48. Recriminados

—¡Louis! – gritó Harry al mismo tiempo que golpeaba la puerta fuera de la casa de su mejor amigo — ¡Louis!

Este apareció minutos después en la puerta ante las insistencias de su mejor amigo el rizado. En su rostro mostraba molestia por la notable molestia del muchacho.

—¿Qué quieres? – le preguntó de mala gana – Con una vez es suficiente – le reprochó.

A Harry no le importó y pasó por su lado para ingresar a la casa, Louis se desconcertó y cerró la puerta para dirigirse a su amigo que caminaba de un lado a otro hecho un rio de nervios.

—Algo anda mal – adivinó Louis.

—Besé a Katelyn Robinson – soltó Harry directamente. Louis se quedó sin palabra, eso sí que era bastante nuevo.

—¿Qué hiciste qué? – preguntó incrédulo.

—Besé a Katelyn Robinson – repitió Harry lentamente. Louis se sentó en el sofá mientras juntaba las manos, analizaba cuidadosamente la situación — ¡Louis di algo! – exigió Harry exaltado.

—Calma, calma – pidió Louis levantándose, luego suspiró — ¿Te das cuenta lo que acabas de hacer? Besaste a la ex novia de Marcel, después de haberte acostado con ella. Creí que ya lo habías superado – razonó intentando no exaltar más a su amigo.

—Así fue Louis pero no sé por qué, solo sucedió...

—¿Cómo? – quiso saber Louis acariciando su barbilla.

—Primero fui a casa de Alice, sus padres no quieren que participé más en la búsqueda, me enoje, luego fui al rio Tamesis a reflexionar un poco, entonces apareció Katelyn, empezamos a discutir, increíblemente me desahogue con ella todo lo que siento por Marcel, y ella me dijo cosas muy profundas, y de pronto, no sé cómo, me encontré besándola – explicó Harry sin perder ningún detalle. Respiró reiteradas veces para calmar la ansiedad.

—¿Otra cosa que añadir? – preguntó Louis

—Sí, ella estaba embarazada de mi hace meses – recordó Harry. Louis pego la mano en el rostro avergonzado de su amigo.

—Harry, bastardo – resopló — ¿Por qué no me enteré antes? – reclamó Louis indignado.

—Porque me enteré hace poco, y tú tenías tus propios problemas – replicó Harry también.

—Bueno, ¿Alice sabe?

—No, ahora tendré que decirle lo del beso también – Harry se dejó caer el sofá tapándose el rostro de la vergüenza – No me lo va a perdonar – expresó horrorizado.

—Te diría que no te preocuparas porque no cogiste con ella, pero lo hiciste – recordó Louis haciendo sentir peor al muchacho – Tienes que decirle – añadió estando de acuerdo.

Harry suspiró, era lo más racional que podría hacer cuando encontrara a Alice.

*

Charlie llamaría a ambos cuando tuviera mucha más información sobre el paradero, y así pasó al día siguiente, después de que Charlie se haya dormido a las cuatro de la mañana uniendo puntos ciegos hasta llegar a una conclusión después de hackear el correo de la muchacha, el cual era la pieza clave.

Citó a Katelyn y a Harry en su oficina el jueves en la tarde. Katelyn dudaba en ir por lo sucedido el día anterior, no podía ocultar la vergüenza de haber besado a Harry, no estaba segura en cómo iba a reaccionar, pero no podía faltar a aquel encuentro. A pesar de todo, prometió estar lado de él hasta encontrar a la chica de ojos azules.

Ambos llegaron por separado, Katelyn llegó mucho antes para no encontrarse a Harry, subió a la oficina del investigador, y para su sorpresa, Harry también llegó antes. Al parecer, habían pensado de la misma manera. Charlie, no se extraño, al notar la repentina tensión de ambos.

—Katelyn, llegas justo a tiempo – saludó Charlie a la muchacha al ver que no decía nada.

—Ah, hola – habló Katelyn mostrando una sonrisa nerviosa. El rizado la ignoró y se dirigió al investigador.

—Charlie, hagamos esto rápido, ¿Qué noticias tienes? – preguntó directamente.

—A eso iba – señaló a Harry y caminó al pizarrón, alargo el brazo y bajo una cortina la cual mostraba fotos e hilos marcados con corchos que conectaban todas las pistas.

"Logré unir el contacto ente Alice y Gabrielle, se comunicaban a través de un teléfono publico, no lo pensé antes hasta que el número de extensión me dio la pista, entonces revisé los números que se usan en Estados Unidos para llamar a Londres, y di con el estado de Massachusetts. Fue ahí que me detuve, existen más de 6000 cabinas telefónicas en cualquier ciudad, he aquí lo interesante, la transmisión al número de Gabrielle solo llego de un lugar y fue aquí..."

Charlie plantó su dedo en el corcho de color rojo que sobresaltaba en todos llegando a la conclusión.

HARVARD

Harry se puso de pie sintiéndose más estúpido que nunca. ¿Cómo no lo había pensado antes?

—¿Quieres decir que ella está en Harvard ahora mismo? — preguntó Katelyn, el investigador asintió con la cabeza.

—¿Cómo estás tan seguro? – cuestionó Harry analizando el pizarrón.

—Recientemente recuperé mi base de datos y busqué el correo de Alice, logré hackearlo, revisé los mensajes, todos de Harvard ofreciéndole una beca, ella respondió aceptando la oferta. – explicó Charlie.

—Pero ella me dijo que rechazó la oferta, porque sus padres... — Harry calló comenzando a entender – Sus padres, ¡tengo que decirles! Ellos creen que esta en Amersham – reaccionó soltando un gruñido al final.

—Creo que hay algo más que deberías saber... — continuó Charlie añadiendo drama al asunto – Alice no aparece como estudiante... — Harry frunció el ceño sin entender – Digo, su historial académico es perfecto, el más perfecto que haya visto. En resumen, ella terminó un año antes la preparatoria, tal vez por eso la llamaron de una escuela de alto prestigio como Harvard, imposible no rechazarlo.

—Dios – resopló Harry, no sabía si sentirse aliviado porque ya sabía dónde estaba, o indignarse con Alice al no decirle toda la verdad.

—Bueno, mis contactos del aeropuerto me enviaron esto... — Charlie dejó caer un par de hojas en los cuales mostraba la copia del número de vuelo, nombre del pasajero y una copia de los pasaportes. Alice resaltaba entre ellos – Harvard pagó el vuelo de estos estudiantes para la entrevista. Confirmé todo en la página oficial de la escuela.

Katelyn y Harry se acercaron observar, ambos se sorprendieron al encontrar el nombre de Marcel Styles y la foto de él en la copia del pasaporte.

— ¿Marcel irá a Harvard también? – Katelyn trago saliva al verlo. Charlie asintió con la cabeza.

— ¿Saben? Se me hace curioso encontrarlos a ustedes aquí y a ellos allá – comentó Charlie mordiendo la tapa del bolígrafo. Katelyn y Harry miraron de reojo incomodos – Como sea, los dejo para que lo reflexionen, tengo que hacer algo más. ¡Caso resuelto! – sentenció antes de retirarse de la oficina.

Ambos se habían quedado solos nuevamente, era incomodo después de lo sucedido el día anterior, el beso que quizás arruino todo. Katelyn tomó valor y miró a Harry haciéndose tonto entre el papeleo de los vuelos.

—Bonito collar – comentó Katelyn con la intención de hacer conversación y fingir que nada paso. Harry alzó la mirada y toco el pequeño avión de papel colgando en su cuello, aquel que le iba a regalar a Alice.

—Gracias – respondió seco guardando la copia del vuelo en el bolsillo de su pantalón. Ya tendría las pruebas para mostrarle a los padres de Alice.

Katelyn quería comentar algo más pero se indignó al observar a Harry retirarse de la oficina con obvias intenciones de ignorarla. Fue tras él hasta alcanzarlo fuera de la estación. Si algo tenía Katelyn, era que nunca se quedaba con la boca cerrada.

—¿Qué? ¿Eso es todo? ¿Te enteras donde está Alice y vas a fingir que no ha pasado nada? – le reclamó a Harry haciendo que este se detuviera en seco arrastrando los pies en el asfalto. Suspiro antes de enfrentar a Katelyn.

—Te dije que esto no nos haría amigos – replicó Harry harto de la actitud de la chica – Ahora, déjame solo – le ordenó.

—Lo dices porque me besaste – lo desafío Katelyn. Harry se esforzó por no mal contestar.

— Escucha, Robinson... — habló de la manera más amable – Tu y yo tenemos un historial que quizás nos perseguirá por el resto de nuestras vidas, pero Alice es la persona que quiero, le he mentido suficiente para agregar otro más. Así que mejor olvidemos lo de ayer, espero que entiendas eso – aclaró Harry sin intenciones de lastimar a Katelyn.

Ella suspiró afligida, no quería mal interpretar las cosas y entrometerse en la relación de Harry. Rogaba en sus adentros porque Charlie no tuviera razón, quizás se estaba enamorando de Harry inconscientemente, ya sea porque era físicamente igual a Marcel, pero no era él.

—Harry yo... — abrió la boca para hablar, pero calló de inmediato cuando tres patrullas se estacionaron frente a ellos con las sirenas encendidas.

Harry tuvo un mal presentimiento, y tuvo el instinto de poner a Katelyn a sus espaldas cuando fueron rodeados por los oficiales que bajaron de las patrullas.

—¿Sucede algo, oficial? – preguntó Harry. El policía los miró, luego saco una foto comprobando que eran ellos.

—Harry Styles, Katelyn Robinson quedan detenidos como principales sospechosos de la desaparición de Alice Grey – anunció el policía autoritario.

—¡Qué! – exclamaron ambos al mismo tiempo. Por un momento fueron incapaces de moverse al escuchar aquella incrédula noticia, los demás oficiales intervinieron.

—Esperen, esto es un error – reaccionó Harry aturdido.

—¡Ey! – se quejó Katelyn cuando la empujaron bruscamente lejos de Harry.

—Déjenla a ella, no tiene nada que ver – intentó defenderla, Harry forcejeo en un intento de soltarse – Es un error – insistió.

—Tiene derecho a guardar silencio – habló un policía esposándolo.

—¡Kate! – gritó a la muchacha que fue metida a la fuerza a una patrulla.

—No te preocupes, estaré bien – aseguró ella no tan convencida.

Harry se resignó al ser esposado y fue metido a una patrulla, estaba aturdido por los recientes hecho. No creía que alguien fuese a sospechar de él, Harry sería la última persona que le haría daño a Alice Grey, simplemente era increíble, pero ¿Quién lo habría acusado de esa manera?

*

Marcel tardó días en resignarse a responder las constantes llamadas de su madre. Primeramente, la señora Styles lo reprendió por no dignarse a responderle.

—He estado preocupada por ti estos días, solo Harry me dijo que viajaste, pero no a dónde – regañaba a Marcel a través del teléfono.

—De verdad, lo siento mamá – se disculpó Marcel – Pero no te vi los últimos días para decirte que acepté una entrevista en Harvard.

—¿Harvard? – preguntó incrédula, por un momento el enojo se esfumó.

—Sí, fue repentino, solo Vee sabía – se explicó él, escuchó a su madre suspirar.

—Me dijiste que terminaron por... — recordó su madre, pero Marcel la interrumpió.

—Lo sé, es complicado, pero ya estamos bien – respondió Marcel esbozando una sonrisa.

—Me alegro, esa chica me cae muy bien – comentó la señora Styles feliz por su hijo.

—Mamá necesito que me hagas un favor... — pidió Marcel.

—Claro, puedes decirme – escuchó ella de la manera más atenta.

—¿Has visto a Harry o algo? – preguntó incómodo.

—Oh, Harry... — La señora Styles pareció sorprenderse por la pregunta – Él ha estado ocupado, resulta que Alice, su novia, desapareció – explicó ella mostrando seriedad al asunto. Marcel no sabía que responder a eso, literalmente, tenía a la chica en frente.

—Sí, me enteré de algo, Vee me mantiene al tanto – Marcel fingió una tos seca para disimular su inquietud.

—¿Estás bien? – preguntó su madre preocupada.

—Sí, es el cambio del clima, solo eso – mintió enseguida desconcertando más a su madre – Si ves a Harry, dile que me llamé, por favor – pidió él recuperando la compostura.

— Si, yo le digo – aceptó la señora Styles aún sorprendida – ¿A qué se debe? – quiso saber curiosa.

—Ah... — Marcel aclaró la garganta – Ya somos adultos, creo que es hora de reforzar nuestra hermandad – explicó Marcel rascándose la cabellera.

—Ya entiendo, me alegro que así sea – expresó la señora Styles aún sorprendida que sus hijos se comiencen a llevar mejor — ¿Cuándo regresas? – preguntó cambiando el tema, Marcel suspiró aliviado.

—El sábado temprano, allá sería medio día o más tarde – respondió refiriéndose a la diferencia horaria. Su madre asintió en respuesta – Bueno, tengo que irme, te quiero mamá – se despidió él.

—Yo también, mi niño, te extrañó mucho. Cuídate – contestó ella, Marcel asintió antes de colgar.

Resopló dejándose caer en una silla, miró a Alice que estaba sentada en la cama apoyada en el respaldo, ella había escuchado toda la conversación de Marcel con su madre.

—Te salvaste, otra vez – dijo Marcel. Alice comenzó a reírse.

—Mañana es mi entrevista, necesito concentrarme – dijo ella regresando la vista los apuntes que tenía sobre las piernas, Marcel se levantó y quitó el cuaderno de ellas — ¡Oye! – se quejó Alice.

—Llevas haciéndolo todo el día – le llamó la atención seriamente — ¿Por qué no descansas un rato?

—Lo siento, es solo que me distrae de todo – se disculpó ella apenada.

—Deberías descansar – sugirió Marcel.

—¿Cómo? – preguntó Alice haciendo un puchero.

—¿Por qué no vamos a una fiesta? Las fraternidades organizan reuniones cada semana – preguntó Marcel. Alice hizo una mueca al respecto.

—No me gusta mucho ese ambiente – respondió.

—A mi tampoco – contestó de vuelta emocionado.

—Además no somos estudiantes, no creo que nos dejen entrar – se excusó ella.

— Lo sé, pero hay que intentarlo, necesitas distraerte aunque sea un rato – la animó Marcel.

—Lo pensaré – aclaró Alice, luego se levantó de la cama estirándose – Mientras iré a recostarme un rato en mi habitación – dijo caminando a la puerta.

—Claro, te veo en una hora y me dices – decretó Marcel, la chica asintió con la cabeza antes

*

Harry contó las horas en su cabeza. Eran tres aproximadamente desde que llegaron y lo pusieron en aislamiento. Seguía aturdido, quizás indignado al ser acusado de esa manera, Estaba aburrido al llevar tanto tiempo esposado a la mesa, ya no sentía el trasero porque no podía levantarse por lo mismo. De vez en cuando miraba a la cámara de vigilancia, o se miraba al espejo sabiendo que era una ventana y al otro lado había gente observándolo.

Más tarde, entró un agente, Harry levantó la cabeza de inmediato. Un hombre de mediana edad cargaba una carpeta en su brazo y caminaba hacia el con un aire autoritario para intimidarlo.

—¿Por qué me tienen aquí? ¿Dónde está, Katelyn? – habló Harry enseguida sin darle tiempo de responder al agente.

—Las preguntas aquí las hago yo – sentenció el agente dejando caer la carpeta en la mesa y sentándose frente al rizado – Tu amiga está bien, de hecho, la están interrogando en la otra sala – contestó. Harry aflojo los hombros al saber que se encontraba bien – Veo que te preocupas mucho por tu amiga – el agente entrecerró los ojos.

—No es amiga – gruñó Harry.

—Ya veo... — dijo el agente con sarcasmo – Ahora necesito que respondas unas preguntas.

—No contestaré nada, primero tengo derecho a saber porque me culpan de la desaparición de mi novia. Ah y a una llamada– declaró Harry de mala gana.

—Me parece justo – suspiró el agente, luego abrió la carpeta frente a él, aclaró la garganta antes de comenzar a leer: —Fuiste la última persona que la vio el sábado en la noche antes de desaparecer, su relación no iba tan bien que digamos, e interrogamos a varias fuentes de tu pequeña obsesión por Alice Grey inclusive llegaste a aprovecharte de ella.

—Eso no es cierto – negó Harry con la sangre hirviendo — ¿Quién dijo todas esas mentiras?

—Dylan Brasi – respondió, Harry quiso explotar en ese momento.

—¿Es enserio? – expresó incrédulo – Investigo mal, Dylan y yo nos llevamos tan mal que hace lo que sea por dejarme mal, es un rubio idiota, es el ex novio de Alice, ¿No podrían sospechar de él primero?

—Cuide su lenguaje – advirtió el agente.

—Además Alice no está desaparecida, ella está en Harvard ahora mismo, por eso necesito hacer la llamada, para...

—No tan rápido Styles – interrumpió el agente.

—¡Es verdad! Revise mi bolsillo izquierdo tengo una copia del número de vuelo a Massachusetts en nombre de Alice Grey – insistió Harry. El agente se levantó y hurgó en el pantalón del muchacho, sacó un papel.

—¿Marcel Styles? – leyó, Harry cerró los ojos sintiéndose un completo idiota. ¡Agarró el papel equivocado! – Buen intento, también descubrimos que su relación con su hermano gemelo es muy mala – mencionó el agente volviendo a su lugar – Lo dejaremos hasta aquí, luego tu dichosa llamada...

—¿Por qué Katelyn está aquí también? – quiso saber Harry.

—Vealo usted mismo – el agente deslizó la carpeta hacia él.

Harry abrió la carpeta como pudo al estar esposado sobre la mesa. Quedó perplejo al ver fotografías de Harry y Katelyn los últimos días yendo a la estación de policías en Brixton, justo después de que Alice desapareciera, era obvio que la tomarían como cómplice, sintió un nudo en el estómago cuando observo la fotografía de ambos besándose frente al río Támesis. Apartó la vista y fue ahí cuando el agente decidió retirarlas de la mesa.

—Los trasladaremos a una celda después de que haga la llamada – sentenció el agente.

—Espere, deje ir a Katelyn, ella no tiene nada que ver – pidió el rizado con sinceridad.

—Ya veremos, Harry – dijo antes de dejarlo solo.


***

Hey girls, quise subir este capítulo especialmente por mi cumpleaños!!!!!!!!!!!!!!!!! Ya en mi ciudad son las 12:00 AM y ya tengo 18 años, soy legaaaaaaaal al fin.

Jajaja, so... espero que les haya gustado el capítulo sé que estan como: what? como es posible?pero son cosas que se me ocurren de ultimo momento y creo que es en ese momento cuando me inspiró para acabar el capítulo.

Preguntas

¿Qué opinan del repentino enamoramiento de Katelyn hacia Harry? 

¿Creen que en lo más profundo de su ser él sienta lo mismo por ella?

¿Cuál ha sido su momento favorito de la novela?

No olviden votar y comentar qué les pareció el capítulo.


Un beso, M.

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