30. Esperanzas

El auto se detuvo fuera de la casa de Marcel, ninguno de los dos se dirigía, y el muchacho no estaba del todo convencido si una Vee callada está bien, ella se mantenía con los brazos cruzados mientras sus facciones estaban contraídas en señal que estaba molesta. Pero el pequeño viaje a casa le había servido a Marcel para pensar un poco las cosas.

Su cabeza era un lío, todo parecía andar perfecto, en la escuela ya nadie le molestaba, estaba al tanto de sus deberes, tenía una novia espectacular que le quería pero... Marcel no estaba seguro si el sentimiento era mutuo. Habían tenido sexo, pero eso no significaba la presencia de los sentimientos. Cuando pensó haber olvidado por completo a Katelyn, ella regresa y los sentimientos también.

Vee se indignó cuando Marcel bajó del auto y no le abrió la puerta como de costumbre. Ella hizo el máximo esfuerzo e imitó su acto, azotando la puerta del vehículo para llamar su atención. Pero Marcel le ignoró haciéndola enfurecer aún más.

— ¿Me puedes explicar por qué estás tan distraído? ¿Fue por esa chica? ¿Katelyn? –interrogó sin darle espacio para responder.

Marcel volteó, parpadeó un par de veces para caer de nuevo en la realidad, sin embargo no dejó pasar en alto el desagrado en su tono de voz cuando menciono el nombre de aquella chica, que la traía con la cabeza en las nubes. Vee le estaba montando una escena de celos, y él no era capaz de reaccionar.

— ¿Qué? – Marcel sacudió la cabeza.

—No te hagas el tonto. –espetó ella acercándose al muchacho. –Vi como la veías, esa misma mirada que me dedicas pero no es real –habló visiblemente decepcionada– ¿No me quieres? –cuestionó, su voz sonó quebrada, alertando al rizado.

—Vee, deja de hacerte ideas en la cabeza. –Marcel quiso abrazarla pero ella no se dejó.

— ¡Explícame, Marcel! –exigió Vee cruzando los brazos a la altura del pecho.

—Katelyn es una vieja amiga, solo eso, me sorprendí verla nuevamente porque habíamos peleado pero ya no importa. –explicó Marcel sin vacilar, no quería perder a Vee por algo... insignificante.

¿Insignificante? ¿Eso era ahora?

Vee aflojo los hombros, y dejo que Marcel le abrazara. Luego pensó, quizás Harry había inventado que la tal Katelyn era su exnovia con el fin de molestarlos, pero por qué le había dado tanta importancia al asunto.

—No tienes por qué estar celosa–aseguro Marcel al separarse, la muchacha no lo miraba, pero al hacerlo solo le dedicó una media sonrisa con los labios. –Ven, entremos. –dijo él citándola a entrar a la casa.

Ya adentro Vee habló por fin:

— ¿Tú estabas celoso cuando andaba con Harry? –Se atrevió a preguntar tomando a Marcel por sorpresa –Contesta. –pidió ella.

—No éramos nada, no había razón para estarlo –contestó seco, sin percatarse lo cruel que había sonado.

— ¿Entonces nunca te gusté? –Vee abrió la boca inmutada.

—Vee, siempre gustaste. Te quiero. –Marcel respondió acallándola con un beso.

Ella siguió el beso pero no con las mismas ganas que él. Al separarse se relamió los labios sin apartarle la mirada.

— ¿Mejor? –preguntó Marcel mostrando una sonrisa inocente.

—Sí. –respondió ella. –Dime otra vez que me quieres. –pidió ladeando la cabeza.

—Te quiero, Vee. –contestó Marcel en risillas antes de volver a besarla.

Todo parecía volver a la normalidad entre ambos. Aunque Vee no estaba del todo convencida, y se aseguraría de investigar por su cuenta.

*

Un lunes temprano puso a Harry de mal humor. Como cualquier persona a su edad no quería levantarse, estaba atrapado en una rutina inevitable, miró su propio reflejo en el espejo, en su vida había observado su aspecto con tanto detenimiento hasta ese momento.

Estaba guapo y lo aceptaba con orgullo. Su egocentrismo era muy alto, sin embargo cuántas chicas como Alice no intentaron bajárselo... Sólo ella. Además de su mejor amiga, Gabrielle, pero a ella no le tomaba tanta importancia. A Harry nunca le había importado lo que la gente pensará sobre él, hasta que apareció Alice en su vida.

Se arregló para ir a la escuela, cuando salió al pasillo, se encontró a Marcel discutiendo en el teléfono, como todo hermano chismoso, y por ser Harry, se quedó escuchando la conversación mientras se apoyaba en la pared con los brazos cruzados.

—No puedo acompañarte a comprar ropa, tengo cosas que hacer. –declaró Marcel tomando el tabique de su nariz.

—Marcel es para la cena que tengo con mi madre cuando regresé, quiero verme bien tanto para ella como para ti. –reprochó Vee desde la otra línea.

—Lo siento, Vee, tengo que estudiar para el examen de Medicina en Cambridge, las pruebas son la siguiente semana, quiero estar preparado –se excusó —Vee, está bien... ¿Vee? –ella había colgado.

Harry se mordió la lengua evitando reírse, las excusas de Marcel podrían costarle su novia.

— ¿Cuál examen? –preguntó Harry sorprendiéndolo.

—Para la universidad, tú deberías investigar sobre ello también –replicó Marcel con el afán de ofenderlo, luego regreso su vista al teléfono como si Vee fuera a llamar de nuevo –Soy un idiota. –se dijo así mismo.

—Di algo que no sepa. –contratacó Harry pasando de largo y regalándole un leve empujón.

*

Desde que Harry ya no tenía el BMW a la mano, salía más temprano de su casa para caminar a la escuela y llegar a tiempo a su clase. Eso implicaba saltarse la hora del desayuno. Recogió las galletas que habían caído de la máquina expendedora, abrió el paquete y comió de ellas tranquilamente.

La escuela aún yacía vacía de alumnos, pues faltaban treinta minutos para que tocarán el timbre de entrada, quizás había llegado muchísimo más temprano de lo habitual. Se sentó en un banco que estaba en el pasillo a comer de sus galletas.

Pasaron cinco minutos cuando escuchó voces y pasos salir de una oficina. Vio la silueta de Alice Grey mientras platicaba con una profesora. Harry reaccionó de inmediato enderezando su espalda y tragando la galleta que tenía en la boca.

—Entendemos su situación, señorita Grey, esperemos que mejore –decía una maestra compasiva a la castaña.

—Gracias por entenderlo, profesora –agradeció Alice.

La maestra le dedicó un par de palabras reconfortantes antes de regresarse a la oficina dejando a Alice no tan sola. Ella pasó la mano por su cabello y soltó un largo bufido echando atrás los cabellos que estorbaban en su cara.

—Hola –habló Harry sobresaltando a la muchacha del susto.

—Oh por Dios, creí que estaba sola –expresó Alice llevándose una mano al pecho, Harry río de la ternura.

—Me da mucho gusto verte –comentó Harry juntando las manos encima de sus piernas.

Alice observó al muchacho en su posición de inocencia, se acercó a él y sintió ansiedad por limpiarle las migajas de galletas en las comisuras de sus labios.

—Tienes un poco de... —alargó su mano a la cara de Harry retirando las migajas con su dedo.

Harry bajo la mirada disimulando el leve rubor de sus mejillas, se relamió los labios y regresó su vista a la chica.

—Debo decir... gracias. –Harry habló apenado.

—Viniste muy temprano –observo Alice ignorando lo anterior, pues Harry no era ese tipo de chicos que llegaban a la hora.

—Tuve algunos problemas con el auto –respondió Harry avergonzado.

—¿El BMW? –Harry asintió con la cabeza, Alice frunció los labios haciendo un gesto de desaprobación –Me gustaba ese auto –sinceró Alice.

Tomo asiento junto a Harry, quizás platicar un rato con él no tendría nada de malo, siempre y cuando Harry no propase sus palabras. Y así fue conversaron un gran rato antes de que las clases comenzasen, Harry le invito de las galletas, rato después ambos se separaron para ir a sus respectivas aulas, hasta reencontrarse nuevamente en la clase de Historia Universal.

(...)

—Louis, sigo sin entender por qué Gabe y tú actúan como si no se conocieran en la escuela –comentaba Liam acompañando al ojiazul a su clase, Louis se detuvo en seco soltando un gruñido.

—No lo sé, Liam, deja de preguntar –advirtió Louis.

—Solo decía... —Liam alzo las manos en modo de probar su inocencia.

Detrás de Liam venía Harry junto a Alice, Louis los observó platicando de lo más normal, sin embargo se sorprendió de ver a su amigo muy radiante y con los ojos rebosando de la felicidad.

—Vaya, al parecer Harry ya conseguirá un buen partido –dijo Liam mirando a ambos. Louis asintió con la cabeza en aprobación.

Alice entró al aula cuando llegaron a la puerta, sin antes saludar a los amigos de Harry, mientras que él se quedó un rato a fuera. Luego Liam se despidió con la excusa que tenía su siguiente clase, le hizo un gesto a aprobatorio a Harry antes de dejarlo con Louis, le debía una explicación a él por su tan repentina escapada de la noche del espectáculo, mantenía una sonrisa radiante que nada ni nadie podía arruinar.

—¿Hay algo que debas contarme? –quiso saber Louis arqueando una ceja, simulando un gesto pícaro.

—En mi vida he conocido a una chica que se acabase una hamburguesa de Meat&Grill –contestó Harry impresionado al recordar esa noche.

—Nunca habías llevado a una chica, es muy diferente –rectificó Louis con humor.

—Maldición, Louis, me vuelve loco –expresó Harry revolviéndose el cabello como símbolo de desesperación.

—Vaya, nunca te había visto tan desesperado por una chica –observó Louis sorprendido.

— Ella piensa que soy un mujeriego de cuarta –lamentó Harry chasqueando la lengua.

—¿A caso no lo eras? –recordó Louis con nostalgia, ambos carcajearon a pesar que Harry se sintió un tanto ofendido, pero era Louis, alguien con el que muy difícilmente se enojaba.

Dejaron de hablar y entraron al aula para tomar la clase.

*

Katelyn entro junto a Jane a una tienda de ropa en el centro comercial. Ambas miraban y criticaban las prendas que no eran de su gusto, y las que sí las enganchaban en sus brazos para llevarlas directo al probador con otras prendas.

—Me gusta ese –calificó Jane cuando Katelyn se probaba un vestido de un buen corte que definía su cintura, era hermoso, y de un color rosa muy llamativo.

—Sí, pero me falta más... —Katelyn apretó sus pechos para que parecieran más grandes y sobresalgan en el escote, refiriéndose a la falta de la misma. Ambas rieron y siguieron probándose las prendas restantes.

Por otro lado, Verónica entraba en esa misma tienda, seguía molesta porque Marcel no había querido acompañarla. Quiso olvidarlo y curioseo entre los vestidos buscando el perfecto para la ocasión de la cena con su madre el viernes por la noche.

Jane identificó de inmediato a la rubia cuando iba en busca de otro vestido para su amiga, pero al verla quedó estupefacta y fue directamente con Katelyn para advertirle.

—Katelyn, la novia de Marcel está aquí –mascullo Jane espantando a Kate que estaba intentando quitarse el vestido.

—¿Marcel está aquí? –preguntó alarmada.

—No, viene sola –avisó observando a Vee distraída en el área de zapatos. Katelyn libero el aire de sus pulmones a causa del alivio.

—¿Todo en orden, señoritas? –se acercó una muchacha que trabajaba en la tienda.

—Sí, me llevo este –aprobó Katelyn mostrando el vestido rosa.

—¿Segura? –preguntaron la muchacha y Jane al mismo tiempo. Katelyn afirmó con la cabeza nerviosa. La muchacha asintió y se llevó el vestido para pagar en caja.

—No digo que te quede mal pero hay muchas más opciones –sugirió Jane.

—No, no, ese está bien. –insistió Katelyn impasible a la idea, termino de ponerse su ropa y salió contando los billetes de su cartera.

Fue a pagar el vestido, agradeció a la muchacha por el servicio y el vestido, tomo la bolsa girando sobre sus talones en camino a la salida, pero se llevó la desagradable sorpresa de toparse con Vee.

Ambas chicas se miraron conscientes que se conocían de algún lado, Vee la reconoció al instante, no evito sentir disgusto al verla, por lo menos se veía más presentable que el día cuando se conocieron.

—Hola –Katelyn rompió el silencio fingiendo felicidad de verla.

—¿Nos conocemos? –mintió una Vee confundida

—Claro, soy la amiga de Marcel... Katelyn, nos conocimos hace unos días en el café –le recordó Katelyn, Vee pareció reaccionar.

—Oh, sí cierto, eres la mesera torpe –habló Vee con un toque de humor, a Katelyn le hirvió la sangre, no iba a dejar que le humillara –Solo por eso te recuerdo, si no ni en cuenta, Marcel suele llevarme a muchos lugares, por cierto él nunca me habló sobre ti, se me hizo extraño que tuviera esa clase de amigas –le regalo una mirada de pies a cabeza con la intención de ofenderla, pero Katelyn río sarcástica.

—Entonces no te tiene la suficiente confianza, me imagino...su humildad es demasiado grande para una persona que no tiene los valores correctos para comprenderlo. –replicó Katelyn, a Vee se le borro la sonrisa. –Qué va, me alegro por ti, salúdame a Marcel. –poso su mano sobre su hombro en un gesto reconfortante, luego se retiró de ahí satisfecha de dejarla con la palabra en la boca.

*

Harry llegó a su casa después de un día agotador en la escuela y otras dos horas más de entrenamiento del equipo de futbol con su mejor amigo Louis, eso más la larga caminata a su casa porque Louis no quiso hacerle el favor de llevarlo. ¡Ah! Además su madre se rehúsa a devolverle las llaves del BMW. Harry se sentía vacío, le hacía mucha falta ese coche por más que fuera un pedazo de metal andante.

Estaba por abrir la entrada cuando encontró un sobre color rosa chillón encima la alfombra de la entrada. Lo levantó y se percató que se trataba de una invitación a una fiesta de cumpleaños, el nombre de la cumpleañera con letras grandes y doradas en la parte de atrás: EVELYN COLLINS, en la esquina en muy pequeño estaba escrito a quien iba dirigido la invitación: Harry Styles.

Harry se extrañó, no conocía mucho a esa chica para que lo invitase a su fiesta. Sin embargo refresco su memoria y supo que se trataba de otra de las mejores amiga de Alice Grey. Su foco se encendió en una idea, quizás no todo estaba perdido con la chica de ojos azules.

***


LAMENTO MUCHO LA TARDANZA, LA VERDAD SIENTO QUE ESTE CAPITULO FUE SOLO DE RELLENO ANTES DE QUE COMENZARA LO BUENO, PERSONALMENTE NO ME GUSTO...

En otras cosas... les traigo un poco de humor.



No se me dio risa y quise compartirla con ustedes, jajaja, todos saben lo mucho que Harry odia que lo confundan con Marcel

Me he retrasado un poco porque ya comence a escribir el final de esta historia, les aviso que tengo preparado dos finales, el oficial y alternativo, por otro lado ya quiero tener listo el trailer pero no he tenido tiempo suficiente...

Well, ¿Qué les pareció este capítulo?

No olviden votar y comentar, gracias por leer, chicks, <3 <3 <3


Un beso, M

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