28. La gran noche

Louis y Harry se bajaron frente al Gran Teatro de la ciudad, el valet parking se encargó del Mini Cooper de Louis. Ambos parecían celebridades llegando a una gala de premios, a juzgar por varias miradas femeninas que habían robado.

Louis traía un ramo de rosas en la mano con la intención de regalárselo a Gabrielle por el esfuerzo que le dedicó a su presentación. Harry pensó en el ridículo detalle de Louis, pero luego descartó la idea. Si fuese Alice la que bailara en aquella presentación, él también hubiese hecho lo mismo.

*

Gabrielle se miró al espejo de su tocador, era raro ver su gran salvaje melena rizada al fin domado en un apretado chongo. Siempre recordaba las veces que el dinero de su cartera se fue a la basura en mil cajas de pasadores para el cabello. Suspiro una vez más controlando sus inevitables nervios.

No era la primera vez que bailaba en una audiencia tan grande como la de esa noche. Quizás sus más recientes sentimientos descubiertos por Louis era lo que le provocaba nauseas.

Contemplo un momento su maquillaje para asegurarse que todo estaba en orden, pensó que se había sobrepasado en el polvo de la cara que la hacían ver mucho más pálida o tal vez las pestañas postizas necesitan un retoque, sin embargo seguían contrastando sus grandes ojos almendrados.

—Te ves hermosa. –escuchó detrás de ella. El corazón se aceleró de inmediato y vio a través del reflejo de quién se trataba.

Parpadeó un par de veces comprobando que de un sueño no se trataba, giró sobre sus talones apiadándose de sus especulaciones, pero ahí estaba él, como siempre, poniendo a prueba su cordura.

—Zayn, ¿Qué haces aquí? –preguntó incrédula.

—No puedo irme, sin verte bailar, aunque sea una vez. –explicó Zayn acercándose a la chica.

—Pensé que las cosas ya habían quedado claras entre nosotros. —musitó la chica. Zayn se desanimó al ver que Gabrielle no estaba tan feliz de verle, o era lo que ella demostraba.

—¿No estás feliz de verme? —confirmó Zayn sus sospechas.

Gabrielle se atrevió a negar con la cabeza, bajo la mirada con vergüenza. No era cierto, ella estaba más que feliz de verlo, pero las circunstancias no se le permitían demostrárselo.

—Tienes que irte. —dijo ella aumentando la distancia. —Louis vino a verme, como veces anteriores. Él ha hecho por mí lo que tú no hiciste. —reprochó Gabrielle, tragó saliva reprimiendo el nudo en su garganta. Su intención era alejarlo y tenía que lograrlo cueste lo que cueste.

— Gabe, basta de hacerte la fría conmigo. Ya no funciona. —descubrió Zayn sus intenciones.

Abrazo a la chica por la espalda, ella experimentó su calor corporal, aquella esencia que no había sentido con alguien más. Ella intentó mantenerse en sus sentidos, resistiéndose a besarlo, se soltó de sus brazos controlando la respiración.

—Es hora de dejarte ir. Louis no merece esto. —habló Gabrielle a duras penas.

—Te quiero. —susurró Zayn. Esas dos palabras eran el cielo mismo para Gabrielle.

Se había ablandado lo suficiente para responderle de la misma manera. Sin embargo alguien toco la puerta del camerino interrumpiendo el momento.

Ambos se miraron sin saber qué hacer.

—Escóndete. —reaccionó Gabrielle.

Zayn hizo caso y se ocultó detrás de unos vestuarios.

— ¡Pase! —exclamó Gabrielle tirando una mochila encima de los zapatos de Zayn, luego se sentó en el tocador actuando de manera natural para no levantar sospechas.

La puerta se abrió dejando ver a un sonriente Louis Tomlinson. Su sonrisa traviesa que tanto lo distinguía.

— ¿Cómo está mi bailarina favorita? —preguntó con total emoción cargando un ramo de rosas, a Gabrielle le dolió el gesto.

—Están hermosas, Lou. —agradeció Gabe temblorosa tomando las flores.

Harry entró detrás de Louis con un gesto lleno de fastidio. Ahora estaba obligado a saludarla.

—Eh Gabe. —alzó Harry la mano en forma de saludo. Ella lo miró de soslayo.

—Harry veniste, gracias. —agradeció ella visiblemente nerviosa. Harry arqueó una ceja al no recibir una muestra degustable de su parte.

—¿Cómo te sientes? —preguntó Louis regalándole un beso en la frente.

—Muy nerviosa. —expresó Gabe al borde de las lágrimas, en parte se sentía mal por Louis.

—Amor, no llores. —le abrazó Louis. —Lo harás bien, como siempre. –alentó acariciando su espalda.

Zayn detrás de los vestidos sintió la sangre hervirse. Tenía celos de Louis, ¿Por qué él podía besarla? ¿Por qué él sí podía tocarla? Se contuvo todos los segundos que duró ahí, él podría salir de su escondite y desenmascarar la verdad de Gabrielle, pero no lo hacía por ella y por la vieja amistad que alguna vez tuvo con Louis.

Harry notó algo extraño en la habitación, no solo en la chica, que estaba casi delirando, ella estaba ocultando algo a juzgar por su forma de actuar. Parecía culpable. Miro a su alrededor, y vió un gran bulto entre la ropa. ¿Había alguien más ahí, y eso explicaba el nerviosismo de Gabrielle?

—Gabrielle, comenzamos en cinco minutos. —avisó una compañera que pasó por el pasillo interrumpiendo los pensamientos de Harry.

—Ya voy. —respondió Gabrielle exhalando.

—Mucha suerte, amor. —dijo Louis antes de besarla nuevamente

—Suerte. —Harry hizo su más grande esfuerzo por alentarla. Gabrielle elevo las comisuras en agradecimiento.

Louis cerró la puerta al irse. Zayn salió de su escondite, sintiendo la adrenalina recorriendo todo su cuerpo y Gabe sentía el corazón en la garganta, eso había estado cerca.

—Como los viejos tiempos. —recordó Zayn todas veces que se había colado por la ventana en la habitación de Gabe.

Ella sonrío y se abalanzó a él para besarlo. ¿A quién engañaba? No podía ni convencerse así misma que no necesitaba de Zayn.

*

Cuando Louis y Harry estuvieron en el pasillo, el ojiverde comenzó a hablar.

— ¿No la notaste extraña? —preguntó a su mejor amigo.

—Está nerviosa, Hazz, no es normal presentarse ante mil espectadores en una noche, por lo menos para ella. —argumentó Louis, sin darse cuenta a donde quería llegar Harry.

—Sí, pero no lo notaste, había algo más en el camerino. —especuló Harry.

— ¿Estás diciendo que ella me está siendo infiel? —preguntó Louis suspicable a la vez indignado. —Si es así, ¿Quién crees que era?

—Zayn, sería el único. Él era muy impredecible. —respondió Harry dejando a Louis pensando.

*

Alice estaba leyendo el itinerario de la presentación, su mejor amiga era de las personas más importantes, que ir a sus obras de ballet significaba mucho para su amistad.

Sin embargo era la primera vez que iba sola, a pesar de que estaba acompañada de la familia de Gabrielle, ella siempre prefería recostarse en el hombro de Dylan cuando esperaba el momento en que su amiga apareciera en el acto. Pero en esta ocasión se encontraba sola.

—Será una noche larga. —bufo Alice recordando el hecho de que Gabe tenía con quién estar en la fiesta después de la obra. Su novio Louis Tomlinson del que hace poco estaba enterada.

No podía evitar seguir indignada con su mejor amiga al habérselo ocultado tanto tiempo. Seguía votando a favor de Zayn.

—Hola Alice. —escuchó detrás de ella la voz del padre de Gabrielle.

Ella volteó dispuesta a recibirlo con un abrazo, la madre y el hermano menor de Gabe también estaban ahí, Alice no pasó desapercibida la cara de fastidio del chico que apenas cumplía los 15 años, pero cuando la miró cambió drásticamente a felicidad. Josh siempre sintió una cierta atracción hacia Alice, cuando era un niño de cinco años y Alice siempre iba a casa a visitar a su hermana mayor. Sin embargo la diferencia de edad era un obstáculo muy grande para él, mucho peor que Alice no lo veía de la misma manera, si no como un hermano menor.

—Un gusto verlos. —saludó Alice a toda la familia.

—Alice, ¿Cómo has estado? –preguntó la señora Stevens regalándole un beso en la mejilla.

—Muy bien, esperando entrar al auditorio, al parecer se han retrasado un poco. –contestó Alice observando la larga fila en la entrada del teatro al auditorio.

— ¿Dylan no viene contigo? –preguntó el señor Downey Stevens observando la ausencia del muchacho. Alice intento disimular una mueca que la reemplazó con una sonrisa.

Al parecer Gabrielle no había dicho nada a sus padres sobre la ruptura con su exnovio.

—Dylan y yo ya no estamos juntos. –explico Alice suavemente, sin borrar su sonrisa. No quería verse afectada por la situación. El señor Downey Stevens se percató de su error, aclaro su garganta.

—Lo siento, Alice, era un buen muchacho. –se disculpó.

—No se preocupe, algún día tenía que pasar. –respondió Alice sin importancia.

El pequeño Josh se sonrío asi mismo al enterarse de la noticia directamente de Alice, aunque eso no le daba realmente ventaja alguna. Josh tenía un oponente muy fuerte. Él que llegó junto a Louis, que se dirigió a la familia de este.

—Señor Downey... —Louis saludó alegremente a su suegro estrechando formalmente la mano—...señora Stevens. –se dirigió ella depositando un beso en su mejilla. – Josh, dame esos cinco. –ambos chocaron palmas como forma de saludo.

Harry observó al padre de Gabrielle, reconoció que se trataba de uno de los concejales del parlamento Gran Londres. Se vio sorprendido así mismo, la razón por la cual la novia de Louis a veces resultaba ser tan fina, en el sentido de los buenos modales, inclusive la actitud madura de Louis al comportarse frente a sus suegros. En realidad Gabe nunca te rezongaba por los malos modales, si no que se quedaba callada observándote mientras te juzgaba en silencio. Aun así la chica seguía siendo insoportable para él.

Alice intentó disimular los nervios al ver a Harry ahí, tan guapo y muy bien vestido, y el no pudo evitar echarle una examinada completa a la chica de ojos azules. Harry quedó completamente impactado al verla en ese vestido azul que favorecían su esbelto cuerpo. Simplemente hermosa.

Cuando él se acercó a Alice, ella se forzó a mantener su postura serena.

—Qué sorpresa verte aquí. –habló ella al natural, realmente estaba sorprendida.

—Un gusto verte también. –contestó Harry plantando un beso en su mejilla.

Alice sintió escalofrío cuando el poso su mano en la cintura mediante el beso.

En el interior, Alice rogaba porque la alta calidad del maquillaje pudiera disimular el sonrojo que el chico había provocado.

Cuando Louis terminó de saludar a la familia de Gabe se posicionó a lado del rizado para presentarlo.

—Él es mi amigo Harry, nos acompañará esta noche. –Harry se acercó a estrechar la mano con los padres de Gabrielle y su hermano menor Josh.

Este último notó la tensión entre Alice y Harry, no tardó en mirarlo con desconfianza. Harry lo ignoró, no le importaba que un chico de 15 años le venga a bajarle los humos.

—Un placer conocerte muchacho. —dijo el señor Downey a Harry.

—El placer es mío, concejal. —respondió Harry demostrando sus modales.

Finalmente accedieron al auditorio, Louis se quedó conversando con los padres de Gabrielle, mientras Harry se adelantó junto a Alice.

Ambos bajaban las escaleras hasta llegar a los primeros asientos frente al escenario. Harry tomó asiento junto a ella.

—Te ves hermosa está noche. —habló Harry sin contenerse. Alice volteó elevando su delineada ceja.

—Quieres decir que siempre me veo mal. —bromeó ella haciendo reír al muchacho.

—Siempre luces excepcional, pero esta noche te has sobrepasado. Tu belleza me cautiva desde el primer día, milady. —citó Harry, ahora fue Alice la que rió.

—Deberías parar. —advirtió Alice con humor. —No te queda el papel de caballero.

—Puedo intentarlo.

Alice seguía en su lucha interna por mantenerse firme ante la presencia del rizado. Cosa que a Harry le daba ternura, él conocía muy bien cuando una chica se resistía a sus encantos. Sonrío a ella.

— El azul es mi color favorito. —murmuró Harry en su oído haciéndola temblar en todos los sentidos.

Alice tensó los hombros, exhaló disimulando sus nervios, no sabía si estaba arrepentida por portar ese vestido azul.

—El tuyo es el verde, ¿no? —recordó Harry posando una mano sobre la de ella.

Los escalofríos invadieron el cuerpo de la chica, observó la mano de Harry aun sobre la de ella, extrañada que el este al tanto de sus gustos, algo que Dylan

— ¿Cómo sabes? —preguntó ella.

—Me lo mencionaste una vez en la cocina de tu casa, cuando me ayudabas con las tareas de Historia, no sabes lo mucho que me resistí por no besarte. ¿Qué habría pasado si Hayley no hubiese entrado a la cocina? —cuestionó Harry.

Las pestañas de Alice revolotearon, Harry lo había recordado con todo y detalle, y quizás era una muestra de interés muy grande. Dylan ni siquiera recordaba el día que se habían conocido o la primera cita. Harry sí, recordaba hasta la cosa más insignificante que había vivido con ella, y Alice se avergonzó por el hecho de no haberlo recordado tan bien como él.

Sin embargo esa pregunta le rondaba en la mente, pero no tenía una idea clara para la respuesta.

—Quizás lo hubieses hecho, pero no lo habría permitido. —murmuró Alice.

—Si quiero besarte ahora. ¿Me permitirías poder rozar tus labios con los míos? —se atrevió a preguntar Harry.

Alice se estremeció ante la idea de besarlo, sonaba tentador, y más por lo irresistible que podrían ser sus labios. Ella debatió consigo misma un momento, antes de mantenerse al borde de su cordura.

— Te he dicho, el papel de caballero no te queda. —replicó Alice con seriedad apartando la mano.

—Entonces no tengo que pedir permiso, solo te beso y ya, pero eso sería descortés. —respondió Harry con humor, Alice no pudo evitar reírse.

—Al menos tienes modales, pero eso no es suficiente para alguien como tú. —contestó Alice hiriendo el orgullo de Harry. Él sonrío en respuesta.

Sería difícil librarse de él, pero ¿En serio era lo que Alice quería?

*

Vee se encontraba en la habitación de Marcel cuando él tomaba una ducha en el baño. Mientras Vee esperaba que terminará su rutina higiénica, se levantó de la cama y comenzó a curiosear entre sus cosas buscando una respuesta a su duda.

¿Quién es Katelyn?

Rebusco en su escritorio sin buscar nada interesante más que acuarelas, óleos y otros materiales de arte. A un lado habían carpetas apiladas, Vee revisó cada una, pero eran trabajos de la escuela, de hace dos años, a juzgar por la fecha, y algunos que hacían falta por entregar.

Sin nada de éxito, paso su larga cabellera a su hombro izquierda mientras echaba un suspiro de frustración,

Reviso la mesita de noche y descubrió la libreta que le había mostrado hace días. La abrió hojeando en busca del dibujo, pero se desconcertó al no encontrarlo, solo el resto de una página arrancada.

Al parecer Marcel no quería que Vee se enterara de la existencia de Katelyn. Vee regresó la libreta en su lugar cuando no escuchó el agua cayendo desde el baño. Segundos después Marcel salió vestido y con el cabello húmedo, Vee disimuló su descontento sentándose en la cama.

Marcel la miró y frunció el entrecejo al notarla algo agitada.

— ¿Sucede algo? —preguntó, Vee negó con la cabeza.

—Nada, hace un poco de calor ¿no crees? —respondió abanicándose con la mano.

—Me acabo de bañar. —contestó Marcel alzando las manos en señal de inocencia, haciendo reír a Vee.

—Eres lindo. —comentó ella, Marcel se sonrojó—Ven. —pidió extendiéndole la mano. Marcel hizo caso y se acercó a ella tomando su mano e inclinándose para besarla.

*

La función había terminado después de dos largas horas, no había sido tan malo después de todo, el ballet siempre era algo digno de ver, y Harry se sorprendió al ver el talento de Gabrielle, al verla en el escenario se veía relajada haciendo sus movimientos con gracia. Pero ni ella, o cualquiera de las bailarinas pudo captar su atención como la chica que estaba sentada a su lado. Harry la miraba realmente fascinada con el espectáculo y aplaudía cada que su amiga salía a lucirse en el escenario.

Harry salió junto a Alice posando su mano delicadamente en la espalda baja de la muchacha, para que no se retrasará en su paso y alguien pudiese empujarla.

Se detuvieron en un gran salón junto a las bailarinas que salían del espectáculo para reunirse con sus familiares.

Gabrielle apareció entre la multitud y salió disparada a los brazos de Louis, que la recibió aferrándose a su delgado cuerpo, a pesar que estuviese cansada y sudada por el esfuerzo que hizo sobre el escenario hace menos de diez minutos.

—Lo hiciste bien, hermosa, como siempre. –le felicitó.

Gabrielle apoyo la cabeza en su hombro, sintiendo culpa por Louis. Por no sentir lo mismo, y más cuando divisó a Zayn más allá entre la gente, él abandonó el lugar cuando lo vio, no tenía sentido quedarse si la persona que más quieres había encontrado a alguien más. Ella dejo salir una lágrima porque sabía en ese momento que era la última vez que le vería.

Se separó de él, luego abrazo a su mejor amiga.

—Gracias por venir. –susurró, Alice notó dolor en su voz.

—Estaré por ti, siempre. –respondió ella sincera antes de deshacer el abrazo.

Gabe observó a Harry a un lado, por primera vez no sintió apatía por él, y eso era muy extraño.

—Bien hecho. –habló Harry mostrando una sonrisa. Gabe se inmutó con ella misma al encontrarse abrazándolo.

—Solo ten cuidado. –le dijo antes de separarse, Harry se desconcertó en el acto, pero sabía de lo que ella hablaba.

Miro a Alice, ella estaba mirándole fijamente.

*

Marcel se estaciono fuera de la casa de Vee, apagó el motor antes de bajarse para abrirle la puerta a Vee. Ella se bajó agradecida con el gesto, Marcel la acompañó hasta la entrada.

—Parece que mi tía no está. –habló Vee al notar todas las luces apagadas.

—¿Quieres que te haga compañía mientras esperas? –preguntó Marcel, Vee volteó con una sonrisa pícara.

—No creo que llegué hasta mañana. –dijo ella abriendo la puerta.

Marcel entendió el mensaje con claridad, no podía dejar pasar satisfacer las ganas que traía. Una vez que estuvieron dentro la casa, Marcel tomó a Vee de la cintura comenzando un beso apasionado, entre risas y tropezones se dirigieron al cuarto.

***


Cap 28, lo he dividido en dos.

Les tengo un buena noticia...

Estoy haciendo el trailer de la novela, lo tendré listo estos días.

♡♡Muchas gracias por leer, chicks, de verdad no imagine que la novela tuviese tantos lectores.♡♡

Ahora, ¿Qué les pareció este capítulo?

¿Dónde están las #TeamAlice? (Si es que aún siguen vivas, jaja)

No olviden comentar y votar.

-Un beso, M.


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