♡ 14 ♡

ღAnimales

La ciudad estaba envuelta en una calma nocturna, pero dentro del apartamento del Team Dark reinaba una atmósfera completamente distinta.

Shadow cruzaba la sala común con paso rápido, ajustando su comunicador mientras una expresión concentrada marcaba su rostro. Cerca de allí, Rouge y Omega discutían sobre detalles técnicos cruciales para su próxima misión.

Y en contraste a todo lo anterior...sentada en un rincón del sofá, Amy Rose jugueteaba nerviosa con sus dedos, esforzándose por disimular lo fuera de lugar que se sentía en aquel momento.

Pocos minutos después, el erizo ébano se detuvo frente a la heroína de color rosa. Su expresión era tan seria como de costumbre, pero esta vez su mirada revelaba algo inusual: una mezcla de urgencia y culpa que no eran común en él.

—Rose...—comenzó, con una voz más suave de lo que cualquiera habría esperado—. Lamento todo este alboroto.

La chica alzó la mirada, sorprendida por la disculpa, pero pronto esbozó una sonrisa comprensiva y asintió.

—No te preocupes, entiendo que están ocupados. Además...—añadió con un toque de humor, propio de ella— siempre es interesante ver al Team Dark en acción.

La ligera curvatura que apareció en los labios del erizo fue suficiente para que Amy sintiera mariposas en el estómago. Con cierta vacilación, él levantó una mano y, con cuidado, rozó su mejilla con los dedos, un toque tan breve y ligero que parecía una caricia etérea. Shadow apartó la mano de inmediato, como si la inesperada intimidad del gesto lo hubiera sorprendido incluso a él.

—Gracias por venir—murmuró él— Como te dije antes, necesito un favor.

Amy ladeó la cabeza, mostrando curiosidad.

—Sí, entonces... ¿De qué se trata?

En lugar de responder de forma directa, Shadow giró ligeramente hacia la puerta de su habitación y llamó con cariño:

-—Umbra, ven aquí.

Un pequeño Chao de colores negro y rojo (que reflejaba el estilo característico del erizo mayor) apareció flotando lentamente tras él. Su movimiento era pausado, y un aire de cansancio evidente lo envolvía. Amy lo miró con ternura mientras el pequeño ser se recostaba contra la pierna de su cuidador, buscando cariño.

—Está un poco enfermo— explicó el erizo, acariciando con cuidado la cabeza del Chao— Normalmente es bastante independiente, pero no quiero dejarlo solo en este estado, y tampoco puedo llevarlo conmigo. Pensé que tú podrías cuidarlo por unas horas, hasta que regrese.

Amy observó al pequeño Umbra con ternura.

Recordaba las pocas veces que había visto al pequeño Chao en el pasado: siempre tan tranquilo, casi tan reservado como su dueño. Sin embargo, esta era la primera vez que sería completamente responsable de él. Amy sentía que era un deber muy importante, pues Shadow no le confiaría algo tan preciado a cualquiera.

—Por supuesto que puedo cuidarlo.— respondió la joven con optimismo, mientras se inclinaba un poco para observar más de cerca al pequeño— Haré todo lo posible para que se sienta mejor mientras estés fuera.

El erizo de mirada carmesí pareció relajarse visiblemente ante su respuesta.

—Bien, ahora sé que estará en buenas manos.

Un leve rubor se extendió por las mejillas de Amy al escuchar la confianza que el mayor le tenía. Decidida a aliviar la intensidad del momento, añadió con un toque juguetón:

—Bueno, será un honor cuidar de alguien tan importante para "La forma de vida definitiva".

Shadow comprendió la broma y, por un momento, su mirada se suavizó, como si estuviera a punto de añadir algo más.

Y así lo hizo.

—Confío en ti, Amy—dijo con una sinceridad que hizo que el corazón de la eriza se acelerara,—. Después de todo, eres mi novia.

Las palabras la tomaron por sorpresa, y no pudo evitar abrir los ojos, completamente asombrada. Aunque hace poco habían formalizado su relación, no era común que Shadow utilizara términos como ese para referirse a ella. No obstante, la eriza se repuso con rapidez y le dedicó una sonrisa radiante, llena de dulzura y emoción apenas contenida.

Ella tomó al pequeño Umbra en sus brazos, acomodándolo para que descansara de forma adecuada. El Chao emitió un leve sonido de satisfacción, acurrucándose contra ella en respuesta. Luego, alzó la vista hacia el erizo de vetas rojas, que estaba a punto de unirse a sus compañeros de equipo.

—Ten mucho cuidado, por favor.—dijo con un tono de genuina preocupación.

Sabía que él era fuerte, pero no podía evitar sentirse un poco ansiosa ante la idea de que algo malo pudiera pasarle.

Shadow se detuvo un momento antes de cruzar la puerta. Giró hacia ella, y su expresión confiada la reconfortó.

—Será pan comido, Rose. Nos veremos pronto.

Rouge, que observaba la escena desde la entrada, esbozó una sonrisa divertida y se acercó a la chica rosa con emoción.

—Te llamaré después para ponernos al día, cariño. ¡Es hora de que tú y yo tengamos una seria charla de chicas!—exclamó con su característico encanto.

Amy soltó una ligera risa, asintiendo con entusiasmo.

—¡Claro que sí! Avísame cuando estés libre.

La murciélago le guiñó un ojo y siguió a su compañero erizo, quien ya había salido del departamento. Omega, por su parte, levantó su pesada mano robótica y la agitó en un gesto torpe pero amistoso.

—HASTA LUEGO, AMY ROSE.

La aludida, divertida por el gesto, imitó la acción con una sonrisa amplia.

—Hasta luego, Omega. ¡Buena suerte!

Con eso, el Team Dark se marchó, y el apartamento quedó en silencio. Amy miró al pequeño chao, que seguía descansando en sus brazos, y no pudo evitar sonreír.

—Bueno, parece que seremos solo tú y yo esta noche, pequeño Umbra, será divertido. Pero primero vamos a asegurarnos de que te sientas mejor, ¿sí?

El Chao abrió un ojo perezosamente, como si entendiera sus palabras, y emitió un suave sonido antes de volver a cerrarlo.

Amy, sintiéndose más confiada, lo llevó a la cocina y comenzó a buscar algo para alimentarlo.

Mientras tanto, ya lejos del lugar, el Team Dark avanzaba hacia su destino.

Shadow, quien normalmente mantenía enfocado en la misión, lucía bastante más distraído. Rouge, siempre perceptiva a aquellos cambios, le lanzó una mirada de lado.

—¿Qué estás pensando, Shadow?

—Nada importante—respondió él, pero un ligero sonrojo (que no logró ocultar por completo) lo traicionó.

La murciélago se rió suavemente.

—Oh, claro. Nada importante...

Omega, que marchaba a su lado, agregó con su voz mecánica:

—SHADOW THE HEDGEHOG, SU RITMO CARDÍACO HA AUMENTADO. PARECE ESTAR CONTENTO POR LA PRESENCIA DE AMY ROSE EN EL DEPARTAMENTO.

Rouge estalló en carcajadas, mientras Shadow suspiraba profundamente, deseando que la misión comenzara pronto para cambiar de tema.

.
.
.

Awwwwwwwww
Jsjsjsjsj no sabía qué nombre ponerle al Chao y hace tiempo leí un Fanfic donde se llamaba "Umbra" así que lo tomé porque me gustó uu <3

Hoy estoy enfermita así que no fui al jale, pero los dedos me funcionan, así que me puse a escribir.


Psdt: Sabemos que Umbra era un Dark Chao común antes, y luego tomó la forma de Shadow jsjsjsjss (el de Sonic era un Chao Celeste normalito)

Por eso tengo la teoría de que si Silver tuviera uno, sería un Angel Chao que luego tomaría su forma.

Pronto nuevo One Shot con esta temática v: (Ya debo 100 one shots pero vale queso, igual los haré)

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top