🎭Capítulo 17 (Final de Temporada)🎭
Uchiha Shisui.
Estaba feliz, Obito había logrado calmar a Rin.
Ella se merecía tener la tranquilidad que hace años perdió, cuando la guerra contra Orochimaru y Danzōdio inicio, merecía poder estar con su pareja, con aquel que movió su corazón y se convirtió en un pilar de estabilidad emocional.
La aldea estaba en ruinas pero era un milagro que ninguna vida se hubiera perdido. Estaba tranquilo ahora, llevo una mano hacia la máscara que cubría su rostro y la quito, dejando expuesta su identidad.
Mostrando que era un Uchiha.
Qué era Uchiha Shisui.
—Tora-san ¿Ya no van a continuar ocultando sus identidades?— Pregunto el Nara que se había mantenido a su lado, viendo como la pareja de reunía, era algo bonito se ver, pero a la vez le daba cierto asco.
—Ya no. Pan-... Rin-chan y Obito-kun ya han mostrado sus rostros, seguramente sus antiguos amigos ya los reconocieron. Lo mejor sería mostrarme tal como ella y Obito-kun han hecho, por cierto, no tienes que seguir llamándome "Tora" ese es mi nombre clave, mi nombre real es...—
—¿Shisui?— Murmuró una vez temblorosa a espaldas del Nara y el Uchiha.
Lentamente se fue volteando, viendo a Itachi, su semblante era sombrío como si estuviera viendo un fantasma.
¡¿Él los había seguido hasta aquí?!.
—Itachi—
Uchiha Obito (AU).
El Uchiha sonreía, mientras trataba de calmar a su esposa, que no dejaba de llorar y lo abrazaba con mucha fuerza, si ella hacia solo un poco más de presión, seguro le rompería un par de costillas, por no decir la mayoría de ellas.
Aunque sabía que si eso llegará a parar, ella o Tsunade lo iban a curar, así que no se preocupa mucho realmente.
—¿En verdad eres Obito? ¿O es esta una alucinación? ¿Acaso he enloquecido?— La castaña no dejaba de llorar, aferrándose a los hombros de su esposo, creyendo que si lo soltaba, él iba a desaparecer y su corazón volvería a romperse.
—Soy yo, Rin. No soy una alucinación y y tampoco has enloquecido, estoy aquí, contigo— Acarició la mejilla de la mujer de manera cariñosa, queriendo así mostrarle que no se trataba de una ilusión, que era real y que estaba allí con ella.
Poco a poco sus rostros se fueron acercando, sus ojos se cerraban y sus respiraciones se volvían más profundas, justo cuando sus labios estaban a escasos milímetros, fueron interrumpidos por alguien.
—¿O-Obito? ¿Rin?— Llamo una voz temblorosa.
La pareja se volteó para ver a quien habia interrumpido su beso, encontrándose con un tembloroso Kakashi que parecía que en cualquier segundo iba a acabar besando el piso.
Milagrosamente, el Jōnin siguió en pie, mirando a sus amigos con los ojos llorosos (su banda no cubría su ojo, por lo que el Sharingan está expuesto), creyendo que todo aquello se trataba de un horrible genjutsu propiciado por algún miembro de Akatsuki.
El Uchiha miro con gran alegría a su amigo, se acercó a él y le dio un golpe en su espalda, provocando que el pobre Jōnin por poco acabará en el suelo.
—¡Bakakashi! ¡Cuanto tiempo sin verte! ¡Te extrañe mucho!— Dice alegre el Uchiha, que le vuelve a dar otra palmada a su amigo.
—¡No seas brusco Obito!— Le riño la Jinchūriki, que se acercó al peliplata y lo abrazó, no era la manera en la que habría querido revelar su identidad, pero ya no importaba. Lo único que debia importarle ahora era que podia abrazar de nuevo a dos de las personas que más apreciaba en el mundo. —Es bueno verte de nuevo, Kakashi-kun—
Mientras su esposa abrazaba a su amigo y compañero de equipo, noto que había algo raro en su cuerpo. Se veía más rellenita, como si hubiera aumentado unos tres kilos o tal vez más, conocía el cuerpo de la castaña al derecho y al revés, algo así no podía pasar desapercibido para él. —Rin, ¿Acaso tú tienes más masa muscular que la última vez que te vi?—
—¿Me acabas de llamar GORDA?— La de cabellera castaña volteo como un búho, viendo a su esposo con eran enojo, una vena se marcó en la frente se la Kunoichi.
—¡No! ¡N-no era lo que intentaba decir!, Es solo que te ves un poquito más rellena que la última vez que nos vimos y yo solo... ¡No es que estés gorda ni nada parecido!, Solo que tienes un poco más de vientre, ¡Pero no es que estés gorda! ¡Solo me percate de que tienes más masa muscular que antes!—
—¡Ahora sí!—
La Jinchūriki se fue en contra de su pareja, empezando así a golpearlo. Todo mientras Kakashi intentaba separarlos, cosa que no lograba por la monstruosa fuerza que poseía su amiga y antigua compañera de equipo.
Ella parecía ser tan fuerte como la Hokage.
—¿Qué acaba de pasar?...— Preguntó un muy confundido Naruto, que veía como una castaña golpeaba a un hombre de cabello azabache, mientras Kakashi-Sensei intentaba frenarla, pero debido a la monstruosa fuerza de aquella mujer, el ninja copia no era capaz de detener sus ataques.
—Ni siquiera yo entiendo del todo lo que sucede. Solo se que ellos dos son los antiguos compañeros de equipó de Kakashi-Sensei— Hablo el Nara, que apareció junto a su amigo de la infancia, él aún tenía la máscara de perezoso puesta (porque no se la podía quitar) y una gabardina de Akatsuki.
El rubio volteó a ver a quién había hablado y se sorprendió bastante al ver a su amigo de la infancia traer aquellos ropajes extraños. —Shikamaru, ¿Por qué traes eso puesto? Te ves raro 'ttebayo—
—La compañera de Kakashi-sensei me secuestro hace un par de semanas, me hizo unirme a ellos para ayudarlos a planificar estrategias— Dice con voz cansada, todo esto se había tornado aún más fastidioso que antes.
—Eso explica porque desapareciste tan repentinamente, ¡La abuela Tsunade se puso como loca cuando se enteró que no estabas!, Por eso le ordenó a un escuadrón Anbu que te buscará. Todos estaban demasiado preocupados, tus padres, a Asuma-Sensei, Ino y Chōji—
—Que fastidio...— Puso sus manos tras su cabeza y suspiro.
Estaba feliz de haber vuelto pero ahora tendría problemas con su madre, su padre y Asuma le dirían que debió ser más cuidadoso, además, estaba seguro de que Ino le gritaría por haberse dejado secuestrar y Chōji, él se pondría feliz de verlo y quizás lo invitaría al restaurante de su familia para celebrar que habia regresado.
Yahiko.
El antiguo líder de Akatsuki observó a sus amigos desde la distancia, ellos se habían encontrado con sus seres queridos, si era honesto los envidiaba.
Iba a ir a decirle a Tsunade que todo se había resuelto y que ayudarían a reparar los daños que había causado Rin convertida en el Matatabi, aún no entendía como la castaña tenía el poder del Nibi, pero tarde o temprano ella les diría todo, o al menos eso esperaba.
—Yahiko...— Llamo una voz femenina.
Se detuvo cuando escucho que alguien decía su nombre, se volteó sobre sus talones, sorprendiéndose al ver que frente a él estaban sus amigos de la infancia, aquellos con los que entreno junto a Jiraiya y los que le habían ayudado a formar la organización de la nube roja, Akatsuki.
—Konan, Nagato—
Sus ojos se llenaron de lágrimas y sin esperar ni un maldito segundo, corrió hacia sus amigos y los abrazo, los había extrañado, en verdad que los había extrañado, creía que ya no los volvería a ver, pero allí estaban.
Reunidos de nuevo.
El antiguo equipo de Jiraiya.
Y no volverían a separarse.
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