17
Después de unos cuantos minutos, Junmyeon volvió con dos bandejas llenas de comida, puso una frente a Yixing, tomó asiento y acomodó la bandeja sobrante frente a él.
—Espero que te guste lo que traje para tí. —señaló la bandeja frente a Yixing —come por favor.
Vió su bandeja, inmediatamente la boca se le hizo agua, un pequeño plato con papas rizadas y una hamburguesa que posiblemente era más grande que sus dos puños juntos.
—No creo que pueda terminar de comer todo esto. —algo tímido tomó una papa y la embarró en el botecito con queso que venía a un lado.
—Es preferible que sobre un poco en tu plato a que falte. —Junmyeon estiró su mano y quitó una papa del plato de Yixing —siempre que te veo almorzar me da la sensación de que te quedas con hambre.
El rubor en sus mejillas volvió, cubrió su rostro con sus manos hasta que se le pasara.
—No hablemos de eso, por favor.
—Tenemos que hacerlo, no está bien que comas tan poco durante los almuerzo. —Descubrió su rostro para poder ver a Junmyeon, un ceño fruncido y labios apretados formando una fina línea es lo que pudo ver.
Aquello extrañó a Yixing, "¿Por que parece algo molesto?"
—No tiene nada de malo traer un almuerzo pequeño.
—Si tan solo a una rebanada de pan tostado se le pudiera considerar un almuerzo. —Junmyeon lanzó un suspiro.
—Mi madre lo hace con cariño —trató de defenderse.
—El cariño no llena tu estómago, Zhang. Ahora deja de discutir y come, se pondrá mala.
—Pero-
—Pero, nada. —tomó un puño de papas y las puso dentro de la boca de Yixing, dando a entender que no seguiría discutiendo.
"Me recuerda a Jongdae, parece que no le gusta perder ninguna discusión."
—Me recuerdas a Dae. —sujetó la hamburguesa, que era tan pesada como parecía, y le dio un gran mordisco.
Kim dejó de picar la comida, que apenas se daba cuenta era spaghetti, con el tenedor.
Junmyeon terminó de masticar lo que traía en la boca para poder hablar —¿Por qué?
—Siempre que peleamos el gana. —otra mordida, demasiado tocino, eso era bueno.
—No estábamos peleando. —bajó el tenedor, miró directamente a Yixing —estábamos hablando de que tu madre no es buena a la hora de hacer almuerzos.
Yixing bajó la hamburguesa monstruo, terminó de masticar y respondió —Ella no tiene la culpa, es alguien ocupada.
—Entonces, ¿Por qué no preparas tú, tu almuerzo? —cruzó sus brazos, el que pareciera tan confiado lo hacía lucir un poco más guapo a ojos de Yixing.
—Hay una muy buena razón para ello. —era una bastante buena.
—¿Cuál es?
Bajó la mirada, empezó a jugar con sus dedos, sentía pena —Cuando trato de hacer algo de comer, que no sea un emparedado o un plato con cereal... Casi siempre... termino en una sala de hospital.
—Eso parece una excusa, Yixing.
—¡Es la verdad!
—Pruébalo.
Yixing lo pensó unos segundos, aplaudió al recordar uno de sus accidentes en la cocina.
Movió su bandeja hasta dejarla cerca de Junmyeon, se levantó de su lugar para después agacharse y deshacer el nudo de su tennis derecho.
—¿Qué estas-
—Solo espera. —al deshacer por fin el nudo sonrió, al fin ganaría una pelea, no sería contra Jongdae, pero era algo.
Quitó su tennis y después su calcetín, se puso de pie, juntó algo de fuerza y llevó su pierna sobre la mesa.
Señaló la planta de su pie. Vió a Junmyeon, este tenía los ojos tan abiertos, casi al punto de salirse, también sus mejillas estaban algo rojas.
—¿Por qué estás rojo? —simplemente no lo entendía.
—No sé si te diste cuenta, pero todos nos están viendo, Zhang. —Junmyeon desvío la mirada.
"Esto debe de ser realmente vergonzoso como para que desvíe la mirada" pensó. Confirmó eso al pasear su mirada por la cafetería, las miradas de todos estaban sobre el chico angelical y el loco con la pierna sobre la mesa.
—Perdón, yo... No me di cuenta.
La emoción de ganar lo había cegado al punto de no darse cuenta de que estaba haciendo el ridículo. Tomó su pierna para bajarla.
—No importa. —se detuvo, vió a Junmyeon, este no parecía enojado, es más, trataba de no reír por culpa de Yixing —sigue con lo tuyo.
—¿Seguro?
—Si.
—¿Segurito?
—Yixing...
—Ya entendí. —acomodó su pierna nuevamente, se inclinó un poco y señaló el centro de la planta de su pie —¿ves esos cuatro puntos?
Junmyeon se acercó un poco a su pie, Yixing rezó por qué estos no tuvieran olor a queso.
—Los veo. —se puso recto y cruzó nuevamente los brazos —¿Qué tiene que ver eso?
—Me los hice con un tenedor mientras trataba de freír tocino.
—¿Cómo hiciste eso? —Junmyeon parecía genuinamente interesado.
—Después de tres años sigo sin saberlo —bajó por fin su pierna de la mesa y se puso su calcetín —ya que ni siquiera está usando un tenedor, estaba usando una espátula de plástico.
—Esta bien. Lo admito, me has ganado, Zhang. —dejó salir una pequeña carcajada.
Yixing metió su pie a su tennis y anudó los cordones rápidamente, ganar una discusión se sentía bien.
—Ganar se siente bien. —dejó salir esas palabras seguidas de un suspiro mientras tomaba asiento y acercaba su bandeja.
—Lo dices como si nunca hubieras ganado alguna discusión. —Kim sujetó su tenedor y enrolló un poco de spaghetti en el.
—Es que nunca he ganado alguna. —se encogió de hombros, echó unas papas a su boca.
—Eso parece imposible.
—¿Por qué lo dices?
—Estoy, casi, seguro, de que con poner una cara de perrito triste cualquiera se rendiría ante tí.
—Lo he intentado, no funciona. —se había terminado las papas, seguía la hamburguesa.
—Eso es imposible, no mientas. —esto lo decía mientras lo apuntaba con su dedo índice, la gran sonrisa que tenía mientras comía le recordaba a un hámster, uno lindo de mejillas apachurrables.
—¡Deja de llamarme mentiroso! —pudo sentir como escupía algo de comida.
—Por eso es que estamos aquí, ¿Lo recuerdas?
La bombilla sobre su cabeza brilló al recordar el porqué Kim Junmyeon lo había llamado mentiroso.
—¡Cierto! Mi número —soltó la hamburguesa, llevó su mano derecha a su corazón —juro que yo no recibí ningún mensaje de texto.
—Creer o no creer, tú fuiste quién me lo dio.
Junmyeon rebuscó en su bolsillo, sacó su teléfono, lo desbloqueó y luego lo mostró a Yixing.
—Ese es el número que me diste.
Yixing lo leyó, todo se veía bien... Claro, excepto por ese 4 que debería de ser un 9.
—Lo encontré, puse un cuatro en lugar de un nueve —habló para si mismo —quizás era tanta la emoción que lo confundí.
—¿Te sentiste emocionado al darme tu número? —la voz del contrario lo hizo darse cuenta de su metida de pata.
"Felicidades, lo hiciste de nuevo Zhang"
Su boca se abría y se cerraba —p-pu-puedo explicarlo. —"¡Basta de ponerse rojo!"
—No lo hagas. —la sonrisa de Kim parecía ser más grande —esa respuesta me hizo felíz.
La campana sonó, Junmyeon alejó su bandeja, se puso de pie.
—Fue un gusto conocer un poco más de ti, Zhang Yixing, nos vemos pronto.
Con un movimiento de mano, Kim Junmyeon se despidió de él.
#Esta semana cumplió años mi patrona
23-Sep 🍰🎂💅
Y también mi chamaco al que se le vuela la carne
21-Sep 🐱🎂🍰
#Dejen sus "aweee" aquí==>
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