15

Los monitores se apagaron y las luces se apagaron, dejando toda la base en la oscuridad.

Inuyasha, quien estaba a punto de ser esposado de repente encontró a sus captores momentáneamente confundidos.

"¿Qué demonios se traen?" murmuró alguien tras él mientras las cabezas se giraban hacia la base, la cual parecía tener un corte de energía.

De repente, Inuyasha se giró y se colgó en el borde de una ventana fuera de su alcance. "¡Ja! Tomen eso, perdedores-"

"¡Mierda! ¡Los cerrojos electrónicos en aislamiento están fallando! ¡Sella las salidas antes de que puedan escapar!" todo el grupo de hombres que había arrinconado a Inuyasha ahora partieron para ir a sellar aquellas salidas de las que estaban hablando, dejando a Inuyasha un poco rechazado.

"¡Oigan!" gritó Inuyasha. "¡¿No soy más importante?!"

Aparentemente no, porque nadie se molestó en responder. Aunque… no era de sorprender. ¿O dejaban ir a un pequeño híbrido Inu o dejaban escapar a toda una base llena de seres que habían estado en aislamiento? Difícil decisión…

Inuyasha miró por la ventana tras él y vio muchas personas corriendo por los corredores, luciendo como si fueran los míticos pollos sin cabeza. ¿Qué estaba haciendo Kagome…?

"¡¿Mira lo que has hecho?!" Le siseó Kikyo a Kagome en la oscuridad.

"¡Tú me hiciste hacerlo!" Siseó Kagome.

"¡Estabas imprimiendo imágenes, verdad! ¡No puedo permitirlo!" Kikyo sonó firme. "Tengo que detenerte."

"Tú y qué armada-" Kagome fue interrumpida cuando un duro objeto se estrelló contra un lado de su cara. "OW!"

"¿Quién dice que necesito una armada para detenerte?" Kikyo se preparó para lanzar otro golpe en la oscuridad.

"Perra, ¡eso duele!" Kagome cubrió su adormecida mejilla, sintiendo su ojo comenzar a aguarse. "Ow…"

"¡¿Quieres otro, espía?!" Kagome tuvo suficiente sentido para esquivar el próximo golpe pero aún rozó el rabillo de su ojo y la hizo retroceder… eso definitivamente iba a doler después.

"¡¿A dónde crees que vas?!" Espetó Kikyo mientras Kagome comenzaba a gatear hacia la puerta.

Lo que sea que la hiciera pensar que podría superar a una mayor entrenada militarmente y agente del gobierno la engañó. Porque estaba a punto de que le patearan el trasero. Y Kikyo en realidad LA golpeó en las costillas antes de estrellar su cabeza tan fuerte contra el piso que vio una explosión de estrellas llenar su visión.

"¡E-espera-!" Gritó Kagome mientras Kikyo la levantaba del piso por su cabello.

"No puedo permitir que espías huyan con información vital." Dijo Kikyo en un tono frío y la golpeó en el estómago antes de lanzar un doble puño en mitad de su rostro. Kagome gritó y automáticamente cayó hacia atrás, rasguñando la mejilla de Kikyo.

"¡Maldita-!"

La puerta se abrió de nuevo antes de que Kikyo pudiera terminar ese amoroso sentimiento e Inuyasha entró luciendo un poco confundido. "¡A qué demonios están jugando aquí!"

"Inuyasha - ¡ella está golpeándome!" Kagome cubrió su ensangrentada nariz mientras Kikyo intentaba retroceder.

"Espera - se estrelló en una pared, estando tan oscuro y todo - ¡yo no hice nada!" retrocedió mientras Inuyasha comenzaba a avanzar hacia ella. Pero infortunadamente se tropezó sobre los mismos tres hombres con los que se había tropezado Kagome y golpeó su cabeza contra la consola de control. Dejándola inconsciente.

"Bueno… se desmayó de sólo verme." Sonrió Inuyasha.

"Eso es maravilloso." Kagome se sonó y limpió la sangre bajo su nariz. "Ahora podemos irnos - antes de que nos atrapen, quiero decir."

"Supongo - todos están en pánico porque todos los individuos de aislamiento han escapado." Inuyasha levantó a Kagome al estilo novia y salió rápidamente ya que parecía estar teniendo problema en caminar en línea recta.

"¿Aislamiento? ¿Quién está en aislamiento?" Dijo Kagome mientras pellizcaba el puente de su nariz.

Inuyasha pausó un momento para evaluar la mejor ruta de escape sin ser atrapado antes de responder. "Todos los individuos experimentales que resultan mal van allá… los que salen mal de la cabeza."

"Ah…" Kagome hizo una mueca ante la idea.

Un grito irrumpió tras ellos, e Inuyasha sólo aceleró sin mirar dos veces. No quería asustar a Kagome sobre lo que podía pasar si se encontraban con uno de los experimentos fallidos.

"¿Estás segura que estás bien?"

"Dejarías de molestarme - estoy bien." Aún cuando lo dijo, sonaba como si tuviese algodón metido en su nariz por un resfriado o algo. También tenía un golpe entre negro y púrpura bajo su ojo y uno largo en su mejilla derecha, junto con un corte en el labio.

"Personalmente te ves como el infierno." Comentó Inuyasha mientras regresaban hacia la estación de policía.

"Bueno…" ella sonó un poco disgustada y ofendida. "Al menos las personas lo pensarán dos veces antes de buscarme una pelea."

"Sí - pensarán 'oh, ahí va un blanco fácil con un bolsillo lleno de dinero.'" Remarcó Inuyasha cínico.

"No…" ella giró sus ojos mientras rodeaban la esquina hacia la calle principal. "Pensarán 'ahí va una chica ruda que probablemente me hará papilla' y me dejarán en paz… y ¿qué demonios está pasando aquí…?"

Toda la calle estaba bloqueada con cientos de personas con mucha música en el fondo. Parecía que un desfile iba a pasar por la estación de policía en carrozas con muchos vestidos coloridos y confeti.

"¡Oye! ¡Es un festival!" Kagome señaló hacia el escenario. Algunas celebridades que no reconoció realmente iban chifladas a lo largo mientras saludaban a las multitudes desde su plataforma sobre la calle.

Inuyasha sólo los consideró como los seres más antisociales en el mundo. "¿Por qué hay tantas personas en un lugar… nadie respeta el espacio personal?"

"No cuando se están divirtiendo…" Kagome estuvo tentada a unirse a la multitud antes de recordar que sería completamente sola con Inuyasha - y aún tenía un trabajo que hacer. ¡No obtuvo un ojo negro y un labio roto por nada! "Bien… vamos…"

Ella subió las escaleras hacia la estación de policía y dejó a Inuyasha en la sala de espera mientras iba al escritorio. Un poco más de paciencia en fila y estaba al frente de la cola con el mismo oficial de la última vez.

"Hola… ¿puedo hablar con el detective con el que hablé la última vez, por favor?" preguntó Kagome amablemente.

Él lentamente miró su golpeado rostro y frunció. "El Inspector Josuke ha solicitado un retiro anticipado. No estará trabajando más en el caso."

"Oh…" Kagome frunció molesta.

"¿Has conseguido la evidencia?" preguntó él.

"Sí," ella la sacó de su bolsa y sobre el escritorio.

Él recogió el archivo y hojeó las imágenes impresas. "Falsa, falsa, falsa y… más falsa… Lo siento pero hemos descubierto tu pequeña bromita y sabemos lo que planeabas."

Y con eso rompió la evidencia en sus manos y tiró los pedazos en una caneca de basura a sus pies. Kagome quedó boquiabierta antes de gruñir tan fuerte que comenzó a temblar. "¿Sabes por lo que pasé para conseguir esas fotos?"

"Por como luce, sí, pero la evidencia ya está confirmada como una farsa. Agentes del departamento por encima de nosotros nos dijo sobre su historia y quiere el caso cerrado de una vez. El siguiente por favor."

Kagome fue hecha a un lado rudamente por la mujer tras ella quien estaba ansiosa de decirle al oficial sobre cualquier problema que tuviese mientras Kagome aún permanecía boquiabierta. Pero ahora estaba ignorándola y no había nada más que pudiera hacer… así que lentamente regresó hacia Inuyasha.

Él la vio venir y se puso de pie rápidamente, notando su sorprendida expresión. "¿Qué pasó?"

"Lo descubrieron… las personas del instituto han obligado a mi inspector a salir de su trabajo y han detenido la investigación." Kagome sonó molesta antes de estallar enojada. "¡No tienen derecho a hacer eso! ¡Después de todo el problema por el que pasamos para conseguir la evidencia! ¡Gracias al señor que aprendí a fotocopiar!"

"¿Tomaron la evidencia…?" Inuyasha suspiró y cruzó sus brazos enojado. "Bueno, Yashira dijo que estaban por encima de la policía…"

"No pueden hacer esto." Refunfuñó Kagome, mirando la plataforma pasante ante ellos. Entonces una idea la golpeó. Una llamativa y horrorosa idea que la asustó - pero tenía que hacerlo. Si la policía no escuchaba y hacía algo entonces podría ir a lo siguiente más poderoso… la prensa…

Inuyasha frunció mientras Kagome se abalanzaba de repente por la multitud ante ellos y saltaba fácilmente la cerca que los separaba de la calle. De una vez los oficiales que estaban manteniendo en su lugar a la multitud le fruncieron, pero no podían abandonar sus puestos para detenerla. Kagome saltó sobre la lenta carroza y empujó al hombre que estaba anunciando por micrófono fuera del camino y agarró el aparato. De una vez la música se detuvo e igual la carroza, pero el rostro de Kagome estaba serio.

"¡Están siendo engañados! ¡El gobierno les está mintiendo a cada uno de ustedes! ¡No pueden ocultarlo para siempre!" habló con voz temblorosa en el micrófono.

Hubo un murmullo en las multitudes mientras la gente consideraba esto antes de que una persona gritara. "¡¿Quieres decir que realmente no están bajando los impuestos?!"

"¡No!" jadeó Kagome. "¡Digo que hay una rama secreta de la milicia que ha estado ocultando investigación clasificada del resto del gobierno sobre ingeniería genética!"

Ella logró decir eso en un gran respiro. Las palabras 'Ingeniería' y 'Genética' fueron suficientes para encender el interés.

"Hay una isla lejos de la costa que ha sido construida genéticamente y cruzando humanos con animales," ella esperaba que estuviera usando las palabras correctas, de lo contrario sonaría como una charlatana para un oído entrenado. "¡Están violando los derechos de cientos de humanos y me hicieron esto!"

Ella gesturizó hacia su rostro y la multitud jadeó. Atrapó a alguien murmurando 'Dios, está horrible…'

Kagome miró brevemente a Inuyasha, esperando que estuviera mirándola en total shock o algo perdido por palabras… pero no estaba donde lo había dejado. De hecho no podía verlo más.

"¡Han callado mis intentos para hablar! Y es tiempo que-"

Kagome no tuvo una oportunidad para terminar cuando Inuyasha la agarró rudamente y la sacó del escenario tan rápidamente que jadeó por aire. "Estaba construyendo un clímax dramático, ¡tonto!" siseó ella.

Pero tan pronto como había sido sacada del escenario un fuerte disparo irrumpió por el aire y las tablas de madera en las que había estado se destrozaron. Por un momento hubo completo silencio mientras todos intentaban procesar lo que había pasado… antes de que estallara el caos y la gente comenzara a huir en estampida de la caravana y las calles.

Inuyasha haló a una atontada Kagome tras él desde que parecía incapaz de moverse. "Yo… casi me hieren…" logró mientras se tambaleaba en una carrera junto con el público.

Inuyasha estaba un poco ocupado empujando a otras personas fuera de su camino en su prisa antes de arrastrar a Kagome ante él y comenzaba a guiarla. "Vino del departamento de policía."

"¡¿La policía intentó dispararme?!" Chilló Kagome. "¡Pero no soy una criminal!"

"¡Naraku probablemente tiene más conexiones de las que pensabas!" Inuyasha recordó el camino a casa y sacó a Kagome del río de personas por una pequeña calle, dirigiéndose hacia el templo donde vivía. "Probablemente tiene hombres en la fuerza policial que le responden."

"Oh…" Kagome desaceleró a pesar de los esfuerzos de Inuyasha por mantenerla en movimiento.

"¡Vamos!" urgió él enojado.

"Espera… esto es inútil…" Kagome se detuvo completamente y comenzó a sonarse. De una Inuyasha encontró un nudo formándose en su garganta. "Tratamos… e intentamos… h-huir - ¡viajamos por medio país para huir y aún están rodeándonos! ¡Y no hay nadie a quien podamos decirle que nos ayude!"

"Kagome…"

"Pronto pondrán esos carteles de búsqueda… y… y ¡serás cazado aquí o a donde quiera que vayas!" Kagome se recostó contra el muro a su lado. "Maldición… he hecho un completo desastre de las cosas, ¿verdad?"

"Sí… pero eso no es tu culpa." Inuyasha descansó una mano en su hombro y la palpó incómodo. "Esas personas SON parte del gobierno… y tú sólo eres una adolescente."

Ella entendió lo que dijo. Y recordó a todas esas personas en la historia que habían tomado el poder… y la mayoría no había hecho mucha diferencia en sus vidas hasta que habían sido asesinados por su causa y se volvían mártires. Kagome no planeaba morir pronto… pero había arriesgado su vida más veces la semana pasada que lo que lo había hecho en toda su vida.

Fue vagamente consciente de la enorme lágrima que comenzó a deslizarse de su ojo por su mejilla… pero aún más consciente del pulgar de Inuyasha secándola gentilmente. Ella lo miró con un salto.

"No tienes que arriesgar tu vida por mi." Dijo él con un frunce.

"No la arriesgaré si te tengo para protegerme." Las palabras salieron de su boca mientras lanzaba sus brazos alrededor de su cuello y lo abrazaba fuertemente. Ella lo sintió titubear un momento antes de sentirlo corresponder el abrazo. "No voy a rendirme tan fácilmente."

De repente levantó su cabeza para verlo mirarla extrañamente. Kagome estuvo por preguntar cuál era el problema cuando su cabeza descendió y sus labios encontraron los suyos… igual que la última vez. Kagome quedó completamente muda, pero sólo fue cuestión de segundos antes de que se hundiera contra él y lo disfrutara.

Pero a diferencia de la última vez no era apresurado, fue suave y gentil… como si estuviera tratando de consolarla y brindarle seguridad. Estaban por separarse cuando dos patrullas de policía los pasaron, y chirriaron por una esquina. Kagome se separó de una, rozando su mano por su boca. "¿A dónde van?"

Ellos continuaron y se asomaron por la vía por la que había bajado la policía desde la esquina de la calle. Kagome apretó el brazo de Inuyasha fuertemente cuando vio que ambas se habían detenido afuera de las puertas de su templo y ahora estaban subiendo las escaleras a la casa.

"Oh no…" susurró Kagome urgentemente. "Me encontraron…"

Ella cruzó la calle antes de que Inuyasha tuviera una oportunidad de alejarla, y comenzó a subir las escaleras del templo tras ellos. Fue derribada rápidamente por Inuyasha y casi cargada hacia abajo. "¡Suéltame! ¡Mi mamá está allá!"

"¡No la lastimarán! ¡Sólo están buscándome a mi y a ti!" Inuyasha luchó por sujetarla. "¡No vayas a entregarte así!"

"Pero - ¡Mamá-!"

"Ella estará bien - ¡nosotros tenemos que salir de aquí!" Inuyasha la sintió aflojarse y la arrastró por las escaleras, lejos del templo y se escondieron en los arbustos en la calle.

"Esperaremos aquí hasta que se vayan." Murmuró Kagome.

"No… vigilarán la casa para que justo hagas eso."

Kagome frunció. "¿Entonces a dónde se supone que vayamos…?"

Inuyasha no tenía la respuesta para eso y ella descansó su frente en sus rodillas y se envolvió con sus brazos. Había sido un día irritable. Anoche había sigo golpeada por una gemela y luego casi herida por la policía nada menos. Y ahora tenían su casa y no tenía a dónde ir. Y encima de todo eso estaba desarrollando bolsas por la falta de sueño.

"Esto se pone cada vez mejor, ¿verdad?" remarcó sarcásticamente.

"Lo es para mi." Respondió Inuyasha.

"¿Hay alguien ahí?"

Ambos se paralizaron ante el sonido de una conocida voz en el pavimento ante ellos, y vagamente pudieron ver a una mujer ahí, confundida.

"No… no hay nadie aquí…" llamó Kagome.

"¿Eres Kagome Higurashi?"

Kagome pausó un momento antes de salir del arbusto, viendo que sus oídos no la engañaban. "¿Sra. Koshi?"

La mujer lucía un poco sombría. "Vi lo que pasó en el festival."

"¿U-usted…?"

"Muchas personas."

Inuyasha escogió ese momento para salir detrás de Kagome, mirando abiertamente a su madre. Yashira desvió su mirada hacia Inuyasha y sonrió débilmente, pero se vio un poco forzada. "He decidido que debo ayudarte… y desde que no puedes ir a casa…" ella miró hacia la calle a las patrullas de policía. "¿Te gustaría quedarte en mi casa por un tiempo?"

"¿Nos ayudarás?" Kagome estaba emocionada. Las cosas de repente se veían mucho mejor.

Yashira Koshi sonrió y asintió. "No puedo abandonar a mi propio hijo."

Inuyasha sonrió un poco ante esto.

"Durante mi tiempo en el instituto, escuché muchos susurros y murmuraciones… es difícil no ignorarlos - er, azúcar con tu te, Kagome?" La Sra. Koshi le ofreció un poco.

"Um… no gracias…" rechazó Kagome rápidamente, ansiosa de continuar con el asunto de la ayuda que ofrecía la madre de Inuyasha.

"Sólo fui en primer lugar porque mi padre me presionó en conseguir un trabajo - pero no tenía aptitudes ni educación apropiada porque vengo de una familia separada." Ella sacudió su cabeza, recordando su torpeza. "Pensé que era perfecto. Una cantidad de dinero a cambio de volverme una sustituta para el hijo de una pareja que no podía tener hijos."

Kagome miró a Inuyasha quien miraba tranquilamente hacia el piso.

"No tenía idea de que… me mintieran…" ella suspiró y pasó una mano por su fino cabello. "Pero pensé que aún estaría bien… no abusaron físicamente de mi… y pensé que podría renunciar al niño al final e irme… pero entonces no me di cuenta o esperaba que yo…"

Ella no completó su oración… pero Kagome sabía que lo que quería decir era que ¿no había esperado enamorarse de su propio hijo?

"Ellos se lo llevaron al momento que naciste." Miró a Inuyasha quien lentamente levantó su mirada para encontrar la suya. "Pero antes de irme conocí algunas debilidades del instituto."

"¿Como cuáles?" Kagome se inclinó levemente, ojos abiertos.

"El instituto es una rama del gobierno, involucrado en lo que llamarían un pequeño ajuste genético por el bien del avance en la ciencia. Pero han estado escondiendo lo que hacen del resto del gobierno… y si el gobierno descubre lo que han estado haciendo entonces tendrán que pagar un infierno."

"Quieres decir… si fuéramos al gobierno con nuestra evidencia entonces ¿llamarán a un alto las pruebas y a la ingeniería?" preguntó Kagome ansiosa.

Ella asintió. "Pero no sólo cualquier parte del gobierno. Hay ramas en cubierto de servicios secretos a los que más temen. Díganles y seguramente el Laboratorio Central de Ciencia será cerrado para bien y los sujetos liberados."

Kagome procesó esto. Era poco para su edad.

"Pero…" La Sra. Koshi aparentemente no había terminado.

"¿Pero qué?" preguntó Inuyasha.

Ella lo miró brevemente, la preocupación clara en sus ojos. "Pero el jefe… creo… Naraku es su nombre… no es estúpido. Ciertamente se habrá adelantado y plantó secuaces en las otras agencias del gobierno. Si alguna información llega a sus enemigos entonces sus espías dentro de las otras agencias robarán la información y destruirán la evidencia antes de que llegue muy lejos."

"Como lo hizo la policía." Kagome hizo una pequeña mueca. "Entonces si vamos a una de las agencias ¿podríamos ser rechazados?"

"Sí… a menos que lo mantengan en secreto y muy a salvo… contarle sólo a unos pocos agentes. Deben escuchar tus razones… y esperanzadamente… la verdad será expuesta."

Kagome se sentó con un suspiro y una pequeña sonrisa. "Entonces ¿dónde encuentro uno de esos agentes?"

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