12. ¡No lo conozco!

Por fin, hoy debuto como MC oficial de Inkigayo. Después de firmar el contrato con SBS, he pasado dos semanas en capacitación para el programa. Estoy ligeramente nerviosa, pero mi emoción es más grande: es el primer día de mi primer empleo.

Min Hyuk se ha ofrecido a llevarme a las instalaciones de la compañía. Al principio, el camino es relajado. Cuando mi hermano menor maneja, tiene la costumbre de poner su música; según él, le ayuda a controlar su estrés (pues el tráfico de Seúl reside en cada esquina).

—¿Podríamos escuchar otra cosa, por favor? —sugiero, mientras me masajeo las sienes.

Él tamborilea con sus dedos sobre el volante y tararea al ritmo de la canción. Generalmente, no me molesta su música, pero hoy en específico sí, más cuando reconozco qué grupo está cantando.

—¿Por qué? Es un álbum nuevo y muy bueno, lo obtuve de forma anticipada —menciona—. Además, es de EXO, el grupo de Baek Hyun hyung, debo apoyarlos.

—Ya sé que es del grupo de Baek Hyun —digo, exasperada. Después, agrego en un murmullo—: Por eso no quiero ni soporto escucharlos.

—Oí eso —advierte mi hermano.

Le hago una mueca que sé que alcanza a ver aun cuando no me mira directamente. Min Hyuk farfulla y extiende su brazo hacia la consola del auto, pero, en vez de quitar la música, solo baja el volumen.

—¿Por qué todavía te cuesta aceptar a Baek Hyun? —cuestiona, con un tono de reproche—. Es una buena persona y nunca ha sido lo que has querido creer. Después de Bucheon, ha cambiado mucho. ¡Hasta es mejor! Es un idol, un famoso de la música.

—¿Y qué tiene de especial que sea un famoso de la música? —pregunto, molesta.

—Que puede presentarme a gente importante, sobre todo, chicas lindas —responde Min Hyuk y de inmediato estalla en carcajadas. Su ocurrencia me parece infantil, pero eso no me impide que me ría con él.

—Pero ya, siendo serios, deberías darte la oportunidad de conocer bien a Baek Hyun. Ha crecido mucho como persona gracias a la música. Aunque ahora es famoso en el mundo, sigue siendo alegre, amable, inteligente y, no olvidemos, atractivo. —Hace una pausa, al mismo tiempo que detiene el auto en un semáforo en rojo. Se vuelve hacia mí y añade—: Si yo fuera una chica, no dudaría en enamorarme de él.

Min Hyuk sonríe de lado y me mira con detenimiento, como si esperara hallar un gesto que le revele que coincido con su idea. Obviamente no concuerdo con él, así que compongo una mueca de asco.

—Pues entonces quédate con él, si tanto te parece atractivo —sugiero, poniendo los ojos en blanco.

Min Hyuk solo se ríe y vuelve su mirada hacia el frente, al mismo tiempo que pone en marcha el carro.

—Lo siento, aunque quisiera, él me rechazaría, pues ya quiere a alguien más —menciona—. Además, tengo mis esperanzas puestas en que me presentará a mi amor platónico, Soo Young de SNSD, o a Seul Gi de Red Velvet.

—Claro... sigue soñando, hermanito —me burlo de lo último, ignorando el dato innecesario del principio.

Cinco minutos más tarde, llegamos al edificio de SBS. Cuando mi hermano se estaciona, mi estómago da un vuelco, anunciando los nervios renovados.

—Hemos llegado, noona —anuncia Min Hyuk, mientras me quito el cinturón de seguridad—. Espero que tengas un buen primer día como MC. ¡Me llamas para venir a recogerte!

—Está bien. ¡Gracias, Min Hyuk-ah!

Salgo del auto y camino hacia las puertas de cristal con lentitud. Me vuelvo hacia atrás para ver si mi hermano ya se ha ido. Él sigue ahí: me regala una gran sonrisa y alza sus pulgares. Agito mi mano y me despido de él.

Cuando cruzo las puertas, no me anuncio en la recepción, sino que uso la credencial que me han dado para desbloquear el torniquete que da acceso a los elevadores.

Subo hasta el piso del Departamento de Programas de Variedades y anuncio mi llegada en la oficina de la Productora Park, quien estuvo en mi entrevista hace una semana. Ella me recibe y me pide que me dirija a los camerinos para que las estilistas me preparen.

Así lo hago y cuando llego a la sala de los presentadores, me encuentro con Yu Ah y Se Ra, las estilistas de mi primera presentación.

Después de saludarnos y hablar un poco, ellas comienzan con su trabajo. No tardan mucho en arreglarme; mientras se encargan de mi apariencia, yo reviso mi guion, dándole un último repaso para que no se me olvide nada.

Casi una hora más tarde, ya estoy lista y salgo del camerino, agradeciendo a las estilistas su trabajo.

Camino a lo largo del pasillo, ahora más consciente de qué rumbo tomar.

—¡So Min! —me nombran a mis espaldas.

Me vuelvo y me llevo la grata sorpresa de encontrarme con Su Ho, quien está acompañado de un chico que no conozco.

Ambos se acercan hasta mí. Su Ho y yo nos saludamos con entusiasmo.

—Te presento a Kwang Hee, también es MC de Inkigayo y ha reemplazado a Hong Jong Hyun. —Su Ho señala al otro chico, quien hace una pequeña reverencia—. Kwang Hee, ella es So Min, la nueva MC.

Repito la acción del chico de cabello castaño.

—Estoy muy entusiasmado por la transmisión de hoy, So Min —expresa Su Ho—. Pensar que a partir de ahora seremos compañeros es increíble, además de un honor.

—En realidad el honor es todo mío, ustedes ya tienen experiencia en esto —comento, con un ligero rubor en las mejillas—. Por favor, cuiden de mí en este tiempo que seremos compañeros de trabajo.

Hago una ligera reverencia y ambos chicos me copian, accediendo a mi petición.

Concordamos en que es hora de ir al set y caminamos juntos. En ningún instante dejamos de platicar: Su Ho me cuenta sobre el comeback de EXO; Kwang Hee m pregunta sobre mi tiempo en la universidad y mi primera presentación; yo cuestiono a ambos sobre cómo es la vida de los idols.

En el lugar de grabación, nos reciben el Director Jung y algunos asistentes, estos últimos nos colocan los monitores, y nos extienden nuestras tarjetas y micrófonos. A continuación, subimos al escenario, donde ya se encuentra Baek Hyun, quien lee concentrado sus tarjetas.

Aprovecho que no ha alzado la mirada y sigilosamente me coloco entre Su Ho y Kwang Hee. No emito ningún sonido, ni siquiera me involucro en la conversación que mis compañeros siguen teniendo.

Mientras esperamos la señal de que iniciará la grabación, me aliso la falda de mi vestido midi color lila en repetidas ocasiones. También, repaso mis tarjetas (más que nada en un amago para tranquilizarme), y hago respiraciones por lo bajo para controlar el latido desbocado de mi corazón.

En las últimas semanas, no solo me he preparado para ser una presentadora profesional, sino que me he mentalizado de que Baek Hyun y yo compartiremos el mismo espacio por tiempo indefinido. Sin embargo, con el malestar que estoy experimentando en este momento, me doy cuenta de que una cosa es prepararse imaginariamente y otra, la realidad.

Debo aclarar que su presencia no me sorprende o abruma. ¡Claro que no! Si desde que me gradué ha estado a mi alrededor casi todo los días. Lo que en realidad me pone al borde de mi estabilidad es la conversación que tuvimos el día que firme mi contrato con SBS. El reto inexplícito que se instauró entre nosotros. Byun Baek Hyun trama algo y, de mis múltiples suposiciones al respecto, nada me da tranquilidad de que sea con buenas intenciones.

—¡Señorita So Min! —llama el Director Jung a través del megáfono que usan en el set.

Me desconecto de mi línea de pensamientos y miro más allá de donde se colocan las cámaras. El director me mira con cara de: «Despierte, señorita So Min». Hago una pequeña reverencia en forma de disculpa.

—Señorita So Min, por favor colóquese entre Baek Hyun y Su Ho —ordena el hombre y, sin pensar un segundo, le obedezco.

Mientras me regaño mentalmente por mi falta de atención, siento que la persona a mi lado derecho (ósea, Baek Hyun) se inclina hacia mí.

—Hola, So Min —saluda en un murmullo—. ¿Cómo te sientes en tu primer día como MC?

—Bien —respondo, volviendo mi cabeza hacia él.

—Pareces un poco nerviosa —comenta, mientras sus ojos recorren mi rostro.

—¿Nerviosa? —cuestiono, casi ofendida—. Preferiría ansiosa o emocionada.

Me cruzo de brazos y le miro desafiante. Baek Hyun solo sonríe ante mi actitud.

—Sea lo que sea, recuerda que eres capaz y que lo harás muy bien. Eres la chica más inteligente y talentosa que conozco.

Por más que lucho, no logro controlar mi reacción: mi corazón da un vuelco y mis mejillas se calientan. ¿Desde cuándo un comentario por parte de mi exvecino me hace sentir tan... halagada?

Obviamente, Baek Hyun se da cuenta de mi enrojecimiento y se ríe por lo bajo para no llamar la atención.

—Además de linda, claro está —agrega, pellizcando suavemente una de mis mejillas. Su toque me toma por sorpresa y ahora siento que todo mi rostro está encendido.

De forma patética, le doy un manotazo, me alejo un poco y me vuelvo hacia Su Ho, quien, al parecer, ha presenciado toda nuestra interacción.

—La grabación está por comenzar. Por favor, prepárense —exclama el Director Jung.

En el poco tiempo que tengo, vuelvo a hacer respiraciones y me abanico el rostro para bajarme los colores. Será un suplicio si aparezco en televisión nacional con el rubor de una chica enamorada.



El programa transcurre mucho mejor de lo que he imaginado.

Kwang Hee es quien me presenta como la nueva MC de Inkigayo. El público que se halla en el set me recibe con calidez y me siento tranquila ante tal trato.

En el transcurso del programa, se llevan a cabo las presentaciones musicales (entre ellas la de EXO), así como realizamos pequeñas entrevistas a los cantantes invitados. Constantemente, le recordamos a la audiencia sobre las votaciones, en las cuales el grupo de Baek Hyun y Su Ho está nominado con su nueva canción, «Love Me Right».

Casi a veinte minutos de que termine el programa, nos encontramos en un pequeño intermedio, en el que los MCs comentamos sobre algunas de las actuaciones y otras cosas.

No sé de dónde surge, pero Kwang Hee menciona el tema sobre la infancia y cómo gracias a la música podemos rememorarla.

—Su Ho, ¿tuviste una niñez agradable? —le pregunta el chico castaño.

—Considero que sí —responde el aludido—. Solía jugar mucho en el jardín de mi casa y me divertía mucho, a pesar de que la mayor parte del tiempo estaba solo.

—Baek Hyun, ¿tú también disfrutabas de los momentos de tu infancia? —Kwang Hee ahora se dirige al chico que está a mi lado.

Baek Hyun hace un gesto pensativo, unos segundos después sonríe y se lleva el micrófono a los labios.

—La verdad tengo muchos recuerdos buenos de cuando era pequeño, pero aprecio más mis recuerdos de la adolescencia —comenta él.

—¿En serio? —pregunta Su Ho—. ¿Y por qué es así?

Byun Baek Hyun parece meditarlo de nuevo, aunque puedo deducir que lo hace a propósito.

—Creo que es así porque me reencontré con personas que conocí en mi niñez y que se convirtieron en algo muy importante para mí en la adolescencia.

Mientras Baek Hyun dice eso, le observo. Él me regresa la mirada y en sus ojos puedo ver un brillo misterioso que no me da buena espina.

—¡Qué suerte, Baek Hyun! —exclama Kwang Hee—. ¿Podrías compartirnos algún dato o recuerdo de tu juventud?

Ante el requerimiento, Baek Hyun ríe un poco y se lleva una mano a la nuca en un gesto de nerviosismo.

—Bueno, esto es algo que nadie sabe de mi vida personal. Hay una persona que conozco desde antes de mi adolescencia y que fue mi vecina. Por un tiempo, dejamos de vernos, pues ella se fue a la universidad y yo empecé como trainee en mi agencia. No obstante, nos hemos reencontramos y tengo la esperanza de que nos volvamos cercanos de nuevo.

¡Oh no! ¿No sería capaz de contarle al país entero sobre nuestra «historia»?

Baek Hyun me mira por un instante, como si quisiera conocer mi reacción y, con base en ella, seguir compartiendo su memoria. Aunque mantengo una expresión neutral, rezo porque halle mi negativa ante su idea de revelarle al mundo la identidad de su «vecina».

—Y tal vez el destino sí quiere que nos volvamos cercanos —agrega—, pues esa persona ahora es mi compañera de trabajo. Ella es quien está junto a mí, la señorita Kang So Min.

Varios sonidos de sorpresa se escuchan en el set.

—¡No puede ser! —exclama Kwang Hee, estupefacto—. De verdad que es el destino. So Min, ¿es cierto lo que dice Baek Hyun?

Una sonrisa nerviosa se escapa de mi boca, pero finjo que es una de timidez. Me tomo unos segundos para pensar en la mejor respuesta, pero mi cerebro no está funcionando debidamente, pues está en modo «pánico».

—Es verdad que éramos vecinos —concuerdo y miro rápidamente a Baek Hyun, quien parece muy complacido con mi respuesta—. Pero en realidad no lo recuerdo muy bien. La verdad es que siempre he tenido mala memoria y recuerdo muy poco de mi niñez y adolescencia, pero me esforzaré en buscar entre mis recuerdos y en alguna futura emisión les compartiré alguno de ellos. Por ahora, lo siento...

Espero a que Baek Hyun diga algo. Cuando Su Ho es quien toma la palabra para anunciar que iremos a comerciales, me cuestiono si mi acción fue prudente. Dirijo mi mirada hacia el chico a mi derecha y la regreso de inmediato cuando descubro su semblante serio y pensativo. Es obvio que no se esperaba mi declaración.

Lo que resta de la transmisión, me la paso intentando ignorar el remordimiento que se instala en mi pecho. Cuando le doy muchas vueltas a mi acción pasada, me regaño mentalmente. He hecho lo primero que se me ocurrió. No tenía la intención de molestar a Baek Hyun. Además, ¿por qué debería sentirme mal, si fue él quien sacó el tema? ¿Qué pretendía? ¿Qué concordará con él y dijera que su presencia en mi vida es lo mejor que me ha pasado? ¿Qué yo tampoco puedo esperar a que seamos cercanos? ¿Con qué finalidad?

Con estos nuevos pensamientos, dejo que todo fluya y pronto ya estamos anunciando el final del programa. EXO gana una vez más el Inkigayo de la semana, así que ellos se quedan en el escenario para su encore stage, mientras los demás nos retiramos.

Me quedo detrás de cámaras para que me retiren el monitor. Lamentablemente, los asistentes tardan, pues deben quitárselo a todos los artistas invitados.

Cuando por fin desprenden el aparato de mi ropa, hago mi camino fuera del set. Las cámaras ya se apagaron por completo y muchas otras personas también salen.

Casi en las puertas, soy detenida por Su Ho, quien se coloca frente a mí. Me sonríe con su característica amabilidad, pero algo en su aura me dice que está incómodo.

—So Min, te felicito por tu primera transmisión en vivo, realmente lo hiciste bien.

—Muchas gracias, Su Ho, me sentí muy segura gracias a mis compañeros MCs.

—Me alegra mucho que haya sido así —menciona. Posteriormente, hace una pausa y se pasa una mano por el cabello—. Antes de que te vayas, quiero preguntarte algo...

—Claro, ¿qué es? —accedo tranquilamente.

—Es sobre lo que dijo Baek, sobre su recuerdo de la juventud. La verdad no sabía sobre esa información, Baek Hyun nunca me contó que ya te conocía y que fueron vecinos en su adolescencia. ¿Es cierto lo que dijo? ¿Ustedes se conocen desde hace tiempo atrás?

Su Ho parece realmente curioso sobre este dato; me resulta un poco extraño, pero, como es un buen chico y me inspira confianza, decido decirle la verdad.

No obstante, justo cuando voy a hablar, volteo hacia la derecha y veo que Baek Hyun se acerca a nosotros con una rapidez desconcertante. Las manos me sudan cuando descifro el gesto en su rostro: parece molesto.

Sé que viene a hablar con nosotros, sobre todo, conmigo. Ya me imagino que me reclamará por haber casi negado que nos conocíamos de antes. También me hago una idea de la escena que vamos a ofrecer a las personas que siguen en el set y los rumores que se crearán alrededor de nosotros.

«Es muy pronto para un escándalo en mi corta carrera como MC», me quejo en mi mente. Así que, sin más, cuando está lo suficientemente cerca, digo la primera mentira que se me ocurre para alejarlo.

—¡No lo conozco!

Baek Hyun, quien está a escasos dos metros de nosotros, escucha mi declaración y, por su ceño fruncido, me doy cuenta de que sabe perfectamente a quién me refiero. Por ello, en vez de detenerse, pasa de largo y sale del set.

—¿De verdad no lo conoces? Baek parecía muy seguro de que sí... —dice Su Ho, confundido.

Cuando Baek Hyun desaparece de mi vista, regreso mi atención al chico frente a mí.

—En realidad, sí lo conozco... o lo conocía —respondo, soltando un suspiro cansado—. Éramos vecinos, pero eso no significaba que fuéramos amigos o algo parecido.

Después de esta confesión, le digo a Su Ho que debo irme, con el pretexto de que mi hermano vendrá pronto a recogerme. Él me deja ir, así que retomo mi camino fuera del estudio de grabación.

Llego al pequeño camerino y lo encuentro vacío, supongo que las estilistas están ayudando a preparar a algún MC de otro programa.

Primero me quito el vestido, lo cuelgo en el perchero del baño y me visto con las prendas con la que he venido. Posteriormente, me acerco al tocador donde se hallan los artículos de belleza y tomo un poco de desmaquillante y un algodón.

Antes de comenzar a limpiarme la cara, envío un mensaje a Min Hyuk para avisarle que ya ha terminado la transmisión y que soy libre de irme. En lo que espero su respuesta, me miro en el espejo y comienzo a retirarme el maquillaje.

Justo cuando termino, la puerta se abre. Espero encontrarme a Yu Ah o Se Ra, las estilistas; no obstante, me llevo una sorpresa no muy grata al darme cuenta de quién ha entrado.

Baek Hyun cierra la puerta detrás de él, después se vuelve hacia mí. Nuestras miradas se conectan a través del espejo y su semblante sigue siendo el mismo al que usaba en el set.

Espero a que diga algo, completamente segura de que viene a echarme en cara mi comentario en el programa. Sin embargo, el silencio reina durante lo que parecen horas.

Aún sin pronunciar sonido, Baek Hyun comienza a rondar por la habitación, su gesto nunca cambia y su andar me dice que está tenso. Su comportamiento me es desconocido, por lo que me pongo en modo cauteloso.

A medida que pasa el tiempo, la tensión crece y las palabras no llegan. Cansada de la situación, recojo mis cosas para retirarme. Ya lista, me cuelgo mi bolso en el hombro y comienzo a caminar rumbo a la salida.

—¿Por qué dijiste eso? —por fin pronuncia cuando paso junto a él.

Me detengo y giro mi rostro para mirarle con indiferencia, aunque por dentro la ansiedad me carcome.

Él también se vuelve hacia mí. De cerca, veo más allá de la seriedad de su gesto: descubro dolor y decepción.

—¿Por qué no has dicho la verdad? ¿Por qué has fingido no recordar? —pregunta de nuevo.

Cabe señalar que no habla con enojo, sino que se mantiene controlado. Lo cual me desconcierta, pues una persona cualquiera se impondría mediante un tono de voz fuerte, así como reclamaría y discutiría a gritos.

—No... no sé... —balbuceo mi respuesta—. No sé de qué me hablas, yo no...

—¡No mientas! —Exclama con desespero, después agrega en un murmullo—: Deja de hacerlo, So Min. ¿Por qué te cuesta tanto hacer este cambio? Haz un intento, así como yo lo estoy haciendo para comenzar de nuevo.

Sus palabras, su tono, su presencia... todo en él genera algo en mí que me es difícil reconocer. Quisiera decir que es completamente desconocido, pero recuerdo ciertos momentos en nuestra adolescencia en los que me hacía sentir de esa forma. Me desconcierta tanto que aún me genere esos sentimientos, después de tantos años de conocerlo. Trato de serenarme; sin embargo, la sensación abrumadora se intensifica en el momento en que comienzo a cuestionarme, a dudar de mí misma, a sentirme incómoda con lo que creo y quiero sentir. ¿Por qué una persona como Baek Hyun afecta tanto mi vida?

—¿Por qué me haces sentir así? —le pregunto en voz alta, sin mirarle a los ojos—. ¿Qué quieres de mí, Byun Baek Hyun?

Retrocedo unos pasos para poner distancia entre nosotros y para contrarrestar esa sensación de agobio. Sin embargo, Baek Hyun me toma de la muñeca con delicadeza y me detiene.

—En primer lugar, me gustaría que dejaras de llamarme así.

—¿Así cómo? —pregunto, derrotada y confundida.

—Por mi nombre completo, como si acabaras de conocerme —responde y da un paso más cerca de mí.

Alzo la mirada hacia su rostro, nuestros ojos se conectan por enésima vez. Y como siempre, encuentro ese brillo intenso que siempre me atrapa, así como me impide pensar en otra cosa que no sea él.

—En segundo lugar, ¿recuerdas el último día que hablamos en Bucheon?

—Sí —respondo, y agrego en mi mente: «desearía no hacerlo».

—En ese tiempo, te dije que quería reunirme contigo en el futuro, con la esperanza de empezar de cero. Confieso que al principio fue difícil y que temía que nuestro reencuentro nunca llegara, pero siempre tuve fe en que el destino haría su parte.

—¿Por qué lo llamas destino? —pregunto, incómoda, pues no puedo evitar rememorar aquella acción que nos «destinaría» a volver a vernos.

—Porque así es... así ha sido siempre. Fue el destino lo que te llevó de nuevo a Bucheon 13 años después de no vernos, fue el destino lo que nos hizo reencontrarnos en Inkigayo —responde—. Aunque trates de negarlo, la verdad nunca será distinta.

—Baek Hyun... —le llamo y siento el impulso de contradecirle, pero las palabras se quedan atrapadas en mi garganta.

—So Min, ¿recuerdas cuando te pregunté qué harías si nos reencontrábamos: si estarías dispuesta a tener relación distinta y mejor conmigo o si volverías a alejarme? —cuestiona con suavidad. Después acorta la distancia y susurra débilmente—: En ese tiempo no respondiste. Ahora, de verdad deseo que tu respuesta sea la primera opción. Te lo suplico, So Min, no me alejes de nuevo, porque no soportaría tu rechazo por segunda vez...

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