Dia nevado

Querido diario, hoy fue un día agotador. Estuve todo el día practicando magia con mis odiosos hermanos en la Rodilla, igual estaba esa humana con la dama búho. Es curioso que ambas hayamos ido al mismo lugar a entrenar, supongo que las grandes mentes pensamos lo mismo.

Mi día inició como cualquier otro, hice mis rutinas diarias para luego ir al mercado para ver a Luz y devolverle el libro que me había prestado en aquel incidente de la biblioteca. Mis hermanos estaban raros hoy, querían acompañarme y se disculpaban conmigo a cada rato por casi revelar lo que tenia escrito en mi diario, era desesperante, solo deseaba que se callaran un rato.

Allí estaba yo esperándola pacientemente mientras mis hermanos estaban haciendo sus tonterías en otra parte. De repente desvié la mirada y vi a Luz en el suelo sorprenduda por esos idiotas. Ellos solo se burlaban de su desdicha. Antes me hubiera reído con ellos pero eso quedó atrás porque Luz me demostró ser una buena persona.

Cortésmente le brindé mi mano para ayudarla a levantarse. Le devolví el libro que habia guardado y cuidado durante todo ese tiempo. Ella me preguntó si me había gustado, me dio vergüenza admitir que era un gran libro y cuando vio mi dibujo estaba aún más. Procedí a quemarlo y a decirle secamente que estaba bien.

En eso vi que sacó un folleto y lo mostraba emocionada y comenzó a decir que pronto estará en mi clase. Escuchar eso me tomó por sorpresa, quiero decir, se que entrena su hechizo con la excentrica dama buho pero no puedo imaginarmela en Hexside. Le pregunté si sabía otro hechizo aparte de las luces que me había enseñado con anterioridad y ella de una forma extraña me dijo que si, que era espectacular. Mis hermanos le siguieron el juego, pobres tontos.

Le dije que sí eso no era verdad ella podría quedar en la clase de bebés. La vi aterrada al escuchar eso y fingió tener un compromiso de un entrenamiento secreto que iba a tener en un lugar lejos de allí. No terminó de decir eso y salió huyendo despavorida, algo me decia que estaba mintiendo pero no era tiempo para investigarlo, debía empezar mi entrenamiento antes de que oscureciera.

El camino hacia La Rodilla fue largo y extenuante pero al ver que poco a poco cambiaba el entorno significaba que estabamos cerca.  Es bien conocido por todos que es un lugar salvaje, con un paisaje nevado pero con alta concentración de magia. Al llegar ellos empezaron a hacer guerra de bolas de nieve mientras yo buscaba un lugar idoneo para colocar la carpa ya que no deseaba que un demonio o algo similar nos ataque mientras estemos durmiendo o que caiga una ventisca acabando nuestras vidas a causa del frio. Una vez encontrado el mejor sitio, con ayuda de un abominable la armé y después de un rato me dispuse tiempo para leer un libro de hechizos que había traído conmigo.

Cuando acabaron de hacer sus tonterías me enseñaron un hechizo de fuego pero como era tan poderoso usé una varita de entrenamiento para poder realizarlo. Constantemente me hacian bromas dificultando mi tino y en una de esos tiros casi daño a alguien. Algo asustada me disculpé y decidí continuar al no escuchar ningun quejido. 

Decidí cerciorarme de no haber dañado  a lo que sea que estuviera frente a mi. Por un instante me pareció ver a la humana asomarse pero no era la unica. Comenzó a llamarla. Luz saltó de repente queriendo impresionarme pero al no apoyarse correctamente en la construcción que se encontraba delante de ella resbaló y terminó en el suelo. Al principio me encontraba estupefacta al verla pero despues feliz  de que coincidiremos.

Me preguntó que hacia aqui y le respondí que practicaba magia con mi varita de entrenamiento ya que deseaba superar a mis molestos hermanos pero como siempre me dejaron mal frente a alguien. Tenía curiosidad por ver ese hechizo fantástico al igual que Ed y Em hasta la invitaron a practicar con nosotros pero la dama búho tenía otros planes, algo de comer nieve o lamer rocas, cosa que a ella le disgustó. Vi como se la llevaba a rastras y en segundos ya no había rastro de ellas. De manera amigable la saludé después de lucirme con mi hechizo de fuego al tratar de disparar les a esos dos pero el idiota de Edric me sepultó en la nieve, mientras Emira se burlaba de mi, solo deseaba que ella no se haya burlado.

Continué practicando el hechizo después de un rato soportando una vez más a ese par de idiotas. Ya casi era de noche, estaba cansada de estar practicando magia, pero aun más de ellos que continuaban con sus actitudes infantiles. En eso el idiota de Edric quería comerse un murciélago, Emira y yo no lo permitimos. Quería tenerlo como mascota o comerlo pero quien sabe en donde ha estado, quizás otorga alguna enfermedad rara a los brujos, mejor prevenir. Dejé mis cosas en la tienda para tratar de seguirlo y que se hiciera daño, es un loco, me recuerda un poco a nuestro padre. No había señales de Luz por ningún lado, me preguntaba si estuviera en un lugar tranquilo.

Un tiempo después de que nos deshicimos de esa alimaña el cielo se iluminó cerca de nuestro campamento, era una señal de que algo malo iba a pasar. Corrimos hacia donde se había suscitado el evento y allí estaba Luz con mis cosas algo nerviosa. Apresuré a quitárselas y a reprocharle del porqué las había tomado cuando un rugido se escuchó por todo el lugar.

Era el Slitherbeast, una criatura de temer. Estaba furioso por el daño que había recibido por un hechizo de Luz. Mis hermanos y la dama buho intentaron contener a la bestia pero por un descuido la atraparon. Mis hermanos les lanzaron unos lazos mágicos, bromeando que lo querían como mascota pero sucumbieron ante ésta al ser muy fuerte. Constantemente se le llamaba para usar su poderoso hechizo para ayudar pero admitió que todo era una mentira que aún solo sabía hacer un solo hechizo.

Molesta por aquella confusión decidí tomar cartas en el asunto por lo que tomé la varita para hacer el hechiz que había practicado toda la noche pero nada salió debido a que la tonta de Luz había gastado toda la batería, eso me tomó por sorpresa. Ya harta de la situación se liberó y tomó a mis hermanos dejándonos allí mientras eso escapaba lejos triunfante. Como en otras ocasiones se trataba de disculpar pero en ese momento no quería saber nada, estaba molesta y temerosa de su seguridad ya que es algo inútil por lo que decidí encerrarla en una barrera mágica. Corrí con todas mis fuerzas sin mirar atrás hasta encontrar la guarida de la bestia. Era una cueva grande y tenebrosa cubierta hielo y huesos por doquier.

Entré sigilosamente para observar como se comportaba aquel ser en su habitat natural asi como crear un plan para sacarlos por ello decidí asomarme hasta encontrar un mejor momento para actuar. Allí estaban esperando la muerte de sus patéticas vidas en algo que parecía baba pero era tan potente que estaban fijados en la pared sin ma posibilidad de escapar, el monstruo por su parte los decoró con especias para merendarlos después.

Estaba concentrada esperando a que esa cosa se vaya para poder actuar cuando de la nada Luz apareció. Extrañada le pregunté cómo había escapado, con la actitud de siempre me dijo que había descubierto un hechizo en la nieve. Luego me contó un ridículo plan para salvarnos. Consistía en que ella iría tras la bestia y yo rescatarla a los demás usando mis llamas. En mi mente sabía que era arriesgado pero no había otra forma de salir de esta.

Comenzamos el plan. Luz fue a distraer a la bestia mientras yo fui a verlos. Me dijeron que usara el hechizo de fuego pero no estaba segura de que funcionaría. Sarcásticamente Emira dijo que si lo intentara saldría bien y curiosamente eso pasó liberandolos de esa horrible baba. De repente escuchamos la voz de Luz, estaba asustada de que algo malo le haya pasado. Salimos de la cueva y allí estaba acorralada en un árbol y presenciamos algo extraordinario. Ella había sacado un pilar de hielo mandando a volar a la bestia. Cuando volvió en si decidió atacarnos pero la dama búho usó un hechizo para dormir para por fin acabar con todo esto. Esa felicitó a Luz por lo que hizo y ella estaba realmente feliz. Mis hermanos hicieron lo mismo para molestarme arruinando mi peinado. Como persona de buenos modales que soy la felicité por no irse a la clase del preescolar estrechando su mano. Ella con emoción me dijo que por fin haríamos un club de lectura de los libros de Azura, sonrojandome por eso le dije en voz baja que sería un secreto pero como siempre esos idiotas metiéndose donde no los llaman. Nos despedimos, ellas se fueron usando el pilar de hielo y nosotros a pie.

Desde ese momento mi cabeza se llenó de preguntas; ¿Podrá la humana adaptarse a Hexide? ¿Cual aquelarre escogerá? ¿Cambiará la relación entre nosotras?

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