Capitulo largo
I'm Still Standing sonaba a un volumen bajo en los audífonos de Kate, antes de ir a esta casa abandona, su hermana casi la obligó a que buscara sus audífonos y su canción favorita.
Tomaba su farola con miedo y fuerza, viendo atentamente si la luz que irradiaba comenzaba a aumentar, seria señal de que Vecna se encontraba en casa.
Pego un salto cuando sintió una mano en su hombro, giro sobre su eje con rapidez y se encontró con Lucas, quien hizo una seña de silencio y ambos caminaron hasta la sala principal, donde la farola que le pertenecia a Erica, alumbraba con intensidad.
Caminó junto a Max, con lentitud, hacia la farola y vio como la de ella empezaba a iluminar de la misma forma. Se giró para ver a los hermanos Sinclair, quienes le mostraban un papel que decía "¿Fase uno?" asistió y vio como los dos se dirigían hacia la salida, Lucas no iba a dejar sola a su hermanita.
Las chicas estaban sentadas en los apoya brazo de esos viejos sillones, esperando la señal de los hermanos. Ambas tenían música reproduciéndose, cada una en su mundo.
Kate levantó la vista cuando la pelirroja toco con suavidad su rodilla.
"¿Sigues enfadada?"
Kate tomó su libreta y le contestó: "No <3"
Poniéndolos en contexto, Max iba a ser la distracción en el plan, no Kate. Ella iba a sacrificarse, y Kate se había enfadado un poco. Sabia por lo que había pasado Max, no quería que viviera eso de nuevo. Pero la pelirroja no le dio opción. Su molestia no se fue del todo, pero disminuyo.
Kate buscó otra página libre y escribio: "¿Vemos las estrellas el viernes?"
Max sonrió levemente y comenzó a dibujar algo en su libreta, Kate estaba nerviosa, no pensaba que ella le diría que no, pues todo en su relación parecía mejorar cada segundo, sin contar lo de Vecna y todo eso.
Dos personitas acostadas en un techo fue lo que Max trato de dibujar, sus manos estaban entrelazadas y se mostraban con una sonrisa. Con la idea pedirle al fin que sea su novia esa noche.
Amabas se sonreían con cariño, la castaña hizo un corazon con sus dedos. Tuvieron que ver hacia la ventana con rapidez cuando un parpadeo se vio. Esa era la señal.
Se acercaron hacía la ventana y vieron a Erica y Lucas prender y apagar sus linternas con rapidez. Kate devolvió la señal con la suya. Y pasaron a la fase dos.
Caminaron hacia donde estaba, o ellas suponían, el hechicero. La pelirroja freno la música y miro hacia el interior.
—¡Oye! ¡Imbécil! Aqui me tienes. No mas música. No mas trucos.
Dejo de gritar cuando vieron como la luz se desvanecía, nada pasaba. Hasta que la farola que tenía Max se ilumino, entonces ambas empezaron na seguirlo. Hasta el ático.
Mientras, del otro lado del pais, Once se metía en un congelador y buscaba a sus amigas, y logró encontrarlas.
—Las veo... Y llevan una luz. Una luz azul.
Will escuchó con tensión lo que la chica decir, estaba preocupados por los demás, pero mas por Kate. Su mejor amiga estaba en peligro.
—Ce, ¿que pasa? —Mike preguntó al ver que su novia se quedaba en silencio.
—No funciona.
—¿Que? ¿Que no funciona? —dijo con preocupación el menor de los Byers.
—El plan de Max.
—Se que me escuchas. Se que lees mis pensamientos. Incluso los peores —comenzó a hablar Mayfield, con la seguridad de que Vecna la escuchaba. Se quito sus audífonos después de dejar el candelabro en esa mesa improvisada y se sentó en el suelo, mientras que Kate la miraba desde su lugar.
—He pensado en lo que me dijiste. En que yo quería que mi hermano muriera. Crei que solo querias molestar, enfadarme. Pero no es así. Solo decias la verdad. Billy hacia de mi vida un infierno... cada vez que podia.
Max contó con sus ojos cristalizados, comenzó a hablar sobre Billy, sobre como a veces deseaba que algo malo le pasara, y tal vez si él la dejaria en paz de una vez por todas. Pero desde le día en que murió... ella solo se sentía culpable, por que lo había deseado, por que pensó que no merecía ser salvado. Deseo que algo terrible le pasara a ella misma, por eso estaba allí, sentada, esperando que de una vez algo malo le pasara.
—¿Eso... es cierto? —la pelirroja miró a la castaña. Pero ella no la miraba. —¿Querias que Billy muriera?
—¿Por que hablas? —preguntó en susurro.
Kate se volteó hacía ella con lentitud y preguntó dolida y asustada: —¿Alguna vez has pensado eso de mi?
Max se levantó del suelo con rapidez y caminó hasta ella, tomó sus manos y aclaró: —¿Que? No, Kate. Jamás querría que algo malo te pasara.
La castaña se soltó de sus manos con brusquedad y una mirada de terror: —La gente normal no fantasea con matar a otros, Max. Te das cuenta, ¿verdad?
—Kate, por favor... —la miró con los ojos llorosos. No quería que su chica pensara de esa forma.
—Pensé que estabas mejorando. Pero no, ¿o si? —su voz comenzó a quebrarse. —Estas enferma.
La pelirroja comenzó a retroceder cuándo vio a la chica Buckley caminando hacía su dirección.
—Tal vez sea bueno que él te lleve. De hecho, me da gusto que seas tú y no yo la que muera —lágrimas caían de su rostro.
—¡Max! ¿Me escuchas? ¡Max! —gritó Katerina al ver a la pelirroja en trance, su preocupación comenzó a subir por cada parte de su cuerpo.
Corrio hacia la ventana y comenzó a prender y apagar su linterna, dandoles a entender a los hermanos que podían pasar a la fase tres.
Max pensaba en todos los recuerdos felices que tuvo en lo corta de su vida. Hasta que encontró uno, cuando abrió los ojos se dio cuanta que estaba de nuevo en el baile de invierno, desde la esquina podia observar toda la decoracion. Miró había la pared a su lado y encontró dos marcas cerca del suelo.
K B y M M.
Katerina Buckley y Max Mayfield. La noche en la que se dio cuenta de sus sentimientos hacia la castaña. Esa noche, tallaron sus iniciales, a escondidas de los profesores, y aceptaron sus sentimientos la una por la otra.
Mientras tanto Kate vio como un jadeo se escapo de la boca de Max, algo malo estaba pasando. Hizo lo mismo con su linterna, preguntándose porque se tardaban demasiado.
Escuchó unos pasos detrás de ella y se giro con rapidez, pensado que era Lucas, que venia a decirle que el plan había funcionado, y debería colocarle los audífonos de nuevo a la pelirroja.
—Jason... No puedes estar aquí —avisó, manteniendo su rostro neutro.
—¿Que le hiciste? —preguntó con miedo, mientras veía a la pelirroja.
—Jason, tienes que irte. Ahora —habló, mientras caminaba lentamente hacia él.
—¿Esto es lo que le hicieron a Chrissy?
—Alejate de ella.
Kate comenzaba a perder la poca paciencia que tenía, el chico tenía que largarse o podría arruinar todo. Jason seguia hablándole a Max, seguia insistiendo.
Lo entendía en el sentido de que él perdió a su novia, justo como esta Max en ese momento. Pero para que no le sucediera lo mismo que a Chrissy, él tenía que alejarse.
—¡Jason! ¡¿No me escuchaste?! ¡Debes irte!
Él se levantó enojado y sacó un arma de su bolsillo, para apuntarle a ella. Kate retrocedió al instante y levantó sus manos.
—¿Hay alguien mas en la casa? No quiero tener que hacer esto, niña.
La castaña nego a su pregunta y siguió sus ordenes, se volteo dandole la espalda y soltó su linterna.
Negó con su cabeza después de escucharlo, se negaba a despertarla antes del tiempo acordado. Miró al rubio y le dijo: —No puedo hacerlo, si la despierto ahora. Todos vamos a morir.
Él negó con la cabeza, parecía un maniático, mientras la seguia apuntando: —No, si no la despiertas ahora, tú morirás. Solo tú.
—Jason...
Lucas entró a la habitación asustado por su amiga, con la respiración agitada, comenzó a contarle parte de lo que estaba sucediendo. De Vecna, de su plan. Aunque el parecía no creerles, pues seguia pensado que tenían un culto junto a Eddie. Le contaron sobre lo ultimo que había estado viviendo Chrissy. Pero parecía no entender todavía.
—Tienen cinco segundos para despertarla. Uno...
Y antes de que llegara a número cinco, Lucas corrió hacia el para atarcarlo, al mismo tiempo que el rubio disparaba. Katerina se tiro al suelo al escuchar el ruido de la bala saliendo. Y observó a los dos chicos pelear, dudando si acercarse ayudar, pero era claro que Jason la destruiría en dos segundos.
El mayor terminó empujando a Lucas, logrando que los audífonos de Max cayeran al suelo y el rubio los aplastara, así destruyéndolos.
—¡No! —gritó Kate, corrió para ver si aun funcionaban, y no lo hacian.
Justo en ese momento, logró ver como la pelirroja se comenzaba a elevar por los aires y con rapidez se quitó sus audífonos, los coloco en la cabeza de Max, cambio los casetes y le dio play.
Tuvo un deja vu al ver como flotaba, no quería que nada le pasara, no quería que muriera. Corrio y logró atrapar a Max, quien había caído en ese momento. Se abrazaron con rapidez y fuerza, asustadas.
Los dos que antes peleaban, se giraron a verlas, sorprendidos. Jason, porque la pelirroja seguia con vida y Lucas, porque Kate se había apresurado.
—¿Que hiciste, Kate? —preguntaron asustados, Max y Lucas.
—Yo...
Sus ojos se tornaron blancos, cómo la otra vez en el baño, solo que ahora ellos la podían ver.
—No, no, no...
Max comenzó a negar con rapidez, empezó a sacudir a la castaña con fuerza, tratando de despertarla. Justo cuando se iba a quitar los audífonos, Kate se elevó por los aires.
Kate
Abrí mis ojos asustada, todo era rojo, el suelo, los pilares. Sentí como algo hacia presión en mi cuello, y fue donde me di cuenta de lo que pasaba. Vecna me tenía.
Giré mi cabeza al escuchar un forcejeo, me asusté al pensar que podría ser Max y que mi plan no haya funcionado. Pero no, ahí estaba Once.
—¡Ce! —grité con todas mis fuerzas.
Ella me miro con lágrimas mientras sonreía. —Kate... lo siento.
Fruncí mi entrecejo al escucharla, no era su culpa, ella había hecho todo lo que pudo para ayudarnos y salvarnos. Me salvó la primera vez que Vecna me atrapó.
—No es tu culpa, Ce. Nos has ayudado demaciado —traté de reconfortarla, mientras sonreía un poco.
Cuando me estaba por contestar, él apareció.
—Sus amigos... no podrán hacer nada —habló con burla, mientras caminaba cerca de Once.
Pensé en Max. Pensé en Robin y Steve. Pensé en Lucas y Erica. Pensé en todos los que estábamos peleando estaba dura batalla.
—Hawkins se quemará y caerá. Yo recogeré los pedazos que queden y reconstruire algo hermoso —tomó el menton Once. —Hubo un momento en el que esperaba que estuvieras a mi lado. Pero ahora, solo quiero que veas esto.
Comenzó a caminar hacia mí, traté de safarme de las enredaderas, pero era imposible.
—Katerina... no tengas miedo —paso uno de sus enormes dedos por mi mejilla. Comencé a llorar silenciosamente, no quería morir, no aún.
—Trata de quedarte muy quieta, y podré quitarte tu sufrimiento.
Puso su mano encima de mi cabeza, y todo comenzó.
Omnisciente
Max observó como los huesos de la chica que ama comenzaban a quebrarse, empezó a negar con la cabeza mientras lágrimas caían por sus mejillas.
—No, no... ¡Kate!
Jason estaba desmayado en el suelo, y Lucas comenzó a llorar al ver a su amiga.
Los ojos blancos de Kate comenzaron a sangrar, Vecna la estaba matando.
Max se sintió enferma al ver lo que sucedía, quería ayudarla, quería salvarla. No podia dejar que muera, pero en ese momento, no encontraba nada que pudiera hacer para ayudarla.
—¡Kate!
Corrió hacia ella cuando vió cómo su cuerpo comenzaba a caer, la tomó entre sus brazos mientras lloraba.
—¡Lucas! ¡Necesita un medico! ¡Rápido! —gritó mientras sollozaba.
—¿Max?
La miró cuando escucho su suave voz llamándola, amaba cuando ella pronunciaba su nombre, pero en este momento...
—Aquí estoy, aquí estoy...
—No puedo ver ni sentir nada —comenzó a asustarse la castaña.
—Tranquila, tranquila —dijo esas palabras para ella misma tambien. —Conseguiran ayuda.
—Max, tengo miedo. Tengo mucho miedo —comenzó a llorar tambien. —¡No quiero morir! ¡No estoy lista!
—¡No vas a morir! No vas a morir...
—¡No quiero irme! ¡No quiero!
—Solo, resiste, Kate. ¡Quedate conmigo! ¡Quedate conmigo!
Ambas lloraban con desesperación, sintiendo como un dolor inundaba todo su ser. Kate no quería morir y Max no quería que muriera. Pero el destino es cruel, no te da lo que quieres justo cuando lo quieres o necesitas. Max lo supo en ese momento, lo supo cuando vio como su Kate se quedaba quieta, como había dejado de llorar.
—¿Kate? —movió su cuerpo, tratando de despertarla. —No, no, no. Kate, ¡quedate conmigo! ¡Kate!
Comenzó a gritar su nombre, destrozada. Sollozando, sintiendo cómo su corazon se partía en miles de pedazos, tenía el cuerpo del amor de su vida en sus brazos, muerta.
Mientras que Steve, Nancy y Robin, escucharon el sonido del reloj, las cuatro campanadas.
—Max... —dijo Nancy, sin saber que no fue la pelirroja quien había muerto.
Steve miró hacia el suelo, lamentándose la perdida, Kate estaría destrozada.
Pero antes de que pudieran lamentarse, una fuerza los sacudió a todos y pudieron ver como un gran agujero comenzaba a expandirse por el suelo.
Max tomó el cuerpo de Kate y lo movió junto a ella hacia un costado, al ver como las enredaderas comenzaban a salir.
Once miraba el cuerpo de su amiga mientras lloraba, negándose a perderla. Se sumergió en sus recuerdos con Kate, desde cuando la conocio, cuando hacian pijamadas, hasta cuando se despidieron, cuando hablaban por carta. Todo.
Hola hola, este fue el ultimo capitulo de DESTINY, falta el epilogo. Lo voy a estar tratando de escribir esta noche, pero estoy enferma, tengan compasión.
Los errores de ortografia los voy a corregir una vez que termine la historia, me ayudarian si me avisando de hay alguno. A veces mis dedos escriben mas rapido de lo que quisiera y erran algunas teclas.
Espero que les haya gustado! <3
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