//Segunda Parte// Los gemelos Styles
El misterioso señor esperaba la afirmación de Marcel acerca de aquel cuadro que ansiaba comprar.
Él solo se quedaba pensativo, porque en verdad no se imaginó en que un cuadro como ese se vendería a un precio tan alto.
—Es mucho dinero. —habló Marcel tomando los billetes del bote.— Es para llevarse toda la exhibición.
—Sé lo que hago, no te preocupes. — alardeó el señor mostrando una leve sonrisa. — Tus cuadros valen más de lo que piensas. —aclaró.
Marcel no sabía si aceptar el dinero, pero luego pensó en Katelyn. Ella necesitaba sus cuadros, y Marcel era capaz de vender toda la exhibición al mismo precio por ella.
— Es más, te doy el triple por todos los cuadros. —ofreció el señor, y los ojos de Marcel casi se salen de órbita al escucharlo.
— No tiene porque hacer esto. —se negó de inmediato. — Con uno que compre esta bien... ¿Por qué piensa comprarlos todos? —exigió saber.
— Valen más de lo que piensas. —le repitió.
Marcel suspiró resignado, si los iba vender todos a un solo hombre anciano millonario, no le tendría que importar, porque el dinero que pagarían iba a ser para Katelyn, y el se lo daría aunque tuviera que vendérselo al vagabundo de la esquina. Ese dinero sería para ella.
Aquel hombre se limitó a comprar el cuadro que había visto desde un principio, le pago a Marcel más de la cantidad que él había calculado en su mente. Y después de que aquel hombre se haya retirado satisfechamente con su cuadro en manos, las personas comenzaron a acercarse como si estuviesen atraídos por un imán.
Cautivados por la belleza de las pinturas, y ofreciendo una generosa cantidad de dinero por ellos.
Marcel estaba que explotaba de la sorpresa y la felicidad de que sus cuadros se estuviesen vendiendo pero no como se lo imagino desde un principio.
*
Harry quedó de reunirse con Alice en la biblioteca después de clases. No podía evitar pensar en lo que sentiría cuando estuviese nuevamente con Alice a solas en un lugar, puesto que ya se estaba preocupando del lío de sentimientos en su estomago al verla o hablar con ella, o de que ya se estaba enamorando seriamente de aquella chica de los ojos azules, y por supuesto, Harry no quería enamorarse, no quedaba con su estilo, y mucho menos, quería sufrir un corazón roto.
Así que al ir hacia la biblioteca intentó controlar la respiración, y a mentalizarse sobre el comportamiento que tendría frente a ella.
Fresco, tranquilo, y frío.
Se repitió esas tres palabras miles de veces en su mente, así hasta cruzar las grandes puertas de la biblioteca que estaba en silencio. Solo escuchaba su pacifica respiración y a su subconsciente diciéndole que hacer. Buscó a Alice con la mirada antes de encontrarla de espaldas abrazaba del estúpido...
Respira, Harry, respira.
Fresco, tranquilo, y frío.
Alice estaba abrazada de su novio Dylan Brasi, ambos no se percataron de la presencia de Harry, pues estaban de espaldas, así que Harry se fue por la fila de Libros Nutrición, y espero minutos hasta que Dylan por fin se despidiera de Alice, y se vaya al infierno...
Fresco, tranquilo, y frío.
Se vaya de ahí.
Harry caminó hacia Alice que estaba sentada concentrada en los apuntes mientras su barbilla descansaba en su mano con el codo apoyado en la mesa.
— Hola. —murmuró Harry en el oído de Alice.
La chica se sobresaltó un poco, pues parecía perdida estar pérdida en sus pensamientos.
— Hola Harry, siéntate. —le pidió Alice, amable.
— ¿En que nos quedamos? — fue Harry directamente al punto.
Alice se sintió un poco desconcertada, puesto que cuando hacían antes de comenzar a hacer el trabajo, se ponían a platicar de cosas peculiares, y era de que Alice le gustaba saber cosas sobre él, porque se le hacía interesante que un chico tan atractivo como él habla sobre que no quisiera tener compromisos. O al menos eso quisiera pretender.
— Ah... En el concepto político, creo.— dudó Alice.
— Eso lo hicimos la semana pasada. —recordó él sacando sus libros de la mochila.
— Cierto, ya me perdí, lo siento. —se disculpó ella poniendo una mano en la frente. —No nos falta mucho, solo la parte que tu ibas a hacer, las ilustraciones sobre la Revolución Industrial, y los inventos como el ferrocarril o la máquina de vapor. —explicó ella, Harry pudo ver su nerviosismo al decir las cosas.
¿Por qué tan nerviosa, Grey?
Harry sacó su as bajo la manga, y le mostró la carpeta de su trabajo poniendolo sobre la mesa. Eran los dibujos, y algunos conceptos hechos por el mismo Harry. Aunque no falta saber que Harry le robo los dibujos a Marcel, que solo eran bocetos, puesto que los originales parecían hechos por el mismo Picasso.
Además, él no quería reprobar, y estaba haciendo lo posible para sacar un cien en el proyecto, y el examen final.
—Entonces creo que ya sería todo. —finalizó Harry regresando algunas cosas a la mochila.
Fresco, tranquilo, y frío.
Alice revisó el trabajo, sorprendida pero a la vez desconcertada por el repentino cambio de actitud de Harry. ¿Qué paso con el chico lindo de ojos verdes que intentó ligarla en su propia casa?
— Por cierto, el ferrocarril se inventó después de la máquina de vapor, que llegó a México hasta la época del Porfiriato. —informó Harry.
Estaba a punto de levantarse cuando Alice nuevamente lo detuvo tomando de su brazo para que no de fuera tan rápido.
—Espera, nos falta la conclusión...—habló Alice.
Harry sintió una corriente electrizante cuando Alice lo tocó que hizo que se sentara nuevamente. Sin embargo, Harry sabía que el señor Graham no había pedido conclusión alguna para el trabajo, pero no le quiso decir nada a la chica.
"Hasta donde llegas, Alice", pensó Harry.
—Bien, como hacemos esto... La conclusión. —preguntó Harry.
Alice quedó pensativa, solo buscaba excusas para estar más tiempo con él, y preguntarle acerca de su actitud desconcertante.
— La conclusión es... El aprendizaje que te dejo el tema. —respondió rápidamente.
—Se oye fácil. —alardeó Harry sacando una hoja y lápiz para comenzar a escribir.
Ambos se pusieron a escribir y a pensar acerca de la inventada conclusión que Alice había dicho.
Ella no podía concentrarse, pues tenía otras cosas en la menta... Como un Harry usando gafas mientras hablaba con una chica desconocida, pero bonita.
Mordió la tapa del lapicero recordando la escena en la cual, la chica y Harry se abrazaban, y la chica la miraba como si le perteneciera, luego Alice se decepcionada de que Harry no la voltease a ver en ningún momento.
¿Celos?
Maldijo a Dylan de haberla llevado a esa cafetería por los seis meses cumplidos que llevaban como novios.
Sacudió la cabeza, volteó a ver a Harry que estaba concentrado en sus apuntes, y no aguantó más en preguntarle.
—Harry...—le habló, él la volteó a ver esperando a que prosiguiera.— ¿Por qué no me dijiste que tenías novia?— fingió como si hablara de la cosa más natural del mundo.
Harry la vio ansiosa, pero nuevamente no quiso comentarle nada. Aunque le extrañó la pregunta, Harry no había estado con una chica últimamente, quizá la última vez que se acostó con alguien fue hace tres semanas.
—¿Novia? —preguntó Harry incrédulo.
— Sí, no tienes que negarlo, te vi, se que esta bonita, y muy celosa.—lo último pareció haberlo dicho para ella misma.
— Alice, no tengo novia, ¿De qué hablas?—Harry seguía sin entender.
— Harry, te vi en una cafetería hablando con esta chica, y ni me saludaste— reclamó ella. — Además, se ve que la quieres, y ella a ti... Digo no es que este celosa, Dylan igual me quiere...—hablo Alice, visiblemente nerviosa, que ni ella misma se entendía.
—Alice, basta. —Harry pidió suave sosteniendo sus manos.
Ella se tranquilizo al instante.
—No tengo novia. —le repitió serio.
—Pero...
—Escúchame, al que viste no era yo, tampoco es que tenga un hermano gemelo, —mintió descaradamente.— Sé que Dylan te quiere... he visto como te mira, te mira como la cosa más hermosa en este mundo, ha de encantarle tus ojos que son lo más precioso, de seguro le encanta verte sonreír o ver como jugueteas con tus manos cuando estas nerviosa, o cuando frunces los labios cuando algo te molesta, igual le ha de gustar la forma en la que arrugas tu nariz cuando ríes, ver como te sonrojas cuando alguien te lanza un cumplido o como muerdes los labios involuntariamente cuando te quedas pensativa. Todo eso, lo he visto, cada detalle que expresas, te acepta y te quiere como mereces. —le expresó Harry.
Al percatarse de lo que había dicho, Harry quería desaparecer completamente de ahí, pero ya lo había hecho, o más bien ya lo había dicho.
Para mantenerse fresco, tranquilo, y frío... Terminó de escribir su corta conclusión olvidando lo ocurrido, y dejando a una Alice completamente confundida. Después, Harry recogió sus cosas y lo poco que le quedaba de dignidad, antes de despedirse y agradecerle por su ayuda.
El ambiente había terminado tenso entre los dos.
Alice quedó realmente cautivada por las cosas que Harry había dicho. Muchas cosas rondaban en su mente, Harry, Dylan, Harry, Dylan.
¿De verdad era lo que pensaba Dylan, o lo que pensaba Harry?
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Chicks, soy muy mala, lo sé.
Perdón por hacerlas esperar.
Información importante
Y bueno, recuerden que cuando Marcel esta con Katelyn usa un beanie, y las gafas, y Katelyn es interpretada por Lily Collins, y Alice por Emily Rudd.
Bueno solo para aclarar eso.
Luego, si les gusto el cap, comenten, y voten.
Amo leer sus comentarios, y responderles.
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Ahi resolveré las dudas que tengan y si tienen alguna critica constructiva mejor. RESPONDO TODO
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Gracias, un beso, M
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