"Laberinto"

- ¡Qué emoción! Al fin nos van a dar la oportunidad de demostrar lo capaces y maduro que somos, esos amargados sabrán de lo que somos capaces-. Gaby estaba emocionada de la actividad que tendríamos.

-Los profesores no son amargados, algunos tal vez, pero la mayoría es buena gente, ya que tú seas bulliciosa y te castiguen por ello es tu problema.

-Cierra la boca Alexa, se supone que debes apoyarme. ¿No es fantástico? "El festival a cargo de los estudiantes de penúltimo año" - Gaby hizo énfasis con las manos- Ya puedo ver la portada del periódico estudiantil, "El Gran Festival fue un Éxito", "Los estudiantes como Gaby Thompson prepararon el mejor festival de la historia"

-Sueñas mucho ¿por qué crees que tu nombre saldrá en la portada?

-Porque tengo mis contactos querida Alexa, aún tienes mucho que aprender de mí...

-Deberían dejar de discutir ustedes dos, si empezamos así todo saldrá mal-. Intervine cordialmente, aunque sinceramente, la idea de organizar algo sonaba atractiva.

Este año estábamos encargados de organizar el "Festival Anual del Colegio Max Robinson", todos los años variaban las temáticas, desde navidad, superhéroes, etc.; bastantes cosas extrañas. El año pasado fue hawaiano, y para ir al polo opuesto escogimos Antifaces de Venecia. Adornaríamos el coliseo para el gran baile real, varios cursos se ocuparían para actividades como: La Capilla Matrimonial y La Mazmorra, donde debías pagar una cantidad de dinero con fines benéficos para nuestra futura graduación.

Todos participaríamos sin excepción, aunque claro a la hora del baile estaríamos libres para hacer lo que queramos. Como era tradición, "El apuesto caballero debía pedir la mano de una señorita, para acompañarla y protegerla durante la noche del baile, caso contrario se desataría el hechizo del Gnomo del Laberinto, raptaría a aquellas que se encontrasen solas esa noche y les quitaría su belleza de por vida". Personalmente no me agradaba la idea tener una pareja, como si una mujer no pudiera defenderse sola...

- ¿Qué tanto mascullas Rita?-Preguntó Gaby.

-No me agrada la idea de tener una pareja esa noche, es patético y sexista, las mujeres pueden ser autosuficientes.

-Por favor Rita, disfrútalo, ¿Cuántas veces en la vida vas a tener una baile como este? Ninguno, sabemos toda esa chorrada de que somos mejores, pero en algún momento tendremos que acudir a ellos, sino es por matrimonio será por sexo- Las tres reímos de tal ocurrencia, decidí hacerle caso, no con lo del sexo por si acaso. Al año la graduación... luego la universidad, trabajo, familia... uff no me agradaba la idea. Quería aprovechar el tiempo que me quedaba con Gaby y Alexa, antes de separarnos y tomar diferentes caminos. Me sorprendía lo mucho que había llegado a conocer a cada una de ellas, Gaby, siempre tan graciosa, infantil, lengua larga y dramática; Alexa, inteligente, sarcástica y divertida... Si hubiera recordado a tiempo ese momento no me habría llegado como sorpresa la invitación por parte de Dante, definitivamente era una irremediable despistada.



Mamá me estaba arreglando para el festival de esta noche, había preparado un hermoso vestido, que según ella lo tenía guardado para una ocasión importante. Era de un precioso color azul, la parte superior era corte en "V" que daba a mostrar muy poco la parte de mis hombros, detalle que agradecía y lleno de pequeñas perlas plateadas, que bajaban en forma de cascada hasta desparecer.

Ya tenía listo el maquillaje y arreglado el cabello, una sencilla trenza con unos crespos bastaba para que fuera a la par con el vestido. Ella también me había prestado unos largos pendientes plateados y unas pulseras del mismo color.

Lo único que me preocupaban eran la sandalias con tacones, yo no acostumbraba a llevar ese tipo de calzado, y sinceramente tenía miedo de ir a matarme por ahí o causar una vergonzosa escena.

-Lo harás bien-Decía -Está en nuestra sangre el sobrevivir a ellos, no te preocupes. Y... ¡Listo! Estas hermosísima, Dante se quedara con la boca abierta- ¡Ay, no! Qué vergüenza, me había olvidado de él hasta ahora. Me vería vestida así, tampoco estaba acostumbrada a que me vieran de esta forma. Aun podía recordar cuando me pidió que fuera su pareja de baile...

-Yo solo me preguntaba si... Quería saber si tú... Usted... ¿Quisiera ir al baile conmigo? -Enmudecí, había olvidado por completo lo del baile-Claro que es solo por cuestiones de seguridad- empezó a hablar rápido- podría llevarte y traerte de nuevo ya que somos vecinos, y lo de señorita bueno... me refiero... a lo del laberinto, me preocupa que el gnomo te secuestre, no quiero tener un enfrentamiento con él-Me guiño y soltó unas risitas nerviosas.

-Me encantaría asistir contigo Dante, y bueno... gracias por preocuparte-Esperen ¿Qué acabo de decir?

-Gracias a ti por aceptar- Sus ojos brillaban y una sonrisa encantadora adornaba su rostro, sentí que mi corazón se aceleraba. ¿Qué me estaba pasando?

-Emm yo... yo mejor entro, gracias por traerme y cuidar el medio ambiente-Reí y acto seguido salí del coche un poco acalorada.

Alexa y Gaby me preguntaron por cada detalle cuando les conté que iría con Dante, según ellas yo le gustaba, eso no me lo creí, ya que para ellas yo le gustaba a cualquier chico. Creí que Eliot me pediría que fuera con él, pero no lo hizo. Dijo que estaría fuera de la cuidad por un asunto personal cuando le preguntó Gaby, la verdad esperaba poder verlo esa noche, pero dejé pasar el tema.

Sonó el timbre de la puerta, sentía mis piernas como si fueran gelatina, mi corazón latía a mil por hora y sentía que mi rostro estaba de color escarlata.

- ¡Vaya! Que puntual, me está empezando a agradar este muchacho- mamá me dio un suave codazo de complicidad.

- ¡Mamá!-La regañé- Es solo porque somos vecinos y porque pensó que era mejor si íbamos juntos, nada más.

- ¡Por favor! Y yo nací ayer-abrió la puerta y el volteó el rostro hasta mí.

¡Wow! ¡Impresionante! Dante estaba vestido con un traje negro, camisa blanca y una corbata de lazo del mismo color del traje. Su cabello estaba arreglado hacia el lado izquierdo con un toque despeinado que lo hacía muy atractivo. Mamá tenía razón, cuando me vio, sus ojos se agrandaron de sorpresa y bueno... se quedó con la boca abierta. Me sonrojé todavía más cuando dijo:

-Ritania... Estas... Estas preciosa-Se recompuso y continuó-Buenas noches señora ¿Cómo esta?

-Buenas jovencito, estoy excelente, gracias por preguntar. Cuidaras bien de mi niña ¿No es cierto?

-Por supuesto, no se preocupe la traeré a salvo.

-Me alegra escuchar eso, ahora por favor júntense para que pueda tomarles una foto de recuerdo, pasa muchacho, que no te de pena, estás en tu casa-Le animo con una gran sonrisa.

Con paso grácil, Dante caminó hacia mí, pasó su brazo por mi cintura y me acercó a él, quitando toda la distancia que había entre nosotros, mi corazón corría su marcha sin detenerse.

-Ahora sonrían. A las una, dos y tres- Disparó el flash de la cámara- Quedó perfecta, ahora otra pose por favor.

-Mamá no son selfies-Me quejé.

-No seas aguafiestas Rita, no voy a malgastar este momento para que quede como un recuerdo en la memoria, quiero muchas fotos-A veces era demasiado insistente. Hicimos lo que nos pidió y reímos con cada tontada que se le venía en la mente, creo que tomó como unas veinte fotos, se salió con las suyas.

- ¿Le podría encargar que me pase copias? Para mostrárselas a mi madre y tenerlas en el álbum-Dijo Dante cuando estábamos saliendo para el evento.

-Ningún problema, cualquier día pasas por acá y te las doy en un flash. Te las etiquetaré cuando las suba también-. Uff, mamá era un caso difícil de tratar.

-Te ves muy bien Dante y gracias por traerme el día de hoy-le dije cuando nos colocábamos los antifaces una vez fuera del coche. El suyo era de color negro y el mío azul, como nuestros trajes.

-Gracias, muy bien ya estamos acá. ¿Lista?- Alargó su brazo para que lo tomara, estábamos en la entrada.

-Lo estoy, pero solo te pediré un favor. No me dejes caer.

-Jamás dejaría que te ocurriera tal cosa-Me guiño con complicidad- No dejaré que nadie arruine esta noche, hermosa princesa. ¡Ups! Señorita-Sonreí, tomé su brazo y entramos al colegio.

Todo se veía de maravilla, luces, flores, adornos, comida, personas, todo de colores. Se podría comparar con el gran salón real de los que se encuentran solo en cuentos de hadas. La música por el momento era lo que descompaginaba, ya que todas eran electrónicas, después todo se veía perfecto.

-Te esperaré en la entrada del coliseo para el baile, por ahora tengo que ayudar a controlar que todo salga bien.

-Está bien, yo tengo que encargarme de hacer las recaudaciones, cuando termine iré a buscarte.

-Señorita- tomó mi mano e inclino su rostro para depositar un beso en ella.

-Caballero-... Respondí e hice un leve asentimiento. Me quedé ahí clavada como tonta viendo como se iba.

- ¿Rita?- Volteé.

- ¡Eliot!-Sonreía divertido, estaba vestido de traje negro y tenía un antifaz de color escarlata-Pensé que no ibas a venir-Continué sorprendida, esta sería una noche de sorpresas.

-Cambió mi agenda en último momento. Señorita Vernabell, permítame hacerle saber lo hermosa que se encuentra esta noche ¿Se escapó de algún cuento?

-Muchas gracias señor, permítame expresar los mismos pensamientos, usted se ve bastante bien con ese traje.

- ¡Rita!-Interrumpió un grito agudo, Alexa-Te ves hermosa, y por supuesto también tú, Eliot.

-Muchas gracias-Respondimos los dos a la vez.

-Me apena arruinarles la conversación, pero necesito a Rita, tenemos trabajo que hacer.

-Oh, lo siento. Hablamos luego Eliot.

-No hay problema, solo déjenme decirles "Cuidado con el Gnomo del Laberinto" - Dijo seriamente, sonrió y luego se alejó.

-Supersticioso Lewis- Soltó una carcajada Alexa y me llevó con ella.

No fue gran cosa mi trabajo, solo cobraba y daba fichas para que pudieran meter a las mazmorras y casaran a los estudiantes. Fue divertido cuando lo hicieron con Santiago y Alexa, jamás olvidaré cuando él dijo "Al fin dices que sí mujer", todo fue grabado por Gaby la cual de seguro subiría los videos a Facebook, daba gracia cuando la víctima no era uno.

En mi tiempo libre nos tomamos fotos entre aquellos a quienes nos había tocado esa actividad, agradecía que no fuera nada complicado. Una vez terminó nuestra labor, hicimos el conteo. La recaudación de dinero había sido un éxito, el dinero lo iba a tomar el presidente del curso para depositarlo en nuestra cuenta bancaria.

Se acercaba la hora del baile, lavé mis manos y caminé hacia el coliseo para encontrarme con Dante. Estaba cerca de la entrada, pero de pronto centre mi vista en una bolita blanca que se movía hacia los arbustos, me dio curiosidad así que me acerqué, un conejo blanco.

Quise tomarlo pero se escabullo y fue directo hacia la entrada de unas paredes de arbustos, el laberinto, jamás me había aproximado a él para ver cómo era, faltaba media hora a lo mucho para que comenzara el baile, así que decidí echarle un vistazo, no me haría daño un ratito.

El camino del laberinto estaba iluminado por farolas, tenía grandes paredes de color vede, con cada paso que daba intentaba recordar la ruta que tomaba para luego no perderme. El conejo blanco apareció otra vez y quise tomarlo, lo seguí y al final pude atraparlo, era tan esponjoso y lindo que hacía preguntarme que hacía en el colegio a estas horas de la noche, seguro estaba perdido, entonces caí en la cuenta de que también yo lo estaba.

- ¡Rayos! -Dije en voz alta, la música llegaba hasta donde estaba, así que sería inútil si gritaba, además ¿Cómo sabrían llegar a mí si era un laberinto? No tenía el teléfono a mano, menuda suerte que tenía. ¿Quién diría que la frase "La curiosidad mató al gato" se aplicaría a mí?

No tenía más opción que seguir caminando hasta encontrar una salida. Desgraciadamente a medida que iba de aquí allá siempre terminaba chocando con una pared. Empecé a impacientarme y entonces sentí que algo detrás de mí se movía, no creía en cosas paranormales pero en estos momentos no estaba lo bastante cuerda como para saber en qué creer o no.

Caminé sin detenerme, mis manos sudaban gracias al pequeño conejo, estaba caliente. Era casi la hora del baile, tal vez Dante creería que no quería bailar con él, o al no encontrarme buscaría otra pareja para bailar, o simplemente no le importaba. Llegué a una fuente de agua que seguramente era el centro de este enredo, me detuve a descansar y quitar las hojas que tenía pegada a los bordes del vestido, cuando no quedó ninguna tomé de nuevo al conejo y empecé a acariciarlo, sus ojos eran de color rojo como todos los que tenían su aspecto.

Una imagen lleno mi vista, era la silueta de un chico, me sentía triste... solté una lagrima, no entendía por qué. Luego otro flash, y otro, la cabeza empezó a dolerme. El sentimiento de que alguien me observaba, apareció de nuevo, volteé asustada y divisé una borrosa silueta negra, no estaba segura en el estado en el que me encontraba. Lo último que había visto era al conejo yendo hacia aquella silueta negra... Su dueño probablemente... Caí en la inconsciencia, la oscuridad me absorbió y no hice nada para detenerla...

"El gnomo me tiene atrapada, no encuentro la salida. Ayúdame, sácame de la oscuridad..."

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