♡ 11 ♡

ღ Celos ღ

La batalla había terminado. Los escombros se acumulaban alrededor de ellos, y el aire estaba impregnado de olor acre por todo el metal quemado en el lugar. El equipo estaba disperso, algunos tendidos en el suelo, recuperando el aliento, mientras otros verificaban que el Badnik gigante de Eggman estuviera definitivamente derrotado. 

Shadow se encontraba de pie, a cierta distancia, observando el desenlace desde un rincón, como siempre. No buscaba gloria ni agradecimientos; nunca lo hacía. Pero esta vez, su mirada estaba fija en una sola persona.

Amy Rose estaba en el centro del campo, hablando con algunos civiles, mientras su respiración agitada dejaba escapar pequeñas nubes de vapor en el aire frío. El erizo ébano había perdido la cuenta de las veces que su propio cuerpo se había interpuesto entre ella y el peligro durante toda esa pelea.

Había sido un instinto, una necesidad. Y ahora, mientras la miraba, un peso invisible oprimía su pecho.

Fue entonces cuando Sonic apareció en escena, con su característica despreocupación y una sonrisa que, incluso en medio del caos, parecía iluminar el lugar. La eriza rosa levantó la mirada y, como si todo el cansancio de la batalla desapareciera en un instante, corrió hacia él a toda velocidad. 

El abrazo fue rápido pero intenso, cargado de una emoción latente que Shadow no pudo ignorar. 

No iba a mentir, lo sintió como una puñalada.

Se apartó unos pasos, intentando ignorar la escena. Pero la voz en su mente, esa voz que él no podía silenciar, comenzó a gritarle con desesperación. Claro que ella lo abrazaría a él. Sonic The Hedgehog siempre sería el héroe de la historia, el que llegaba en el momento exacto, el que sabía qué decir, qué hacer y cómo actuar para impresionar a los demás. La forma en que Amy lo miraba era suficiente para dejarlo claro. Una admiración pura, inquebrantable y leal. 

Y Shadow... él era solo un aliado más en esta aventura. 

Negó con la cabeza, tratando de disipar el veneno de sus pensamientos. Pero cada imagen que cruzaba su mente se sentía como una burla demasiado cruel. Recordaba la cantidad ridícula de veces que había visto al erizo azul equivocarse una y otra vez cuando no había nadie alrededor para aplaudirle. También había visto su impulsividad meterlo en problemas, sus errores costarle más de una victoria y la falta de disciplina pasarle factura. Y, aun así, Amy Rose no veía ninguna de esas imperfecciones. A sus ojos, Sonic seguía siendo el valiente princípe que nunca fallaba.

—Gracias por todo, Sonic —susurró Amy con una sonrisa cansada y su voz teñida de gratitud—.  Siempre encuentras la manera de salvar el día.

—¿Acaso esperabas menos de mí? —respondió el erizo azul con una pequeña risa, limpiándose polvo del hombro. Luego se cruzó de brazos, inclinándose ligeramente hacia la eriza rosa—. Aunque, para ser justos, tú también hiciste un trabajo increíble. Ese robot no supo qué lo golpeó.

—Hice lo que pude, pero aún me falta mucho por mejorar —admitió Amy con tímidez, dejando escapar un suspiro de alivio—. Lo importante es que todo terminó y estamos a salvo, ¿no?.

Shadow no podía soportarlo más. No había nada reprochable en lo que decían, pero el peso de lo no dicho era lo que realmente lo atormentaba. Sus instintos más agresivos le gritaban que fuera y apartara a su novia de ese farsante. Sin embargo, sabía que eso no estaba bien. No había nada en la situación que justificara un acto tan impulsivo de su parte.

No había nada malo en realidad.

A pesar de entenderlo, le resultaba imposible controlar esos sentimientos. Estaba mal, lo sabía, pero la tormenta en su interior no daba tregua.

Y luego cayó la gota que derramó el vaso. 

Sonic levantó una mano y la posó sobre la cabeza de la eriza rosa, acariciándola con suavidad.

—Eres genial, Ames, estoy muy orgulloso de ti.

El gesto fue instintivo, casi inocente, pero la reacción de Amy no pasó desapercibida. Sus ojos se abrieron ligeramente, y un tenue rubor cubrió sus mejillas, sorprendida por la repentina cercanía.

—S-Sonic, no... —murmuró, su voz quebrándose ligeramente, incapaz de articular algo más.

El erizo cobalto parpadeó, dándose cuenta de lo que acababa de hacer. Retiró la mano de inmediato, una leve incomodidad asomándose en su expresión.

—Ah, lo siento. No quise... —Intentó arreglarlo, pero ya era tarde. 

El daño, aunque pequeño y casi imperceptible, estaba hecho.

Para Shadow, aquello fue suficiente. No tenía sentido quedarse más tiempo allí

No recordaba haber corrido. Solo sabía que lo hizo. El mundo a su alrededor se desdibujaba en figuras borrosas y viento, pero ninguna velocidad era suficiente para dejar atrás el tumulto de emociones extrañas que lo perseguía en su interior.

No importaba cuánto intentara convencerse de que lo que había visto no era relevante, su mente no dejaba de repetir la escena una y otra vez. 

No era solo la acción. Era lo que representaba. La conexión que parecía existir entre ellos, el tipo de vínculo que sabía que no podría aspirar, pues solo estaba reservado para el erizo del que Amy estuvo enamorada más de la mitad de su vida. 

Nunca antes había sentido inseguridad. No en la forma en que ahora lo asediaba. Había pasado toda su existencia comparándose con Sonic en términos de velocidad, fuerza o estrategia. Pero esto era diferente. Esto era un terreno desconocido y, francamente, aterrador.

Desde que había empezado a salir con Amy, una parte de él comenzó a cambiar de maneras que ni siquiera entendía del todo. Él, que siempre había sido firme, frío e implacable, ahora se encontraba cuestionando cosas que jamás le habían importado. 

¿Por qué Amy seguía mirando a Sonic como si él fuera el único que podía salvarla? ¿Por qué no podía simplemente ignorarlo y seguir adelante?

Finalmente, se detuvo en un rincón apartado, donde el frío era más agudo y el silencio más opresivo. Se dejó caer sobre una roca, apoyando los codos en las rodillas mientras su cabeza bajaba lentamente. 

"Debo lucir extremadamente patético ahora mismo" pensó, sintiéndose todavía más frustrado que al principio. 

Shadow alzó la vista al escuchar pasos acercándose, reconociendo la silueta del erizo cobalto incluso antes de que este hablara. Su ceño se frunció al instante, y desvió la mirada, claramente poco dispuesto a lidiar con su presencia. Pero Sonic, como era de esperarse, no parecía tener intención de retirarse.

—Si vas a estar molesto con alguien, que sea conmigo —dijo el ojiverde directamente, con tono más serio de lo habitual.— Ella no hizo nada malo. 

El de vetas rojas soltó una risa irónica, cruzándose de brazos mientras lo observaba de reojo.

"Sí, siempre tiene que hacerse el héroe..."

—No es con Amy con quien estoy molesto —respondió con frialdad—. Lo sé perfectamente. El problema es contigo.

El aludido parpadeó, sorprendido por la explicación tan directa, mas no perdió la compostura.

—Entonces, ¿por qué te alejaste? —preguntó, esperando una respuesta honesta—. Podrías haberme dado el golpe que estoy seguro que querías darme.

Shadow apretó los puños, luchando contra el impulso de hacer precisamente eso.

—Porque no soy como tú, Sonic. —Su voz era baja, pero cada palabra estaba impregnada de ira contenida—. No hago espectáculos innecesarios a mitad de la calle, y mucho menos delante de ella. Si me quedaba, habría terminado rompiéndote la cara, y eso solo complicaría las cosas para todos. 

El joven héroe dejó escapar un suspiro, llevándose una mano a la nuca. Bajó la mirada y con sigilo, terminó sentándose al lado del erizo azabache. 

—Está bien, lo entiendo. Probablemente... lo habría merecido.

Shadow se quedó en silencio, pero la mirada que le dirigió a Sonic era tan mordaz que este no pudo evitar sentir una presión incómoda. 

—Mira —continuó Sonic, mirándo hacia el horizonte—, no estoy aquí para discutir ni para justificar nada. Solo quería... disculparme. 

—¿Disculparte? —repitió el de mirada carmesí, su voz cargada de escepticismo—. ¿Por qué?

Sonic se encogió de hombros ligeramente, pero esta vez decidió ser valiente y mirar directamente al erizo frente a él.

—Porque sé que no lo estoy haciendo fácil para ninguno de ustedes dos. —Se inclinó un poco hacia adelante, sus ojos buscando los de Shadow para demostrar que era honesto—. Es complicado para mí, ¿sabes? Amy y yo hemos pasado por mucho juntos. No es que esté intentando interponerme, pero... —vaciló, escogiendo sus palabras con cuidado—. Me está costando aceptar que ya no soy el chico del que está enamorada. Yo...solo sé que un día ocurrió y ahora ustedes están juntos. 

Shadow lo observó en silencio, evaluando la sinceridad en sus palabras. Había algo crudo y real en la manera en que su rival lo decía, algo que no podía ignorar por más que quisiera.

—No busco tu aprobación, Sonic —dijo finalmente, con tono bajo pero afilado—. No la necesito. Pero si crees que esto es complicado para ti, imagina lo que significa para mí. Tener que ver cómo ella te mira con esa... admiración. Incluso ahora. No puedes esperar que no me afecte.

Sonic asintió despacio, aceptando el punto sin discutir.

—No lo espero —admitió—. Solo quería que supieras que no lo hago a propósito. No intento arruinar nada, Shadow. Solo quiero que ella sea feliz. 

El silencio se instaló entre ambos mientras el erizo ébano mantenía su mirada fija en el héroe. Finalmente, exhaló, liberando parte de la tensión que lo había consumido hasta ese momento.

—Lo sé. —Su tono era más calmado, aunque todavía cargado de advertencia—. Tampoco espero que las cosas cambien, pues Amy y tú son amigos desde hace mucho tiempo, eres especial para ella y eso siempre será así. Pero entiende esto: si vas a provocarme a propósito después de esta conversación, no prometo contenerme.

Sonic esbozó una pequeña sonrisa, más humilde que de costumbre.

—Entendido.

Dio un par de pasos hacia atrás, dejando espacio entre ellos, antes de hablar de nuevo.

—Será mejor que vuelvas. Amy probablemente esté buscándote. No la hagas esperar demasiado, te lo dice alguien con experiencia en ese aspecto.— expresó con sarcasmo antes de hacer un gesto con la mano, y correr en dirección contraria. 

Shadow observó en silencio cómo el erizo azul se alejaba, hasta que desapareció de su vista. Solo entonces permitió que sus músculos se relajaran por completo. Aunque las cosas seguían siendo complicadas, al menos ahora había algo de claridad al final del túnel. 

Quizás, solo quizás, había una forma de que todo esto funcionara.

Algunos minutos después, Shadow regresó hacia los escombros del campo de batalla. 

Su mente aún estaba enredada en pensamientos tumultuosos y había demasiadas emociones que no lograba ordenar, pero sabía una cosa con certeza: necesitaba verla.

Cuando finalmente encontró a Amy, ella estaba sentada sobre una roca, con su martillo descansando a un lado. Parecía cansada pero tranquila, mirando las estrellas que comenzaban a asomarse en el cielo despejado. Al notar su presencia, su expresión se suavizó.

—Shadow —murmuró con una sonrisa tenue—. Pensé que te habías ido.

Él se detuvo frente a ella, buscando las palabras adecuadas para empezar. No era alguien que se disculpara fácilmente, pero esta vez sabía que era necesario.

—Amy... —comenzó, sintiéndose ligeramente nervioso—. Quiero disculparme.

La eriza parpadeó, sorprendida.

—¿Disculparte? ¿Por qué?

Shadow desvió la mirada por un instante, sintiendo el peso de su orgullo luchando contra él, pero no se detuvo.

—Por cómo reaccioné. No debí alejarme de esa manera. Fue... irracional. —Hizo una pausa, encontrando finalmente el valor para mirarla a los ojos—. No fue justo para ti, no hiciste nada malo.

Amy lo observó con atención mientras se levantaba de la roca. Se acercó un paso, inclinando la cabeza ligeramente.

—No tienes que explicarte. Lo entiendo bien. —Sonrió con calidez—. Todo esto es difícil, pero si algo he aprendido, es que debemos tener paciencia. Comunicar nuestras inquietudes es la mejor solución. 

Shadow asintió, agradecido por su comprensión, aunque sabía que aún había cosas que debía aclarar.

—También quiero que sepas algo. —comentó con resignación, mas no parecía ser algo negativo—. Comprendo la relación que tienes con Sonic. Sé que él es importante para ti, y no quiero que eso cambie. No estoy aquí para cuestionar el vínculo que formaron desde niños; sé que nadie podría quebrar eso.

Amy lo miró con sorpresa, pero también con alivio. No esperaba que Shadow fuera tan directo, pero amaba mucho ese lado de él.

—Confío en ti. —continuó, sus ojos carmesí reflejando la intensidad de sus emociones—. Confío en lo que tenemos, yo...solo necesitaba que lo supieras.

La chica sintió un calor agradable en su pecho, su sonrisa ensanchándose mientras colocaba una mano en la mejilla de Shadow, un gesto simple pero lleno de significado.

—Y yo confío en ti, Shadow. —Su voz era suave, casi un susurro—. No tienes que preocuparte. Sonic es mi amigo, siempre lo será, pero tú... tú eres quien está en mi corazón ahora.

Las palabras de la eriza rosa hicieron que "la forma de vida definitiva" sintiera un peso invisible desaparecer. Por primera vez en mucho tiempo, el caos en su mente parecía disiparse, dejando algo que se sentía sorprendentemente cercano a la paz.

Amy dio un paso más cerca y, con un movimiento sutil pero decidido, unió sus labios en un beso profundo. No era la primera vez que se besaban, pero esta vez se sintió mucho más especial. El roce inicial fue tierno, como una promesa no dicha, pero pronto el beso se intensificó, adquiriendo una nueva urgencia, como si ambos hubieran estado esperando ese momento para entregarse por completo el uno al otro. O al menos así lo sintieron hasta que tuvieron la necesidad de separarse para respirar. 

Permanecieron en silencio por un momento, dejando que la calma los envolviera. Finalmente, la chica se apartó, dándole un golpecito juguetón en el brazo. 

—Debemos ir al taller de Tails ahora mismo, el equipo debe estar preguntándose dónde estamos.

Shadow esbozó una pequeña sonrisa, casi imperceptible, pero genuina.

—De acuerdo, a sus órdenes señorita Rose.

.

.

.

AHHHHHHHHHHHH, CAPÍTULO SUBIDO JSJSJSJS

GRACIAS POR LEER <3

Realmente no podía falta Sonic en este capítulo, después de todo, es el mayor rival de Shadow hasta en el amor uwu <3

Nos leemos mañana, y por favor comenten si les gustó para saber si este short fue de su agrado.

JAJAJAJAJAJA POR CIERTO, LES DEJO ESTE DIBUJO QUE ENCONTRÉ Y ME DIO MUCHA RISA:

ESO BLAZE, NO TE DEJES!!! XD

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top