21
—Recuerdame el cómo terminé aquí.
—Porque soy insistente y soborné a Jongdae, ahora come, tu helado se derrite. —respondió el contrario desde el otro lado de la mesa.
—Gracias. —tomó la larga cuchara de color rojo y excavó en el helado de brownie con caramelo, metió una cucharada en su boca.
Kim Jongdae, ese mal amigo que vendió una de sus debilidades a Junmyeon como si de un vaso de limonada se tratara. Debía conseguir mejores amistades.
Al salir de clases había recibido un mensaje de su conocido, un simple "Espérame en la entrada, recuerda que me amas demasiado :)" debió sospechar que algo pasaba en ese momento, y debió correr cuando vió a Junmyeon en la entrada pero tampoco lo hizo, así que era su culpa principalmente.
—Por cierto —habló con la boca llena —¿Qué le diste a, Dae?
Kim tomó un poco de helado y contestó— Una tarjeta de suscripción por dos meses a Netflix.
—Estoy casi seguro que si no tuviera que ver la última temporada de su serie favorita no hubiera cedido tan fácil y habría conseguido que se lo pagarás por tres meses... — otra cucharada de helado —el punto es que nuestra amistad vale tanto como una suscripción a Netflix.
—¿Hace cuánto se conocen? —Junmyeon dejó a un lado su helado y con una servilleta limpió su boca.
Yixing dejó la cuchara enterrada en lo poco de helado que le quedaba, Y se puso a pensar sobre ello, no recordaba el momento exacto en el que conoció a la mugre de su uña.
—No me lo había preguntado antes —rascó detrás de su oreja y luego su barbilla buscando una respuesta —creo qué él... Es... Como... una cucaracha.
—¿Cucaracha? —Kim parecía confundido con su respuesta.
—Si... Nunca sabes de dónde viene y luego ¡Bam! —extendió sus brazos dramatizando aquello —cuando menos te lo esperas ya hay cientos de ellas invadiendo tu casa.
Una gran carcajada salió de los labios de Kim, a esta le siguieron unos cuantos aplausos, "¿Se le safo por completo el tornillo?"
—¿Qué es tan gracioso? —Yixing también quería entender el chiste.
—El como se llevan ambos, tu comparas a Jongdae con una cucaracha y él también hace lo mismo contigo. — cruzó sus brazos sobre su pecho y le dio una brillante sonrisa, una demasiado brillante, bonita, cálida, soñadora- Ah, Yixing recordó que no iba a caer de nuevo.
Bajó la mirada y se concentró en lo que quedaba de helado, poco a poco se estaba haciendo bolita en su asiento.
—Oh no, no vas a hacerte bolita, no de nuevo.
Antes de que pudiera esconderse, Junmyeon estiró sus brazos y sujetó sus mejillas para poder levantar su cara. Al momento de conectar su mirada con la de Junmyeon rápidamente la desvío, esté último, no contento con aquello, trató de que lo viera moviendo sus cachetes en todas direcciones.
—¡Kim Junmyeon! ¡Duele!—Yixing dio pequeños golpes a los brazos de Junmyeon para que lo dejara libre.
—Mírame y te soltaré.
—Ya sé cómo es tu rostro, así que suéltame.
—No lo haré.
Sus mejillas se sentían adoloridas y Junmyeon no parecía tener planes de soltarlo, incluso se levantó de su lugar para estar en una mejor posición.
—¡Vas a dejarme sin cachetes!
—No importa, te verás lindo aún sin ellos.
Yixing soltó un gritó lastimero, sus cachetes se estaban comenzando a entumecer. No había otra salida.
—Me rindo, me rindo. —dijo sin muchas ganas.
—Esta bien, ahora prométeme que no te harás bolita nuevamente. — ni siquiera lo había pensado.
—Lo prometo, lo prometo.
Cuando Kim quitó sus manos Yixing rápidamente puso las suyas y dio pequeños masajes para quitar el dolor.
—Tonto, casi se caen. —reclamó mirando a Junmyeon.
—Esto no estaría pasando si dejaras de comportarte como un niño de preescolar. —Junmyeon sonaba algo molesto — ahora arriba, iremos a otro lugar.
Los ojos se le abrieron más de lo normal —¿Hay más?
—Si, tengo que recuperar el tiempo perdido y hacer que se pase tu enojo —Junmyeon colgó su mochila sobre su hombro he hizo lo mismo con la de Yixing —así que andando.
★
—¿Cine? —Yixing rascó su cabeza mientras veía las funciones de ese día en una pantalla plana.
—Si —respondió Junmyeon haciendo lo mismo —esta semana se estrenó una película de terror que estube esperando desde hace meses y justo hoy tengo tiempo para verla.
—Entonces ¿Por qué no la ves solo? Así la disfrutaras más. —No es que quisiera ser un grosero, pero si era una película la cual había esperado por tanto tiempo Yixing creyó que podría estar mucho más cómodo solo o con alguien que esté igual de emocionado que él.
—No eres una molestia, eres un bonus con el cual estoy feliz. —Junmyeon puso su mano sobre el hombro de Yixing haciendo que este girara su cabeza para verlo —bien, faltan quince minutos para que empiece, ¿Quieres comprar algo?
—No tengo dinero, ya que se suponía que iría a casa pero terminé siendo secuestrado por un chico insistente. —ahora puso una sonrisa él.
—Te advertí sobre esto.
Junmyeon comenzó a caminar siendo seguido por Yixing.
—¿Cuando lo hiciste? —oso, oso mentiroso, nadie le había advertido sobre ello.
—Lo puse en la nota. —contestó como si nada.
Ambos pararon frente a la barra de dulces.
Junmyeon la revisó con la mirada y después preguntó— ¿Qué combo deberíamos de comprar?
—No cambies de tema —lo señaló con su dedo índice —en la nota que me diste en el almuerzo no decía nada sobre secuestros.
—Pero si sobre goma de mascar.
¿Qué?
—Hablas sobre lo de ser pegajoso o algo así ¿Verdad?
—Si.
—Oh, vamos, esa no parece algún tipo de advertencia y además, si lo fuera, pensé que habría un margen de una semana por lo menos.
—No, mucho tiempo perdido.
—¡Kim Junmyeon!
—Zhang Yi-
—Buenas tardes ¿Qué desea llevar? —Yixing dirigió su atención a la chica detrás del mostrador, era bajita y la sonrisa sobre sus labios la hacía lucir adorable, Yixing le devolvió la sonrisa de igual manera.
—Buenas ta-
—Solo queremos el combo número tres por favor. —lo cortó Junmyeon.
La chica algo incómoda por Junmyeon solo asintió y fue por lo que ordenó.
Estaba sorprendido, Junmyeon no era grosero con nadie, al menos no de una forma tan notable.
Después de unos minutos la chica volvió con su orden, Junmyeon pagó por ella y Yixing cargó las cosas, unas palomitas grandes, dos refrescos y una barra de chocolate.
Caminaron hasta donde se encontraba un trabajador del cine y le entregaron sus boletos para poder pasar al pasillo en donde se encontraban las salas, este les indicó donde quedaba la suya y se despidió con una gran sonrisa, extrañamente Junmyeon se la devolvió, ¿Qué hormiga le picó?
★
—¿Sobre que trata la película? —trató de cortar el silencio.
—Lo mismo que en la mayoría de películas de terror, algún tipo de ente maligno fastidia a un grupo de personas, después de varios sucesos se descubre la historia del ente y resuelven el problema, fin.
¿Qué con ese resumen? Sonaba como si odiara las películas de ese tipo, entonces ¿Por qué verla?
Yixing asintió con la cabeza y se acomodó mejor en su asiento. Ya estaban pasando los comerciales en la pantalla. Revisó la sala y eran los únicos en ella junto a un par de chicos que se encontraban en las filas de hasta abajo.
Yixing recordó las veces anteriores en las que visitó un cine. En todas y cada una de ellas se había quedado dormido, pero eso fue hace un par de años, debería haber cambiado eso, ¿No?
★
Escuchaba unos murmullos a lo lejos, eran molestos, no lo dejaban dormir.
Un momento.
¿Dormir?
Ah, lo había hecho de nuevo, se había quedado dormido. Quería golpearse contra el reposabrazos del asiento.
Iba a abrir los ojos cuando escuchó la voz Junmyeon.
—Necesito que lo hagas lo más pronto posible... No importa como lo hagas, lo quiero lejos.
Yixing conocía a la perfección ese tono de voz, era el que Kim utilizaba al momento de deshacerse de alguien.
¡¿Qué rayos hizo en su vida pasada que le va tan mal en esta?! ¡¿Desapareció la Atlántida o que?!
Decidió hacerse el dormido y esperar a que terminara, no quería dormir con los peces.
—Sabía que el idiota me daría problemas algún día... Si, estoy con él... Deja de ser tan molesto, llamaré luego, adiós.
Miedo, eso fue lo único que podía sentir, Junmyeon prácticamente habló frente a él sobre cómo lo quitaría del camino.
Se confió demasiado sobre que Junmyeon no haría nada en su contra, no tan pronto. Se planteó un par de situaciones anteriormente solo para reírse de lo ridículo que era pero ahora, que estaba a nada de ser su turno, la gracia del chiste se había ido volando.
Un fuerte grito provocó que saltara sobre su lugar y abriera los ojos. En lo primero que se fijó fue en la gran pantalla en la cual se veía a un joven ser desmembrado por otro, asqueroso.
—¿Estás bien? —una fría mano se colocó sobre su mano derecha provocando otro salto de su parte y que derribara refresco sobre una parte de su pantalón —no te muevas mucho.
Levantó su cabeza y ahí estaba, Kim Junmyeon tratando de ser dulce otra vez.
Yixing se estaba cansando de todo aquello.
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