Capítulo 8.
Capítulo 8: Misión cumplida.
Narra Elle.
Candwith es el nombre de la localidad en que vivimos, no sabría describir que es porque es lo suficientemente grande para no ser un pueblo y es lo suficientemente pequeño para no ser una ciudad, así que su definición es confusa para mí.
Hace unos días pasábamos por unas de nuestras festividades culturales, por lo cual teníamos una semana de ausencia en los colegios, pero hoy retomamos las clases.
Juego con el borde de la corbata qué forma parte del uniforme que uso mientras la profesora Batter explica algo acerca de biología a lo cual no le prestó atención, mi mente se encuentra enfocada en otro lado o mejor dicho, en alguien.
Ashton me escribió hace unos días- no sé cómo le hizo para encontrar mi cuenta de Facebook -Tuvimos una corta conversación, pero a decir verdad me gustó mucho pese a como me sentía en ese momento.
Cuando le dije que me encontraba ocupada no era del todo cierto, me encontraba encerrada atormentada ante una serie de recuerdos que no deseo mencionar. Me sentía mal, tenía continúas horas encerrada en medio de la nostalgia, pero tan solo esas pocas palabras que Ashton me dijo hicieron que me sintiera un poco mejor, pero eso no dice que mis malos pensamientos se esfumaron.
Siento como mi celular vibra dentro del bolsillo de mi camisa y lo saco para ver qué es, es un mensaje de Ashton.
Ashton O'conner: Hola!, ¿Te encuentras?.
Cómo todas las personas tengo defectos, y uno de ellos es que suelo descargar mis emociones en las personas equivocadas. Por ese motivo trato de no contarle mis problemas a nadie, no lo hago con Tania y ni siquiera a mi madre.
Quería hablar con alguien, contarle como me siento, pero es difícil porque no quiero ser juzgada por nadie.
Mi vista sigue fija en el mensaje mostrando el punto verde al lado del nombre del chico anunciando que sigue en línea, y no se porque siento la necesidad de desahogarme con alguien, pero me sorprende más que ese alguien sea él.
Además, el no me conoce, así que, podría decirle cualquier cosa sin que me juzgará en realidad.
Tome aire expulsandolo por mi boca, mis dedos empezaron a redactar con rapidez el mensaje a enviar...
Elle García: Oye, ¿Crees que soy bonita?.
Bloqueé el celular guardandolo de nuevo en su sitio inicial pero el anuncio de otro mensaje me hizo sacarlo con rapidez. Me percato de que la profesora no estuviera viendo en mi dirección y entre al chat con el chico.
Ashton O'conner: ¿A que viene la pregunta?.
Este chico cuando se proponía ser un poco inrritante, lo lograba.
Elle García: No me gustaría hablar de eso.
Ashton O'conner: No entiendo.
Elle García: Que no entiendes.
Ashton O'conner: Que como una persona así como tu podría pensar o imaginar que es fea.
Siento como una oleada de calor recorre mi cuerpo, un mísero mensaje causó dichas reacciones.
Ashton O'conner: Pero Elle, ¿Te han hecho sentir fea?.
Y tan solo esa pregunta basto para que la nostalgia volviera a mi cuerpo. Si que me habían hecho sentir fea, él... Me había hecho sentir fea...
–¿No lo entiendes Elle?– Cuestionó el chico mirándome con una rabia mezclada con burla –En cada lugar de esta ciudad que yo camine puedo encontrar cualquier chica, al gusto que yo quiera —Se acercó a mi tomando mi mentón entre sus manos para que lo mirara a los ojos, pero lo cierto es que yo ya no podía más— Pero sabes que es lo mejor, que todas y cada una de ellas son mucho mejores que tú...
Siento como una lágrima baja por mi rostro ante el recuerdo y trato de que no se note mi cara de estos momentos, pero la verdad es que era difícil ocultarla.
Paso una de mis manos con rapidez por mi cara tratando de borrar todo rastro de lágrimas, no quería pensar más en esto, me descomponía por completo.
Ashton O'conner: Hey!, ¿Dije algo mal?.
Y la verdad es que no la había hecho, no debería de tratar mal a este chico.
Elle García: No, tranquilo. No dijiste nada mal.
Ashton O'conner: Entonces, ¿A qué viene la pregunta?. Eres una chica muy linda, no le veo motivos para que pienses lo contrario.
Y entonces, después de casi dos días de nostalgia una sonrisa se dibujo en mi rostro. Miraba el celular entre mis manos con la vista fija en el perfil del chico.
Hay algo en el que en cierto punto me atrae, no podría deducir con exactitud que es, pero me atrae, demasido.
El recuerdo del beso en la piscina me ha hecho cuestionarme muchas cosas, una de ellas es el pensar si de mi parte se vio mal aceptar su propuesta- teniendo en cuenta que lo conocía de ese día -o que fue algo precipitado. Podría atribuirlo al alcohol, pero, yo estaba totalmente sobria, ¿él?, no estoy muy segura.
La campana que anuncia el receso me hace espabilar, recojo todas mis pertenencias guardandolas en mi bolso, me levanto para salir del aula no sin antes volver a mirar el mensaje de cierto chico.
–¿Que ves tanto en ese teléfono? —Alzo mi rostro para encontrarme con Tania cruzada de brazos esperando una respuesta.
–Tranquila que Mattew no es —Guardo mi celular en el bolsillo de mi camisa y avanzó hacia la salida, ella me sigue.
Salgo del aula, y camino atraves de los pasillos de la secundaria a la que acudimos, me dirijo hacia el área de la cafetería sintiendo los pasos de Tania a mis espaldas.
–Si, si ,si. Yo sé que obviamente no es Mattew —Bufa, siento como se posiciona a mi lado mientras sigo caminando ya que tengo la vista fija en el frente.
–Entonces ¿Quien es? —Hace un ridículo puchero en mi dirección— ¡Anda!, Dime. Soy tu mejor amiga Elle, tengo derecho a saberlo.
–Te gusta el chisme, eh —Le muestro una sonrisa ladeada y está se exaspera.
–¡Dime! —Exclama.
–Esta bien, está bien. Si que eres intensa.
–¿Me vas a decir si o no?.
Doy un alto suspiro y siento como la espectadora a mi lado espera atenta la información.
–Veia un mensaje de Ashton.
–¡Lo sabía! —Técnicamente grita, y Instantáneamente volteo a su dirección.
–¿Sabías que? —Cuestiono, y está de inmediato borra su sonrisa para darse cuenta que cometió un grande error.
–A no se, pregúntale, pregúntale a tu abuela —Imitó ese meme con el que solemos reírnos mucho.
–A mi no me vengas con ese pregúntale a tu abuela —Repito imitando su voz. Apuro el paso deteniéndose frente a ella para encararla— ¿Que sabes que yo no?.
–No está en mi obligación decirte —Se encoge de hombros avanzando por mi lado.
–¡Espera! —Ahora soy yo la que la sigue a ella –No puedes dejarme con la duda.
–Pues fíjate que si puedo —Camina contoneando exageradamente las caderas mientras se sacude el largo cabello lacio.
Apuro el paso para poder alcanzarla pero quedo petrificada en mi lugar al ver a la persona que viene en la dirección contraria a mi, viéndonos de frente.
El rencor es uno de los sentimientos más fuertes y profundos que una persona puede expresar hacia otra, pero en este caso el rencor era el sentimiento más grande que yo sentía por este chico.
Él saluda a Tania y ella automáticamente se voltea en mi dirección deteniéndose para esperarme, no me había percatado de que apretaba las tiras de mi bolso con mis manos echas puños, el chico siguió caminando por el pasillo con su celular en su mano como si nada. Yo lo miro atentamente, sintiendo como mi corazón se acelera, mis manos sudan, me siento fría y puedo jurar que el color se fue de mi cara.
Se va acercando, levanta su vista hacía mi conectado su mirada con la mía, pasa por mi lado avanzando hacia donde sea que valla.
Mi cuerpo se encuentra presente, pero es como si mi mente estuviera en otro lugar.
–Elle —Me llama Tania— Mi gordita, vente —Me toma de la mano acercándome a ella mientras me abraza de medio lado.
Avanzamos y siento como mi cuerpo tiembla, con mi mente llena de un sinfín de pensamientos.
En todo delito hay una víctima y un victimario, en este caso es igual pero sin delito.
André Evans era mi victimario. Ese chico llegó a mi vida como un torbellino causando caos consigo, tampoco puedo culparlo de todo, se que tengo culpa en muchas cosas, pero mi pasado con el es un tema que suele deprimirme y cuestionarme mucho.
Llegamos la área de la cafetería y me siento en una de las mesas cerca a la ventana, Tania se acerca con un refresco y unos doritos para ambas, se sienta a mi lado y deja pasar el silencio, dándome mi tiempo.
–¿No lo superaré nunca? —Me cuestiono a mi misma.
–Elle. A pasado mucho más de uno año, y se que es difícil esto para ti, pero ya es hora de que lo dejes ir —Dice Tania.
–Pero es que ese es el detalle. No puedo dejarlo ir, no consigo dejarlo ir —Paso mis manos por mi cara reflejando mi exasperación.
–Mira —Comienza a decir—, no soy la más indicada para decirte esto. Pero sabes muy bien como es André, no es posible que mientras tú de deprimes por todo lo que paso entre ustedes, él anda por allí como si nada haciendo oídos sordos a la situación. Él actúa como si no le importa.
Y es eso, se que no le importa, nunca le importó.
Dicen que no podemos estancarnos en el pasado, pero yo estaba más que anclada allí. Ese pasado me perseguía a todos lados, y mi mayor anhelo... Era poder olvidarme de todo esos recuerdos para poder vivir en tranquilidad.
Porque eso deseaba, tranquilidad. Y mientras no lo supere a él, la tranquilidad nunca llegará. No todo es eterno, algún día tengo que hacerlo, y si ¿Ese tiempo estaba por llegar?, Sería mucho más allá de felíz.
Pero lo peor no era mi situación, ni mucho menos la vergüenza de que me encontraba llorando en el colegio. Si no que, ni por todo esto que acaba de ocurrir, Ashton no sale de mi cabeza.
°°°
–E perdido la cuenta de cuántas veces hemos visto esta película —Musita mamá mientras sigo enrollada entre sus brazos.
–Yo igual, pero sabes que siempre lloramos con la muerte de Jack —Respondo.
–Sigo pensando que el cabía en la tabla.
–Mama, el peso de ambos en la tabla fuera provocado que se hundiera. Entonces ninguno de los dos se hubiera salvado, ¿Acaso no sabes de física? —Inquiero.
–Disculpame, no sabía que hablaba con la hija perdida de Isaac Newton —Ironizó.
–Deja tu envida, Vane. Sabe a que tienes una hija prodigio —Alzé la cara para mirarla y está sonreía.
–Prodigio o no, la amo. Pero procura seguro siendo prodigio —Reímos ante eso, mientas me abraza con fuerza.
Mamá tiene hoy su día libre, así que luego de almorzar nos encontramos en su habitación acostadas viendo —por innumerable vez— Titanic.
La verdad no le estoy prestando mucha atención a la película. Ya que mamá me está acariciando el cabello por sobre mi cabeza y eso suele causarme sueño.
Soy un amplio bostezo, y...
–Mosca y me tragas.
–A pues, préstame atención a la película —Señalé hacia el televisor, y ambas fijamos la vista en el televisor.
Continuamos con la atención fija en la película pero el ringtone de mi celular resuena por toda la habitación, me suspendo un poco tratando de ubicarlo y lo encuentro a los metros en una mesita dónde mamá pone sus joyas, me levanto por completo alcanzando el aparato. La llamada es de Tania, así que la contesto.
–Espero que sea importante, porque ya llegué la parte de la cena importante de Rousse y Jack.
–No puedo creer que estás viendo Titanic otra vez —Escucho al otro lado de la línea.
–¡Déjanos ver la película tranquilas! —Grita mamá para que Tania la escuche.
–Esperate Vane, que estoy hablando algo importante con tu hija —Le responde a mamá, y está ríe—. Oye, ven a mi casa, estoy aburrida —Propone.
–¿Ahora?.
–Mmm si, ahora.
Miro la hora en el reloj de mesa de mamá y son las cuatro de la tarde.
–Esta bien. Me arreglo y voy para allá —Cuelgo la llamada.
–¿Para donde vas? —Pregunta mamá con el ceño fruncido hacia mi.
–A casa de Tania —Aviso, me levanto de la cama para dirigirme a mi habitación. Me freno en la puerta volteandome hacia la señora que está detrás de mí ?— No llores que yo vuelo, ¿Ok?.
–Te encantaría —Ríe, y se acorruca en su cama. Yo salgo de un todo de la habitación.
Me dirijo a mi habitación para buscar la toalla y tomar una ducha rápida.
Posterior a ello avanzó al baño. Ya allí cierto con seguro la puerta y me despojo de mi ropa para quedar desnuda, no puedo evitar mirar mi reflejo en el espejo por unos segundos, entro a la ducha y tras abrir el grifo el agua caliente cae sobre mi cabello. Me aseo rápido y me envuelvo en la toalla para salir a mi habitación.
Decido vestir un jean un poco holgado con una camisa hombligera de color azul oscuro. Cómo siempre dejo mi cabello suelto y me coloco mía converse.
Ya lista, paso por la habitación de mamá avisándole que me voy y está me dice que me ande con cuidado. Salgo de casa cerrando todo tras de mí y emprendo la caminata a casa de mi amiga.
Me coloco mía audífonos inalambricos y dejo que las canciones de Bruno Mars me entretengan en el camino. La casa de Tania es un poco lejos así que dejó que el playlist se reproduzca. Canto al ritmo de Treasure y me atrevería a decir que camino con estilo la ritmo de la canción.
Llevo ya casi media hora caminando, y son alrededor de las seis de la tarde por lo que se está poniendo el sol, así que a lo lejos veo a Tania sentada en las afueras de su casa con una silla que a lo que supongo es para mí. Termino de acercarme a mi amiga y saco mi celular de mi bolsillo para pausar la música.
Me detengo frente a ella y está levanta su mirada hacia mi.
–No fueras llegado nunca —Reprocha.
–Di que me extrañabas, admitelo —Digo, arrastró la silla hacia un lado y me siento en está.
–Si, si si, te encantaria.
Hablamos sobre cualquier tema al azar, nada en específico, incluso comemos unos snacks. Hasta que el rugido de una moto me hace voltear a un lado de la calle y veo que dicho vehículo se estaciona frente a mi.
Mi mirada se detiene sobre Ashton, chico que acaba de llegar con Mattew en el vehículo que acabo de mencionar.
–Buenas —Dice Ashton.
–Eran buenas —Responde Tania.
–Ahora son mejores —Dice el chico con una sonrisa, para bajar de la moto.
Este me mira a al igual que yo a él, comienza a reír. Avanza hacia mi parándose a pocos centímetros de dónde me encuentro sentada y me estira su mano para que yo la tomé.
Extiendo la mía para estrecharla con la suya sin cortar contacto visual, la suya se encuentra cálida dejando una sensación agradable en mi palma.
–¿Cómo esta señorita Elle? —Cuestiona.
–Bien... ¿Y usted?.
–Bien... Pero tanta formalidad me confunde —Suelta mi mano para cruzarse de brazos.
–Algo normal en mí —Le sonrió, y este sonría igual.
–Hello —Una mano pasa frente a mi rostro llamando mi atención— Tierra llamando a Elle y Ashton, Tierra llamando a Elle y Ashton, ¿Me escuchan? —Dice Mattew mientras se encuentra abrazado a su novia.
–Te la tiras de chistoso —Digo, y este ríe abiertamente— ¿Sabias eso?.
–Lo se, es algo normal en mí —Dice airoso. Toma lugar en las piernas de su novia, y Ashton mira a Tania como esperando algo de su parte.
–No pretenderás que yo me quedé de pie —Le reclama a mi amiga.
–Ah, hola Ashton —Saluda con fingida sonrisa—, como verás, tienes bastante cera en dónde podrás sentarte —Sonríe con falsedad.
–Aveces no te entiendo —Le dice a mi amiga, mientras se agacha para sentarse junto a mis pies.
Mi amiga lo ignora, ya que está ocupada mostrándole algo en su celular a su novio.
Yo tengo la vista fija en mi celular, y técnicamente ignoro al chico a mi lado. Al tener los audífonos puestos, vuelvo a reproducir la música, y tarareo la canción.
Siento como alguien me habla, giro mi cabeza en todas las direcciones posibles hasta darme cuenta que se trata de Ashton que está viendo en mi dirección, esperando una respuesta.
–Disculpa, no escuché lo que dijiste —Me disculpo, animandolo a qué repita lo que había dicho.
–Eso que escuchas —Menciona— Eso es de Bruno Mars.
–Si, es The Lazy Song.
–Esa canción me gusta —Afirma—, pero no recordaba su nombre, solo la identifico por el...—silva la melodía como lo hacen en la canción. Yo comienzo a reír por la manera graciosa en la que lo hizo— Es que es verdad, la canción dice asi.
–Es que me dió risa como lo dijiste.
–Ah, discúlpame. La parte buena, es que pude hacerte reír —Dice, dándole paso a la ya común mirada intensa.
Nos observamos por unos segundos, probando a ver quién rompe el contacto primero. Siento que ya esto es lgo normal entre los dos, así que sigo el juego.
–Te gusta mucho Bruno Mars —Menciona igual.
–Si, ¿Cómo lo sabes? —Cuestiono.
–Revise tu perfil en Facebook —Revela, y mis cejas no dudan en levantarse por la sorpresa –Vi muchos post sobre el y sus canciones.
–Si, me gusta mucho la verdad.
–Tambien puedo deducir que te gusta mucho esas canciones en ingles —Certifica, pero a la ves dudoso esperando que yo afirme su sospecha.
–La verdad si —Le afirmo—. Si que revisaste mi perfil, eh.
–Queria tratar de conocerte un poco. Y nada más rápido que tú perfil para esto.
–Me asustas —Lo miro con fingido miedo.
–Tranquila, eso de acosar con miradas no es lo mio —Se quita una pelusa inexistente de su hombro mirándome con un tonot aire de superioridad.
Ruedo mis ojos y el ríe, poso mi mirada en mi teléfono.
–Elle, ¿Cuántos años tienes? —Pregunta.
–Para que quieres saberlo.
–Es una pregunta normal. No te hará daño contestarmela —Este chico cuando insistía, no había nada que no lo detuviera.
–Cumplo dieciséis en Septiembre– Respondo su pregunta.
–¿Septiembre?– Cuestiona, su mirada se ilumina.
–Si, ¿Porque?.
–Yo igual, mi cumpleaños es el once de Septiembre.
–¿Enserio? ¡El míos es el cinco! —No sé porque lo digo con emoción.
–Tenemos más cosas en común de las que crees.
–Ya lo veo.
Mantenemos una animada conversación sobre cosas comúnes, mi color favorito, lugares equis, cosas que nos gustan y ese tipo de cosas.
–Me doy cuenta que a ustedes —Digo en referencia a él y Mattew—, le gustan las motos.
–Si, me encantan la verdad. Todo lo que tenga que ver con la velocidad me gusta.
–Eso es muy cool.
–¿Y a ti Elle?.
Este chico tenía una manera de decir mi nombre que me hacía sonrojar en segundos. Arrastraba las palabras de una forma tan inexplicable que es solamente adictivo.
–Si me gustan.
–Eso es bueno —Baja la vista a mi celular que comienza a sonar anunciando un mensaje entrante.
Observo la pantalla y se trata de mi mamá pidiéndome que valla a la casa, antes de que se haga tarde ya que son las siete de la noche y nuestro hogar es lejos, y me queda camino sola.
–Oye Tani —Llamo a mi amiga y está voltea en mi dirección, siento el peso de la mirada de Ashton sobre mi a la espectativa de lo que diré acontinuación— Mamá acaba de llamarme diciéndome que valla a casa, así que me voy.
–Esta bien Ellie —Me acerco a darle un beso en la frente y está frunze sus labios a modo de beso, yo hago lo mismo.
Me despido de Mattew con la mano, y el lo hace igual. Volteo hacia Ashton y este me mira espectante.
–Hasta luego, Ashton —Me despido.
–Hasta luego, Elle.
Comienzo a caminar en dirección a mi casa, y vuelvo a encender los audífonos, pero un movimiento a mi lado me alerta, pero me relajo cuando veo que es Ashton en la moto en la que llegó con su amigo.
–Oye, ¿Puedo llevarte a casa? —Ofrece.
La verdad era tarde, la calles estaban algo solas y faltaba mucho para que yo llegara mi casa. Así que...
–Esta bien.
–Ok, súbete.
Mire la moto ante mi, y la verdad es que si me gustaban mucho. Me acerque a él y me ubique debidamente en el vehículo.
–¿Lista?.
–Lista —Aseguré.
La moto comenzó a avanzar mientras nos dirigimos a mi hogar. Ashton me preguntó en donde vivía y le indique el lugar, este asintió.
El camino fue silencioso, pero no un silencio de esos incómodos, un silencio un tanto agradable. Íbamos a una velocidad algo alta, y cada que aceleraba no podía evitar sujetarme levemente de su camisa, rosando mi mano con la dureza de sus costados.
Mis manos cosquilleaban cada que hacía eso, así que las aleje de él.
–Si te sientes más cómoda... Puedes sujetarme de mi. Solo si quieres —Propuso, así que poco a poco mis manos fueron agarrándose de el, sentí como si cuerpo se tensaba con mi agarre.
¿Acaso el sentía lo mismo que sentía yo cada que teníamos contacto directo?.
Pasaron unos minutos y ya podía ver mi casa de lejos, le indique cuál era y este se fue estacionando cómo es debido.
Aparco frente a la cera de mi casa, y de esta se veía la luz de la cocina encendida, seguramente mamá estaba en su habitación.
Me baje del vehículo rodeandolo para pararme en la acera.
–Gracias —Agradecí y pose mi mano sobre una de las del chico que se encontraba sobre el volante, este siguió el gesto con sus manos y yo la quite rápidamente, sintiendo el inconfundible calor en mis mejillas.
–No hagas eso —Pidió.
–¿Hacer que?.
–Retirar tu mano así. Tiene una sensación suave con ella.
–Manos de chica en fin —Bromeé.
Cada que este chico reía sentía una sensación agradable, me gustaba el sonido que emitía su risa, y más al saber que era provocada por mí.
Lo mire sin ningún tipo de intenciones de incomodarlo, conectamos nuestras miradas y sentir una sensación en todo el cuerpo... Que ya había sentido antes.
–Ya debo irme.
–Esta bien– Me voltee apresuradamente y comenzar a caminar, pero con torpeza me gire hacia su dirección y me encontre con este mirándome fijo –Y, buenas noches, Ashton.
–Buenas noches, Elle.
Quedé de pie en el jardín delantero de mi casa, y este ni se marchaba.
–Estoy esperando que entres a casa para poder irme.
–Que señor tan precavido —Dije mientras caminaba de espaldas a mi casa.
–Solo con lo que me importa.
Me voltee completamente a la casa y avanze hacia ella. Saque las llaves de mi bolsillo introduciendola en la cerradura que cede, abro la puerta y termino de entrar a la casa. Cierro la puerta tras de mí y corro a la ventana de la sala que da a la calle, abro un poco la perciana para ver a Ashton con la vista perdida en la casa.
Quisiera saber que tipo de cosas están pasando por su mente, el chico cae en si, prende la moto y arranca perdiéndose entre las calles.
Me lanzo sobre el sofá pensando en la tarde de hoy, el agradable momento con Ashton, y en todas las sensaciones que siento cada que estoy a su lado.
Tengo una sonrisa bobalicona en el rostro, y mi celular vibra, lo alcanzó y contesto sin percatarme quien eso.
–¿Hola?.
–¿Ashton ya se fue? —Preguntan al otro lado de la línea, reconozco la voz de Tania.
–Si, por.
–Misión cumplida, mi querida Elle —Me dice, y me confunde. Me siento en el sofá tratando de entender.
–¿A qué te refieres con misión cumplida?.
–Ve, Ashton tiene como cuatro días diciéndome que quería verte, pero que no sabía cómo ubicarte. Entonces se me ocurrió la maravillosa idea de hacer que vinieras para acá para que te vieras con el, y yo a benefició me ví con Mattew.
–Ashton quería verme —Repito.
–De todo lo que te dije, enserio eso es lo que contestarás —Se molesta.
–Si, y buenas noches Tania —Cuelgo.
Grito tapándome la cara con la manos, no sé porque hize eso pero me sentí en la necesidad de hacerlo.
El quería verme.
A mí.
Yo igual quería verlo, pero no me imagine que fuera así.
¿será que pronto lo volveré a ver?.
Espero que sí.
Porque siento que la situación con este chico es más complicada de lo que esperaba, todo es más de lo que esperaba, ¿Es posible que en poco tiempo este chico llame mi atención?.
Y es que si no es posible, definiría lo imposible porque ya está pasando.
Ay Ashton, ¿Que estamos haciendo?.
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