Desde Pequeño (TsubaKuya)

Sakuya estaba tirado en su cama pensando, no entendía porque Tsubaki lo había salvado, aún que de cierto modo estaba agradecido, hasta tenía su propia habitación. Tsubaki consideraba a sus SubClass como familia, y la mayoría igual lo consideraba así como Otogiri, Higan, Shamrock y Belkia. A Sakuya le costaba considerarlos familia por todo lo que sufrió antes de llegar ahí

Todos los viernes hablaba a solas con Tsubaki, ya que el Servamp siempre se daba tiempo de escuchar las quejas y problemas de todos. Los lunes era Higan, los martes Otogiri, los miércoles Shamrock, los jueves Belkia y los viernes Sakuya, el sábado y domingo eran los demás ya que ellos casi nunca tenían quejas y los SubClass disminuyeron por la cantidad que mato Lawless hace meses

Ahora era jueves, mañana le tocaba hablar con Tsubaki, no tenía quejas a decir verdad

Empezó a recordar su pasado, cuando su padre y madre lo trataban mal y lo golpeaban

Sakuya estaba llorando en el parque, había pasado un mal día en la escuela y no quería llegar a casa ya que sabía que lo golpearian con cualquier boba excusa

Se limpio las lágrimas y río bajío al sentir cosquillas en la pantorrilla, bajo la mirada y vio a un lindo zorro color negro con dos colas, se agachó para estar a su altura y al hacerlo el zorro salto a su hombro y le lamió la mejilla, justo en el lugar que las lágrimas habían estado

—Que lindo

Susurró alegre el peliverde, el zorrito era el único que le limpiaba las lágrimas y lo alegraba, era una gran compañía

—Ya me debo ir a casa, adiós zorrito

Sakuya aún recordaba ese momento, uno de los más felices de su infancia, siempre que se sentía mal el zorro aparecía de la nada, era su único amigo

Se paró sonriendo, extrañaba al zorrito negro de dos..colas...

—Los zorros no tienen dos colas..¡Tsubaki-san!

Sakuya salió corriendo de su habitación y se fue al despacho del Servamp, abrió la puerta de golpe y vio a Tsubaki hablando con Belkia

—Sakuya, estoy habl–

—¡Tsubaki-san!

—Calma, ¿Qué ocurre?

—Necesitamos hablar, a solas

—Entiendo cuando no me quieren

Hablo Belkia saliendo de la habitación

—¿Qué pasa Sakuya?

—Tú..¡¿Eras tú verdad?!

—¿Qué yo era que?

—¡No te hagas!

—¡Watanuki!—suspira.— Cálmate y dime qué ocurre

—..¿Tú eras el zorro que siempre me alegra cuando lloraba de niño?

—Ah, me descubriste..te tomo tiempo a decir verdad, ¿Dónde habías visto antes un zorro de dos colas?

—¿Por qué lo hacías?

—Para alegrarte, no me gustaba verte llorar

—..Debiste decirme

Susurró el subclass con lágrimas en las mejillas

—No llores

El servamp se acercó a Sakuya y le limpio las lagrimas, haciendo que el peliverde se sonrojara

—..Me gustas Tsubaki-san

—Lo sé

—..Así no se responde

—Igual me gustas, Sakuya

Ambos se acercaron lentamente hasta darse un tierno y suave beso, ya no habría más mentiras, lo único que abría sería amor, caricias y besos

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