso de pelaje amarillo, melena rosada, ojos aguamarina y tres mariposas por Cutie Mark.

—¡Jamas debí haberte tomado bajo mi ala! ¡Eres una pésima alumna! No entiendo cómo una simple poni terrestre pudo haber obtenido el poder de un alicornio, ¡No lo mereces! ¡Eres una vergüenza para nuestro legado!— Gritó la alicornio mayor. —¡Todo esto es tu culpa!

¡Es tu culpa!— Exclamaron ahora las Guardianas de la Armonía al unísono.

—N-No...— Exclamaba Sunny con dolor, intentando retroceder, pero las guardianas la tenían rodeada.

¡Es tu culpa!

—N-No es verdad...—

¡Es tu culpa!

—¡NO ES CIERTO!—

De pronto, la yegua se levantó en su cama, respirando muy agitadamente y sintiendo sus mejillas húmedas. Resulta que de verdad había estado llorando, y que todo lo que acababa de vivir fue tan solo una pesadilla, porque se encontraba en la habitación que compartía con Izzy, Zipp y Pipp. Comenzó a inhalar y exhalar con más calma para poder conciliar nuevamente el sueño, o por lo menos intentarlo.



Twilight caminaba por el antiguo castillo que estaba situado en Ponyville, ciertamente le entristecía ver qué su amado hogar estaba en tal estado, aún cuando sabía que en su mundo el castillo yacía intacto, el ver tan majestuosa construcción en ruinas le hacía doler el pecho y le dejaba un amargo sabor en la boca, que sabía que por más azúcar que consumiera, la amargura no se iría.

Caminó por los desérticos pasillos, en un inicio no quería venir, no tenía ganas de ver lo que la guerra provocó, pero sentía que era necesario para tener una idea en mente de a lo que se enfrentaba, porque estaba muy segura de que él o la causante de la guerra aún permanecía con vida, no podía confirmarlo, pero lo sentía.

Pronto llegó a la sala del mapa, su cuerno fue rodeado por un aura rosa que poco después rodeo la manija de la puerta, la cuál fue abierta con algo de esfuerzo, apenas abrirla sus ojos se llenaron de lágrimas al ver qué las raíces de la biblioteca Golden Oak yacían calcinadas en el suelo junto a cientos de cristales rotos, la mesa del mapa y los tronos también estaban completamente destruidos.

Se trago el dolor que sentía y lo guardo en lo más profundo de su corazón, luego se dirigió a unos escombros que antiguamente solía ser su trono.

Con su magia movió los escombros, esperando que aquí también existiera y... ¡Si lo hacía!, Con el ánimo renovado hizo flotar una lámina de cristal suelta, sacando del hueco que había dejado la lámina una caja de madera.

La abrió para comprobar que lo que buscaba estaba allí dentro ¡Y si lo estaba!. Con una gran sonrisa cerro la caja y la guardo dentro de su alforja, luego se teletransporto hasta la casa del árbol, que se había convertido en su base de operaciones y en su lugar de residencia.



Tyler Moon.

(Versión historia original).

Tyler Moon.

(Mi versión).

Rey Sombra (Artista: Orin331).

(Edit Hecho Por Mi).

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