CAPITULO IX
Oasis de Siwua , continente de Essuis .....
Obligado a andar detrás del caballo , cayó en la arena debido al cansancio y la debilidad . Al chocar con su cuerpo , una nube se levanta , y siente como granos de arena se meten en su boca . Escupió .
- Mirad ! El señorito se ha vuelto a caer ! - exclama uno de los bandidos entre risas .
Los otros dos rieron a carcajadas.
( Si tuviera mi lanza y fuerzas , os ahogaría en sangre ) piensa Rasih , lanzando una mirada asesina a los bandidos .
- Tranquilo gran visir ! Pronto os daremos descanso . Uno eterno ! - exclama entre risas el jinete , en cuya montura iba atada la soga que le aprisiona las manos .
Apretó los dientes con rabia . El gran visir de Pandera había sido su padre . Había muerto con una espada en la mano , aunque nunca fue un guerrero, sino un letrado en justicia .
En cambio , Rasid había luchado mejor . Entrenado desde los trece años en las armas , con los dieciséis que tenía , había dado muerte en Pandera a cuatro bandidos , antes de ser rodeado y herido por una flecha .
Las muñecas las tenía en carne viva . Su cuerpo presentaba heridas , quemaduras a hierro fundido y varios moratones . Sus ropas de fina seda , ahora eran harapos , que dejaban parte de su cuerpo a la vista .
Más que de un gran señor , tenía todo el aspecto de un vagabundo .
El rey de los bandidos había ordenado que le aplicarán tormentos . Y mientras le torturaban , le hacían preguntas sobre su hermana Aurora .
Aunque el dolor llegó a ser tan insoportable y las humillaciones tan degradantes , Rasih se mantuvo en silencio . En los pocos descansos que tenía , sin contar la veces que perdió la consciencia , se preguntaba , por el motivo por el qué el rey bandido tenía tanto interés en su hermana .
Una cosa era cierta , y le alegraba . Su madre y hermana habían logrado escapar de la caída de Pandera .
Tal fue su terquedad a no hablar , que sin saber cuánto tiempo había pasado , el rey de los bandidos entro en su celda .
- Admiro lo que estás dispuesto a sufrir , por proteger a tú familia . Eso lo respeto . Pero no me eres útil . Mis hombres te llevarán al desierto y te darán muerte .
Y allí estaba . A millas de distancia de Pandera , acercándose al oasis que sus verdugos llaman de Siwua . Allí , donde perdería la vida , sin más testigos que sus verdugos , así como las fieras y buitres que terminarían devorando su cadáver .
Un final indigno para cualquier persona .
El jinete expolea al caballo , y este galopa , arrastrando su cuerpo por las dunas de la arena . Sentía dolor cuando la arena roza sus heridas y le causa abrasiones .
El jinete hizo detener el caballo cuando se acerca al gran arroyo de agua . Dolorido alza la cabeza y ve como los bandidos desmontan , sacian su sed y llenan las botas de cuero de la preciada agua .
Si hubiera tenido fuerzas , habría aprovechado la oportunidad para robar el caballo que llevaba su soga , y huir . En vez de eso , se arrastra por el suelo , para acercarse al agua . Tenía sed .
Ve las sandalias de uno de los bandidos .
- Tienes sed ? - le pregunta .
Dándose la vuelta , Rasih se traga su orgullo .
- Por favor ?
- Por supuesto . Los dioses bendicen a los buenos samaritanos - le dice mientras se suelta el cinturón y baja el calzón .
Al saber lo que venía , cierra los ojos . Recibe la orina en su cara .
- Qué pasa ? Ya no tienes sed ? - pregunta el bandido .
Los tres se ríen a carcajadas , encontrando diversión en humillar al joven de alta cuna .
Tenía ganas de llorar por la impotencia que siente .
- Bueno . Es hora de acabar - dice uno de ellos y desenvaina la cimitarra
( Por los dioses ! Que sea rápido ) piensa Rasih .
- Espera ! Mirad allí ! Es una caravana de esclavos - dice el otro bandido .
- Y qué , con eso ? - pregunta el de la cimitarra .
- Cómo que y qué ? Podemos ganar algo de dinero , si lo vendemos a los esclavistas - dice el bandido que le había orinado encima .
- Pero Hassad ordenó ....- comienza a decir el de la cimitarra .
- El rey se fue con ese pirata , en busca de los que huyeron . Para cuando vuelva , este será un esclavo en las ciudades de Samarisn , Arkania, o trabajará en las minas de un señor feudal de alguno de los reinos del continente Carbenios - le corta el que le orino encima .
- Podemos deshacernos de él , y de paso ganar unas monedas de oro - tercia el bandido que había divisado la caravana de esclavos .
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El dueño de la caravana de esclavos difería de los guardias que están a su lado armados con alfanjes , en su aspecto de ratón de biblioteca o de escriba .
Este lo examina como si de un animal se tratara . Tocó sus brazos y los apretó .
- Abre la boca - ordenó , colocando la fusta en el mentón de Rasih .
Ante la perspectiva de ser asesinado o vendido como esclavo , Rasih , no tenía más opción que obedecer . Abrió la boca .
El esclavista le mira la dentadura como si fuera un caballo .
- Tres monedas - dice .
- Tres !? Vale al menos treinta ! - se queja el bandido .
- Los valdría , sino lo hubieseis maltratado tanto . Podría morir en el viaje , y yo perdería dinero - replica el mercader de esclavos .
- Es un joven de noble cuna . Sabe leer y escribir . Además es guapo - comenta el bandido y da una idea que a Rasih le da escalofríos - Podría servir de eunuco .
- Es demasiado mayor para eso . Podría morir si se le castrara . Ocho monedas y me parece un despilfarro - dice el mercader .
- Al menos yo robo , con una espada en la mano , usurero ! - se lamenta el bandido , pero acepta las monedas .
- Metedlo con los demás - ordena el mercader .
Si antes con tres bandidos era muy difícil escapar , la tarea se vuelve imposible con los veinte guardias , que tiene a sueldo el mercader .
Uno de los guardias le empuja sin contemplaciones hacia uno de los tres carros con jaula , de la caravana .
Otro guardia abre la puerta de la jaula . En su interior había nueve personas entre hombres y mujeres .
- Entra - le ordena el guardia .
( Los dioses me han evitado la muerte , pero ahora me enfrento a una vida de esclavitud )
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Durante años , su familia había tenido siervos pero no esclavos . A su padre no le gustaba la esclavitud . La consideraba amoral y contraria a la voluntad de los dioses creadores .
Aunque tenía que tragar con el hecho de que sus vecinos tuvieran esclavos . La alternativa era iniciar una guerra , que su padre sabía que no podía ganar .
Su cuerpo se mece de un lado a otro con el traqueteo del carro . Encima tenia que alzar los brazos para cubrirse el rostro de la arena que levantan los cascos de los animales al trotar y de las ruedas de los carros .
Sus compañeros de cautiverio no tenían ganas de conversar . Todos miraban a sus rodillas y ninguno había hablado desde que le metieron en el carro . De eso hacia dos horas .
Para hacer sus necesidades , tenían dos cubos , uno de agua y una esponja para limpiarse . Pero ninguno de los esclavos tenía ninguna intimidad .
- Adónde nos llevan ? - pregunta Rasih .
- Acaso importa ? Tú vida ya no te pertenece . Cómo la mía - le dijo un hombre de tez oscura .
- Silencio ahí ! - exclama el conductor del carro .
El sol empezaba a descender del firmamento , cuando la caravana se detuvo , en mitad de ninguna parte .
El conductor bajo y uno de los guardias abrió la puerta de la jaula .
Otro alzó la punta afilada de su lanza .
- Bajareis en grupos de cinco , para comer . Y bajad los dos cubos - les dice el guardia .
La comida que les dieron , era lo suficiente como para no morir de desnutrición , pero escasa para evitar que los esclavos pudieran obtener fuerzas y rebelarse .
Los guardias no les quitaban la vista de encima en ningún momento .
Al terminar , Rasih volvió a la jaula con su grupo .
Se dio cuenta de que los guardias estaban montando las tiendas . ( Así que pasaremos la noche aquí . Ellos tumbados y nosotros dentro de la jaula , sentados ) deduce Rasih .
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A bordo del Estrella del Alba......
Observando las cartas náuticas , el capitán Thero estudia y baraja posibles alternativas . Siguiendo el rumbo , las ciudades con puerto y murallas estaban bastante lejos .
Pero habia una más cercana , a la que se había jurado no volver . Pues le traía malos recuerdos . ( Y espero no tener que volver allí . Les puedo desembarcar en un puerto pesquero ) piensa Thero .
En ese momento llamaron a la puerta del camarote .
- Adelante - dice .
Quién entra es Jazmín . Madre de Aurora y viuda del Visir de Pandera . Venía acompañada por Hamed , su guardia personal .
- Disculpe que le moleste capitán , pero me gustaría saber cuándo va a cambiar el rumbo , y dirigirse a Messara .
- Esa flota pirata iba a Messara , cuando viraron para darnos caza - le dice Thero .
- Pero eso no tiene sentido ! Las murallas de Messara son formidables . Los piratas no pueden tomar una ciudad como esa por asalto - protesta Hamed .
- Cierto . Pero pueden bloquear su acceso al mar , y exigir un pago por dejar el bloqueo y marcharse . Es lo que se me ocurre a mí , al ponerme en la cabeza de un pirata - dice Thero .
- Su juicio ha sido acertado por el momento . Confiaré por tanto en el . Pero entonces , cómo llegaremos a Messara ? - pregunta Jazmín .
- Por tierra . Pero antes tenemos que desembarcar . A varias leguas de distancia hay un puerto pesquero . Melissen . Desde allí , pueden ir a Messara , si encuentran un mapa o , a gente que conozca el terreno por el camino . Es lo máximo que puedo hacer por ustedes , mi señora - se excusa Thero .
- Lo entiendo , y en mi nombre y de mi pueblo , le agradecemos lo que ha hecho por nosotros - dice Jazmín con una sonrisa de gratitud .
- Velas a la vista por popa ! - oye gritar al vigía .
Lanzando un juramento , y temiendo lo peor , Thero sale de su camarote como un vendaval , seguido por Jazmín y su guardia . Sube al alcázar de popa .
- Allí - le indica si primer oficial .
Usando el catalejo , Thero mira y lanza una maldición .
- Son piratas ? - pregunta Jazmín .
- Son los mismos que intentaron abordarnos . Pero sólo veo un navío . Seguramente un explorador - dice Thero .
- No sabían en que dirección huismos , y han enviado barcos en nuestra búsqueda . Seguro que el capitán pirata de ese navío , ha enviado un halcón mensajero - deduce Hamed .
- Tienes razón guerrero . Y eso solo me deja una alternativa - dice Thero con voz dolorida .
Se gira y lanza un suspiro .
- Rumbo a la Roca Tormentas ! - grita a su tripulación .
- Es seguro eso , capitán ? Por su expresión , veo que no le gusta - deduce Jazmín .
- Sus murallas nos servirán de defensa . Lo malo es , que me trae recuerdos que quisiera olvidar - dice Thero taciturno .
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