♡ 20 ♡

ღ Velas ღ

La ciudad de Central City estaba sumida en un silencio inusual, apenas interrumpido por el eco distante de pasos y el crujido ocasional de alguna rama movida por la brisa nocturna. Las luces de la ciudad, normalmente vibrantes, habían desaparecido en un instante abrupto, dejando a su paso una oscuridad casi palpable. 

Un apagón inesperado había envuelto todo en sombras, y aunque la mayoría de los habitantes se las arreglaban con linternas o esperaban pacientemente el regreso de la electricidad, Shadow no pudo ignorar una preocupación latente en su mente:

Amy Rose.

No es que pensara que ella no pudiera manejar una situación como esa. Sabía que su novia era fuerte y capaz de enfrentar cualquier cosa que la vida le arrojara a la cara. Pero también comprendía que tenía un lado dramático, una tendencia a magnificar pequeños inconvenientes como si no tuvieran solución. Así que, sin pensarlo dos veces, Shadow se dirigió a su casa, solo para asegurarse de que todo estuviera en orden. 

Al llegar, esperaba encontrarla inquieta, tal vez frustrada por la falta de luz o luchando por encontrar alguna linterna con baterías. Pero cuando usó la llave de repuesto que tenía y la puerta se abrió, lo que vio lo dejó sin palabras.

El interior estaba bañado por la luz cálida y tenue de varias velas distribuidas estratégicamente. La sala se había transformado en un refugio acogedor, con sombras danzantes en las paredes y una atmósfera tranquila que contrastaba con la frialdad de la noche exterior. Amy estaba sentada en el sofá sobre una manta esponjosa, sostenía una taza humeante entre las manos, mientras su rostro era iluminado por un resplandor dorado que resaltaba el color verde de sus ojos.

—Shadow, ¡qué sorpresa! —exclamó ella, dejando la taza a un lado antes de levantarse.

Él parpadeó, algo desconcertado.

—Pensé que podrías necesitar compañía —dijo, carraspeando un poco, como si quisiera darle algo de seriedad a su excusa.

Amy soltó una risita, divertida.

—Eso es muy tierno de tu parte, pero como ves, estoy perfectamente bien. —Se giró y señaló con una mano el resto de la sala. 

El mayor asintió, aunque no se movió de la puerta. La joven lo miró con curiosidad y, sin dudarlo, le tomó la mano y lo arrastró suavemente al interior.

—Ya que estás aquí, podríamos compartir un poco de té. Hace frío afuera y, sinceramente, me alegra que vinieras.

No había forma de negarse. El erizo se dejó guiar, sus músculos relajándose casi de forma involuntaria mientras se sentaba en el sofá junto a Amy, aceptando la taza de té que le ofreció con ternura. 

El aroma a canela y menta flotaba en el aire, mezclándose con el sutil olor a cera derretida. Por un momento, no dijeron nada. Simplemente compartieron el silencio, interrumpido solo por el ocasional sorbo de té y el crujido lejano de la madera al asentarse con el frío.

Una calma extraña, pero no incómoda.

—Es curioso, ¿no crees? —dijo la menor finalmente, rompiendo la quietud.

Shadow la miró de reojo, a modo de una silenciosa pregunta, esperando a que continuara.

—Cómo la falta de luz hace que todo se sienta más... especial. —Amy giró la taza entre sus manos, pensativa—. Como si el mundo fuera más simple por un rato.

Shadow asintió, entendiendo perfectamente a qué se refería. En la oscuridad de la ciudad, este pequeño rincón parecía ajeno al resto del mundo.

—No me molesta la oscuridad —murmuró él—. Pero esto... es diferente.

Ella ladeó la cabeza con una sonrisa.

—¿Diferente cómo?

El de vetas rojas tardó unos segundos en responder, como si estuviera buscando las palabras adecuadas para expresarse.

—No son las velas lo que hacen que este sitio se sienta cálido para mí...eres tú.

La chica se sonrojó ligeramente, pero su sonrisa se ensanchó, radiante incluso en la penumbra.

—Oh, Shadow... eso fue muy bonito.

Él apartó la mirada, sintiendo un leve calor en sus propias mejillas. No estaba acostumbrado a expresar sus pensamientos tan abiertamente, pero con Amy siempre era diferente. Ella tenía esa habilidad de desarmar sus barreras, de hacerlo sentir vulnerable sin que eso fuera algo malo.

El silencio se prolongó, pero esta vez algo cambió. Amy lo miró con intensidad y, sin pensarlo demasiado, se inclinó hacia él. Sus labios se encontraron en un beso suave, tierno, como un roce delicado que ambos anhelaban en ese momento. Shadow correspondió con la misma suavidad, dejándose llevar por el contacto. Pero lo que comenzó como un beso tímido pronto se transformó en algo más profundo, más urgente. Amy deslizó sus manos hasta su nuca, enredando los dedos en su pelaje oscuro y sedoso, atrayéndolo más hacia ella. Shadow dejó escapar un leve suspiro contra su boca cuando la sintió presionarse aún más contra él, su cuerpo encajando perfectamente con el suyo.

El calor que los envolvía parecía crecer con cada segundo. 

La eriza rosa, guiada por una necesidad primitiva que no alcanzaba a comprender del todo, separó sus labios de los de él solo para deslizarse con lentitud hasta su cuello. Sus besos fueron primero suaves, experimentales, como un susurro de fuego contra su piel. Pero al notar cómo su novio se tensaba, cómo su respiración se volvía más errática, su confianza creció.

Entreabrió los labios y dejó que su lengua rozara su piel antes de atrapar un pequeño trozo entre sus dientes en un gesto más atrevido. Shadow soltó un gruñido bajo, un sonido ronco que hizo que el estómago de Amy se revolviera con una mezcla de deseo y satisfacción.

—Rose, detente... —murmuró él, su voz grave, casi temblorosa.

Pero ella no se detuvo. Su boca continuó explorando, dejando un rastro de besos ardientes sobre su cuello y sus labios, saboreándolo, marcándolo como si en ese instante solo existieran ellos dos. Shadow cerró los ojos con fuerza, sus manos aferrándose a su cintura, instándola a no detenerse pese habérselo pedido segundos antes, solo para que ella pudiera seguir sumergiéndolo en esa dulce y embriagadora locura.

No sabía en qué momento había pasado de simplemente buscar compañía a necesitarla de una manera mucho más profunda. Pero en ese instante, nada más importaba. Solo Amy, su tacto, su presencia.

Pero alguien tenía que ser racional en momentos así. 

Shadow respiró hondo, intentando recuperar algo de control sobre sí mismo. Sus ojos rojos se encontraron con los de su novia, buscando cualquier rastro de duda en su mirada. Pero no encontró ninguna. En su lugar, vio determinación y calidez, algo que lo hizo estremecer y emocionar al mismo tiempo

—Amy, espera... —susurró, su voz apenas audible, como si temiera romper la magia del momento—. ¿Estás segura de que quieres seguir con esto?

Ella no tardó en asentir. Sus manos se deslizaron hasta tomar las del erizo macho con suavidad, entrelazando sus dedos con los de él.

—Sí, Shadow —dijo sin titubear—. Confío en ti. Quiero esto... Quiero ver hasta dónde podemos llegar juntos.

El erizo negro la observó por unos segundos más, como si quisiera asegurarse de que cada palabra dicha era real. Pero Amy solo sostuvo su mirada con la misma firmeza, sin rastro de vacilación. Esa certeza en sus ojos hizo que algo dentro de él se relajara por completo.

Una pequeña sonrisa, rara y genuina, se dibujó en sus labios antes de que se inclinara ligeramente para besar su frente con una ternura que pocas veces dejaba ver. Amy cerró los ojos, disfrutando de ese gesto, sintiendo la calidez de su amor envolviéndola como un refugio seguro.

Y él supo, sin necesidad de más palabras, que la verdadera luz que lo guiaba era ella.

Siempre sería ella.

—No hay prisa —murmuró el de mirada carmesí contra su piel—. Quiero que esto sea especial para ti... para ambos.

La rosada alzó la cabeza para mirarlo de nuevo. Se acercó, acariciando su mejilla con la punta de los dedos antes de volver a unir sus labios en un beso lento, pausado, lleno de promesas silenciosas.

Los límites entre ellos se difuminaban, la razón cedía ante la pasión creciente, y por primera vez en mucho tiempo, ambos se permitieron simplemente sentir. 

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Ya son 20 capítulos, es decir que queda poco para dar por finalizado el reto de 30 historias uu <3, pero no se preocupen porque hay más fanfics (O.S y Short Fiscs) planeados jsjsjsjs

Muchas gracias por leer y comentar <3

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