27

Arrugó la nariz, no sabía que era lo que estaba oliendo pero si sabía que no era muy agradable y que no podría dormirse nuevamente.

Fue abriendo los ojos de poco a poco, la luz de la habitación en la que estaba no era demasiado fuerte sé sintió aliviado por ello. Al terminar de abrir los ojos miró con curiosidad la bola blanca frente a su nariz, levantó un poco la cabeza para ver quién era la persona que la sostenía y entonces deseo volver a dormir al ver a la persona que se encontraba sentada a la orilla de la cama.

—Al fin despiertas —Junmyeon apartó la pequeña bola blanca de su rostro y le entregó una pequeña sonrisa.

—¿Qué era eso? —junto todas sus fuerzas para poder sentarse sobre lo que suponía era la pequeña cama de la enfermería.

—Algodón con un poco de alcohol —arrojó la bola esponjosa en un pequeño contenedor de basura —la enfermera me dijo que podría despertarte con eso.

Ganas de cubrirse con una sábana y ocultar su vergüenza no le faltaban, se había desmayado por segunda vez frente a Kim, sólo el pensar el cómo podría haberlo llevado a la enfermería cubrió sus mejillas de un color rosa.

Una cálida mano se posó sobre su cabeza interrumpiendo sus  pensamientos —No tienes porqué sentir vergüenza —abrió un poco más los ojos "¿ahora lee mentes?" —si, leo mentes.

Yixing abrió su boca sorprendido —¿Enserio?

Junmyeon soltó una carcajada —No, si lo hiciera no habríamos tardado veintiséis capítulos en llegar hasta aquí. —se acomodó un poco más cerca de Yixing, estiró su brazo y tocó con su índice la nariz de Yixing, otra sonrisa.

Zhang sentía que algo estaba mal pero no sabía lo que era porque, si, Junmyeon siempre sonreía solo que esta vez creía que era por algo en específico.

—¿Tengo algo en la cara?

—No ¿Por qué lo preguntas? —Junmyeon bajó su brazo.

—No has dejado de sonreír.

—Es tú culpa —Yixing se señaló a sí mismo, no entendía —Si, tuya, haces que sonría como un tonto siempre que estás cerca.

Casi le duele el estómago por lo dulce que sonó aquello. Mirándolo un poco más detalladamente Junmyeon parecía estar realmente feliz, no le daba la sensación de que en cualquier momento de descuido podría clavarle algo en la espalda, su sonrisa era cálida pero había un toque de algo, uno muy pequeño.

Llevó sus manos a su rostro, talló sus mejillas al igual que su frente, no sintió baba seca o algo por el estilo, iba a dejarlo pasar pero entonces recordó a Jongdae y lo difícil que había sido quitar la tinta de marcador de su piel. Paseó su mirada por la enfermería y dio con un pequeño espejo sobre el escritorio de la enfermera.

—¿Podrías pasarme el espejo del escritorio por favor? —Yixing apuntó hacia el espejo pareciendo un niño pidiendo un paquete de galletas que no alcanza.

Junmyeon se levantó de su lugar en la cama y fue por el, dio vuelta sobre sí mismo para volver a su lado y después de dos pasos tropezó con sabe que cosa dejándolo en el suelo junto con el espejo que ahora estaba roto.

—¿Te encuentras bien? —Yixing se bajó de la cama, caminó hasta llegar a Junmyeon y se inclinó para poder verlo mejor.

—Si, lo estoy —rápidamente comenzó a recojer los trozos del espejo.

—Dejame ayudarte —estiró su mano para recoger un pedazo pero Kim lo detuvo empujando levemente su mano, Yixing lo miró extrañado.

—Puedes cortarte, déjame hacerlo.

—¿Seguro? —insistió un poco más.

—Si, solo pásame el contenedor.

Yixing lo obedecido cual cachorro y en un par de segundos dejó el contenedor de basura al lado de Junmyeon para que este depositara  los trozos en el.

—Listo —sacudió sus manos, Yixing se quedó mirando y Junmyeon se dio cuenta —¿Qué tienen mis manos?

—Parece que nada —se acercó un poco más al mayor —¿puedo revisarlas?

Junmyeon no pudo retener una sonrisa ni tampoco las ganas de apachurrar las mejillas del chino.

—Tan lindo —puso un puchero similar al que se formó en Yixing al aplastar sus mejillas, con voz melosa siguió hablando —mi, Yixing, está preocupado por mi.

—Deja de hacer eso —movió su cabeza para liberarse, llevó sus manos a su cara cuando lo consiguió —vas a dejarme sin cachetes —se quejó —como disculpa muéstrame tus manos.

Junmyeon le mostró ambas palmas sin reclamar. Yixing sujetó estas, revisó entre los dedos y luego las giró, vio un corte sobre uno de sus nudillos y rápidamente se lo señaló.

—Aquí está.

—Es muy pequeño, no es importante —dijo él sin alejarse.

—Abarca todo tu nudillo, así que es importante —soltó sus manos, se acercó al escritorio y buscó un paquete de banditas sobre el.

—No voy morir —se cruzó de brazos divertido por la actitud de madre sobreprotectora del menor.

—Cuando este chorreando sangre, se te salga una tripa por ahí o esa se te haya infectado espero que digas lo mismo —Yixing agarró la única bandita que encontró, una de ositos, y volvió con Kim —ahora, dame tu mano.

Junmyeon soltó un suspiro de molestia pero aún así le dio su mano. Yixing sonrió porque a pesar de todo terminaba haciendo lo que le decía.

Con cuidado arrancó el papel protector de la bandita, después colocó esta sobre el nudillo del contrario.

—Listo —estaba contento con su trabajo, no había echado a perder la bandita como siempre.

—Lo hiciste bien, Zhang —Junmyeon bajó sus manos —gra-

El sonido de un teléfono celular interrumpió a Kim quien no ocultó su molestia al sacar este y contestar la llamada.

—¿Qué es lo que quieres? —contestó molesto —Si... iré en este momento, adiós —colgó la llamada y guardó su celular en uno de los bolsillos de su pantalón, con un tono de voz diferente habló con Yixing —tengo algo que hacer, quería acompañarte a tu aula pero veo que no podré hacerlo.

Yixing se sintió un poco, muy poco, muy poquito, triste al escucharlo pero trato de ocultarlo lo mejor que podía.

—No importa —mostró una pequeña sonrisa la cual fue devuelta.

Junmyeon se alejó lentamente de él hasta llegar a la puerta, puso su mano sobre el pomo pero no jaló de este.

—Adiós —se despidió Junmyeon.

—Adiós —respondió.

Pasaron treinta segundos y seguía sin irse, "¿Se quedó en blanco?" Pensó Yixing.

Kim soltó el pomo y miró directamente a los ojos de Zhang, pasaron otros segundos hasta que Junmyeon se movió nuevamente pero no salió de la enfermería, en lugar de eso caminó hasta quedar frente a él, sujetó su rostro con ambas manos y besó la punta de su nariz rápidamente.

Se separó de él con una gran sonrisa y un sonrojo apenas notable —Adiós.

Y sin más, salió al fin de la enfermería dejando a un mareado Yixing.












Caminó con calma por los pasillos hasta dar con su casillero, la escena de lo que pasó en la enfermería se repitió en su mente nuevamente. Rápidamente abrió la puerta de su casillero y metió la cabeza en el.

—¿Por qué siempre hace un movimiento? Va a llegar el día en el que mi cabeza va a explotar si sigue haciendo ese tipo de cosas.

Entre lamentos y pataleos sintió como su celular vibraba en uno de los bolsillos de su pantalón. Sacó la cabeza del casillero y revisó su teléfono.

Tao

Necesito mi paga

Había olvidado su deuda con Zi Tao y no iba a evitarla, tecleó un simple "¿Qué necesitas?" Y justo antes de presionar enviar alguien tocó su hombro.

Se giró y pudo ver a un feliz Jongdae el cual dejo de sonreír al ver su cara.

—¿Qué sucede? —preguntó Xing.

—"El chico de Kim Junmyeon, atentamente: Kim Junmyeon" —contestó él señalando su rostro.

—No estoy entendiendo, Dae. —¿Por qué tenía miedo de saber lo que pasaba?

Jongdae no dijo nada, simplemente sacó su teléfono, abrió la aplicación de cámara y le tomó una foto para después enseñársela.

Y Yixing supo quizás el porqué Kim Junmyeon estaba todo sonrisas, y cómo no estarlo si había escrito "El chico de Kim Junmyeon" en una de sus mejillas mientras que en la otra puso su firma y un corazón.

Kim Junmyeon iba a volverlo loco.

































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