-Draw The Line-

ADVERTENCIA: SI ESTÁS LEYENDO ESTA HISTORIA FUERA DE WATTPAD O SWEEK, CORRES EL RIESGO DE ESTAR EN PLATAFORMAS ESPEJO QUE PUEDAN INFECTAR TU DISPOSITIVO, ASIMISMO, INFORMA AL AUTOR EN CASO DE QUE EL TEXTO SE ESTÉ DISTRIBUYENDO FUERA DE LAS PÁGINAS MENCIONADAS CON EL FIN DE EVITAR PLAGIO Y OTRAS SITUACIONES.














Taehyung era alguien años mayor que Jungkook, había pasado por muchas más cosas que él y había ido a muchos más lugares de los que imaginaba.

Provenía de una familia respetada por todos, siendo él alguien bastante famoso gracias a ello y a los cargos que ha desempeñado a lo largo de su corta vida, continuando con el legado familiar.

Estuvo un par de años fuera, solo regresó un tiempo cuando en plena cena en Europa le llegó un telegrama donde le comunicaban el fallecimiento de su padre y las palabras del testamento y una carta de aquel hombre.

Ahora que había vuelto al antaño pueblo, no estaba más que en busca de un poco de paz, cosa que no encontró desde el primer día, pues, el que había sido su hogar estaba casi en ruinas y pasó un buen tiempo en arreglarla mientras que también restablecía relaciones con sus antiguos conocidos del lugar.

La primera vez que vio a Jungkook, le atrajo la inocencia que desprendía su apariencia, el menor iba formalmente vestido, siguiendo a regañadientes a su padre, otra vez siendo arrastrado a una de esas fiestas de gente importante.

Desde ese instante, no dudó en hacerse amigo del padre y a veces realizaba visitas improvisadas, siempre con el propósito de ver al chico.

Jungkook, en cambio, no lo encontraba atractivo para él, aceptaba que el joven Kim era alguien guapo mas no le interesaba. Mucho menos cuando veía que le hacía compañía a su padre al momento de beber.

Sabía muy bien quién era Taehyung, los periódicos y las pláticas de la gente le habían dotado de la suficiente información para saber que era alguien muy querido e importante en el lugar.

En las visitas de Taehyung, apenas si lo saludaba pero siempre sentía las miradas cazadoras que le daba, también sabía que varios de sus encuentros por la ciudad no eran tanto por mera coincidencia, sino que era seguido.

En cuanto su padre se dio cuenta de las intenciones que daba a entender Kim, no tardó en tratar de convencerlo de aceptarle, en invitarle a pasar tiempo con él. Pero se negaba, su carácter era poco domable, ya decía su abuelo: "hay que tener cuidado con este niño para que no se nos salga de las manos".

Taehyung poco a poco se iba formando idea del cómo era Jungkook, con cada encuentro descubría algo; sabía que las apariencias engañaban, el muchacho era de gran presencia y determinación, reservado pero bravo.

Hubo una ocasión en que mandó una carta al chico, quién reconoció inmediatamente que de él provenía; le decía con palabras comprensivas y afectuosas lo encantado que se hallaba con él. Jungkook al principio lo tomó como algo atrevido, pero aceptó la invitación de encontrarse en los jardines cercanos al palacio de gobierno. En cuanto le contó a su padre, obtuvo el permiso para ir, y no tardó en mandarle una respuesta positiva.

Taehyung no estaba enamorado de Jungkook ni nada de ello, solo había caído hechizado por la persona que era el chico, claro que había pensado en ambos siendo algo más pero no sentía realmente el sentimiento de amor, incluso si sus acciones concordaran con lo contrario.

Esa tarde de salida con Jungkook, lo trató como un igual y lograron establecer una extraña sensación entre ellos pero también una confortante amistad, lo llevó a pasear por toda la ciudad, su chófer incluso sorprendido por el comportamiento de Kim.

Le contaba todo lo que sabía y le alegraba con algunos chistes y anécdotas graciosas, de vez en cuando tenían contacto corporal de manera accidental, y antes de llevar al menor  en coche a su casa, a la cuál podían ir fácilmente caminando, hizo que el chófer manejara en círculos como por media hora solo para estar un poco más con él.

Jungkook notó la jugada que había realizado el chico, pero decidió actuar como si fuera lo contrario; no era molesto pasar tiempo con él.

Después de bajar del vehículo, el par se estaba despidiendo, esperando volver a verse pronto. Antes de que el menor pudiera entrar a su hogar, el otro le llamó para que se acercara un momento. Taehyung tomó su rostro y juntó su mejilla con la del contrario, casi como si le fuera a abrazar. Le dedicó una sonrisa y subió al automóvil, viendo por la ventana cómo Jungkook entraba apresuradamente a su hogar.

Pasaron unos meses en los que ambos realizaban varios encuentros -algunos de manera clandestina-, y poco a poco iban desarrollando un lazo más fuerte.

El día en que Jungkook quedó comprometido con Taehyung fue en una de las miles de fiestas a las que asistía con su padre. El hombre se levantó y pidió un momento de silencio para poder hablar, todos los invitados  posaron su mirada en él. Dio una especie de discurso acerca de su familia e hijo, también cuánto apreciaba y respetaba al joven heredero de los Kim; y al terminar ofreció a Kim la mano de su único hijo en sagrado matrimonio.

Ambos muy sorprendidos por el atrevimiento del hombre, Jungkook quedando en una especie de shock sin poder recriminar nada por el lento procesamiento de información; Taehyung poniéndose nervioso al estar con todas esas miradas sobre él, obligándolo a responder rápido, sin más que poder hacer, aceptó la propuesta. Inició un gran escándalo en todo el lugar, rápidamente la gente se levantaba para felicitar a los recién comprometidos.

El menor continuaba perdido, Taehyung decidió sacarlo de allí. Esperando que casi nadie se diera cuenta, fue a la mesa donde estaba Kook y aprovechó la distracción de su padre para tomarlo del brazo y salir al jardín. Una vez que estuvieron lo suficientemente lejos, lo soltó y se colocó frente a él. Jungkook tenía la cabeza baja, estaba llorando.

—¿Por qué aceptaste? -preguntó en un susurro después de algunos instantes continuó. —Papá sabe que puede sacar mucho beneficio, tú también lo sabes, entonces...

Se relamió los labios, y tomó partido en la conversación. —Realmente no sé el por qué no lo rechacé, pero, tal vez podría funcionar —, recibió la mirada de Jungkook —y en caso de que eso no ocurriese, nos divorciaríamos lo más rápido posible, por ahora, sólo... Pretendamos estar de acuerdo con esto, ¿está bien?

—No lo sé, no será fácil tener a papá pegado a mí ahora más que nunca, querrá que todo esté de maravilla entre tú y yo. No creo poder lidiar bastante tiempo con eso.

—Entonces casémonos cuanto antes y vayámonos a Europa un tiempo, así no tendrás que lidiar tanto con tu padre -le abrazó al menor por la cintura, pegándolo a su pecho.

—¿Por qué lo dices así de fácil? —murmuró entre el saco de Taehyung.

—Porque aún no empieza lo difícil -apretó el agarré en el menor, tal vez darle un beso hubiera ayudado más en la situación, pero aún no había ganado ese derecho.

Y sí, tal como dijo Taehyung, la boda estaba programada para dentro de tres semanas. Todos esos días fueron un martirio para el par, checar siempre juntos los preparativos, tomarse varias fotos, lidiar con el padre del azabache que parecía más emocionado que su hijo, ir a distintos talleres de costura para realizar los trajes de la boda, etc.

En ese tiempo Taehyung y Jungkook aprovecharon la convivencia de los preparativos para conocerse un poco mejor, se podría decir que en esas tres semanas estuvieron de "novios".

La boda tuvo bastantes invitados, el evento fue muy esperado por todo el pueblo. La decoración era muy hermosa y combinaba a la perfección, contrataron a uno de los mejores pianistas para que acompañara el momento con la finura de las melodías de Mozart, la comida era de calidad y sabor excelente. Era un evento, por supuesto, a la talla de alguien como Kim Taehyung.

Inmediatamente después de que acabó la gran fiesta, abordaron un barco que los llevaría a Europa para su luna de miel. Se despidieron de las personas que los acompañaron hasta donde inciarían su viaje, después de arreglar algunas cosas, fueron llevados a su habitación.

Había una cama matrimonial, lo que significaba que iban a dormir juntos, claro, pues eran una pareja de recién casados pero era raro para ellos, sobre todo para Jungkook.

Luego de colocarse sus pijamas, decidieron acostarse. Jungkook del lado derecho y Taehyung del contrario. El menor le daba la espalda a su ahora esposo, estaba nervioso, pues sabía que tal vez podía ocurrir algo más.

—Kook, volteate, quiero verte —le dijo Taheyung de manera tranquila, pues entendía la tensión e incomodidad pero para calmarlo necesitaba brindarle algo de confianza. El menor le obedeció.

Taehyung le observó y acarició el rostro, el chico estaba sonrojado. Lo repasaba con la mirada y no podía sentirse más encantado, decidió que ya era momento de por fin besarle, y eso fue lo que hizo, incluso teniendo en cuenta que Jungkook podía rechazarle. Pero no pasó. Sus labios se movían lento y delicado, permitiéndole trazar la forma que tenían, también marcándole el compás de los suyos. Se separaron por falta de aire, pero al menos, era un avance.

Posteriormente, estuvieron platicando un poco sobre sus familias, Taehyung delineando la cadera de Jungkook mientras le escuchaba con devoción, adoraba la narrativa que el menor ponía al momento de hablar de su molesto progenitor. Poco a poco Jungkook se amoldaba al toque de Taehyung en su cuerpo y también a los fugaces besos que se daban.

Pensaron que ya era momento de pasar a algo mayor, y tras reunir algo de valentía, comenzaron a desnudarse, sin despegar la mirada uno de otro, conociéndose por completo. Se sentaron en los bordes de la cama y comenzaron a besarse, yendo lento para poder calmar a Jungkook. Kim le recorría el cuerpo a Jungkook con calma, las piernas, la cintura, su espalda, se encargaba de analizar cada parte de él. El azabache creyó que también ya era momento de también otorgar atención a Taehyung.

Jungkook le exploraba al marido con curiosidad, sintiéndose un poco victorioso cuando jadeos salían de éste. Sin embargo, esos gestos no callaban al nerviosismo de ser alguien virgen a punto de pasar por el primer amor de cama y los sonrojos que le recorrían al notar la mirada contraria no ayudaba.

De repente, sus manos fueron detenidas y el agarre se dirigió hacia sus muñecas lentamente, haciéndole retroceder hasta estar debajo del que desde ese día era su amante, quien le sostenía y daba besos cargados de un acalorado cariño por las mejillas, párpados y cada parte de su rostro, finalizando con los acerezados labios que sobresalían de su tez blanquecina.

El esposo al estar besándole, le concedió la libertad en los brazos; cosa que aprovechó para posarlos detrás del cuello contrario de manera cruzada para apretujar el contacto de sus cuerpos casi a morir.

Los besos fueron cambiando de posición hasta llegar a sus pezones, Taehyung los masajeó delicadamente, haciendo que se volvieran un poco más duros. Pronto su boca se unió a esas caricias, de alguna manera, le gustaba el sabor, chupaba y lamía sensualmente. Jungkook gimiendo ante la sensación.

Nuevamente volvieron a besarse, pero las manos de Taehyung continuaban atrapadas en los suculentos montículos con los que ya llevaba rato jugando, sonriendo al ver a Jungkook ya más pleno. Detuvo el beso y su toque, separándose del cuerpo de Kook.

De pronto, Jungkook se había puesto nervioso otra vez, Taehyung acariciaba sus piernas para hacerle entender lo que estaba por venir; lentamente las fue abriendo, dejándole ver su virginal entrada al marido, el cuál, se agachó y comenzó a pasar sus dedos alrededor, dejando algunos besos. Después metió su lengua, sacándole un pequeño grito a Jungkook, comenzaba a temblar.

Taehyung además de encargarse de dilatarlo, acariciaba la parte interna de sus muslos con los pulgares, cuando terminó de lamer su entrada, se levantó y fue por una botella de lubricante que estaba guardada entre sus cosas. Vertió el líquido en la longitud de su miembro y en la entrada de Jungkook dio algunos toques para asegurarse y evitar lastimarlo.

Entró lentamente en Jungkook y se inclinó para tomar un posición más adecuada, colocó sus manos a los lados de la cabeza del de debajo y le besó mientras se acostumbraba a la intromisión. Con un susurro y movimiento de caderas, obtuvo indicación para comenzar a moverse. Continuaba de manera lenta, permitiendo que Jungkook gozara de mayor comodidad para acoplarse.

Cuando la mayoría del dolor había desaparecido de Jungkook, comenzó a aumentar la velocidad, gruñendo por lo estrecho que sentía las paredes del menor, y el contrario gimiendo y soltando jadeos. Nuevamente Taehyung atacó de besos y lamidas a sus pezones y cuello al mismo que continuaba moviéndose rápido. Jungkook pasando sus dedos sobre las suaves hebras del cabello de Taehyung.

Taehyung estaba a punto de correrse, y decidió colocar una de sus manos en el miembro de Jungkook, comenzó a masturbarlo, el menor gemía sin parar, algunas veces lograba articular el nombre de su esposo pero era preferible soltar monosílabos con tanto placer que sentía. Rápidamente ambos llegaron al orgasmo, Taehyung dentro de Jungkook y éste sobre la mano del contrario.

Con cuidado, Taehyung salió de Kook y fue por algo para limpiarlos, Jungkook continuaba acostado, con los ojos cerrados, todavía tratando de recuperarse. Taehyung no tardó mucho en llegar con lo necesario para limpiarse y comenzó primero por el cuerpo de Jungkook, dándole un beso en los labios cuando estaba por limpiar el sudor de su rostro.

Al terminar de asearse, se colocaron nuevamente su ropa interior y pijamas, y cambiaron las sábanas. Durmieron con sus cuerpos muy cerca entre ellos, Taehyung abrazando a Jungkook y enredando sus piernas con las de él.

Pasaron cerca dos años recorriendo el continente europeo, pasando el invierno en Turquía, Taehyung sintiéndose afortunado por ver a Jungkook feliz como niño pequeño entre la nieve. Mientras más lugares conocían, más cercanos se volvían y realmente comenzaban a parecerse a un matrimonio, uno en donde el amor realmente estaba presente.

Cuando estuvieron por Francia, Taehyung tuvo la oportunidad de conocer a uno de sus músicos favoritos mientras caminaba por las brillantes calles, le hubiera gustado que Jungkook le hubiese estado con él pero desde que el menor terminó encinta, comenzó a ser más soñoliento y a tener menos ganas de salir.

Regresaron a su hogar cuando Jungkook ya tenía seis meses de embarazo, por poco le da algo a Taehyung cuando gracias al estrés de las visitas y su padre, su esposo se puso mal. Por suerte, solo era el estrés y nada más, por lo que Taehyung cuidó adecuadamente de su pareja y su futuro hijo.

Taehyung está sentado en el sillón que perteneció a su padre, frente a la chimenea que había en el estudio del hombre; Jungkook en una mecedora colocada al lado, acariciando su pancita de ahora siete meses. Se detiene al sentir la mirada de su esposo, sonrojándose al momento en que obtiene una sonrisa del mayor; el mayor se levanta y se acerca a Kook, hincándose frente a él para también acariciar su abultado vientre.

 Se levantó y besó en los labios a Jungkook, para después quedar viendo su rostro, —¿sucede algo, Tae? —preguntó divertido el azabache, pues la sonrisa cariñosa de Taehyung era demasiado linda. Taehyung negó a su pregunta, —es solo que, nadie nunca te amará tanto como yo lo hago.

Este one-shot va dedicado con mucho amor a -Pxola_Vkook-, feliz cumpleaños cariño <3 (También quería dedicarte algo más pero se me borró y luego tenía una lista de canciones que podía dedicarte pero mi cuarto es un chiquero y no la encuentro ;-;, perdón). Aunque hay algo de lemon, pero, no vayas a pensar que quiero hacerte algo xD, yo sé que te encanto así como tu me encantas pero, la intención no es nada lujurioso. Aaaaaa, me gustaría decirte lo siguiente: aún recuerdo que te conocí en el grupo de Naye, y que me enviabas mensajes por priv. Para saludar o saber qué hacía, me sentía extraña porque, pues con nadie del grupo hablaba al menos fuera, y era extraño, sobre todo por mi poca capacidad de mantener conversación, pero me alegro de haberte contestado esos mensajes... Yah, eres la causa de mi euforia (realmente lo eres), ¡no dejes de hacerme sonreír como estúpida con cada una de tus palabras! (Hace rato grité que me estaba muriendo solo por la felicidad que me das jsjsjsjs).

A quien haya leído la historia:
Espero que haya sido de su agrado la lectura, hace unos días que la empecé a escribir pero por distintas razones hasta hoy la acabé (pero claramente hoy lo iba a publicar porque, principalmente es de regalo para mi bebé).

-Efeati

NO OLVIDEN HACER STREAM DE "BE" EN TODAS LAS PLATAFORMAS QUE PUEDAN, LO IMPORTANTE ES SABER MANTENERNOS EN CHARTS Y PARA ELLO ES MUY NECESARIO QUE TODOS COOPEREN. NO OLVIDEN VOTAR POR LOS CHICOS EN LOS MAMA Y DEMÁS. Y DE PASO, SI PUEDEN DARLE LIKE (hasta el final, claramente) A ESTE MV DE MIS NIÑAS, SE AGRADECERÍA E INCLUSO PODRÍAN AÑADIRLO A LISTA DE VIDEOS PARA INTERCALAR ENTRE LOS MV'S DE LOS BaToS (y ya si pueden ir más allá, escucharse todo Walpurgis Night porque es una joyita, ah, una disculpa por la promoción descarada).


Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top