♡ 02 ♡
ღ Fiesta de Té ღ
Shadow se había enfrentado a retos difíciles a lo largo de su vida: batallas cósmicas, esmeraldas caos fuera de control y enemigos poderosos que desafiaban las leyes del espacio-tiempo. Pero lo que sostenía entre sus manos en ese momento parecía, de alguna manera, aún más desconcertante que todo lo anterior.
Se trataba de un sobre pequeño de color rosa, decorado con dibujos de flores, bebés chao y zanahorias en tonos pastel, acompañado de un aroma dulce que a Shadow le recordó a los caramelos que María solía comer con entusiasmo en el ARK. Lo sostuvo con cuidado, como si el simple objeto pudiera estallar confeti en cualquier momento.
Al abrirlo, se encontró con un mensaje tan cursi como el diseño del sobre:
"Estimado señor Shadow,
Usted está cordialmente invitado a la Super Exclusiva Fiesta de Té de Cream the Rabbit.
Fecha: Este sábado.
Lugar: Mi jardín jeje.
Por favor, venga vestido de manera elegante. ¡Lo esperamos, no falte!"
El erizo azabache leyó el mensaje tres veces, esperando encontrar algún tipo de error. Finalmente, alzó la mirada hacia Amy, quien lucía bastante emocionada.
— ¿Esto es... una broma? —preguntó con seriedad.
La eriza rosa soltó una risita y negó con la cabeza mientras se sentaba junto a él en el sofá, apoyando su barbilla en la mano y su mirada brillando con intensidad.
—Es una invitación a la fiesta de té de Cream.— explicó, como si no fuera algo evidente—Ella las organiza desde que tiene cuatro años; solo es para sus amigos más cercanos y especiales. ¡Ahora tú estás en esa lista! ¿No es genial?
Shadow arqueó una ceja, incrédulo.
—¿Por qué yo?
Amy se encogió de hombros, parecía estarse divirtiendo mucho con la situación.
—Bueno, ahora eres mi novio. Eso te hace automáticamente especial para ella. Además... Cream es muy selectiva con sus invitados. ¡Deberías sentirte honrado por esto, Shadow!
—¿Honrado? —repitió Shadow, sintiendo algo parecido a la desesperación recorrer cada fibra de su ser. —Amy, no soy exactamente alguien que asiste a...este tipo de eventos.
El erizo macho soltó un bufido, tratando de imaginarse a sí mismo en una de esas fiestas para niñitas. No, imposible. La idea era absurda.
—¿Y qué se supone que haga ahí exactamente?
—Bueno es sencillo solo debes relajarte, beber té, mantenerte abierto a la conversación, probar las galletas y sandwiches que prepara Vanilla, y lo más importante de todo... —Amy lo miró con una sonrisa traviesa—Divertirte. Estoy segura de que podrás manejarlo.
El de mirada carmesí ladeó la cabeza, mirándola con una mezcla de resignación y curiosidad.
La eriza soltó un suspiro. Era hora de intentar convencer a su novio de que esta sí era una buena idea.
—¡Vamos, te prometo que será divertido! Siempre asisto, así que tengo mucha experiencia en esto. Además, me hace ilusión que pases más tiempo con Cream y Big, ya sabes...para que se conozcan mejor entre ustedes. Podríamos... considerarlo una cita especial, ¿no crees?
Shadow no dijo nada por un momento, pero una pequeña sonrisa se formó en la comisura de sus labios. Quizás aquello no era tan malo. Después de todo, ser el novio de Amy Rose había traído consigo muchas sorpresas, y algunas de ellas eran... inesperadamente agradables.
—De acuerdo —pronunció finalmente el erizo ébano— Pero voy a considerarlo una especie de "Misión de Alta Dificultad" para que sea más soportable.
Amy aplaudió con alegría y le dio un pequeño beso en la mejilla antes de levantarse con una sonrisa satisfecha en el rostro.
—¡Eso es más que suficiente! Ahora, ve pensando en qué vas a vestir. Cream dijo que es formal.
Shadow se dejó caer contra el respaldo del sofá al escuchar lo último, cerrando los ojos y preguntándose si haber aceptado ese extraño compromiso era la decisión correcta. Pero en el fondo, una pequeña parte de él sabía que sería capaz de soportar cualquier cosa si eso hacía feliz a la chica que amaba.
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El día llegó más rápido de lo que Shadow hubiera querido. Mientras ajustaba la corbata roja en el esmoquin que Amy insistió que usara, el erizo negro reflexionaba sobre cómo había llegado a este punto en su vida.
Él, el solitario y poderoso Shadow the Hedgehog, asistiendo a una fiesta de té organizada por una pequeña coneja. Era, cuanto menos, surrealista.
Amy apareció en la puerta con un vestido rosa sencillo pero elegante, y su entusiasmo era casi palpable.
—¿Estás listo?
Shadow guardó silencio por unos segundos, miró su reflejo y luego a la eriza, quien irradiaba felicidad.
"No hay marcha atrás", pensó con resignación.
—Listo... supongo.
Sin esperar más, usó el Chaos Control para transportarlos a la casa de Vainilla lo más rápido posible.
Tal como esperaban, el jardín parecía haber salido de un cuento de hadas: flores de colores vivos rodeaban un mantel blanco extendido sobre una mesa adornada con delicados juegos de té y una selección de bocadillos que lucían muy apetitosos.
Cream, con un vestido amarillo brillante y su inseparable lazo azul, corrió hacia ellos con los brazos abiertos.
—¡Señor Shadow, señorita Amy! —exclamó emocionada la pequeña—. ¡Bienvenidos!
Amy respondió el saludo con entusiasmo, mientras Shadow contestaba con una leve inclinación de cabeza.
—Gracias por la invitación, Cream —dijo Amy, tomando una de las manos de la pequeña coneja—. Shadow estaba muy emocionado por venir, ¿verdad?
El erizo negro la miró de reojo, pero se limitó a asentir.
Cream sonrió ampliamente ante la respuesta afirmativa del mayor.
—¡Qué bueno! Espero que les guste la decoración. Mi mamá y Cheese me ayudaron a prepararlo todo. Por favor, tomen asiento, ya casi vamos a empezar.
Una vez sentados, la fiesta de té comenzó con una presentación de sabores de té por parte de Cream, quien explicaba orgullosa cada uno de ellos. Shadow escuchaba con atención mientras Amy probaba diferentes variedades con entusiasmo.
—Toma este, Shadow —dijo la ojiverde, pasándole una taza con té de frutos rojos—. Es uno de mis favoritos.
Shadow tomó la taza con cautela y dio un generoso sorbo, esperando lo peor. Mas para su sorpresa, el sabor suave y ligeramente amargo le agradó.
—No está mal —comentó, lo cual, viniendo de él, era prácticamente un elogio.
Cream dio un pequeño brinco de felicidad y chocó los cinco con Cheese en señal de victoria. Amy sintió ternura al ver cómo su mejor amiga realmente se esforzaba por causar una buena impresión, aunque no era necesario, pues Shadow ya tenía un muy buen concepto de la pequeña coneja desde hace mucho tiempo.
Big llegó poco después, llevando una canasta llena de verduras y frutas frescas como regalo para la señora Vainilla. Se sentó en una silla que parecía demasiado pequeña para él, pero su expresión relajada indicaba que estaba perfectamente cómodo de todos modos.
—¿Shadow? —dijo con su típica voz pausada—. No esperaba verte aquí.
El mencionado lo miró con seriedad, pero en lugar de su habitual tono distante, respondió con algo parecido a la cordialidad.
—Cream quería que viniera, así que no podía negarme.
El gato gigante sonrió ampliamente al notar el esfuerzo que Shadow estaba poniendo al salir de su zona de confort.
Ciertamente, el amor podía lograr grandes cosas.
—Me parece genial que te hayas animado a venir. Estas fiestas son muy divertidas... aunque un poco diferentes a lo que estás acostumbrado, ¿verdad?
Amy rió mientras Shadow afirmaba con un asentimiento, intentando mantener su postura relajada.
—Es un poco... fuera de lo común, pero estaré bien.
—Eso es un buen comienzo. Si necesitas más recomendaciones, siempre puedes pedírmelo; ya soy un experto en estas cosas.
Shadow agradeció el gesto, aunque no comentó nada más al respecto. Sin embargo, de alguna forma, se sentía mucho más relajado luego de escuchar las palabras de Big.
La actividad principal fue decorar galletas. Shadow, al principio reacio, fue convencido por Amy y Cream para unirse. Aunque intentó resistirse y limitarse a ser un simple espectador, terminó trabajando con sorprendente concentración en una galleta en forma de Chao.
—¡Es increíble! —exclamó Cream, al ver la galleta que el erizo había presentado—. ¡El señor Shadow es muy bueno decorando!
—¿Verdad que sí? —continuó Amy, encantada por el esfuerzo que su novio había puesto en la tarea—. Yo sabía que no nos decepcionaría.
Big se acercó a él y le dio palmaditas en la espalda como felicitación.
—Sabía que tenías talento para esto. Tienes mano firme, muchacho.
Shadow se sintió ligeramente avergonzado por ser el centro de atención, pero también satisfecho de haber cumplido con las expectativas del Team Rose.
Después de la decoración de galletas, Cream propuso algunos juegos para continuar con la diversión de la tarde.
El primer juego fue una versión adaptada de "Adivina el personaje", donde cada participante debía colocarse una tarjeta en la frente con el nombre de un personaje que los demás adivinaban con preguntas de "sí" o "no". Shadow, aunque al principio confundido, pronto se sumó al juego. Su tarjeta decía "Super Sonic".
Vaya ironía.
—¿Es alguien que conozco? —preguntó, arqueando una ceja mientras todos intentaban contener la risa.
Amy apenas podía hablar por la carcajada que aguantaba.
—¡Definitivamente!
Shadow finalmente adivinó y, para sorpresa de todos, incluso se permitió sonreír cuando ganó una pequeña medalla de cartón que Cream había preparado para los ganadores.
Luego jugaron una ronda de búsqueda del tesoro. Cream había escondido pequeños objetos por el jardín, y el erizo demostró un inesperado talento para encontrar las cosas más difíciles, como un anillo de plástico oculto entre los arbustos.
—¡Señor Shadow, usted es increíble! —dijo Cream, maravillada por las habilidades del mayor—. Es bueno en todos los juegos.
—Nada más es concentración, Cream —respondió él con calma, aunque Amy notó un brillo de orgullo en sus ojos.— Sé que también puedes hacerlo.
Después de los juegos, todos se sentaron alrededor de la mesa nuevamente. Vanilla sirvió una segunda ronda de té, y las charlas comenzaron a fluir de forma natural.
—Señor Shadow, ¿qué hace en su tiempo libre? —preguntó Cream con curiosidad mientras acariciaba a Cheese, quien dormía en su regazo, agotado por los juegos previos.
El erizo miró hacia el cielo, reflexionando un momento su respuesta.
—Entreno, generalmente. O a veces salgo a patinar para despejarme.
—¡Eso suena interesante! —dijo la niña, con los ojos brillantes de admiración—. Siempre he querido aprender a patinar, pero no soy muy buena.
Shadow la miró con curiosidad antes de asentir ligeramente.
—Supongo que es cuestión de equilibrio y práctica. Si realmente quieres aprender... podría enseñarte algún día.
Los ojos de Cream se abrieron como platos.
—¡¿De verdad?! ¡¿Lo haría?!
—Claro. Pero necesitarás paciencia —respondió él, antes de volver a beber de su taza.
La conejita asintió con entusiasmo, mientras Amy miraba la escena con afecto, maravillada por el gesto sorprendentemente dulce de su novio hacia su mejor amiga.
Mientras la tarde avanzaba, Shadow se encontró hablando más relajadamente con los demás. Incluso hizo un par de comentarios sarcásticos que provocaron risas en el grupo, algo que la eriza jamás había esperado presenciar.
Cuando la reunión terminó y se despidieron, Cream abrazó a Amy con fuerza y luego miró a Shadow con una sonrisa llena de gratitud.
—Gracias por venir, señor Shadow. Esta ha sido una de las mejores fiestas de té de mi vida.
Shadow asintió, algo incómodo, pero cuando Cream extendió los brazos hacia él para abrazarlo también, se quedó completamente inmóvil.
El gesto fue tan inesperado que, por un instante, no supo cómo reaccionar. Finalmente, colocó torpemente una mano en la cabeza de la niña, como si intentara devolverle el afecto sin saber exactamente cómo hacerlo.
—Gracias... Cream —murmuró, algo rígido pero sincero—. También me divertí.
Amy observó todo en silencio, consciente de que aquel momento significaba más de lo que las palabras podían expresar.
Finalmente, ambos erizos empezaron a caminar juntos, observando el horizonte teñido de naranja por el atardecer.
—No estuvo mal —admitió con suavidad el erizo de vetas rojas.
La chica tomó su brazo con una sonrisa triunfante.
—No solo no estuvo mal. Te relajaste, te divertiste y prometiste enseñar a patinar a Cream y probablemente salgas a pescar con Big la próxima semana. Creo que esta fiesta del té fue un gran éxito. Estoy muy orgullosa de ti.
Shadow la miró, pero esta vez no hubo bufidos ni protestas. En cambio, su sonrisa, aunque pequeña, era genuina.
Tal vez, solo tal vez, abrirse a las amistades de Amy era algo que no solo podía tolerar, sino también disfrutar.
—Tienes razón, supongo que esta "misión de alta dificultad" fue un gran éxito para los dos.
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Son las 3 Am, pero andaba inspirada así que no me arrepiento de nada uu <3
Siempre he leído historias de Amy conviviendo con el "Team Dark", pero muy poco de Shadow conviviendo con "el Team Rose", quienes son los amigos más cercanos de Amy (Aparte de Sonic, Knuckles y Tails), así que me pareció importante ver que Shadow se esfuerce por encajar al menos un poquito con las personas importantes de su novia jsjsjsjs.
Además, en el último Sonic Takeover se vio que a Shadow le cae bien Big y quiere salir a pescar con él, así que lo usé como parte de esta historia.
En fin, no sean como yo y duerman bien.
Gracias por leer <3
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