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—Y bueno, así es cómo terminó mi despedida de soltero —la campana sonó anunciando el inicio del descanso — recuerden que no es bueno ir a un zoológico borracho, los simios se ponen muy cariñosos.
Yixing guardo con calma sus cosas, no tenía mucha prisa para ir a comer ya que había olvidado su almuerzo, a su madre se le ocurría hacerle un par de emparedados por primera vez en mucho tiempo y él los olvidaba, todo mal, perdiendo como siempre. Su salvación sería la máquina expendedora ubicada cerca de su aula.
Se colgó su mochila y salió del aula, caminó con mucha calma repasando una y otra vez una canción de un comercial de dulces de coco que había escuchado el fin de semana, eso fue lo único que pudo ayudarlo a superar el final de la serie que le recomendó Dae y también lo otro.
—Shimi, shimi, cocobop~
Se detuvo frente a una máquina expendedora, revisó en su mochila para ver si tenía el cambio suficientemente como para comprar un paquete de galletas, casi grita bingo, pero recordemos que es Zhang Yixing, quien en esos momentos solo tenía lo suficientemente como para comprar una barra integral sin azúcar lo cual era equivalente a comer cartón. Se encogió de hombros poniendo el dinero en la máquina, era lo que había. Con un puchero se agachó por la barra de cartón y siguió su camino a la cafetería para encontrarse con su sanguijuela personal.
Al llegar a la cafetería buscó con la mirada a Jongdae, lo encontró solo, en una mesa al fondo del lugar con las mejillas infladas. Se acercó a la mesa, puso su mochila sobre la mesa y tomó asiento.
—¿Qué haces, Dae? —abrió el paquete donde venía su barrita.
—mhhh, mhhmh.
No entendió nada de lo que decía y su amigo pareció entenderlo, Jongdae señaló sus mejillas y luego una bolsa vacía de malvaviscos.
—Sigo sin entender — le dio un mordisco a su barrita, una mueca salió instantáneamente, esa cosa no tenía sabor por eso era lo más barato de la máquina.
Jongdae puso los ojos en blanco, buscó en sus bolsillos, sacó su celular, tecleó algo en el y después se lo mostró.
"Trato de romper el récord de la persona que mantiene malvaviscos en su boca más tiempo"
—No creo que exista tal récord.
Dae volvió a teclear algo.
Mejor para mí, lo romperé más rápido
—Tus mejillas van a doler después de un rato.
Es solo un pequeño precio a pagar por el éxito
Soltó una pequeña carcajada por la ocurrencia de su mejor amigo, iba a darle otro mordisco a su barrita pero no pudo ya que esta le fue arrebatada. Miró a Jongdae y este parecía igual de sorprendido que él, Jongdae soltó un "¡mhm!" Mientras apuntaba a algo detrás de él con su dedo índice. Yixing giró lentamente sobre su asiento, estaba seguro de que si tuviera la barrita entre sus manos se le caería.
Kim Junmyeon estaba parado detrás de él sujetando la barrita con su mano derecha mientras que con la otra sostenía una bandeja con una hamburguesa y un cartón de jugo. Sorprendentemente no estaba sonriendo, parecía hasta molesto, sus labios formaban una línea recta y su ceño fruncido.
—Junmyeon...
—Deja de comer cartón y come ésto —puso la bandeja sobre la mesa, guardo la barrita en uno de sus bolsillos, agarró el cartón de jugo y le quitó la pajilla para ponerla bien y entregárselo —termina todo, volveré por la bandeja y espero que no tenga ni una sola migaja.
Yixing iba a hablar pero un fuerte "¡mhh!" Lo detuvo. Se giró a ver a Jongdae quien estaba sacando a toda velocidad los malvaviscos de su boca.
Yixing puso una cara de asco al ver los malvaviscos llenos de baba—Jongdae, eso da asco.
—No tanto como este tipo haciéndose el lindo ¡Ah, mis mejillas duelen! —cubrió sus mejillas con sus manos para calmar el dolor.
—No estoy haciéndome el lindo —ambos se giraron sorprendidos a ver a Kim —estoy cuidando a la persona que me gusta maldita sanguijuela, así que, vuelve a meterte esos malvaviscos a la boca y cállate o muere atragantado cualquiera me sirve, pero si te soy sincero prefiero lo segundo.
No sabía quien estaba más sorprendido Jongdae, las demás personas en la cafetería o él. Junmyeon nunca fue grosero con nadie, si, podría estar planeado como mandarte a dormir con los peces a tus espaldas pero siempre se comportaría como tú mejor amigo, incluso después de la escena a lo Chicas pesadas no se había comportado de aquella manera sabiendo que ya nadie se creería su papel de ángel.
—Kim Junmyeon... —apenas podía hablar, nunca se imaginó que algo así pasaría, quizás en el apocalipsis o en una invasión alienígena pero, no a plena luz del día, en la cafetería, con decenas de estudiantes viendo.
—¿Qué? Querías que dejara de fingir, lo estoy haciendo y mira que dejar de poner esa sonrisita estúpida fue difícil, mis labios se acostumbraron a sonreir falsamente, estuve practicando desde nuestro encuentro en el supermercado —se cruzó de brazos —ahora me retiro, termina de comer — apretó una de las mejillas de Yixing, dejó salir un suspiro —tan lindo cómo siempre.
Junmyeon se dio la vuelta y salió de ahí como si nada.
"Has creado un monstruo Zhang"
★
El timbre sonó indicando el fin de labores, Yixing trató de guardar sus cosas lo más rápido posible pero todo fue en vano cuando escuchó a su mejor amigo gritar "¡Xingxing, vamos a casa!", Otro suspiro.
Después de lo que había pasado ese mismo día a la hora del almuerzo Jongdae casi hace un contrato de sangre en el que prometía "Alejar a Zhang Yixing de la peste". Yixing agradecía que su amigo fuera tan atento con él y quisiera protegerlo de Junmyeon, pero si se habla de porcentajes, Jongdae tiene un 98.99% más de probabilidades de despertar algún día en la Antártida que él.
—Jongdae, te dije que no era necesario.
—Y yo le dije a mamá que no rompí su juego de té.
Yixing solo giró los ojos y lo siguió, no tenía caso pelear así que solo se dejó llevar por la corriente.
—¿Solo vas a dejarme en casa? —preguntó mientras acomodaba su cabello.
—Ambos sabemos que no mi querido Zhang —Jongdae frotó sus manos emocionado— primero almorzaremos porque comer es importante, luego empezaremos a ver una serie que descubrí es muy buena te lo aseguro, te ayudaré a avanzar un rompecabezas, jugaremos al bingo en linea y finalmente le pediré permiso a mamá para quedarme a dormir en tu casa, ¿Qué dices? —Se giró a ver a su amigo —¿Yixing, a donde fuiste?
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