Capítulo 2


Los cambios siempre han sido una constante en la vida de todos. Algunos de ellos son pequeños y pasan desapercibidos, mientras que otros son tan trascendentales que pueden generarnos un profundo miedo hacia lo desconocido. Es precisamente este temor lo que nos lleva a crear ideas en nuestra mente sobre lo que podría suceder, aunque no tengamos certeza de si esas cosas realmente pasarán.
Recuerdo varias ocasiones en las que me he encontrado en situaciones de cambio y el miedo se ha apoderado de mí. La sensación de enfrentar algo nuevo, abandonar la seguridad de lo conocido y adentrarse en lo desconocido puede resultar abrumadora. Es como estar parado en el borde de un precipicio, sin saber cómo será el siguiente paso.
Sin embargo, a medida que he experimentado diferentes cambios a lo largo de mi vida, he aprendido que los seres humanos somos capaces de adaptarnos a nuevos entornos de una forma sorprendente. Aunque al principio nos sintamos inseguros y asustados, poco a poco descubrimos nuestra capacidad para enfrentar los desafíos que se nos presentan. Es como si nuestro instinto más básico de supervivencia se activara, impulsándonos a superar cualquier obstáculo que se interponga en nuestro camino.
—Me alegra mucho Den, se nota que realmente la estás pasando bien.
—Claro que sí, Dani, aunque sería mucho más divertido si ustedes estuvieran aquí conmigo.
Hubo un gran silencio, sabía que ellos me extrañaban tanto como yo a ellos.
—Lo sabemos, Denis, te extrañamos mucho —finalmente habló mi amigo César.
Juro que en ese instante las lágrimas querían escaparse de mis ojos.
—Mis niños, también los extraño, me ha sido muy difícil estar lejos de ustedes dos, los quiero mucho, son lo mejor que me ha pasado en la vida y sé que ni la distancia, nada ni nadie podrá afectar esta bonita conexión que tenemos —dije al borde del llanto, sujetando con fuerza el dije en forma de corazón que tanto mis amigos como yo teníamos.
—Lo sabemos, Den, tú también eres lo mejor que nos ha pasado, y eso puedes tenerlo por seguro, nuestra amistad es más fuerte que cualquier obstáculo.
Tenía muchas ganas de llorar, pero no quería que me vieran así.
—Nos alegra mucho saber que todo está bien contigo allá.
Estuve hablando con mis amigos durante un buen rato, hasta que lamentablemente la videollamada terminó, tenían cosas que hacer, había una diferencia de tres horas entre ellos y yo. Allá ya era de noche, mientras que aquí apenas comenzaba a atardecer.
Necesitaba despejarme por un momento y dejar de pensar en tantas cosas. Así que agarré mis zapatillas y me las puse. Tomé mi teléfono y mis auriculares, y salí de mi habitación.
En la sala de la casa me encontré a mi madre trabajando con su ordenador. Estaba tan concentrada que no se dio cuenta de que yo estaba ahí.
Un ligero carraspeo de mi parte hizo que volteara para verme.
—Mamá, ¿puedo salir a caminar un rato?
Ella parecía pensativa.
—Por favor, estoy aburrido aquí —suplicé.
—Está bien, mi niño, pero ten mucho cuidado y no vayas muy lejos. Aún no conocemos bien los alrededores.
Sonreí y me acerqué a ella para darle un beso en la mejilla.
—Te quiero —dije antes de salir por la puerta.
—Y yo a ti, cariño.
Cerré la puerta a mis espaldas y llamé al ascensor.
Al bajar al vestíbulo, me encontré con Alex, el portero del edificio, quien amablemente me saludó.
Le pregunté sobre el lugar y según él, la zona era muy tranquila y segura. Así que podía caminar sin preocupación alguna. También me recomendó algunos lugares cercanos para visitar.
Le agradecí por la información y salí a la calle. Me puse mis auriculares y la música llenó el ambiente.
Caminaba tranquilamente con las manos en los bolsillos del pantalón. El clima era agradable. Sumergido en la música, me sentía como si estuviera dentro de un video musical de aquella canción.
Solo caminé una cuadra para llegar al mar, sí, vivíamos a tan solo una cuadra de distancia.
Había algunas personas haciendo ejercicio, corriendo, andando en bicicleta o simplemente disfrutando de la tarde. El sol estaba por ponerse, sin duda, sería un evento maravilloso. Me quité los zapatos y caminé descalzo sobre la suave arena.
Me detuve por un momento para contemplar el inmenso mar que parecía no tener fin. Quedé maravillado de verlo tan cerca por primera vez en mi vida. Las aguas cálidas y tranquilas mojaron mis pies. Una sonrisa se escapó de mis labios, no podía creerlo, esto debía ser un sueño. Estaba maravillado.
La belleza y serenidad del mar son un recordatorio de la importancia de cuidar y preservar nuestro planeta.
Vi una palmera a lo lejos y me dirigí hacia ella, donde me senté en la arena recargando mi espalda contra su tronco. El cielo empezó a pintarse con tonos naranjas y rojizos, una completa maravilla.
En ese momento pude ver a algunas parejas listas para disfrutar de aquel atardecer que seguramente sería uno de los mejores que habrían contemplado.
Poco a poco, el sol comenzaba a ocultarse y sus reflejos se proyectaban en el agua, pintándola de tonos naranjas y rojizos. Estaba realmente encantado con lo que mis ojos veían en ese instante.
Las parejas reían, algunas se besaban, otras simplemente observaban ese hermoso evento, y otras se miraban profundamente a los ojos. Sonreí al ver eso.
Aunque me sentía bien estando soltero, en el fondo, sabía que algo me faltaba. Sentir mariposas en el estómago, importarle a alguien, anhelar que me contesten los mensajes prontamente, ser querido, ser amado.
Nunca había tenido nada con nadie, aunque con mis amigos demostraba lo contrario, la verdad es que en el fondo soy muy tímido.
A veces siento que no soy atractivo, que soy aburrido, que no tengo mucho que ofrecer. Tal vez por eso estoy solo.
Hasta ahora, solo ha habido una persona por la que me he sentido atraído. Pero, sin duda, ha sido la peor persona para enamorarme. Esa persona era uno de mis amigos.
Mi mejor amigo, César, era el chico del que me enamoré. Con el tiempo, comencé a tener sentimientos por él. Quizás era su forma de ser, su cuerpo o simplemente su actitud hacia mí. Nunca lo supe con certeza. Solo me enamoré, y punto.
Lamentablemente, él estaba enamorado de otra persona, alguien muy cercano a nosotros. Era obvio, solo había que ver su comportamiento cada vez que la veía. Eso me dolió, pero el amor no se trata de forzar a alguien a amarnos. Si no nos corresponde, es mejor buscar a alguien que sí lo haga.
A pesar de eso, decidí revelarle mis sentimientos hacia él la última vez que nos vimos. No esperaba una respuesta de su parte, simplemente necesitaba soltarlo, decirlo en voz alta. Para mi desgracia, sabía que ese sentimiento nunca sería correspondido. Y si lo fuera, no hubiera podido ser, ya que en pocos días me mudaría a este país, lejos de él, lejos de todos.
Esa noche, después de confesarle mis sentimientos, le pedí un último deseo: un beso. No sé por qué, simplemente salió de mi boca y ya. Él se quedó un poco pensativo pero accedió al final. Nos acercamos poco a poco hasta quedar a escasos centímetros. Podía sentir su respiración, él se quedó inmóvil y fue en ese momento cuando tomé la iniciativa y uní nuestros labios.
Fue un beso corto, pero muy hermoso.
Sentí que nuestros labios encajaban a la perfección, aunque él no lo sintiera de la misma manera. Nos separamos y nos quedamos mirando por un breve instante antes de que me alejara. Me despedí de él, salí de su auto y antes de marcharme, le pedí que luchara por esa persona y que la cuidara durante mi ausencia.
Esa noche lloré sin saber exactamente por qué. Me imaginé un sinfín de escenarios ficticios con él, pensando en qué hubiera pasado si él hubiera correspondido mis sentimientos de la manera en que yo quería. ¿Me hubiera atrevido a venir a este país? ¿Habría cambiado algo entre nosotros? No lo sabía, y probablemente nunca lo sabría.
Amar a alguien que no te corresponde es darse cuenta de que la incompatibilidad emocional es una realidad dolorosa. Me lastimó mucho, pero entendí que no todos los amores están destinados a ser correspondidos.
Traté de alejar esos pensamientos de mi mente mientras caminaba en la playa. No quería ponerme triste ni melancólico. Quería disfrutar del momento y dejar atrás esos sentimientos que me seguían atando al pasado.
Fue en ese momento, mientras sonaba "Get Free" de Lana del Rey en mis auriculares, que decidí dejar atrás esos sentimientos. Tenía que liberarme de esa carga emocional y buscar a alguien que valorara y amara cada parte de mí. A partir de ese momento, decidí romper mis propias barreras y sumergirme en el presente, experimentar la libertad y vivir cada momento al máximo.
Desde ese momento, nació un nuevo Denis. Dejé de aferrarme al pasado y me permití vivir plenamente en el presente.
Mientras los últimos rayos del sol se escondían y la oscuridad comenzaba a cubrir la playa, decidí regresar a casa. Muchas personas ya se habían marchado, pero yo quería quedarme un poco más y disfrutar de la tranquilidad que el mar me ofrecía.
Caminé lentamente de regreso, apreciando la tranquilidad del vecindario. Llegué a casa y mi madre me esperaba con una exquisita cena que ella misma había preparado para nosotros.
Ella salió de la cocina con un delantal puesto y me regaló una de sus mejores sonrisas al verme. Me invitó a sentarme a la mesa y lo hice, agradecido por el amor y la dedicación que siempre había puesto en cuidar de mí.
Disfrutamos de la cena y luego nos sentamos en el sofá de la sala. Mi madre fue a la cocina y regresó con una botella de champán y dos copas. Me miró con ternura y sirvió el líquido en las copas.
—Querido Denis, quiero aprovechar este momento para agradecerte por tu comprensión y valentía. Sé que también ha sido difícil para ti dejar atrás a tus amigos y tu vida anterior. Quiero disculparme si alguna vez sentiste que te alejé de tus seres queridos.
—Mamá, no tienes que disculparte. Entiendo que tomaste esta decisión pensando en lo mejor para los dos. Aunque extrañe a mis amigos, no cambiaría esta experiencia por nada.
—Gracias por entender, mi amor. Saber que estás dispuesto a hacer sacrificios y enfrentar estos cambios conmigo me llena de gratitud. Eres un hijo maravilloso y estoy tan orgullosa de ti.
—Mamá, el orgullo es mutuo. Me has enseñado lecciones de vida invaluables, como adaptarnos a nuevos entornos y superar los obstáculos con valentía. Me has mostrado que la familia es lo más importante y que siempre debemos apoyarnos unos a otros.
—Gracias, mi amor. Es por eso que hoy quiero levantar mi copa y brindar contigo por este nuevo capítulo en nuestras vidas. Sé que los cambios que hemos pasado han sido difíciles, pero estoy profundamente agradecida de no tener que enfrentarlos sola.
—Mamá, siempre estaremos juntos, no importa lo que suceda. Estoy aquí contigo, apoyándote en cada paso del camino.
—Sabes, cuando me ascendieron en el trabajo y me dijeron que tendríamos que mudarnos a otro país, mi corazón se llenó de temor. Pensaba en dejar atrás a nuestra familia y amigos, en comenzar desde cero. Pero luego, cuando te miraba a ti, cariño, encontré fuerza y valentía.
—Mamita, siempre estaré a tu lado. Me has enseñado a enfrentar los desafíos con coraje y a no tener miedo de lo desconocido. Juntos podemos enfrentar cualquier obstáculo.
—Gracias, mi amor. Eres mi mayor bendición. Tu compañía ha hecho que este proceso sea mucho más llevadero. Me has dado la fuerza para dejar atrás el pasado y abrazar esta nueva oportunidad para vivir y ver la vida de una manera diferente.
—No hay nada que me haga más feliz que verte feliz. Estoy emocionado por lo que nos espera en este nuevo país, por las aventuras que tendremos juntos y por construir una nueva vida.
—Mi niño, quiero que sepas lo mucho que te quiero y lo agradecida que estoy por tenerte como hijo. Tu apoyo, tu risa y tus abrazos me han dado la fuerza para superar cualquier desafío. Juntos somos imparables.
Levantamos nuestras copas y las chocamos suavemente.
—Por nuestro nuevo comienzo, por dejar atrás el pasado y renacer juntos. ¡Salud! —dijimos al unísono.
Brindamos, sonriendo y emocionados por lo que nos depara el futuro. El amor y la unión entre madre e hijo nos impulsan a enfrentar cualquier obstáculo que se presente en nuestro camino. Juntos, estamos listos para enfrentar este nuevo capítulo en nuestras vidas.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top