Capítulo 12.
Editado: 10/ 07/ 2021
Mentira.
[Konoha]
La noche llenaba las calles ahora desiertas de Konoha, y entre el avanzar por el bosque Ino se iba percatando de la presencia de los insectos que tenían los Aburame, era seguro que Shino ya había avisado de su llegada al Hokage.
La rubia estaba algo inquieta, lo que estaba haciendo era una clara traición a la alianza Shinobi y a su código ninja, por simples sentimentalismos había permitido que el Jinchuriki de una cola escapará luego de todo el daño que había causado, pero... no podía evitarlo... era blanda, y sabía de lo que aquel chico había sufrido durante su niñez. Hace bastante tiempo que había dejado de ser esa niña incapaz de demostrar sus emociones, sabia que... estaba haciendo lo correcto, hacia lo correcto.
—Ey, —detiene su correr —Es Sai —apunta al frente con el mentón.
La rubia se estremeció y sin dudarlo salto fuera del bosque hacia la entrada de Konoha donde se aferró a su pareja con desespero, de alguna, al verla hacer eso Sai comprendía que algo estaba mal con su pareja y simplemente la abrazaba con profundidad acariciando su espalda. Sakura llego al camino de la entrada y les dirigió una sonrisa para solo dar una palmada en el hombro de su excompañero.
—Buen, me adelantó a informar, ven cuanto antes Ino.
—Sí —sonreía tratando de fingir.
Apenas Sakura se alejo Ino termino con el abrazo entre el exhalar de un suspiro, su pareja se interpuso en su mirada esmeralda que buscaba a su compañera de misión y simplemente la sujeto por los brazos inclinándose hacia su rostro en busca de respuestas.
— ¿Qué paso? ¿Por qué razón estás tan rara? Algo parece estar molestándote.
Ya no le sorprendía que aquel chico la supiera descifrar sin problemas, ella dio un asentimiento y miro precavidamente por los alrededores en busca de insectos del clan Aburame, luego volvió la vista a su pareja.
—Necesito que envíes un mensaje, y... debo confesar que cabe la posibilidad de que me esté metiendo en problemas.
— ¿Por qué? —acaricia el rostro de su pareja buscando brindarle calma.
—Gaara a cedido ante Lee, pero... —baja la mirada inquieta —surgieron cosas Sai... —aferra sus manos al cuerpo de su pareja —una vez él sea traído las otras villas van a acercarse y lo van a apresar, yo tengo claro que esto no fue por completo culpa de Gaara así que... —muerde su labio entre su negar —le recomendé a Lee que huyeran si estaba por completo seguro de la confianza que sentía por él... —mira los ojos de su pareja —estoy segura de que lo harán. Le mentí a Sakura para que volviéramos a la villa y ahora nosotros estamos aquí mientras ellos ya debieron haberse marchado a un lugar desconocido... con Shukaku aun en su poder.
El chico de tez pálida procesaba las cosas con cuidado aun cuando no había mucho que entender, comprendía que en ese momento su pareja le estaba pidiendo apoyo y ayuda. Sai dio un asentimiento lento haciendo comprender a Ino que no se negaría a sus decisiones.
— ¿Qué debo escribir en el mensaje? ¿Y a dónde debo enviarlo?
— ¿No me vas a cuestionar nada? De verdad siento que he hecho algo muy malo Sai, estoy... estoy tan nerviosa que no creo poder fingir ante ellos...
—Ino, —sujeta las manos de su pareja —eres una mujer fuerte y capaz, no hay nada que no puedas hacer y yo confío en que tú decisión es la correcta... si tú me aseguras que está bien, yo confío en ti.
Esas palabras la llenaron por completo logrando darle el valor que necesitaba, inhalando profundamente comenzó a tranquilizarse al exhalar. Su mirada color esmeralda volvió a los ojos de su pareja que le brindaban toda la confianza que necesitaba.
—Hacía el sur, para los hermanos de Gaara, informa qué... el poder destructivo a cesado, pero ha ocurrido algo más, ahora mismo Lee debe estar huyendo junto a Gaara a algún lugar desconocido, ambos están un poco mal heridos, pero es seguro que Lee se encargará de que Gaara esté a salvo... —traga grueso —pon mi firma y envíalo cuanto antes.
—Bien, relájate, —pide entre el acariciar el rostro de su pareja —recuerda lo que te enseñé y ve a informar al Hokage sin miedo alguno, confío en que podrás con ello Ino.
Tomando una profunda respiración la rubia ponía su mejor cara de seriedad y daba media vuelta iniciando su camino lleno de tranquilidad hasta poder discernir a la lejanía el porte del séptimo, al lado del Hokage se encontraba Shikamaru y un representante de Suna que escuchaban con atención la explicación de Sakura. Al llegar la plática había terminado y los tres hombres se encontraban pensativos.
— ¿Ocurre algo? —cuestiona en un susurro hacia su compañera.
—Ellos no saben que hacer a continuación —musita en respuesta.
—Bueno, —menciona Shikamaru —aunque sea mi familia... sabes muy bien que no podemos hacer más Naruto, si nosotros nos aventuramos a ayudarlo la alianza estaría en peligro... lamentablemente no hay nadie que lo alejé de esto —baja la mirada con desgana —así que... cuando Lee llegué con él, tendremos que ponerlo bajo control y bloquear parte de su chakra, además de llevarlo a una celda en espera del resto de la alianza.
Naruto no parecía contento con ese procedimiento, pero comprendía el riego de aquella situación. —He visto un halcón de Sai elevarse, —menciona el séptimo hacia la rubia — ¿Enviaste un mensaje?
—Si, —da un asentimiento —hacia los hermanos de Gaara, Lee me pidió que les informará sobre lo ocurrido con ellos, me dijo que Kankuro y Temari estaban mal heridos y con el problema calmado era mejor que volvieran cuanto antes para ver a su hermano.
Con un asentimiento el séptimo vuelve la mirada sobre el triste rostro del capitán de Suna, el hombre parecía rendido así que en un gesto de apoyo la mano del séptimo termino sobre su hombro.
—Sé muy bien que no hay nada que podamos hacer, —informa Kirigue —Suna no puede prosperar debidamente sin la ayuda de la alianza Shinobi, sería un golpe terrible sobre nuestro pueblo el ir contra todos los Kages... —suspira suavemente agachando la mirada —aun cuando mi fe en Gaara sama siga presente, la villa estaría en riesgo y no podemos permitir eso, —confiesa apenado —quisiera disculparme con él apenas llegué, si es que... me lo pudieran permitir.
El séptimo sonríe levemente y con un asentimiento deja clara su aprobación; esa gente parecía fiel a Gaara, y podía comprenderlos, pues aquel chico supo ganarse el respeto y la confianza de su gente durante todo su mandato, si ahora algunas personas desconfiaban de él solo sería porque desconocen el porque de sus acciones, y porque para ellos el pasado del Kazekage no es importante.
—Muy bien, por el momento vamos a evacuar a los ancianos, niños y civiles de Kumogakure, —vuelve la mirada a su gente —envíen un mensaje al Raikage sobre nuestro avance, capitán Kirigue se quedará conmigo en espera de Gaara junto a los ninjas que usted decida mantener a su lado, pero antes necesito que informe a su gente sobre el movimiento a seguir... Sakura, únete a los ninjas médicos en curación de los heridos.
Con un asentimiento la joven avanzaba al lado de su amiga rubia, pero Ino es detenida por la mano del Hokage antes de poder seguir a su compañera, con un asentimiento responde ante la amplia sonrisa del séptimo. Intentando mantener la calma da una inhalación profunda, pero la mirada de Naruto ahora se vuelve penetrante, como si ese hombre supiera de alguna forma el engaño que la rubia arrastraba.
— ¿Ocurre algo? —inclina la cabeza intentando mantener la calma.
—Estás rara desde el primer momento en el cual te vi, quizá... —suspira rascando su mejilla —sea por la maternidad que tus nervios de acero han bajado y... pues me has permitido ver tu miedo... o simplemente me crees cómo alguien en quién se puede confiar... —suspira — ¿Qué ocurre Ino? ¿Qué es lo que realmente está pasando allá afuera?
Tragando grueso la joven dirige su mirada por los alrededores, para su calma nadie estaba cercano a ellos como para escuchar lo que fuesen a decir, pero... aun así exhalaba un suspiro y se acercaba al séptimo para hablarle.
—Lee completó la misión con éxito, eso no es una mentira. —da una mirada alrededor —pero no van a volver, y eso... no es por completo decisión de Gaara o Shukaku... —traga grueso —me diera cuenta o no Lee pensaba engañarnos y huir a su lado, —agacha la mirada —tal vez me siento nerviosa por el tema de mi futuro hijo, y qué esto nos podría condenar como traidores, quizá por eso no pude mentirte en todo mi esplendor, pero... —sonríe levemente —definitivamente pude percibir la mentira en su hablar, en su esquiva mirada, y en el tragar de su saliva... él estaba pensando en salvarlo sin que yo se lo propusiera.
— ¿Y por qué razón se lo ibas a proponer?
—Porque al igual que tú y todos los otros, yo también estoy al tanto de la vida que ha tenido ese chico, sé que sufrió mucho en el pasado... traiciones y odio... pude verlo con esa mirada de odio en su rostro, con esas ganas de matar sin parar y sin razón, la furia que se dibujaba como un aura llameante a su alrededor en busca de apresar a su víctima... y lo sentí, cuando estuvimos en ese desierto Naruto... —lleva la mano a su frente con desesperación —así fuera en un leve susurro pude escuchar su voz pidiendo, rogando... por Lee, solo por Lee. —Inhala conteniendo sus sentimientos — ¡Estaba desesperado! Como si supiera que Lee era lo único que podía mantenerlo cuerdo.
Alejándose unos pasos frota su nariz tratando de calmar la incapacidad de su alma, Naruto la toma por los brazos inclinándose un poco para mostrarle que todo estaba bien, ella apretó los labios y cubriendo su boca con sus nudillos simplemente comienza a calmarse. Estaba al borde de las lágrimas.
—Quería ser sostenido y salvado, yo no pude evitar sentirme mal por ese chico, —frunce el entrecejo —y me sentí aun peor al ver la desconfianza de Sakura hacia él. —niega —al subir la mirada y verlo en el borde del cañón mostrando tal miedo en su mirada mientras Lee hablaba con nosotras... sentí el temor que irradiaba su mirada, el temor de ser traicionado por alguien tan especial Naruto... estaba llorando, estaba pensando que Lee lo iba a traicionar, que nos iba a elegir por sobre él... y entonces un nuevo susurro llegó a mis oídos.
— ¿Qué dijo? —cuestiona preocupado.
—No. En ese simple susurro él pedía que no fuera como lo pensaba, que Lee decidiera ayudarlo, pero... —niega —se podía ver claramente su terror, así que... no pude evitar sentirme mal por él, así mi vida y la de mi familia estuviera en juego... yo decidí arriesgarme por él... —agacha la mirada —la carta que Sai envió decía lo ocurrido en el cañón, que Lee y Gaara estaban huyendo a un lugar desconocido.
—Entonces no conoces su paradero, —suspira agotado —bien... —sujeta el hombro de la chica —eso es mejor, está charla no ha ocurrido Ino, así que ve adentro, relájate y mantén tu mente sobre los heridos.
Quedándose sin palabras Ino da un asentimiento y se encamina hacia la carpa medica volviendo la mirada de reojo para mirar a aquel chico suspirar agotado, Naruto tomo camino hacia la salida de la villa decidido a verificar todo.
Al entrar en la carpa Ino se quedo paralizada ante las miradas de temor de los heridos, los aldeanos de Konoha cuestionaban a los de Suna sobre lo que había ocurrido, y aunque había ciudadanos de Suna que se mantenían callados al respecto... había uno que otro que iniciaba la platica explicando el peligro que era el Kazekage causando el temor de la gente sobre aquel chico. El capitán Kirigue trataba de unir a su pueblo para explicarles lo que ocurriría en un futuro, mientras la gente de Konoha por igual era puesta al corriente de los acontecimientos; los heridos se encuentran en camillas aisladas siendo tratados.
— ¡Ino! —apresura el paso con terror en la mirada —Oye, —sujeta el brazo de la chica — ¿Qué ha pasado con Lee? Sakura está demasiado evasiva como para explicarme —comenta con enfado.
—Él... —analiza el rostro de aquella chica —esta bien, se quedó en Suna para calmar a Gaara, dijo que todo iría bien y que debíamos venir cuanto antes a informar para que la alianza y Naruto eligieran que hacer.
Suspirando con tranquilidad regresa la mirada su compañero Neji que mantiene el entrecejo fruncido, Ino se contrajo sobre si misma, aquel chico la inspeccionaba por completo buscando cualquier falta a su palabra.
—Sé que... —bromea sujetando la venda en su rostro —no me veo tan hermosa como siempre, tuvimos... —ríe levemente —un pequeño accidente, pero no es para que exageres Neji, no me veas como una cosa rara.
—No es eso... —aparta la mirada sin más —te ves igual que siempre, pero... definitivamente no te creo.
— ¿Qué? —cuestiona con duda su compañera — ¿De qué hablas Neji? ¿Qué está ocurriendo aquí?
Neji no se detuvo a explicar nada y simplemente se marchó dejando a aquella rubia sumamente nerviosa, Tenten volvió la mirada hacia su amiga obteniendo la rápida negación de la rubia que comenzaba a reír con nerviosismo. Tragando grueso desvió la mirada ante aquel comentario tan... cierto.
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