🎭Capítulo 1 [Temp. 2]🎭


¿...?.


Abrió los ojos, encontrándose con un hermoso y brillante cielo despejado, parpadeo tratando se procesar lo que estaba viendo, cuando se dio cuenta, rápidamente se sentó y llevo su mano derecha hacia su pecho, sintiendo su corazón latir dentro de su pecho, ¿Estaba vivo?, Pero... ¿Cómo?.

Lo último que recordaba era estar junto a su amigo, ayudándole a proteger a su hijo.

Tras una feroz batalla que se llevó la vida de su amigo, su esposa y el niño que estaban tratando de proteger, después de eso no era capaz de recordar mucho, solo varios pares de ojos rojos, al final solo unos fríos brazos, rodeando su cuerpo, en un abrazo que heló su sangre y detuvo su corazón.

El Shinigami había reclamado su alma.

Se suponía que debía estar muerto, lo sabía muy bien, tenía que haber muerto en aquella sangrienta y brutal batalla, que se llevó la vida de su mejor amiga, la esposa de este y de su hijo, que era el Jinchūriki del Kyūbi.

¿Cómo había sobrevivido a eso? ¿Cómo es que aún formaba parte del mundo de los vivos?...

¿Tal vez había sido revivido mediante el Edo Tensei? Era una posibilidad.

Pero aquella suposición no tenía mucho sentido que digamos, porque su corazón aún latía dentro de su pecho, había calidez en su piel y sus pulmones necesitaban del tan precioso oxígeno, además, era capaz de sentir la frialdad del césped contra su piel expuesta. 

No importaba cuál fuera la razón de su milagroso regreso a las filas de los vivos, tenía que regresar a Konoha y ayudar a la hija adoptiva de su amigo, que era una de las últimas Jinchūriki que aún permanecián con vida, solo esperaba que ella estuviera a salvo y que no fuera demasiado tarde.

Se puso de pie con algo de dificultad, sus piernas temblaban y le era bastante complicado permanecer de pie, pero tenía que hacerlo, necesitaba ir a Konoha y corroborar que la Jinchūriki del Sanbi estuviera a salvo.

También quería saber si ella estaba a salvo, tenía que estarlo, esperaba a su hijo, el fruto del amor que ambos se tenían y era su antorcha de esperanza para seguir luchando, también fue por ambos que dio su vida, exigiéndole a Orochimaru que no les hiciera daño, pero un trato con esa maldita y asquerosa podredumbre de ser humano se podía esperar cualquier cosa, no era de confianza y lo sabía, sin embargo aún así intento que él no le quitará lo único que le quedaba, luego de que su hermana fuera asesinada junto a la persona que amaba.

Apretó los puños y siguió adelante, acelerando el paso, quería llegar tan pronto como pudiese, ella lo necesitaba, al igual que sus amigos, que por muy fuertes que fueran, no serían capaces de vencer a Orochimaru y a Danzō, que tenía el brazo lleno de Sharingan, y teniendo a la planta parlante de su lado, bueno, eran extremadamente peligrosos.



Le llevo varias horas llegar hasta la aldea que lo vio nacer, apenas llegó a aquel lugar, se encontró con muchos edificios en ruinas, pero contra todo pronóstico negativo, había muchas personas reconstruyendo la aldea, incluso los Shinobis estaban ayudando en la reconstrucción.

Había muchas personas vivas, mismas que habían muerto por culpa de Orochimaru cuando atacó la aldea hacia ya casi 3 años, ¿Acaso retrocedió en el tiempo? ¿Era eso siquiera posible? Tenía que averiguarlo, saber si realmente retrocedió en el tiempo o todo se trataba de algún poderoso genjutsu, aunque dudaba que fuera la segunda opción, aún sentía dolor, demasiado. 

Ahora mismo se movía motivado por la esperanza de ver nuevamente a la mujer que amaba, aquella que le robo el corazón apenas la conoció, esro debido a que era la aprendiz de su hermana mayor, que era una Sannin.

Caminó por las ruinas, observando a todos aquellos que en sus recuerdos aparecían como cadáveres a los que les faltaban varias partes del cuerpo, esas imágenes jamás se iban a borrar de su mente.

En la distancia los vio, allí estaban ellos, dos de las personas a las que había perdido por culpa de la avaricia de Orochimaru y Danzō, a solo metros de él estaban Jiraiya y Tsunade, junto a la Sannin de las babosas se encontraba la persona más hermosa del mundo, tenía tierra cubriendo su rostro y algunos raspones, más eso no evitaba que se siguiera viendo tan hermosa como el día en que la conoció y el último día en el que la vio.

Con pasos temblorosos se acercó al trio, sus ojos le empezaron a arder, pronto gruesas lágrimas descendieron por su rostro, empapando sus mejillas que tenían un lindo tono carmín. —Tsuna-chan... Jiraiya-san... Shizune-chan—

La primera en voltear fue Tsunade, que se le quedó viendo con desconfianza, eso hasta que pareció darse cuenta de quién era él. 

Los ojos de la mujer de cabellos rubios se llenaron de lágrimas y empezó a temblar, como una cría recién nacida que no era capaz de mantenerse en pie.

—N-no tu-... No puede ser...— Su voz era baja y tartamudeaba.

El misterioso hombre le dio una cálida sonrisa a la Senjū, pero sus ojos se fijaron en la mujer a su lado, Shizune, estaba tan hermosa como el último día que la vio antes de partir para ayudar a Minato y Kushina.

La Sannin no daba crédito a lo que sus ojos le estaban mostrando y por ello, no sabía cómo es que debía de reaccionar, frente a ella estaba alguien que había perdido hace muchos años, una persona con la que se crío y a la que le dolió profundamente perder, allí, a solo unos metros de ella estaba él, era...

—Estoy de regreso, hermana— Dice sonriente el de cabellera de un tono rubio oscuro.

Su hermano menor.

Senjū Nawaki.

La Hokage no pudo aguantar más y acabo sucumbiendo, Jiraiya corrió hacia ella y la atrapó antes de que su cuerpo tocará el suelo. 

Este día realmente estaba lleno de sorpresas, primero el ataque del Nibi y luego la inesperada aparición de personas que se suponía estaban muertas desde hacia muchos años.



Senjū Nawaki.

En el Universo Alterno el aún permaneciá con vida, también era un buen amigo de Minato, tanto así que fue padrino en su boda.

Y si, en el universo del que provienen Rin y sus amigos, Nawaki es pareja de Shizune e incluso ella esperaba un hijo de él, lastimosamente ella murió poco después de que él fuera asesinado por el Orochimaru de su universo.

Apariencia: Tiene el cabello de color rubio oscuro y ojos grises, además, tiene una quemadura en su mano derecha y le hace falta la mitad del dedo anular de esa mano (Dicha herida fue obtenida en el incidente en el cual perdió la vida en la línea Original, aquí fue más veloz y fue capaz de alejarse de la explosión, pero quedó con heridas).

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