Cap #8: Tristeza
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"Hazme el favor de no estar triste. Todo pasa"
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_ MINUTOS ANTES CON RIN _
—Rin...cuéntame ¿cómo conociste a mi cuñado?— sonrió la pelinegra preguntando—
—En una fiesta...un baile— sonrió— No recuerdo el nombre del lugar— rió nerviosamente, aquella situación la había paralizado puesto que no lograba asimilar lo sucedido con...Sesshomaru—
—Oh vaya...me encanta tu anillo Rini—miró la mano de la castaña tocando el hermoso anillo que tenía puesto— Mi cuñado sí que se lució, serás la mujer más envidiada de todo Tokio— rió— excepto por mí claro—
—Tú eres la prometida de Inuyasha— afirmó la castaña mientras jugaba con sus manos—
—Sí— sonrió— Mira viene Sango, Ayame y Kagura a felicitarte— dijo señalando a las chicas—
—Yo...quiero ver al Señor Sesshomaru— volteó a mirar a todas partes, pero el peliblanco no daba señales de aparecer— "Dónde estará mi Señor...han pasado varios minutos, quizá su padre me detesta...Y tengo que lidiar con más niñas ricas"—
—Hola, tu nombre es Rin ¿cierto?— sonrió Sango, hija de un Jefe de policía muy acaudalado, era estudiante de gastronomía sin embargo, junto con su padre practicaba técnicas de defensa personal—
—Sí...un gusto señorita— respondió cordialmente mientras miraba con gran impresión los vestidos de todas, parecían elaborados por dioses, tan finas, elegante y con clase...cada una de ella representaba una flor en el jardín y Rin se sentía como un cactus—
—Verás yo soy Sango, ella Ayame y ella es Kagura—
— "De las tres...la que tiene cara de "te voy a matar" es la última...ella es muy bonita y se nota que le sobra el dinero por montones, maldición...quiero que el Señor Sesshomaru regrese pronto, terminaré entrando en pánico"— Rin empezaba a desesperarse, y sentir su corazón latir con mayor fuerza— "Este sentimiento...ya he pasado por esto"—
—Así que prometida de Sesshomaru, no es por nada pero ¿estás segura que es tu hombre ideal?— preguntó Kagura, la cual tenía un vestido completamente ajustado a su figura era de color morado, joyas de oro y un abanico en su mano izquierda— Es decir, nunca ha hablado de ti—
—Bueno, sí él es...ideal para mí— afirmó mientras le otorgaba una falsa sonrisa— Nos conocimos hace poco —
— Por lo visto, Inu si te conocía—
— Eh... sí, lo conocí junto con...Sesshomaru — afirmó — En una fiesta, hace un par de meses —
— Sin embargo, no he oído tu nombre en alguna otra parte ¿eres extranjera?— preguntó Sango ofreciéndole una copa de vino a la castaña —
— No, soy de Tokio... muchas gracias Señorita Sango pero no tomo— rechazó sutilmente la copa—
— Vaya...esto faltaba que no tomarás, ¿qué hacías en una fiesta donde no tomas? — interrogó Kagura —
— Rini, mi cuñado es muy exigente normalmente ninguna chica ha estado con él más de una vez — dijo Kagome tomando su copa de vino —
—Lo sé...aún así — suspiró, aquella situación le estaba colmando la paciencia — Él es muy atento conmigo —
—Correción Kagome, Sesshomaru y yo hemos salido muchas veces— sonrió pícaramente mirando a Rin— Demasiadas veces a decir verdad, y lo conozco muy bien—
— Me alegro por ti — dijo Rin sarcásticamente— Pero, lo que haya hecho él antes no me importa—
— Bueno, si una semana lo consideras antes — dijo de manera exagerada y riéndose en la cara de Rin — Pero bueno cada quien elige sin embargo niña...lo único que te interesa de Sesshomaru es su dinero ¿cierto? —
— ¿Por su dinero? — replicó la pregunta Rin, mostrando un rostro de intriga —
— Dime...¿acaso le diste el mejor sexo de su vida?—
— ¿Qué?— La castaña se quedó boquiabierta por tales palabras...eso era vergonzoso y aquella mujer lo había dicho así...tan vulgarmente, después de todo el dinero no compra los modales—
— Kagura comportate — reclamó la más callada del grupo, Ayame...aquella tenía un compromiso con el joven Koga, ambos se habían enamorado desde muy niños y por suerte los padres de ambos no dudaron en el compromiso, era la más sensata y cariñosa ejercía su profesión de profesora de Literatura en un colegio de bajos recursos — Deja de molestarla — volvió a recriminar el accionar de la otra—
— Por amor...el dinero es lo menos importante de él — suspiró —
— Tienes razón linda — dijo Ayame acercándose a Rin — Estoy feliz por ti y Sesshomaru, espero que su boda sea pronto —
— Muchas gracias — sonrió — Disculpen, ya vuelvo — la castaña se levantó, dejando sorprendidas a las presentes... —
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_ Por otro lado, Rin se fue caminando por la misma dirección donde el peliblanco fue hace muchos minutos, ella se desesperaba ya que nunca había pasado tanto tiempo con chicas de esa clase, y no tenía idea de cómo trátalas...todo en aquellas chicas impresionaba... y ella sólo era una huérfana— No aguanto...— "Soy tan sólo una más...una simple mujer, que no tiene ni clase, ni dinero, ni belleza...y quizá aquella mujer tenía razón Sesshomaru no es ideal para mí, él viene de una familia millonaria, toda su vida nunca a tenido carencias y aunque se queje...posee una....una familia"— Mi cabeza...— la castaña comenzó a sentir mareos...su pulso se hacía más débil conforme caminaba y su piel se tornaba pálida— No veo nada— En unos instantes su vista se nubló totalmente el único color que diferenciaba era el negro...negro total, Rin se apoyó en una pared mientras se resbalaba lentamente al suelo, quedando sentada en una esquina de aquel lugar inmenso— Soy tan insignificante para él, y quizá nunca llegue a verme como algo más, seguiré siendo utilizada como una muñeca de trapo— suspiró mientras pudo, aquella situación le había causado un ataque de ansiedad...estrés, los cuales ya había vivido anteriormente en su vida pero se encontraban en lo más recóndito de sus recuerdos _
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—Sesshomaru...ella no es...— Inuyasha se quedó perplejo ver a la castaña sentada en el piso, con la piel tan pálida y la respiración agitada lo llenó de miedo—
—Rin— Sesshomaru corrió hacia la castaña, la cual respiraba fuertemente tocándose su pecho— Rin, hablame por favor despierta— miro enojada a Inuyasha— Inuyasha...anda a la sala y fijate quienes están en nuestra mesa....¡ahora!— gritó enojado, a lo cual su medio hermano atinó en hacerle caso y corrió hacia el salón principal dándose a la sorpresa que se encontraba Kagome, Ayame, Sango y Kagura conversando y riendo...no había dudas, Rin estaba mal por culpa de ella o ellas...—
— ¡Miroku!— gritó fuertemente el menor de los Taisho— Ven rápido...rápido— ordenó y su amigo lo siguió, Kagome se acercó a Inuyasha—
—Inu ¿qué sucede? Ven a tomar algo con noso...— Kagome fue cortada en seco, la mirada de su prometido expresaba preocupación ...enojo, nunca había conocido aquella faceta de él— ¿Qué te pasa? —
—No...Kagome dile a todos que se acabó esto— ordenó—
—No puedes detener mi fiesta Inuyasha— reclamo Kagome mostrándose indiferente ante el rostro de preocupación y enojo que tenía en frente—
— Como quieras — dijo Inuyasha para ir con Miroku hacia el lugar de la castaña —
— Inuyasha ¿Qué sucede? — preguntó Miroku, aquel era un joven estudiante de medicina que se encontraba realizando sus prácticas pre profesionales en un famoso hospital de Tokio, quien no lograba reconocer a Rin quien antes era Nozomi, debido a que cuando bailaba su rostro estaba lleno de maquillaje y el lugar era oscuro...por eso no sabía de quién se trataba —
— Prometida....Sesshomaru— dijo entrecortado—
— ¿Qué le pasó? — Inuyasha jaló a Miroku del brazo —
— Ven aquí es — El peliblanco menor abrió la puerta de una habitación, la cual poseía una enorme cama que la cubría un velo transparente, los muebles eran impresionantes a primera vista y todo en aquel cuarto era sin duda alguna de millonarios—
— Sesshomaru...—
— Miroku...Rin no reacciona— dijo el peliblanco mayor preocupado por la salud de su castaña, miró a Inuyasha en busca de respuesta—
—Kagome Sango Ayame y Kagura— respondió a la pregunta tan indirecta de su medio hermano—
—Agua caliente, está helada...su pulso es muy leve— dijo Miroku— Paños y un café caliente...su pulso es muy leve y más almohadas tiene problemas para respirar — Miroku hablaba y Sesshomaru ordenaba a los sirvientes, que Inuyasha había llamado, a traer todo lo ordenado —
— ¿Estará bien? — preguntó Sesshomaru acercándose a la cama —
— Si...es joven, puede resistirlo, Sesshomaru sin embargo ella ¿ha pasado por algo similar antes? — preguntó el pelinegro—
— No lo sé Miroku...supongo que sí —
— Entiendo... —
— Señor Sesshomaru todo lo que ordenó aquí está —
_ Miroku puso manos a la obra, acostó a Rin en una posición semisentada haciendo uso de las almohadas, formando un ángulo de 45 grados el cual facilita la respiración de la joven, empezó a colocarle los paños calientes en la frente manos y pies mientras mantenía el resto del cuerpo cubierto—
— Sesshomaru, quisiera hacerle una revisión a Rin, como médico claro—
— ¿Qué quieres decir?— preguntó el peliblanco—
—Saber cómo está de salud sobre todo, es tu prometida, no queremos desgracias además no te cobraré — rió—
— Idiota, el dinero es lo que menos me importa quiero que ella despierte—
— Lo sé, lo sé—
— Sesshomaru ¿cómo está Rin?— preguntó Inuyasha entrando a la habitación—
— Está entrando en calor y su pulso vuelve a la normalidad al parecer— respondió Miroku—
— Miroku...la presión baja se da por el ¿estrés?—
— Puede ser uno de los causantes— suspiró— Ser sometida a mucha presión y situación que le generen estrés desencadenan esto, confusión en la persona, mareo, vértigos, náuseas y presión baja — miró a Sesshomaru —
— Esas estúpidas— dijo Sesshomaru con un tono de odio, su mirada mostraba lo mismo ya que, era Rin...su castaña la que se encontraba en aquella posición tan trágica para él—
— Sesshomaru, Kagome no quiso...—
— Cállate, sabes que esto no pinta nada bien, en cuanto se recupere la llevaré a mi casa— suspiró— No quiero ver la cara de esas cuatro por aquí—
— Se...señor...— aquella voz...le devolvió el alma al cuerpo, suave y delicada voz que poseía su castaña, lo mantuvo calmada— Sesshomaru...—
— Rin....Rin toma el café — ordenó Sesshomaru colocándose al lado de ella y dándole la taza de café — Te hará bien —
— Si... — susurró —
— Sesshomaru nos retiramos, Rin volveré a verte — dijo Miroku despidiéndose de ambos y llevándose consigo a Inuyasha jalándolo —
— Usted...me odia— dijo la castaña mientras empezaba a llorar—
_ SALÓN PRINCIPAL _
— ¿Qué le pasó a Inuyasha?— preguntó Sango—
— No tengo idea...ese tonto no vamos ni un día de prometidos y me trata así— suspiró—
— Sigo sin creerlo— dijo Kagura con una mirada de enojo—
— ¿Qué Sesshomaru ya tiene prometida? suspiró— Créeme ni yo me lo creo— dijo Kagome—
— Es tan...esa chica no tiene nada de clase, nada de nada—
— Lo sé— suspiró Sango— Es una pena aceptarlo pero es la verdad — dijo para servirse otra copa de vino—
—De seguro Sesshomaru la conoció ebrio— lanzó aquella broma la ojiroja y todas las que se encontraban sentadas en aquella mesa rieron, todas menos Ayame....—
— Estaba más sobrio que nunca— dijo Inuyasha apareciendo detrás de Kagome— Ustedes se multiplican como bacterias, retírense— ordenó Inuyasha pues en aquella mesa habían como 10 mujeres—
— Inuyasha ¿qué demonios te pasa?— reprocho Kagome—
—Tus amigas, eso es lo que me sucede— miró fijamente a Kagome— Me enamore de ti porque eras diferente a las demás sin embargo, comenzaste a adoptar esa actitud de niña rica mimada que detesto — reclamó Inuyasha—
—Esta soy yo, Inuyasha no te entiendo...—
— Rin...la encontramos desmayada en el pasillo, con la presión baja...Miroku ayudó a que se calmara—
— Iré a verla—
— No tienes permitido eso — Inuyasha sostuvo de la muñeca a su prometida obligándola a parar — Tú y ellas le provocaron eso, mi hermano no quiere verlas — ordenó mientras miraba a Kagome directamente a aquellos ojos que alguna vez lo enamoraron por su humildad... — ¿Qué te pasó Kagome? — dijo esto para dejar a Kagome pensativa —
_ CON SESSHOMARU _
_ Verla de esa manera, solo lograba hacer que mi corazón se rompiera levemente...cada respiración forzada de ella y lamento de dolor hacían que odiara más a la prometida de Inuyasha y todas las demás sin duda alguna, Rin ha causado encender mi corazón de una forma u otra, a pesar que hicimos un acuerdo, no puedo evitar querer protegerla y librarla de todo peligro, luego de esta reunión ella me prometió contarme más de su vida, su pasado...sus marcas en las piernas...parece una muñeca de porcelana, tan frágil...ella es única. Escuchar su voz...su susurro fue como volver a nacer, sentí un alivio enorme en mi corazón, regresar a la vida exactamente, no había experimentado eso antes sin embargo, seguía odiando a Kagome y las estúpidas esas, lastimaron a mi Rin...y aquello me lo tenían que pagar de una forma u otra. Por el momento, estoy frente a ella, mi castaña...mi muñeca de porcelana....y ella me pregunta si la odio o quizá lo afirma _
—Señor Sesshomaru, lo siento tanto— dijo Rin entre lágrimas— Usted...—
—Shh— Sesshomaru se abalanzó sobre Rin abrazándola fuertemente mientras jugaba con el cabello de la misma— Pensé que te había perdido— susurró—
—Señor...— susurró— ¿Aún le importó?—
—No digas tonterías...— miró fijamente a la castaña y le dio un suave beso en la frente mientras tocaba las manos de esta para asegurarse de encontrarla caliente—
—Soy tan débil— Rin se encontraba pensativa y lanzaba oraciones como podía, lo primero que pensaba lo decía y aquello era lo que sentía— ¿Usted está enamorado de otra mujer?— preguntó mientras sostenía las manos del peliblanco—
—Rin...ya sabes la respuesta— suspiró— Si te refieres a Kagura...— tomó la mano de Rin y le dió un beso— Ella no me importa, mi padre quería formar un compromiso con su familia pero como a Inuyasha le permitieron elegir a su prometida, yo también puedo y te elijo a ti— miró a Rin directamente a los ojos mientras ponía las manos de esta en su rostro— Vámonos...en la casa me puedes contar todo—
—Si Señor— sonrió levemente pues aún se sentía débil—
—Esto me trae recuerdos— Sesshomaru se retiró el saco y se lo colocó a Rin, seguido la alzó como la primera vez que se conocieron— Pareces una princesa— susurró—
—No soy tan fina— sonrió mientras pegaba su rostro al torso del peliblanco— Aún así, me alegra que usted se preocupe por alguien como yo— cerró los ojos y se dejó llevar por el momento—
—Rin...— suspiró Sesshomaru mientras salía de la habitación con la castaña en brazos—
—Sesshomaru, qué alivio— dijo Inuyasha acercando a su hermano—
—Sí, ya me iré...— suspiró— Esta no fue una noche buena—
—Disculpa a Kagome, los iré a ver mañana— dijo Inuyasha despidiéndose de su hermano—
_ El peliblanco no tuvo mejor idea que llevar a Rin cargada hasta su carro, siendo el centro de atracción de la mayoría de chicas entre ellas Kagura _
—Esa tonta— susurró—
—Debes dejar la crueldad de lado, Kagura...eres desagradable— dijo Ayame para retirarse de aquella reunión junto con Koga—
_ CASA DE SESSHOMARU _
—Kaede en diez minutos llegará la comida, pedí para ustedes también— dijo Sesshomaru mientras avanzaba con Rin por las escaleras— Solo me subes dos porciones de la comida—
—¿La señorita está bien?— preguntó preocupada acercando a Rin—
—Se le bajó la presión— respondió sin mirar a Kaede—
—¿Necesita medicamentos? ¿Vitaminas?— dijo con tono de preocupación—
—Quizá, mañana vendrá Miroku a realizarle un chequeo, por el momento la llevaré a mi habitación— afirmó el peliblanco y siguió subiendo las escaleras hacia su habitación—
NOTAS DE LA AUTORA:
Y bueno este fue el capítulo ♥, creo que ha quedado algo largo igual que el anterior
Espero les guste, lo de Rin, es HORRIBLE pasar por algo así, me pasó una vez se me nublo toda la vista y fue totalmente terrible, solo quería echarme.
No odio a ningún personaje de Inuyasha por si acasooooooo alcaro esto jaja sólo que en toda historia debe haber villanos muajaja
Gracias por comentar besitos y abrazos a todos ♥
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