El polígrafo parte 2

- ¿Fue por exposición indecente en un concierto de rock?

________ me da un puñetazo en el brazo.

- ¡ Chris! Tenía 18 años y estaba muy borracha, ¿de acuerdo?

- ¿Sí o no, ________? -digo, divertido.

-Sí. -Ella está un poco más tensa, ahora... no incómoda, sino cautelosa de cuál será mi siguiente pregunta. Su sonrisa aún está presente, sin embargo, no quiere hacerla evidente.

- ¿Alguna vez me has mentido? -No espero que la respuesta sea "no".

-Sí -responde sin vacilar-. Pero tú ya sabías eso.

Mi instinto me hace preguntar:

- ¿Acerca de algo importante?

Su mirada vacila, entonces. Incluso sin el polígrafo, sé que está a punto de mentir. Siendo un policía, he sido entrenado para entender las señales

La máquina lanza pitidos, y ella presiona con fuerza un dedo sobre una tecla para silenciarla, protestando:

- ¡Esa es una pregunta muy subjetiva, Chris! Estás confundiendo a la máquina.

-Entonces vamos a desconfundirla -le digo, sin saber cómo tomar esta nueva información-. ¿Alguna vez has mentido acerca de cosas de trabajo?

-No -dice ella, sacudiendo la cabeza con énfasis, con una expresión herida en el rostro-. ¡ Chris, ni siquiera pienses eso

La máquina permanece en silencio, como yo esperaba. Asiento con la cabeza, a

-No lo pensaba.

________ me mira, sus dedos se mueven contra el escritorio, y me pregunto hasta qué punto va a dejarme llevar esto.

- ¿Hay algo que quieras decirme, ________?

-No -dice ella, sin pensar, y la máquina la atrapa en la mentira, sonando de nuevo-. ¡Maldita sea! -murmura en voz baja, silenciándola y evitando mi mirada.

- ¿Lo que deseas decirme está relacionado conmigo, de manera personal?

- ¡Oh, vamos, Chris, dame un respiro! -protesta ________ , pero sólo levanto una ceja hacia ella, esperando. La anticipación hace que se me ponga la piel de gallina.

-Sí -contesta de mala gana, y una pieza del rompecabezas que no sabía que faltaba, encaja en su lugar. Ciertos momentos, ciertas miradas, ciertas palabras... incidentes aislados, ahora combinados en mi mente para formar una imagen, y por un segundo la miro fijamente, absorbiendo la nueva información. Y cómo me siento al respecto.

Nunca he dejado que mis pensamientos permanecieran en ello durante más de unos minutos. Trato de mantener mi vida personal y mi vida laboral separadas... pero no puedo negar que he imaginado estar con ________. Que su voz, su sonrisa, sus largas piernas y su culo apretado me encienden más de lo debido. Y si su rostro se desliza en mi mente de vez en cuando, cuando estoy a punto de llegar al clímax, empujándome sobre el borde con una intensidad embriagadora... ¿quién puede culparme? Ella es hermosa, y no está por encima de un flirteo inofensivo con la mayoría de las personas que conoce.

Esa era la forma cómo lo racionalizaba, antes de éste momento. Recompóngase, detective.

- ¿Me quieres muerto? -pregunto con ironía, cubriendo mi sensación de fascinada revelación.

Ella parpadea hacia mí con sorpresa, y luego su ceño medio fruncido da paso a una pequeña sonrisa ante la tregua.

-Sí -responde de manera sarcástica, y el polígrafo emite el sonido esperado.

Tomo ventaja de la liberación de la tensión, cayendo de nuevo en el tema.

- ¿Se relaciona con tu opinión sobre mí?

________ duda, con los ojos en la lectura del ordenador. ¿Es mi imaginación o están las líneas que miden las reacciones de su cuerpo un poco más activas ahora?

-Sí.

- ¿Buena o mala?

-Buena. -La respuesta llega rápidamente, como si eso debiera ser obvio.

- ¿Qué tan buena, ________?

Mordiendo su labio, me mira, y se da cuenta que lo sé. Lo que no puede juzgar es cómo voy a reaccionar.

-Esa no es una pregunta de sí o no -señala en voz baja.

- ¿Piensas en mí como algo más que un amigo? -Esta prueba de polígrafo se ha convertido en algo más, algo personal y altamente emotivo. Mantengo los ojos en su rostro, en el ligero rubor que llega a sus mejillas.

-Sí -admite, con inquietud en todos los músculos de su cuerpo, y el polígrafo suena de nuevo, en respuesta a su agitación-. Y esta es la razón por la que la prueba del polígrafo no es aceptada en el tribunal. ¿Ves?, cuando alguien está bajo emociones...

-Relájate, ________... -le recuerdo, resistiendo la tentación de extender la mano y tocarla-. No voy a llevarte a los tribunales.

Ella contiene el instinto de balbucear, esperando mi juicio.

En cambio, hago otra pregunta, aprovechándome de la situación única.

-¿Alguna vez piensas en mí... besándote?

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