🎭Capítulo 15🎭
No planeo poner excusas, simplemente diré la verdad, no me llegaba la inspiración para escribir otro capítulo, me force a intentar escribir pero no me salía, cada cosa que escribía me hacia sentir enojada porque no estaba bien redactado y luego lo deje de lado, hace unos días llegó a mi la inspiración y por eso les traigo este nuevo capítulo, intentaré no retrasarme tanto la próxima vez.
Han transcurrido alrededor de 5 semanas desde que Rin, Yahiko y Shisui llegaron al nuevo mundo, por lo que ahora Rin tendría al rededor de 4 meses de gestación (Obito y los demás murieron cuando ella apenas tenía unas 3 semanas).
Aclarado este punto. ¡Disfruten de la lectura!.
Tobi.
—¿Aún nada?— Preguntó Zetzu, quien emergía del suelo.
—No, Kakuzu y Hidan aún no han traído al Matatabi. Y según palabras dichas por Kisame, Itachi fue privado de su libertad por uno de esos impostores. Además, está el hecho de que el estúpido de Nagato ya no puede invocar a ninguno de sus caminos— Respondió con desgana, nada estaba saliendo como se supone que debería.
—Mañana irás tú por los Jinchūriki restantes— Le ordenó al Uchiha, ¡Nada estaba saliendo como había planeado y estaba seguro de que esa maldita mujer tenía la culpa de todo! Ya se encargaría de ella, la haría sufrir de la peor manera, le dio una última mirada a Obito y se fue de allí.
Cuando Zetzu se fue, el Uchiha caminó de regreso a su "habitación". Estaba muy cabreado e inquieto.
Ya no podía seguir así, cada día que pasaba más y más imágenes de él viviendo una vida feliz junto a Rin aparecían en su maltrecha mente, también había comenzado a escuchar una voz, está era extremadamente similar a la suya pero de alguna manera era diferente, ¿Finalmente, tras años fingiendo locura, se había vuelto realmente loco? Quizás se lo merecía, había asesinado a muchas personas a través de los años...
¡No, no, no! ¡¿Qué le estaba pasando?! ¡¿Por qué tras tantos años la culpa comenzaba a afectarle?! ¡No tenía que sentirse mal por unas cuantas vidas perdidas!, Era un ninja, los ninjas asesinaban a muchos con tal de cumplir con su misión.
Ahora su misión era capturar a los Jinchūriki y extraerles a sus Bijū, después de eso traería de vuelta a la vida al verdadero Madara, se convertiría en el contenedor del Jūbi y luego volvería a estar con Rin.
Se dejó caer sobre el futón que estaba en una de las esquinas de su "habitación" y miro el techo de piedra por unos minutos, mientras el cansancio poco a poco lo consumía, un pensamiento surcó su mente... ¿Realmente el plan de Madara y Zetzu daría resultado?. Eso fue lo último que pensó antes de que el sueño lo alcanzará.
Uchiha Obito (AU).
Demasiadas cosas habían ocurrido, Orochimaru y Danzō uniéndose a Zetzu, los Jinchūriki siendo cazados, la muerte de Minato-Sensei y Kushina-san protegiendo a Naruto, quién fue asesinado por su antiguo compañero de equipo, Uchiha Sasuke, que se volvió un ninja renegado.
Sus amigos también fueron cayendo uno a uno, tratando de proteger a la única Jinchūriki que quedaba, y quién, también era su amada esposa, Nohara Rin.
Más y más muertes se produjeron producto de una guerra sin sentido, todo por un ser ambicioso que ansiaba traer a la vida a la diosa conejo, Kaguya.
Tras morir protegiendo a su amada, no supo que sucedió, ¿Ella se habría salvado? ¿Shisui, Yahiko, Konan y Nagato la habrían protegido de los secuaces de Zetzu? Anhelaba con todas sus fuerzas verla de nuevo, saber que estaba a salvo, era lo único que deseaba.
Que ella estuviera bien al igual que sus amigos.
Había transcurrido un tiempo desde su fallecimiento, ¿Días? ¿Semanas? ¿Meses tal vez? ¿Años? No lo sabía. Lo único que tenía presente en ese momento, es que su cuerpo flotaba en una infinita bruma oscura que le generaba ansiedad, no parecía ser el cielo ni mucho menos el infierno, ¿Quizás un limbo? ¿Era su castigo por haber acabado con la vida de muchos cuando fue un ninja?.
De pronto comenzó a sentir nuevamente su cuerpo, lo sentía especialmente pesado era como si se hubiera despertado de un letargo, su cuerpo se hallaba entumecido como si hubiera dormido en una mala posición, ¿Había sobrevivido? ¿Todo ese tiempo solo había estado inconsciente? La alegría lo invadió, ¡Estaba vivo! ¡Realmente lo estaba!.
Abrió su único ojo sano, el resplandor de las velas lo deslumbró momentáneamente, pero pasados unos segundos logró acostumbrarse, escaneo el lugar donde había despertado y supo que estaba en una cueva, ¿Un refugio provisional tal vez? Posiblemente.
Se levantó del futón en el cual había despertado y salió de aquella habitación, con una única misión en mente, buscar a su amada Rin.
Cuando la encontrará la llenaría de besos y se negaría a dejarla ir, tenía que recuperar el tiempo perdido.
Su búsqueda acabó con resultados infructiferos, busco y busco a su amada esposa por aquel laberinto de cuevas, pero no dio con ella ni con sus aliados, era como si jamás hubieran estado allí en primer lugar, eso lo hacía preguntarse, ¿Cómo llego hasta está extraña cueva, que parecía alejada de toda civilización?.
No podía seguir distrayendo su mente con preguntas de las cuales no obtendría respuestas, ¡Debía buscar a Rin!. Sin más opciones, tomo la decisión de ir a Konoha, algo muy en su interior le decía que allí la encontraría.
Activo el kamui y se desvaneció del lugar en un espiral negro.
Cuando llego a Konoha lo primero que sus oídos captaron fueron los gritos aterrorizados de las personas y cuando su ojo captó la razón de tales gritos, se quedó de piedra, el Nibi estaba luchando contra Gamabunta. Hacia varios años que no veía al Jefe Sapo, desde que Jiraiya había muerto a manos de Orochimaru en los exámenes Chūnin.
Sin esperar mucho tiempo, corrió hacia el sitio donde se estaba desarrollando la batalla, los Shinobis se mantenían en los tejados de las casas mientras contemplaban la batalla entre el felino de fuego y el enorme anfibio.
Entre el gentío logró reconocer a dos personas, Yahiko y Shisui, ambos portaban las máscaras que había creado hacia unos años.
Ellos parecían estar hablando con un joven que traía una de sus creaciones, la del perezoso, ¿Por qué la traería? Cuando todo se calmará le preguntaría, cualquiera podía usar sus creaciones.
Aterrizó en el techo donde estaban Yahiko y Shisui, que aún no habían notado su presencia.
—¡Tora, Ryū!— Les llamo, estaba muy feliz de verlos, pero está felicidad se desvaneció de su cuerpo al no ver a su esposa con ellos. —¿D-dónde está ella?— Buscó a Rin con la mirada, pero no la encontró. —No entiendo, ¿Por qué no está con ustedes?— Comenzó a alterarse, su respiración se hizo errática y su único ojo sano se llenó de lágrimas de impotencia, aunque eso nadie lo podía ver debido a que traía puesta aquella fea máscara en forma de espiral, era sumamente incómoda de llevar. —¡¿L-la ca-capturaron?! ¡¿Orochimaru se la llevó a Rin?! ¡¿O fue Danzō?!—
—¿Obito?— Murmuraron incrédulos a manera de pregunta los guardaespaldas de la Jinchūriki.
No lo podían creer, ¿Ese era el Obito que conocían? ¿Pero cómo? Lo habían visto morir a manos de Danzō hacia meses, no podía ser él.
Lo único que tenían presente ahora era que con la llegada de Obito muchas cosas cambiarían, ¿Cómo iba a reaccionar Rin al verlo? ¿Cómo reaccionaría él al enterarse del embarazo de la Jinchūriki?...
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