Capítulo 31: Decisiones

-Álvaro.

Magí llamó la atención de él y de Carlos, Blas y David, que estaban esperando a Dani y a su coche, que los llevaría a Ciudad Real. Magí iba al teléfono, que soltó sobre la mesa.

-Me acaban de llamar del aeropuerto. Han localizado tu maleta.

Álvaro suspiró, relajado. Al final, su maleta era la única que no había aparecido.

-De camino a Ciudad Real, pasaremos por el aeropuerto.

-Genial, ¿nos vamos? -preguntó impaciente.

No estaba impaciente por recuperar la maleta. Había pasado una semana desde lo ocurrido en el avión y estaba deseando que Sofía le comunicara su decisión.

-¿Nervioso?

-No realmente. Seguiré siendo yo, no me voy a deprimir si me dice que no.

-¿Y si dice que sí?

-No lo sé, David...

-¿Cómo crees que se lo tomará su padre?

-Espero que bien, aunque no me importaría ocultárselo.

-Chicos, Dani ya está aquí. Vámonos.

En el piso de Ángela...

-Entonces... ¿es definitivo?

-Sí -Sofía suspiró-. Voy a romper con José y decirle a Álvaro que quiero estar con él.

-Es la mejor decisión de tu vida, te lo aseguro.

-Eso espero, Ángela.

Se escuchó un timbre.

-Debe de ser mi padre. Tengo que irme.

-¿Vais a Ciudad Real? ¿La tierra de Dani?

A Ángela se le iluminaron los ojos.

-Sí... Ángela. Pero si te gusta tanto, te lo presento.

-¡No, por dios! Menuda vergüenza. Además, ambos tenemos novios y somos felices.

-Vale, tú verás. Nos vemos, Angie...

Ya en Ciudad Real...

-¡Por fin en casa!

-Dani, por favor... Para una vez que no vienen las fans, no anuncies nuestra llegada.

-Ah, claro. Así que si Carlos grita es normal, pero si lo hago yo, es demasiado.

-Porque a Carlos estamos acostumbrados... Tú eres esporádico -Blas le dio una palmadita en la espalda.

-Bueno, vamos a buscar a Sofía. Tienes que hablar con ella.

-No hace falta que te apresures.

-¿Qué pasa? ¿Ahora tienes miedo?

-No es que tenga miedo. Es solo que...

Carlos se puso a imitar a una gallina, siendo imitado por los otros tres. Álvaro los miraba con los brazos cruzados, muy serio.

-¿Habéis terminado?

-Sí, por eso te vas a ir a hablar con ella.

-Vamos.

-Mucha suerte.

-Gracias... Creo.

-No la necesita, ya veréis. Cuando vuelva, será un hombre.

Álvaro sonrió al escuchar a Carlos. Él no tenía esa confianza.

Álvaro

Podemos quedar?

Sofía

Claro, ¿¿donde??

Álvaro

Te parece bien en el parque que está junto a la gasolinera??

Sofía

Voy para allá

El tiempo se le hizo eterno, ya que él ya estaba allí.

Al fin, la vio aparecer. Una semana sin verla, pero le seguía pareciendo la más bonita.

Ella se acercó con una sonrisa, que Álvaro correspondió... Hasta que vio a José con la chica rubia en la acera de enfrente.

Tenía que evitar que lo viera.

-Álvaro...

-Eh... ¿Qué pasa?

-Que te he saludado y te has quedado embobado. ¿Hay algo detrás? -preguntó, haciendo amago de mirar.

-¡No! -la acercó a él por la cintura, casi sin querer.

-¿Qué haces? -preguntó, entrecortada.

-¿Yo?

-No, tu abuela...

-Necesito que me des una respuesta.

-¿Ahora?

-No, he venido hasta aquí para que me lo digas mañana -contraatacó.

-Yo... -se puso verdaderamente nerviosa. Era el momento de cambiar su vida... Y le costaba.

-Por favor...

-Creo que necesito espacio.

Lo apartó un poco, estaba nerviosa, y trató de caminar para relajarse. Los nervios de Álvaro, porque llegara a descubrir a su novio, eran mortales.

La cogió de la mano y unió sus labios en un profundo beso. Al principio, ella se quedó paralizada.

Pero al fin y al cabo, había ido allí para confesarle que quería estar con él. Así que se unió al beso con entusiasmo. Olvidando todo a su alrededor, intensificaron el beso un pelín... demasiado.

-¿Sofía?

A Sofía se le fue el santo al cielo cuando se dio cuenta de quien venía la voz. Su novio.

-José...

Se separó de Álvaro. José caminaba hacia ella, con cara de estar dolido. Álvaro solo tenía una palabra para eso: hipócrita.

-Juro que no...

-No hace falta que me digas nada. ¡Sara!

José llamó y apareció la chica rubia que siempre iba con él. La tal Sara.

Álvaro creyó que José por fin iba a confesar todo lo que había hecho.

-He convencido a mi prima Sara para que me lleve a Ciudad Real para visitarte. ¿Y qué me encuentro? A mi supuestamente fiel novia morréandose con un cantante de cuarta.

-Ya, claro. Tú cuentas la parte que te interesa -se cabreó Álvaro-. La única razón por la que beso a tu novia es porque cada vez que salimos a la calle te veo liándote con tu supuesta prima, y no quiero que Sofía sufra.

-¿De qué estás hablando? -Sofía estaba confundida.

-Que te besé en Sevilla y te acabo de besar para evitar que sufras por culpa de un imbécil.

-No le hagas ni caso, Sofía. Se lo está inventando porque está celoso. Aquí la única que ha engañado a alguien eres tú.

Sofía soltó una lágrima, tenía mucha razón.

-Álvaro, hablamos luego, ¿vale?

Álvaro se alejó, y Sofía volvió a mirar a José.

-¿Podemos hablarlo?

Sofía ya se había arrepentido de haber estado a punto de dejarle.

-Lo que me has hecho no tiene perdón, Sof.

-¿Entonces?

-Creo que esto se ha acabado.

-¿De verdad estás cortando conmigo?

-Ya no puedo confiar en ti. Lo siento, pero tiene que acabarse.

José se marchó. Sofía se quedó parada, tratando de asimilarlo.

Las lágrimas salían a borbotones. Sofía se sentó en el bordillo, tratando de normalizar la respiración.

-¿Estás bien?

Sofía miró encima suyo. Álvaro la miraba preocupado.

-No, no estoy bien. Acaba de cortar conmigo. Por tu culpa.

-Pues me alegro.

-¿Te alegras? Genial.

-No lo digo por ti, sino por él. ¿No te das cuenta de que te engañaba?

-Mira, Álvaro. He cometido muchos errores en mi vida, pero creo es que el peor ha sido creer que podía llegar a ocurrir algo.

-¿A qué te refieres?

-Pues que iba a pedirte salir, pero veo que no merece la pena intentar algo.

-¿Qué? ¿Y por qué no lo intentamos?

-Porque yo no quería que se enterase así, quería cortar con él bien.

-Pero Sof...

-No, Álvaro. Ahora sí lo tengo claro. Lo nuestro no va a funcionar.

Y se marchó, dejando por enésima vez al moreno con el corazón roto.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top