//Segunda Parte// Doce años después




Mientras tanto en la clase de Historia Universal.

Louis Tomlinson estaba sentado haciendo el trabajo en equipo de último momento, podría quejarse que siempre él terminaba haciendo todo el trabajo pero no, quería ayudar a su compañero de trabajo, su mejor amigo Harry Styles, a pasar la materia.

En ese entonces se distrajo al escuchar el nombre de su amigo detrás de él.

— No es tu tipo—decía la primera voz.

— Solo sé que no me conviene—aseguro la segunda voz.

— Eres inocente—se burló la primera.

— Cálmate, eso no tiene nada que ver, tal vez me guste, pero solo porque esta guapo, en sí no lo conozco—respondió la segunda y se rió.— No entiendo porque estamos hablando de esto, Evelyn, yo ya tengo novio—añadió admitiendo la seriedad del hecho.

Louis volteó para ver de quien se trataba pero las dos chicas se quedaron calladas al notarlo.

—¿Se te ofrece algo?—preguntó de mala gana la rubia de la primera voz, llamada Evelyn.

—Ah, me preguntaba si tendrían la tarea—inventó de repente Louis.

— Por supuesto, toma—la segunda voz. Una castaña con hermosos ojos azules. O eso pensaba Louis. Él bajo de sus pensamientos y tomo la libreta agradeciéndole.

No sabía lo que hacía con la libreta, lo único que hizo fue abrirla y buscó la información que le faltaba, después la devolvió y le agradeció nuevamente a la chica. 

Luego, se dio cuenta que su amigo Harry Styles entraba al aula.

— ¿Que paso, hermano?—lo saludo Harry en un choque de manos.

— Nada, tengo que decirte algo—respondió Louis ansioso. Harry se apegó más a él, curioso— Ves a la chica que esta atrás de nosotros... ¡No voltees!—susurro. Harry le hizo caso y espero a que prosiguiera— Hermano, está muy bonita y creo que le gustas—finalizó y luego Louis se hizo el distraído para que Harry pudiese voltear discretamente.

Harry miro por encima de su hombro. Una chica de cabello castaño largo estaba con la mirada baja concentrada en lo que sea que estuviera escribiendo en su libreta, aun lado había una rubia demasiado centrada en limarse las uñas. Las dos eran muy bonitas pero no sabía a quién se refería Louis.

— ¿Cuál de las dos?—le preguntó Harry. Louis las miro por encima de su hombro.

—Ojos azules—carraspeó Louis para regresar su mirada al frente.

En ese momento, la castaña miró directamente a los ojos a Harry. Él pensó que había visto los ojos más hermosos. Él le sonrió cuando había captado toda su atención. La chica le respondió de la misma manera y se sonrojo, después regreso a su libreta a volver a escribir. La magia se fue cuando el profesor Graham ingreso al aula pidiendo absoluto silencio.

Harry se sintió realmente bien por primera vez.

La clase pasó rápida, Harry siempre miraba por encima de su hombro para verla, pero ella siempre  estaba tomando apuntes. De seguro Louis lo engaño, no parecía que la chica mostrara interés por Harry.

Cuando el timbre sonó, todos recogieron sus cosas rápidamente para dirigirse a su siguiente clase.

— Eres un mentiroso, Louis—le reclamo a su amigo. — Esa chica no me miró cuando pretendía conquistarla.

— Hombre, yo la escuche hablar de ti con su amiga la rubia—contesto Louis. Entonces a Harry se le vino a la mente la chica rubia que se limaba las uñas. De pronto Louis se detuvo. —  Harold Styles... No me digas que te gustó— le pregunto con los ojos muy abiertos. Harry rio por lo bajo.

—  Tú sabes que estoy acostumbrado a que las chicas mueran por mí—  respondió. Aunque no era del todo cierto. Inconscientemente, Harry buscaba atención de esa chica, especialmente ella.

Dejó a Louis con la palabra en la boca y se dirigió al laboratorio de Química.  Su amigo Zayn Malik se encontraba ahí, leyendo el libro de Química.

—  ¿Sabes leer?— lo sorprendió Harry sarcástico.

—  Por supuesto que sí, idiota— contestó Zayn. Harry tomó asiento a un lado de él. —  Aunque no lo sepas, pienso estudiar medicina—  agregó.

Harry se echó a reír de lo que Zayn le decía, él lo miró mal

—  Ríete lo que quieras, Styles, pero no me pidas ayuda cuando quieras salvar la materia—  Harry no le hizo caso y se dedicó a mirar a Verónica Johnson que entraba al aula. Ella le guiño el ojo y Harry mordió sus labios en forma de respuesta.

—  Oye Zayn, ¿No piensas que Verónica está cómo quiere?— le preguntó Harry.

— Sí, lo está, pero ya no me interesa desde que empezaste a acostarte con ella— respondió Zayn sin quitar la vista del libro.

— Viejo, no te ofendas— dijo Harry palmeando la espalda de su amigo.

— No me ofendo, Harry, pero este es el último curso y creo que deberías enfocarte en estudiar a estar cogiéndote a las chicas en el baño de mujeres.

Harry se sorprendió de las palabras de Zayn Malik, puesto que el suele ser un bravucón que le ha ayudado a hacerle la vida imposible a su hermano, además y sus antecedentes penales daban mucho de qué hablar, puesto que una vez pasó tres días en la cárcel por pintar grafiti en propiedad privada. A pesar de que fuese su amigo Harry le veía pinta de criminal, sin embargo Zayn en los últimos dos años ha demostrado ser lo contrario.

Los dos no dijeron nada más. La clase y el resto del día  pasaron normal.

Cuando por fin el día había terminado, Harry se dirigió a su BMW. Antes de subirse se quedó observando a la chica de ojos azules esperando en la esquina del aparcamiento mirando hacia la calle. Dudo en acercarse y preguntarle quién es. Pero al momento de decidirse, la chica se subió a un lujoso Ferrari. Como piloto un chico rubio que portaba lentes de sol. Ambos se besaron... y la chica le sonrió al separarse. Harry se sintió un poco decepcionado, en verdad la chica le había gustado, aunque no quisiera admitirlo.

Él no se quedó parado, se subió al auto y se fue a casa. Entró por la puerta trasera de la cocina. Olía a pollo recién horneado. Entonces vio a su madre sacando una bandeja con pechugas de pollo recién hechas.

— Hola mamá— la saludó Harry olvidando por completo la situación de la mañana.

— Harry— la señora Styles se sorprendió del saludo de su hijo— ¿Tienes hambre?— le preguntó.

— Un poco— contestó.

— La comida ya está casi lista— sacó tres platos y deposito una pechuga en cada plato, después las baño con una cucharada de aceite de oliva.

Harry se siguió de largo y fue a la sala esperando a que su madre le llamara para comer. De pronto Marcel entró a la casa, saludó a Harry, pero este lo ignoro por completo. Luego Marcel fue a la cocina ayudando a su mamá a poner la mesa.

Cuando todo estuvo listo, Harry se levantó y fue al comedor para comer de las pechugas de pollo que su madre había preparado con mucho gusto. En silencio todos comieron. Luego la señora Styles se aclaró la garganta.

— ¿Cómo les fue hoy?— preguntó limpiándose la boca con una servilleta— Harry...— le habló. Él se dedicaba a mirar la comida en su platillo, luego de segundos de pinchar la carne con el tenedor, pensó en contestar la pregunta de su madre. Lo primero que se le vino a la mente fue la chica de ojos azules, sonrío con los labios.

— Bien— dijo al fin, aunque se puso serio al recordar que esa chica tenía novio.

— Esta bien... Marcel ¿Cómo estuvo tu día?—lo llamó su madre. Harry alzó la mirada para verlo, recordando lo que Zayn estuvo a punto de hacerle esta mañana.

— Mejor que otros días—mintió, en realidad, cada día es peor. No dio más detalles.

— Que sorpresa— hablo Harry en forma sarcástica.

— Déjame en paz—contestó Marcel.

— No me hables así, rata—lo desafió.

— ¿Por qué me tratas así?—le preguntó Marcel harto.

— ¡No discutan!— intervino la señora Styles. Ambos se calmaron. Harry se levantó de la mesa indignado sin decir nada.

Marcel se quedó callado y acabo su plato. En silencio ayudo a su mamá con la mesa.

Así era una tarde con los hermanos Styles, siempre discutiendo, siempre argumentando hechos sin sentido. Harry y Marcel peleaban todos los días, estresando a la señora Styles cada vez más, ella tenía en claro que esos dos no podían verse, y mucho menos vivir en el mismo techo.

— Yo los lavo— habló la señora Styles, cuando Marcel comenzaba a lavar los trastes sucios. Se detuvo y dejo a su mamá sola. No le gustaba dejarla sola, pero después de cada discusión ella se ponía deprimente y no le gustaba que Marcel, sobretodo él, la viera de esa manera.

Al subir las escaleras, se asomó al cuarto de Harry.

Ambos solían compartir cuarto, pero Harry había insistido infinitas veces en tener cuarto propio. Después del accidente, Harry no quería estar cerca de Marcel.

Harry estaba sentado en su cama con la cabeza baja dándole la espalda a Marcel. Él prefirió dejarlo solo y entro a su parte del complejo. Se acostó en su cama y pensó en su relación Harry. ¿Así sería por siempre?


***

Este es el primer capítulo

Espero que les haya gustado.

Mañana actualizo el siguiente

Un beso, M

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