Caminando sobre espinas

...

[Una historia tonta... que parece una tragedia, esconde la verdad de un deformado corazón que se lastima mientras intenta avanzar, en una vía empinada llena de espinas, vago... perdido... sin un destino específico]

Narra Oliver:

Aunque mi nombre sea Oliver... realmente no va conmigo, porque "pacífico" no es la palabra que usaría para autodescribirme. Aun si mis sentimientos ya eran lo suficiente ensortijados... lo cierto es que "ella" fue quien terminó de romper ese cristal... ese cristal que se llama cordura.

Ella no lo entiende... ella no sabe nada...

A mi hermana mayor, a la cual admiraba y quería tanto cuando era pequeño... todo lo que hacía... todo lo que decía, con el fin de agradarle, con el fin de ganarme su cariño o por lo menos su atención.

A mi amada hermana mayor... a la cual también llegue a odiar y maldecir varias veces. A la que le desee varias veces estuviera muerta... o que ni siquiera hubiera nacido.

¿Amor o odio? No voy a mentirme...

Realmente... te odiaba... incluso ahora.

Aunque desearía nunca haberte conocido... lo cierto es que fue gracias a ti que encontré por primera vez una razón para vivir.

Porque desde mi nacimiento parece que mi destino era sufrir... como en una telenovela mis padres me habían abandonado frente a una iglesia. ¿La razón? No tengo idea... supongo que simplemente no era deseado.

Si piensan que las religiosas de ese santuario me recibieron con los brazos abiertos y con todo el amor del mundo, se equivocaron. Ellas realmente me despreciaron, tambien fui utilizado y finalmente desechado, terminando con ser enviado hacia un orfanato.

Un lugar frío, con personas igual de desagradables. Entre regaños y golpes, agregando las miradas de desprecio de los demás huérfanos... entendí que la "desgracia" definitivamente me seguiría por el resto de mi vida. Aunque... finalmente fui adoptado por una pareja, la vida parecia sonreirme un poco ahora... pero no contaba con el hecho que ellos ya tuvieran una hija.

Con tan solo 5 años, la idea de opacar por completo el lugar que ella tenía en sus corazones, paso por mi mente.

Aun cuando fui yo quien recibió más amor de parte de ellos, la verdad eso no me era suficiente... debido a que la atención hacia ella era evidente, siempre hablaban de ella incluso si eran cosas malas... yo quería ser el único en quien se centrarán. Quiza estaba celoso de ser "el menor" o quizá simplemente quería monopolizar su atención.

Inútil... fueron mis intentos.

Esta bien, todos han sido malos conmigo, pero tal vez si intento llevarme bien con ella podamos convertirnos en verdaderos hermanos. Aunque una parte de mi aun era egoísta, estaba dispuesto a compartir esa "atención".

Estúpido... fue mi pensamiento.

—Onee-san ¡Vamos a jugar!—me acerque a ella que estaba sentada en la mesa de la cocina mientras leía un libro.—¡Onee-san!—Insistí, parecía que me ignoraba, de repente me hizo un mal gesto.

—¡No quiero! Te lo he dicho miles de veces... ¡te odio! —me grito mientras cerraba el libro con brusquedad.

—Pero yo te quiero... por favor... —insistí mirándole fijamente. Ella se sorprendió unos segundos y después su expresión de molestia volvió.

—¿Sabes que es lo que más me molesta de ti?—pregunto, aunque no me dio tiempo de responder—Tus asquerosos ojos dorados... realmente... realmente ¡los detesto!... —grito llendose muy molesta de ahí.

Aunque mis padres la regañaron, ella no los escucho.

Rechazo... realmente lo odiaba.

Siendo rechazado repetidas veces por esa chica, no pude evitar pensar que yo era el problema para todos... que yo... definitivamente debía desaparecer...

Por eso... el dia que nuestros padres nos dejaron solos, con Aoki siendo responsable de mi, me dirigi a la cocina... con el objetivo de incendiar nuestra casa, me apresure en encender el fuego... creo que definitivamente la odiaba. Porque quería que desapareciera conmigo... pero, el destino se enredó de tal forma que mis malos sentimientos fueran en dirección inversa.

Una quemada en el ojo izquierdo... eso es lo que conseguí gracias a mi egoísmo.

Pero las consecuencias que trajo ese "fallo" no fueron tan malas... mis padres pensaron que fue Aoki quien me lastimó... y con mi amada hermanastra como culpable por mi error, me convertí en el único hijo, entonces... le había robado a sus padres, su rutina, su espacio completo... objetivo conseguido ¿no es cierto?

Estúpido... nuevamente.

Porque... "rechazo"... fue lo que conseguí de nuevo por parte de los demás, debido a mi apariencia y debilidad, en la escuela se metían conmigo con solo mirarme.

"Eres realmente feo" "Realmente repugnante"

Por tan solo ser ligeramente diferente a ellos... y lo habia ocasionado por mi propio error... incluso en casa, sabía que mis padres adoptivos me odiaban en el fondo, sé que incluso ahora me desprecian por mi apariencia.

Es culpa de ella...

Me repetía mi mente... mi alma se oscurecía... quería encontrar a esa chica y destruirla por completo, así como ella hizo conmigo. Porque debido a su existencia, el "egoísmo" y los "celos" terminaron de contaminar mi corazón.

"Si la vuelvo a encontrar... definitivamente acabaré con ella."

Me juré a mi mismo.

En primaria, a diario estaba siendo acosado por mis compañeros de clase... y despreciado indirectamente por mis "padres" que ignoraban ese hecho... las ganas de destruirme a mí mismo regresaban, no podía manejar ese tipo de vida... porque era débil, porque estaba cansado de fingir que estaba bien, pero cuando estaba rindiendome en cuanto a la vida... conocí a "esa persona".

—Disculpa... ¿puedo ayudarte? —Tras haber sido golpeado por los chicos de siempre, me encontraba en el piso con una apariencia más lamentable de lo normal y una chica rubia de mi clase comenzó a hablarme.

—¿Que quieres?... ¿También vienes a molestarme?—respondí sin levantarme, pero mas porque no podía, con mi brazo intenté esconder mi cara, ya que unas lágrimas amenazaban con salir.

—Debí preguntar primero si "estas bien" pero... es obvio que no... entonces cambié mi pregunta a "si puedo ayudarte"... porque si puedo ¿sabes?—dijo agachándose cerca de mi.

—Lárgate... como si fuese a confiar en ti...

—¿Te llamas... Oliver cierto?—Le miré con desconfianza, podría tratarse de una trampa... me habían hecho varias antes.—Me llamo Seeu, pero ya lo sabes ¿verdad? estamos en la misma clase.

—No me importa... ahora ya ¡largate! no necesito tu ayuda...

—Dices eso pero... en realidad estas sangrando y todo...—dirigió su mirada a mi, sus ojos azules tenían un aura bastante penetrante, además brillaban, pero el azul... lo odiaba—Creo que necesitas unas vendas aquí y desinfectar aqui—acercó su mano a mi rostro lastimado, por lo que la aparté de inmediato mirandole con enfado.

—Te dije que te largaras ¡¿no sabes español?!

—Solo lo básico... porque soy coreana... Babo..* —No me habia dado cuenta hasta que lo dijo, sin embargo poco me importaba en ese momento.—Sabes, esta parece la escena de un fanfic romantico... y pensé que si algun dia me pasaba iba a estar emocionada... pero me estas fastidiando la verdad...

—Seguro es porque eres idiota, pero te lo diré de forma que seguro vas a entender... ¡VETE! FUERA, LARGO, ADIOS, BYE, HASTA NUNCA...

—¡Ey! ¡Joroseki! ¡¿chu geul lae?!*—gritó con enfado, suspiro y bajó el tono—Pensé que te sabias más idiomas... pero solo dijiste puros sinónimos, por no mencionar la horrible pronunciación del inglés que te cargas...

—¡Oye! ¡¿Acabas de insultarme?! ¡Utiliza palabras que entienda!—Reclame al no comprender varias palabras de su oración, suponiendo que está utilizando coreano a propósito.

—No puedo... ese es mi don, así nací.—no podía pelear con ella, era extraña... pero no confiaba para nada en ella.

Después de unos minutos por fin pude ponerme de pie.

—¿Ves cómo es bonito cuando solo aceptas la ayuda de los demás?— Y si... ella me ayudó a tratar las heridas de los golpes que recibi.

—No sé quienes te habrán pagado para burlarte de mi... pero ya no te me acerques, incluso si eres honesta... es por tu propio bien.

—¿Te estas preocupando por mi? la verdad eres bastante lindo cuando quieres. ¡Seamos amigos! —dijo sonriendo, luego se acercó a abrazarme... cosa bastante extraña para mi, me quede desconcertado y bastante tenso—Te estas sonrojando solo por un abrazo... eres un niño —rio.

—Pues claro tonta —dije dándole un ligero golpe en la cabeza, mientras intentaba ocultar mi vergüenza. Era la primera vez que alguien intentaba acercarse a mi... era la primera vez que alguien quería ser mi amigo.

Continuó acercándose a mí después de ese dia, en realidad era muy divertida... me contaba sobre su infancia en corea, parece que le gusta la musica y leer fanfics de sus series favoritas. Y de repente misteriosamente los abusos de aquel grupo de chicos comenzó a disminuir... quizá se relacionaba con que Seeu es la hija de un empresario coreano bastante influyente en Japón, no lo sé... realmente deje de tomarle importancia.

Pero... como si no le importara mi apariencia... como si de verdad pasar el tiempo conmigo fuera divertido... ella se convirtió en mi única amiga.

A pesar de tanta oscuridad que había en mi, tú te convertiste en mi luz.

Me abrazaste... como nunca nadie lo había hecho antes. ¿Cómo podría ese frágil cuerpo tener más fuerza que el mio?

Un corazón apagado comenzó a brillar gracias a tu presencia... con tan solo escuchar tu voz y el simple hecho de fijar tu mirada en alguien como yo, los sentimientos comenzaron a resonar dentro de mí, de repente el ser "bueno" se volvio mi objetivo... con el fin de alcanzarte...

¿Por que eres tan brillante? me preguntaba... como si el cielo no fuese ya lo suficiente brillante, cuando sonríes parece que tu luz y el brillo del sol fueran lo mismo.

—Oliver, ¡mira! ¡mira! —dijo enseñándome su celular. Me di cuenta que era la foto de un chico coreano.

—¿Qué pasa con "eso"? —pregunte refiriéndome a ese chico.

—Es mi amor platónico Lee Min Ho, ¿es muy guapo verdad? tambien es muy popular en mi país...

—Creo que te lleva varios años de diferencia — dije en tono burlón.

—No te pongas celoso ¿eh? — dijo riendo, aunque al inicio nuestro encuentro fue un poco agresivo, desde que nos volvimos amigos ella casi nunca se molesta conmigo.

—Como si pudiera, es obvio que nunca te va a hacer caso... porque eres muy pequeña—dije acariciando su cabeza.

—Babo...

—Ya no puedes utilizar esos insultos, he aprendido algunas palabras ahora para entenderte —dije con una mirada de triunfo.

—Oh... eso es tierno de cierta forma... — sonrió, me sonroje puesto que esa no era mi intención. —El fin de semana voy a ayudar en un refugio felino... me inscribi como voluntaria por puro capricho, ya sabes que amo los gatos... ¿quieres... venir conmigo?

—Claro — dije sonriendo. No es algo que me encantara, pero queria pasar mas tiempo con ella...

Nuevamente eres tu quien me lleva por el camino correcto.

Todo estaba llendo realmente bien hasta que... me encontré con "ella" de nuevo. Todas mis emociones se enredaron en ese momento, aunque ahora era "bueno" al verla sentí como el odio del pasado surgio de nuevo... ese sentimiento que tan solo encerré en un lugar de mi corazón se desbordo de repente.

Incluso mi plan para "destruirla" apareció de forma fugaz por mi mente, "confiar y engañar" incluso si no conocía su personalidad actual... así que comencé mi actuación...

Poco me importo lastimar a otras personas para conseguir esa confianza... o más bien ese miedo que tanto quería hacerle sentir. Para destruirla, o tal vez volverla loca...


Tras encontrarme con mi "amada Onee-san" y tener una discusión sobre el hecho que no creía en mi palabra, esa chica rubia pasó cerca de donde estábamos por pura coincidencia, decidí que le haría confiar en mi a como diera lugar... 

No me importo su llanto y continue golpeándola... aun si me sentía un poco mal... consegui parte de mi objetivo.

"Miedo"... verlo en los odiosos ojos azules de mi hermana, realmente era satisfactorio.

Pero... una parte de mi se sentía culpable, después de todo esa chica rubia no tenía nada que ver en esto. Camine lejos de ahí intentando olvidarme de lo sucedido, estaba pasando cerca del río cuando de repente escuche un sonido.

—¡Oye! ¡Oye! — Una voz desconocida se acercaba por lo que me di la vuelta rápidamente.

—¿Y tú eres? — pregunte indiferente, una chica de cabello verde estaba mirandome con enfado. Me di cuenta que estaba usando el uniforme de preparatoria de mi escuela y estaba de pie a tan solo un metro de distancia.

—¿Qué le hiciste a Rin? ¡¿Porque estaba llorando?! — supongo que es una amiga de la rubia.

—Eh bueno... me divertía con ella un poco — dije con una sonrisa, ella se sorprendió por unos segundos y luego me lanzó una mirada de furia que nunca había visto en alguien.

—Explicate — dijo con seriedad mirando el suelo, mientras apretaba sus puños.

Comencé a caminar para ignorarle, no tenía ganas de tratar con más personas mucho menos de explicar lo que había hecho... Pero de repente sentí como me halo del brazo para detenerme.

—Explicate he dicho... — me miró fijamente, sus ojos verdes parecían arder en furia. Pero... aun así no estaba dispuesto a contarle, mucho menos a disculparme.

—Que molesta eres — dije deshaciendo su agarre, tan pronto quite su mano ella volvió a ponerla, pero esta vez me fue imposible zafarme.

Me sorprendí, ¿Una chica podía tener tanta fuerza?

— ¿Qué le hiciste a Rin? —repitió.

—¿Por qué no le preguntas a ella? — pregunte molesto. Ella se acerco mas a mi, me sorprendi, no solo era fuerte, tenia un aura bastante oscura... se parecía a mi.

—Cometiste un grave error al escogerla como objetivo, no... cometiste un grave error con solo pensar en lastimarla... ¡yo hare que te arrepientas de lo que hiciste!.

—Ah ¿y que vas a hacer? — No pude evitar sonar desafiante, esta chica comenzó a apretar mi brazo. La empuje de repente haciendo que me soltara, pero me di cuenta del punzante dolor que ahora tenía en todo el brazo. Esta chica no era cualquier persona...

—No queda de otra... — murmure.

Mirando su terquedad, dudo mucho que se rinda, supongo que solo voy a asustarla para que se largue, pensé, por lo que saqué la navaja que tenía en mi bolsillo y ella se sorprendió unos segundos.

— ¿Y ahora es donde se supone que voy a retroceder y darme por vencida? — pregunto frunciendo el ceño — ¡Ja! No me hagas reir — sonrio, me sorprendí, ni siquiera me dio tiempo de reaccionar, cuando me di cuenta ya estaba bastante cerca de mi.

—Realmente voy a herirte si continuas — dije retrocediendo un poco, realmente no quería lastimarla... ni siquiera la conocía.

— Y supongo que esperas que te haga caso, pero apuesto que tu ignoraste las lágrimas de Rin... No veo porque no puedo ignorar esa advertencia.

Sostuve la navaja con ambas manos y me posicione a la defensiva, pero esta chica no retrocedió ni un poco y como si no tuviera nada en mis manos, apretó la hoja de la cuchilla hasta arrebatarmela... aunque la sostuve con fuerza, ella logro quitarmela.

—¡¿Estas loca?! —Grite desconcertado cuando vi la sangre que salía de su mano. Una herida que parecía profunda, es lo que había conseguido en esa especie de forcejeo de hace unos segundos.

No sé si era muy valiente o muy idiota.

—Puede ser... pero — Puso su mirada fría de nuevo sobre mi — No franqueo cuando se trata de proteger a mi familia.

Me equivoque... no se parecía a mi.

—Ya entonces ¡Apuñalame! ¡¿Estarás satisfecha?! — Me miró con enfado y sin decir nada lanzó la cuchilla bastante lejos para luego en practimante un parpadeo golpearme fuertemente en la cara. Aun cuando se trataba de su mano herida, la fuerza que puso en su puño fue evidente, me estaba asustando...

—Eres el hermano de Aoki ¿verdad? — preguntó sacudiendo su mano, que ahora estaba sangrando el doble, estoy seguro que le dolía pero ni siquiera lo demostraba.

—Oye... Creo que debes ir al hospital por esa cortada... — me miro sorprendida.

—¿Inesperadamente amable?... ¡¿Estas bromeando?! — gritó con enfado. — Eres igual de asqueroso que tu hermana.

No respondí... Ella tenía razón.

—No lo sabía... pero... tomaré la responsabilidad por mis actos. — No entendía de qué estaba hablando ahora.

—No entiendo nada de lo que balbuceas... — suspire y comencé a caminar pero ella nuevamente me detuvo, llenando mi brazo con su sangre, su fuerza había disminuido un poco, pero aún superaba la mía, realmente no planeaba rendirse — ¿Q-Que? —No mentire... me estaba dando miedo, sobre todo porque mi cara me dolía como mil demonios.

—Yo odio a las personas como tú... — intente empujarla pero de nuevo... me era imposible.

— Si quiere que me disculpe o algo asi, solo estas perdiendo el tiempo. —Pude soltarme por fin porque de repente puso menos fuerza en su agarre, ella retrocedió un poco, el dolor que sentía en su mano derecha comenzaba a reflejarse en su rostro.

—Ja... esto no ha terminado... Yo — dijo retrocediendo un poco más.

—Espera, ¡Ten cuidado! — grité al darme cuenta que se le estaba acabando el suelo.

—¡¡A-Ah!! —Ella se deslizó en la tierra que marcaba la orilla del camino y comenzó a caer por la colina que parecía más bien un pequeño risco, intente tomar su mano pero reaccione muy tarde, así que me fue imposible.

Cerré mis ojos por inercia y cuando los abrí me di cuenta que su caída había sido aparentemente dolorosa, ya que tenía un aspecto terrible... podía verlo desde arriba, parecía inconsciente o quizá ¿muerta?... senti un escalofrio de solo pensarlo.

No fue mi culpa...

Repetía mi mente, pero... incluso si continuo por este camino oscuro e ignoro esto... ¿Podría llamarme siquiera humano?... No, no podía ignorarlo cuando ocurrió frente a mi, por lo menos debía ver si estaba viva.

—Mierda... —murmuré intentando bajar ese inestable terreno rocoso, estaba apunto de bajar sin ningun rasguño, pero casi llegando adonde ella estaba me tropecé y herí con unas rocas puntiagudas — Ahg... — me queje, pero ignore mi dolor y me acerque a esa inconsciente chica que afortunadamente estaba respirando, pero estaba sangrando por la cabeza, al menos no se cayo al rio...

Me costó bajar por mi cuenta... ¿Como se supone que subiría con ella? Iba a rendirme en ese momento pero...

Recordé la famosa historia del hilo de la araña... vaya que se apegaba a esta situación. A pesar de haber sido condenado al infierno... un último juicio rescata a una persona, debido a la única buena acción que hizo en toda su vida. Esta podría ser la mía...

Decidi dejar de pensar tonterias... en realidad decidi dejar de razonar, así que con determinación levante a esa chica en mis brazos, gracias a Dios no pesaba tanto como esperaba... aunque ahora me asustaba más el porqué ella era tan fuerte. Comencé a subir la colina rocosa y empinada, pero al no ser capaz de ver donde ponía mis pies me caí... mas bien nos caímos, intente tomarla pero me fue imposible... igual ella me cayó encima.

Rayos... y si ahora por mi culpa sus heridas empeoraban y terminaba matandola... definitivamente no podría cargar con la culpa. Lo volvi a intentar mientras me asustaba como su sangre no paraba de salir y parecía que su respiración era cada vez más débil, la subí a mi espalda y con dificultad logré subirnos a ambos.

—¿Y ahora...? —me murmure a mi mismo... no tenia ningun celular y realmente me dolían las heridas que recibí en lugar de esta chica en nuestra caída. Imposible cargarla por mi cuenta hasta el hospital...

—Oliver... — La voz inesperada de Seeu me hizo voltear de inmediato. ¿Que hacia ella aqui?— ¡¿Que sucedio?! T-Tu brazo esta sangrando... ¿Estás bien?

—Si... más importante ayúdame a llevar a esta chica al hospital — dije señalando a la mencionada que estaba en el piso.

—¡¿Qué sucedió?! — me miró asustada — Ella también está... sangrando... parece grave...

—¡Seeu! — grite al ver que se había quedado inmóvil. —Llama a una ambulancia ¡rapido!

—S-Si — se apresuro a sacar su celular.

En el camino Seeu reviso su ropa en busca de su identificación pero solo encontró su celular, que afortunadamente estaba intacto gracias al protector.

Cuando llegamos mande a Seeu para que le diera el celular a la enfermera que estaba en recepción, le pidieron llenar la información de esa chica, pero no sabíamos ni siquiera su nombre así que le dije que nos fuéramos, tuvimos una pequeña discusión; pero al final aceptó hacerme caso.

—¿No deberías tú también pedir que te revisen?

—No... vamonos de aquí cuanto antes... —dije, aunque estábamos ya fuera del hospital, realmente me urgía estar lejos de ahí.

—Pero... solo con unas vendas... ¿estarás bien? —pregunto preocupada. — Y a esa chica ¿que le paso?

—Yo... no lo sé... me la encontre ahi... ni siquiera la conozco...

—Eres muy amable Oliver —me sonrió inocentemente... y me dolió, porque ella... no tenía ni idea de lo horrible que yo era realmente...

Justo ahora... es tarde para retroceder, quería disculparme incluso con ella... las consecuencias se salieron de mis manos, realmente idiota.

Incluso si esa única buena acción me salva, como en el relato del hilo de la araña... al final supongo que el resultado sería el mismo que el de la historia... porque una persona mala y egoísta, no puede ser salvada...

Una simple acción como esa, no puede borrar lo que soy... un feo y solitario monstruo.

~~~~

Continuará~~

*Datos: El relato del que habla Oliver se llama "el hilo de la araña" escrito por Ryunosuke Akutagawa. Y Para los que no sabían... Aprende a insultar en coreano por Seeu xD : "Babo" significa tonto, "Joroseki" es bastardo o imbesil, "chu geul lae" significa ¿Quieres morirte? ...mi experiencia con los doramas me ilumino(? xD

Parecía que Oliver la había lastimado pero ¡no! él era kawaii hasta que la chica que odian desde hace como 10 capítulos apareció... (en realidad no era tan kawaii) Sé que quieren saber el estado de la Gomita... y pues, esta en coma... *aplausos* okay no... no me tardare en actualizar para que lo sepan. Es todo linduras gracias por leer los amodoro~ :3

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