//Segunda parte// Vee y una tarde complicada
Un rato pasó, que para Marcel fue eterno, mantuvo la mirada baja teniendo la sensación de qué estaba traicionando a Katelyn de alguna manera.
¿En qué estaba pensando? Ella fue quién lo terminó, crea o no, tenía derecho a rehacer su vida y conocer a alguien más. ¿A caso Vee era la correcta?
Escucho la puerta del baño abrirse, él seguía con la mirada abajo viendo hacia los pies descalzos de Vee, tenía miedo de voltear. Nunca en su vida había visto a una mujer desnuda frente a él.
—Marcel. –le llamó.
Él reunió el valor y alzó la mirada. Vee estaba cubierta con una delgada sabana, sosteniéndolo a la altura de su pecho. Ninguno de los dos hablaba, pero la mirada de la chica podría expresar mil y un palabras, en aquellos ojos mieles explotaban de lujuria.
—¿No te gusto? –preguntó, Marcel trago saliva, no siendo capaz de decir alguna palabra.
Se acercó más a él y se atrevió a sentarse a horcajadas sobre su regazo. Marcel se sintió exasperado al sentirla de tal forma, una punzada en la entrepierna le hizo ahogar un suspiro.
—Siempre me gustaste, Vee. –logró articular, Marcel.
Vee sabía lo nervioso que Marcel se encontraba, sus manos temblaban cuando tocaba la espalda desnuda de Vee, ella deslizo la sabana para dejar más piel al descubierto.
—¿Por qué no me besas? –preguntó provocativa mordiéndose el labio interior.
Marcel, víctima de la seducción, atrapó los labios de Vee, ella le correspondió acoplándose al compas de sus labios. Sus lenguas parecían desesperadas por encontrarse. Marcel saboreo aquel apasionado beso, pero decidió detenerse cuando tuvo el presentimiento de colapsar. Tomo el mentón de la chica y la aparto con delicadeza mientras ambos jadeaban en recuperación de aire.
—Vee, no creo que esto sea correcto. —dijo lo más suave posible, asimilando la situación en que se encontraban, ella completamente desnuda en su regazo, y Marcel intentando no perder la cordura. —Digo, yo jamás, ya sabes ... —intentó explicarse más apenado que nunca. —No creo ser el tipo de persona que sepa complacerte como quieres.
Vee comprendió la situación, y sintió el corazón achicarse al notar la inseguridad del muchacho. Las veces que Verónica había estado con un chico era solo por una razón y siempre cedían a la primera. Marcel parecía haber sido la primera y única excepción, tan inseguro en tocarla, que a Vee le conmovía su inocencia, ella estaba segura que sus intenciones iban más allá del sexo.
Acarició la mejilla del muchacho para tranquilizar sus nervios, a Vee no le importaba su falta de experiencia, de alguna forma tenía la necesidad de estar con él. Le quito las gafas a Marcel dejándolo con la visión borrosa. Así él se sintió más seguro.
—Tú me gustas. —musito ella uniendo sus labios con los de él.
Marcel se entregó por completo a sus instintos, recorrió la espalda desnuda de la muchacha con sus manos, Vee se despojo de la sabana dejando al descubierto su desnudez. Marcel abrió los ojos cuando terminó de besarla, vio la borrosa silueta desnuda de Vee frente a él, contempló un momento la belleza de su anatomía.
Vee le ayudo a quitarse la camiseta, Marcel se fue hacia atrás hasta quedar apoyado en la cabecera de la cama, Vee gateó hasta a él, excitando a Marcel de sobremanera al verla llegar a él provocativamente.
Ella se sentó sobre su regazo robándole más de un suspiro, llevo su mano hasta el broche de su pantalón, fue cuando Marcel se sobresaltó y tuvo la necesidad de detenerse.
—No. —Marcel llevo su mano a la entrepierna, interviniendo en que Vee pudiese hacer algo más.
Ella se desconcertó y llevo su mano a la mejilla del chico acariciándolo con ternura.
—Marcel, es normal. —dijo.
A Marcel le atacó de golpe el recuerdo de Katelyn citando las mismas palabras.
"Marcel, es normal" había dicho ella con la misma naturalidad que Vee y sonreía de una forma divertida muy único de ella, y la diferencia era que a Katelyn sí la quería, aún si el sentimiento seguía ahí, tuvo la certeza de que estaba usando a Vee como un recurso para olvidarla.
Vee, no merecía eso. Pensó, Marcel.
Pero ahí estaban ambos, Marcel comenzaba a respirar con dificultad, teniendo a Vee encima como Dios la trajo al mundo, y el bulto aprisionado entre sus pantalones, no le permitía pensar con claridad.
—¿Te encuentras bien? —preguntó ella haciéndolo reaccionar.
—S-sí, solo estoy nervioso. —titubeó Marcel tragando saliva, a pesar de no tener sus gafas veía las facciones preocupadas de la chica.
Vee rió conmovida y le dio un beso en la mejilla para tranquilizarlo.
—La pasaremos bien. —aseguró ella repartiendo besos en su mentón hasta llegar a su cuello.
Marcel sintió desfallecer cuando Vee hubo encontrado su punto G, ella volvió a mirarlo, lucía más tranquilo. Marcel sobresaltó cuando sintió la mano de Vee dentro de su pantalón, no lo había visto venir el momento en que ella le acarició el pene, vibró experimentando la nueva sensación, y a su falta de la misma, iba muy rápido. Emitió un gruñido ante la suavidad de su tacto en la erección.
—Vee. —musitó agitado, Marcel terminó por desabrocharse el pantalón, Vee ayudó por bajárselo dejándolo con una única prenda que se convirtió en un estorbo.
Su bulto en aquellos apretados bóxers exigían por algo de libertad. Marcel parecía delirar por placer que pronto le daría un ataque de asma. Vee fue por la última prenda, pero Marcel desistió.
Sentía pena absoluta por mostrarse completamente a Vee, ya fuera por el tamaño de su erección o venirse antes de lo previsto.
—No estoy listo. —admitió colorado.
— Marcel, lo estás haciendo bien. Solo tranquilízate, la pasaremos bien. —sonrío ella transmitiéndole una especie de seguridad.
Terminó por quitárselo descubriendo el miembro erecto, Vee se mordió el labio, extasiada de ver a Marcel bajo su control.
—¿Tienes condones? —preguntó ella, Marcel asintió y señaló al cajón de la mesita de noche.
Vee se estiró y alcanzando un preservativo, se aseguro que este no estuviese caducado, lo abrió desenrollándolo y aplicándolo cuidadosamente en el pene erecto del chico, ella abrió los ojos al ver el pene contraerse entre sus manos.
— Maldita sea, Vee. —se exasperó Marcel, tuvo el arranque de sentirla adentro, quizo darse el placer a sí mismo pero ella no se lo permitió, parecía tener todo el tiempo del mundo.
— Voy a dejarte entrar. —hablo Vee.
En eso se pego más a él alzando las piernas para dejar la punta en su entrada, Vee gimió al deslizarse más abajo. Marcel observó su rostro lleno de extasis, cuando estuvo totalmente dentro de ella, Vee abrió los ojos que lo vieron con lujuria. Empezó a moverse de atrás hacia adelante entrelazando su mano con la de él.
Ambos gemían y jadeaban cuando ella aumentó la velocidad de sus movimientos, Marcel cada vez más hundido en el climax y Vee tan a gusto de hacerlo disfrutar. Marcel soltó su mano y la abrazó pegándola más a él hundiendo la cara entre sus pechos, chupando y mordiendo suavemente mientras que Vee revolvía el cabello rizado del muchacho disfrutándolo, luego se besaron intensamente din sin que Vee detuviera sus embestidas.
Al cabo de cinco minutos Marcel le pidió que se saliera, Vee obedeció y fue testigo de ver a Marcel echarse de lado venirse con el condón puesto. Él se lo quitó y observo el contenido baboso en su interior.
—Hiciste un desastre. —comentó Vee jadeante mostrándole una sonrisa.
Marcel rió apenado y tiró el condón usado en un cesto cercano. Él sudaba y jadeaba de igual manera, Vee se acercó a él y se recostó en su pecho asimilando.
¿Cómo fue que llegamos a esto?, se preguntó Vee sintiendo las caricias del muchacho en su cabello.
Había sido algo imprevisto pero no inoportuno. Marcel sonrío relajado. Estuvieron un largo rato en silencio.
—¿A esto llaman una tarde de estudio?—bromeó Marcel rompiendo el silencio, Vee soltó una ligera carcajada.
—Creo que sí. —asintió abrazando a Marcel.
— Vee, no fue tan malo para ser mi primera vez. — comentó él. Vee lo miró y se reincorporo sentándose a su lado aún desnuda. Marcel dejo de sentir pudor al verla así.
— Es la primera vez que lo hago con alguien que en verdad quiero. —admitió Vee, haciendo que al muchacho le brillasen los ojos.
— ¿M-me quieres? —titubeó incrédulo. Vee rió a su ternura inocencia.
—Sí —confirmó ella.
Marcel la besó, sentía pena de no corresponderle de la misma forma. Sí la quería, pero no de esa manera que Vee esperaba. Simplemente, Katelyn no planeaba despegar de su mente.
Por favor, acabamos de tener sexo, debatió Marcel con fastidio en su subconsciente.
Evitó contestarle y la miró a los ojos, luego descendió su mirada a su nariz bien definida, luego a sus labios, los que tanto había pedido por probarlos, bajo a sus clavículas marcadas.
Dirigió su dedo pulgar a ellas y trazo una línea de un extremo a otro en el hueso sobresaliente, siguió la conexión entre su cuello al mentón.
—¿Qué haces? —preguntó Vee divertida al sentir su dedo definiendo parte de la quijada.
—Querías que te pintará ¿cierto? —respondió Marcel. —Si voy a pintarte quiero recordar cada parte de ti, tu rostro, tus detalles...—Marcel acarició las pecas de Vee intentando formar una constelación con ella, luego pasó el dedo por sus labios, ella chupó el dedo de manera provocativa haciendo reír a Marcel. —...tus labios. —hizo cosquillas en su delicada nariz haciéndola fruncir sus gestos. —... Tu nariz. —peino sus largas pestañas hasta llegar a sus definidas cejas. —Tus ojos. —terminó Marcel por besarla.
Vee correspondió enternecida por sus palabras. Nunca nadie después de terminar de coger se había puesto a platicar o si quiera dirigirle algunas palabras cariñosas, Marcel sí lo hizo.
La mirada de él era muy expresiva y transmitía seguridad a quién le mirase, si sus facciones definían amor. Vee sintió tranquilidad pura cuando él la miró.
Marcel tenía el presentimiento de qué las cosas que tenía con Verónica Johnson a penas comenzaba, y si de amor se tratase, él ya estaba dispuesto aún si era un remedio para olvidar a Katelyn de una vez por todas.
*
Harry estaba seguro que había adoptado el papel de mal tercio. Miró con recelo a la pareja que comenzaban a tornarse románticos.
—Iré a tu presentación de ballet y te ayudaré a vender esos boletos. —prometió Louis a Gabrielle que estaba sentada en sus piernas.
—Claro, puedes invitar a tu amigo si quieres. —sugirió Gabrielle refiriéndose a Harry. —Me pone nerviosa el hecho que vaya a pesar de que no seré la protagonista. —admitió Gabe algo apenada.
—No importa quiero verte bailar, serás mi protagonista esa noche. —aseguró Louis guiñándole el ojo, y besó su mejilla haciendo sonrojar a la chica.
Harry la notó incómoda respecto al comentario que sonó un poco fuera de lugar.
— ¿Me acompañarías, Hazz? —preguntó Louis mirando a su amigo.
¿Me preguntas a mí? Dudo si aún existo para ti. Harry se reservó el comentario y le regreso la mirada.
— Espero no tener nada que hacer. —contestó Harry.
—Oh vamos, no te lo puedes perder, solo será una hora y ya. —le animo Gabrielle.
— Además, Alice irá, ¿no, amor? — Louis miró a su novia que asintió incómoda.
—Sí, siempre va a mis presentaciones.—habló Gabe con un asombro fingido.
Harry se inclinó convencido.
—Entonces iré, no la pasaré solo esa noche. —aceptó Harry, más que nada para molestar a Gabrielle que lo fulminó con la mirada cuando Louis se dirigió a su amigo satisfecho de que lo acompañara.
Harry estaba completamente asombrado de que esa chica tuviera la habilidad de cambiar sus gestos de un momento a otro, porque cuando Louis regresó su vista a ella, sonrío gentil como si nada.
Pasó un rato cuando Gabrielle decidió retirarse a su casa. Hecho que alegro por completo a Harry, ella se despidió de Louis con un apasionante beso en los labios que a Harry ya lo tenían hasta el tope, cuando la chica se fue definitivamente, Louis regresó con una sonrisa tonta.
—Te he perdido. —bromeó Harry aunque no tenía ganas de comentar algo al respecto.
—La quiero, Harry. —expresó Louis con un suspiro. Harry, en parte, sintió alegría por su amigo, pero hubiera sido más de no ser porque la chica no era amigable del todo.
— Qué bien. —comentó Harry. Louis lo noto no muy convencido.
—¿Ocurre algo, Hazz? —quiso saber.
—Nada, solo que me extraña el hecho de que tengas novia. —llegó a admitir Harry. —¿Sabías qué Marcel y Verónica están juntos? —evadió el tema mencionando algo más interesante. Louis abrió los ojos con atención.
—No me digas que ahora te acostarás con ella, también. O espera, ya lo has hecho. —ironizó Louis.
—Bueno, no me sorprendería de ella que quisiera acostarse con él. —aclaró Harry subiendo los pies a la mesa de café mucho más cómodo.
Lo había hecho antes pero Gabrielle se disgustó de sobremanera. No le sorprendía que la chica fuese de la realeza.
—No se sabe, Verónica ha cambiado mucho. Metieron a su padre en la cárcel por fraude. —dijo Louis sentándose en el sofá, observo los platos que antes contenían helado. —Deberías dejar que Marcel sea feliz, Verónica sabe cómo eres y no tardará en sospechar que tuviste algo que ver en que Katelyn se fuera. —sugirió Louis, el rostro de Harry se transformo en disgusto.
—Estoy seguro que Marcel no le ha hablado de ella. Recuerda que Verónica siempre fue su amor imposible, no creo que ahora pierda la oportunidad. —dijo Harry, Louis alzo los hombros. —Por cierto, siempre me preguntaba de dónde sacaba tanto dinero para sus fiestas. —agregó Harry refiriéndose al tema del padre.
Ambos mejores amigos se quedaron un rato más hablando, luego Louis se ofreció de llevarlo a su casa, ya era tarde y temía que algo le pasase.
*
Verónica y Marcel terminaron de vestirse, ninguno de los dos hablaba, después de que Vee le expresará sus sentimientos y Marcel le dedicará hermosas palabras, solo se aferraban a sus prendas.
Marcel estuvo ya listo se acercó a Vee que a penas deslizaba la blusa por sus brazos, él jalo del borde para que se ajustará al esbelto cuerpo de Vee, ella sonrió agradecida y le besó.
— ¿Harás algo mañana? —se atrevió a preguntar Marcel.
— No sé, ¿Por qué? —cuestionó Vee entrecerrando los ojos con suspicacia.
— ¿Quería saber sí te gustaría salir conmigo? —vaciló Marcel pasando la mano por su cabellera rizada.
—Me encantaría. —sonrío Vee. Marcel le devolvió la sonrisa.
—Es algo tarde, creo que mejor te llevo a tu casa. —sugirió Marcel mirando la noche por la ventana.
—Claro, iré por mis cosas las dejé abajo, ya sabes antes de... —recordó Vee y se puso colorada.
—Esta bien. —asintió Marcel disimulando el color rojo en sus mejillas también.
Rieron nerviosos antes de que Vee saliera del cuarto en busca de sus pertenencias.
Seguían en el jardín, en la mesita donde posaba la tetera con el agua ya fría, junto sus pertenencias y metió la tetera y las tazas ya vacías.
Creyó encontrarse a Marcel en el pie de la escalera, pero de inmediato reconoció a Harry, el ambiente era tenso entre los dos.
— Sé honesta, ¿Por qué buscas a mi hermano la rata? —le interrogó Harry.
— No le digas así. —defendió a Marcel, sorprendiendo a Harry.
—Te acostaste con él ¿cierto? —acertó Harry tomando a Vee desprevenida, él sonrío satisfecho. — Apuesto que me imaginabas mientras lo hacían. —desdeñó, Vee se enfureció.
— ¡Ya cállate! —alzó la voz. —Para tu información, estábamos repasando, sabías que él tiene problemas en la escuela. —contestó aún sabiendo que era mentira. Harry fingió impresión.
—Si cierto... —se llevó una mano a la cabeza. —Eso fue muy extraño de él, pero seguro fue porque su ex novia lo dejo. Ya sabes, Katelyn, me imagino que te hablo de ella.
Vee reaccionó confundida, eso la había tomado por sorpresa. ¿Marcel tenía novia? Harry supo que no cometió el error de mencionarla. Vee exhalo y aflojo los hombros, no se iba a dejar por este idiota.
— Sí, mencionó algo pero no le dimos mucha importancia. —mintió Vee, lo cierto era que Marcel no le dio mucha importancia en decírselo. Harry negó con la cabeza y luego se puso serio.
—Siento lo de tu padre, Verónica, no sabía. —habló Harry esta vez siendo sincero cambiando el tema directamente.
—No importa, Harry, agradezco tu apoyo. —respondió Vee reprimiendo una mueca. —Tengo que irme, Marcel me llevará a casa. —aclaró.
En ese momento Marcel bajaba las escaleras.
—¿Lista, Vee? —le preguntó Marcel ignorando el hecho de que Harry estaba ahí. Vee asintió con la cabeza.
Marcel se puso a un lado de Vee pasando su brazo por la espalda hasta la cintura de la chica, como si quisiera protegerla de Harry. Los gemelos se miraron pero no estaban dispuestos a dirigirse la palabra.
— Yo me voy. —rompió Harry el silencio. —Gusto en verte, Vee.—se despidió antes de subir las escaleras, remarcando el nombre de la chica.
—¿Te dijo algo malo? —preguntó Marcel cuando su hermano ya no estaba, noto a Vee algo tensa.
—Solo me mencionó a mi padre, eso es todo. —habló ella. —¿Nos vamos? —evadió el tema forzándose a sonreír.
Marcel la dirigió al porche donde su auto estaba aparcado detrás del BMW de Harry.
Durante el camino a casa de Vee, ninguno habló. Solo que Vee traía su mente haciendo ruido, confundida porque Marcel le había estado ocultando cosas, haberse acostado con él, y recordar el dibujo de una chica que lo había puesto nervioso, más que nada celosa cuando se le vino a la mente el nombre que Harry había mencionado... Katelyn.
***
Cap 25 listo.
Un cambio inesperado, pero es solo el comienzo. .
#FACT: Con esto Verónica es la chica que desvirgino a los gemelos 😈🔥
No olviden votar, y comentar
¿Qué les pareció?
Un beso, M
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top