24. Una taza de té
LEER HASTA EL FINAL
*
El remordimiento seguía atormentando a Marcel, cada que el nombre de Verónica se le venía a la mente, una oleada pesada de culpa también le acompañaba.
Era otra semana, otro día, y Marcel entraba a la biblioteca para regresar algunos libros que tomo prestado hace unos meses.
—¡Marcel, qué gusto verte!— lo reconoció la bibliotecaria desde su escritorio a espaldas del mural de libros, a pesar de que Marcel se había dejado de peinar con el gel de Moco de Mono y también de vestir sus arapos de anciano, no obstante, sus gafas y el beanie eran lo único que lo caracterizaba.
—Hola...—respondió Marcel con una sonrisa. –Vine a devolver estos libros. –anunció alargando los brazos, la bibliotecaria los alcanzo y los registro en su computador.
—Te retrasaste treinta días, tendrás que pagar. –lamentó la bibliotecaria,
Marcel hizo una mueca y saco algo de dinero de su billetera, la bibliotecaria lo recibió y guardo en el mostrador, luego depositó los libros en una mesa aparte.
—¡Vee, aquí hay más! –llamó a alguien, se escuchó una respuesta de afirmación y Verónica salió entre los pasillos sosteniendo libros algunos libros en el pecho.
¿Vee?, se preguntó Marcel.
—Marcel. –Verónica trago saliva sorprendida de encontrarlo ahí, más bien algo apenada.
—Hola. –la saludó Marcel.
Ella se volvió a esconder en el pasillo, y Marcel se encaminó ahí cuando escucho golpes secos. Había algunos libros esparcidos en el piso, abiertos, se le hizo curioso encontrar a Verónica recogiéndolos deprisa. ¿Se había puesto nerviosa?
—Déjame ayudarte. –se ofreció Marcel, pero Verónica lo rechazó al instante.
—No, puedo sola. –al escucharla tan brusca, decidió apartarse.
Verónica término de recoger los libros y los asentó en una mesa de apoyo, le dio la espalda al muchacho, trataba de buscar una manera de ordenar los libros sin parecer nerviosa.
Marcel quiere hablarle pero tiene la corazonada de molestarla, así que sin más preámbulos decide retirarse de ahí. Verónica se arrepintió al instante cuando él comenzaba a darse vuelta.
—Espera. –lo detuvó. –Creo que la idiota fui yo ahora... Bueno, siempre fui una idiota, sobretodo contigo—comenzó a decir. –Marcel, lo siento, de verdad, por todo. –sinceró. Marcel comprendió la situación y vio el arrepentimiento en sus gestos.
Se acercó a ella y tomo de su mano, Verónica alzó la mirada para encontrarse con sus bellos ojos verdes a través del cristal de sus gafas.
—Algo bueno de mí es que creo en las segundas oportunidades. –habló, ambos se sonrieron al mirarse. Verónica sintió un peso menos en su interior.
—Comencemos de nuevo. –sugirió Verónica ahora con un porte más firme. Más decidida.
Marcel asintió con la cabeza, elevó una mano al aire, Verónica pareció confundida.
—Soy Marcel, pero supongo que eso ya lo sabías. –alardeó Marcel agregándole un poco de humor a su presentación. Verónica rio entendiendo, y estrecho su mano con la de él.
—Verónica, pero puedes llamarme, Vee –le siguió ella.
—Mucho gusto en conocerte, Vee. –sonrío.
Marcel no evito sentir una corriente cuando lo hizo y el frío que se coló por sus manos cuando se separaron.
*
Harry estaba en la clase del profesor Graham, este explicaba los sucesos históricos que pasaron en Inglaterra hace 100 años. Claramente, se moría del aburrimiento, había cierto ambiente de tensión con su amigo Louis a lado de él, combinada con la ansiedad de tener a Alice Grey sentada atrás como costumbre.
Louis miraba cada cierto tiempo a Harry tratando de adivinar que había mal en él para que se enojara de un día para otro. El teléfono del ojiazul vibro sobre el escritorio, causando disgusto en el rizado recostado en el escritorio, cuando opto por reincorporarse, apoyándose en el respaldo de la silla. Louis tomo el celular, Harry no pudo dejar pasar desapercibido el nombre del destinatario con un corazón a lado.
Lucho por tragarse el orgullo y hablarle.
—¿No hay algo que debas contarme? –murmuro, su amigo que estaba entretenido en el teléfono lo miró, sorprendido de que Harry por fin le hablara.
—Nada importante. –respondió regresando la vista a la pantalla.
—Eso que no es importante, ¿Tiene que ver con Zayn? –lo desafío.
Ahora sí, tomo por sorpresa a Louis,
—Puedo explicarlo. –se exalto Louis.
—No hay nada que explicar, Louis, pensé que éramos mejores amigos, Zayn igual lo era. –enfatizó Harry.
—Tomlinson y Styles, fuera de mi clase. –les llamó la atención el profesor Graham, indignado por escuchar las interrupciones de ambos muchachos.
Harry no contradijo nada, y se retiró de ahí decidido.
Igual estaba aburrida la clase. Pensó Harry.
Louis iba detrás de él pisándole los talones.
—Harry, por favor, escucha. –pidió Louis, el rizado detuvo el paso y volteó.
—¿Qué? –vociferó.
—Me consta que tienes derecho a estar enojado conmigo. –aceptó Louis. –Por los años que tenemos de amistad, te pido que me escuches. –dijo en súplica.
Harry se ablandó y caminó hacia su amigo, lo había convencido con el hecho de sus años de amistad. No era fácil destruir lazos con alguien has estado años creyendo que eran irrompibles.
—Habla. –ordenó Harry.
Louis abrió la boca, pero de ella salió una bocanada de aire. Paso un tiempo antes de que él decidiera hablar.
—Zayn y yo gustábamos de la misma chica. —confesó
—Oh, pero váyanse a la mierda –reaccionó el rizado completamente indignado. – ¿Qué pasó ahí? –exigió saber.
—Bueno eso no lo sabía hasta un año después cuando me enteré que a la chica igual le gustaba Zayn, y se veían en secreto. –Louis pareció tomar eso como un chiste, puesto que no mostraba otra expresión que su sonrisa burlesca. –
⪡... Un día de esos, la chica vino conmigo totalmente arrepentida, entonces comenzamos a salir un tiempo, la invitaba a las fiestas en mi casa a las que Zayn nunca faltaba, la chica terminó siendo mi novia, fue ahí cuando comenzamos a tener problemas, y decidimos distanciarnos por lo mismo. Ahora te preguntas... ¿Por qué no te dije nada? Porque era algo entre Zayn y yo, eres mi mejor amigo pero a pesar de eso no te haría elegir entre él y yo porque sé lo mucho que lo aprecias. Solo Liam lo sabía pero él no es tan cercano a Zayn como tú. Notarás el hecho de que nunca te diste cuenta, es porque Zayn y yo tratábamos de no alterar nada. De verdad, siento no haberte contado nada. Merecías saber. ⪢
Ambos se habían traslado a la cafetería mientras Louis platicaba con detalle la situación, Harry escuchaba incrédulo a su amigo. Debió sospecharlo desde un principio, las miradas indiscretas llenas de desdén cuando nadie les ponía atención, cuando Zayn se desaparecía sin previo aviso, y el ambiente de tensión cuando Louis sacaba tema sobre chicas.
—Sí Harry, tengo novia. –decreto al final, el ojiverde lo miro expectante.
— ¿Quién es Louis? ¿Por qué no te he visto con ella? –lo interrogó a cuestas. Era increíble.
—Porque ella es algo especial, creo que ni sus amigas saben que somos novios. —Louis hizo una mueca mientras se rascaba la nuca. –La conocí en una de las cenas de mi padre, es hija de uno de los concejales más importantes. Digamos que nuestra relación le beneficia. Hasta ella lo sabe. –acotó apoyando los codos en la mesa.
— ¿Cómo es? –se atrevió a preguntar Harry.
—No te miento, es hermosa, pero es muy complicada, en las cenas se comporta como una niña de papi, y cuando la trate fue diferente. –contestó Louis en un leve suspiro. –Es muy raro hablar esto contigo, normalmente nuestras platicas son chicas ardientes, fiestas todo el tiempo, y futbol. –expresa haciendo un ademán de diversión. Harry rio por lo bajo.
—Lo sé, de hecho se me hacía extraño tu abstinencia en las fiestas. –comenta Harry con humor, ambos rieron. –Y ya sabes, ¿tú y ella? –Harry hace un gesto con las manos que a Louis le resulta gracioso.
—Un par de veces, no siempre, te digo, es complicada. –repite haciendo la misma mueca.
— ¿Quién es? –quiso saber Harry con curiosidad.
—Ahí voy... Es Gabrielle, la mejor amiga de tu chica Alice. –Harry frunció el ceño.
— ¿La rubia? –preguntó, Louis negó con la cabeza.
—Esa es Evelyn. –rectifico Louis, Harry frunció el ceño demostrando que no tenía idea de quien era Gabrielle.
—Como sea, me siento bien por ti, lo celebraría contigo yendo a un bar y emborracharnos hasta los codos. –dice Harry recuperando su alegría por Louis.
—No. Mi novia no me deja. –bromeó y ambos estallaron en risas.
—Por favor, no empecemos. –dijo Harry recuperando la seriedad.
—En fin, creo que en algún momento necesitamos a alguien que nos haga bajarle a nuestro ego. –contesto Louis sabiamente a su experiencia.
Harry quedó pensativo, y se percato del cambio de su amigo, quizá el no lo había notado, pero Louis estaba diferente. Tal vez a él le convendría también un cambio, o más bien alguien que lo motive a hacerlo. Y él, tenía una persona en mente. Justo en ese momento, Alice entraba a la cafetería.
*
Las risas no habían parado desde que ambos llegaron al Room's Tea, para disfrutar, como dice el nombre, una taza de té muy tradicional de la ciudad londinense.
Verónica sostenía la taza ya fría entre sus manos, le costó un momento poder recuperarse de la risa que su acompañante le había causado. Marcel concluía su anécdota de la vez que lo envolvieron en cinta sobre el inodoro del baño de chicas de la escuela.
—Qué horrible debió ser. –comentó Verónica cesando las risas.
—Lo fue, pero al final te terminas riendo. –dijo Marcel probando una galleta de mantequilla.
—Ya veo. –Verónica pareció ponerse seria, algo que Marcel no dejo pasar.
— ¿Sucede algo? –preguntó, Verónica regreso su mirada miel a él.
—Ah no. –reaccionó y bebió un sorbo de su taza fría. –Bueno sí. –admitió dejando la taza sobre la mesa.
—Puedes decirme. —la alentó. Verónica exhalo antes de hablar.
—Me siento rara poder platicar con alguien, ya sabes... De esta manera sin preocupaciones. —expreso compungida acariciando las puntas de su cabello.
— ¿Qué te preocupa?—quiso saber Marcel inclinándose para beber de su taza.
—No sé si es correcto contarte esto pero... Hace meses mi padre fue demandado por fraude, nos han quitado nuestra casa, los autos, muchas cosas. Mi madre está en África haciendo servicios voluntarios, ella busca la manera de regresarse al país mientras tanto vivo con mi tía, pero aun así me siento sola. –Verónica respiro, pareció desahogarse como un globo desinflándose,
— ¿Y tus amigos?—preguntó Marcel.
—Mi mejor amiga Ashley Brooks, si así puedo llamarla, me hizo a un lado cuando se enteró acerca de mi padre, creí que iba a estar conmigo pero al parecer solo estuvo cuando lo tenía "todo"—hizo comillas en la palabra 'todo'. –Digo, hace meses era Verónica Johnson 'la cualquiera', una rubia tonta y con dinero, mi único hobbie era salir de fiesta todos los fines de semana y amanecer en la cama de un chico que no conozco. Ahora no tengo dinero, un padre en la cárcel, todos mis amigos me abandonaron. –terminó por exhalar una vez más antes de continuar. – La vida puede sorprendernos de mil y un maneras, un día puedes creer que estas en la cima del mundo, pero al siguiente regresas al suelo y nada es lo que parece. A veces las personas que más queremos son más propensos a hacernos daño–Marcel advirtió el momento en el que Verónica se pondría a llorar pero solo sonrío con los ojos tristes.
Ambos callaron, el ambiente se puso incómodo, acompañado de la melancolía de Vee. Marcel solo bebía de su taza conmocionado por la situación de su amiga. La última vez que se sintió así fue cuando Katelyn añoraba la posibilidad de no estudiar Medicina.
Marcel se sacudió la cabeza, no era el momento de pensar en ella, dedicó su mirada y atención a Verónica.
—Lo siento, Vee, de verdad no sabía por lo que estabas pasando. –se disculpó Marcel, ella negó con la cabeza.
—No tienes por qué, créeme, me hacía falta hablar de esto con alguien. –Marcel asintió.
—Soy tu amigo, Vee. –dijo cautivado por la sonrisa de la chica.
–Gracias. –agradeció ella posando su mano sobre la de él en la mesa.
Marcel sonrio nervioso al sentir una corriente desplazarse por todo su cuerpo, espero un momento para que Verónica la quitara y probara un poco del pan recién horneado que la camarera había traído.
—Amo este lugar. –comentó untando jalea en el pan y llevándoselo a la boca.
—Nunca antes había venido. –Marcel respondió sirviéndose más té verde, parecían haber recobrado el ambiente. —¿Puedo preguntarte algo? –habló llamando la atención de la chica.
—Siempre que preguntas algo sale mal. –bromeó la chica. –Hazlo. –lo alentó.
—¿Harry y tú nunca fueron nada? –se atrevió a preguntar Marcel, la chica que casi se atraganta con su bocado. –Lo siento. –se disculpó Marcel.
—Nada serio... Harry no es el tipo de chico con el que querría una relación. –confesó. – ¿Por qué preguntas?
—Curiosidad. –Marcel se metió una galleta a la boca haciendo reír a Verónica.
—Lo siento si alguna vez te hice sentir mal con él. –ahora era ella la que se disculpaba. –Sé que él te ha molestado mucho, y ahora que te conozco, siento de verdad no haber hecho algo al respecto. Eres una persona increíble. –dijo haciendo ruborizar a Marce. –Por cierto, me gusto tu nuevo cambio de 'look', es muy hípster. –comentó Verónica haciendo referencia a su beanie azul.
—Gracias, algún momento tendría que pasar, siempre fui el nerd al que nadie quiere. –contestó Marcel con humor.
—No digas eso, todos tenemos a alguien que nos quiere, nunca estamos solos. –lo animó Verónica guiñándole el ojo.
Aquella frase le trajo mil y un recuerdos con Katelyn, ella había sido la primera persona en quererlo, y del que él se había enamorado, sin embargo ella le rompió el corazón, y por más que no quiera aceptarlo, se aprovechó de él justo como su madre le había dicho. No quería que la historia se repitiera con Verónica.
—Estoy de acuerdo con eso. –respondió bebiendo su taza de té.
Le tomo un tiempo asimilar la situación. Años atrás cuando Verónica Johnson era su amor platónico, recuerda haberle escrito una carta para declararle su amor, al dárselo ella se había burlado y lo despreció destruyéndole la ilusión, Verónica se sintió culpable al respecto, pensar que lo había hecho solo por complacer a Harry, pero nunca se imaginó que tiempo después Marcel y ella estuvieran pasando un rato juntos bebiendo una taza té, escuchando sus problemas y haciéndole reír de vez en cuando.
Pero como ella lo había dicho, el mundo te sorprende de mil y un formas.
***
Hola, chicks.
Como verán todos los personajes tienen una historia que contar, y ahora me estoy enfocando en Zayn y Gabrielle (si la han notado en capítulos anteriores), ambos tienen una historia, y la noticia es que estoy trabajando en ello, cuando termine Diferencias la estaré publicando por si se quedan con las ganas de saber más del universo de los Gemelos Styles.
Gracias por el apoyo y sus comentarios, cualquier duda aquí mismo les respondo.
No olviden votar y comentar que les pareció.
¿Qué opinan de Verónica?
Un beso, M
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