CATORCE 🌼 Oscuridad y Valor

[🌼]

La sombras de dos personas interrumpieron en el gran edificio.

Se encontraba vació, pues era normal teniendo en cuenta la hora.

Sus trajes negros se mezclaban con la oscuridad del lugar, teniendo la ventaja de desplazarse a su antojo y apresurarse  a pegar pegatinas de caritas felices en los lentes de las cámaras, asegurando el bienestar de ellos a la mañana siguiente, cuando se dieran cuenta de lo que húrtaron y no pudieran tener evidencia.

Con un pasador y una gran práctica en abrir puertas, lograron abrir y entrar en la oficina principal.

Las luces de las linternas revolotearon en toda la oficina, hasta que lograron encontrar lo que buscaban.

Se aseguraron que eran los auténticos y no unas copias, así mismo se llevaron todo para asegurarse.

Sonriendo con triunfo y inundados por la euforia se besaron sin detenimientos, olvidándose por un momento del gran riesgo que conllevaba distraerse en terreno tan peligroso como en el que se encontraban.

Después de diez minutos cesaron sus besos y salieron sin ningún problema.

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- ¿Como se ve? - pregunto Jisso extendiendo sus brazos mientras giraba.

Lisa y Jennie aplaudieron dando saltitos emocionadas, pero Jin solo frunció el ceño.

- Es totalmente horrendo - dijo Jin cruzándose de brazos. Lisa y Jennie lo miraron indignadas. - Sí piensas salir con ese trapo, te recomendaría no bajar hasta que la fiesta termine.

- ¿Como te atreves? -  Jennie se llevo una mano al pecho abriendo la boca indignada.

- ¿Sabes cuanto cuesta ese vestido? - pregunto Lisa con aire de superioridad.

- Solo digo que un bote de basura se ve mucho mas atractivo que ese vestido.

Lisa abrió la boca y Jennie se la tapo, abriendo los ojos desmesuradamente.

- No quiero ser grosera, Jin - espeto Jisso - pero en primer lugar tú rompiste mi vestido y ahora me estas ofendiendo.

- No querida, solo soy realista - sonrió y salio de la habitación.

Jin sonrió bajando las escaleras, el distractor funciono a la perfección, ahora esperaba que Tae y Hoseok hubieran aprovechado el tiempo que les brindo para salir de esa mierda de fiesta.

Unos ojos achocolatados lo seguían desde la distancia, y Seokjin no dudo en seguirlos.

Atravesó el salón y se detuvo frente a él, en una esquina del salón.

- ¿Dejaras de aplicarme la ley de hielo?

Busco con la mirada a Jungkook, al no verlo en la mesa, evitando de sobremanera su pregunta. 

Porque si, lo estaba evitando.

- ¿Donde esta Jungkook?

Namjoon se encogió de hombros restandole importancia.

- Regreso a casa o tal vez esta husmeando alrededor, no lo se  - respondió Namjoon revolviendo su bebida.

En verdad estaban cruzando más de tres palabras, en verdad Namjoon no se mostraba distante. Algo cálido abrazo al corazón de Jin, logrando que sus labios formaran una sonrisa tímida.

Se olvido por completo de Jungkook.

- Tú confianza siempre me deja alucinado.

Jin alcanzo una copa de la charola de un mesero que pasaba a su lado.

- Ya que tú te estas ahogando en alcohol, debería hacer lo mismo ¿Un brindis? - solicitó Jin con una gran sonrisa jugando en sus labios.

Namjoon asintió.

Levanto su Whisky y la choco contra la copa de Jin

- Por ser un estúpido y ignorar lo que verdaderamente me importa - comunicó Namjoon con voz clara, dejando a Jin curioso.

Enarco una ceja.

- ¿Y que es lo que verdaderamente te importa, Namjoon? - inquirió, rogándole a los dioses que el alcohol ingerido en su sistema le ayudara. 

Namjoon miro a ambos lados, acercándose a su oído.

- Tú - murmuro alejándose.

Sonrieron, con la mirada fija en el otro, mientras el alcohol era llevado a sus labios.

[🐯]

Mi hombro fue sacudido violentamente, haciéndome despertar.

Entreabrí mis parpados, volviéndolos a cerrar por la luz del sol cegandome, hasta que mi vista se acostumbro y pude percibir el rostro de Jin.

Afligido.

- ¿Que pa...

- Tenemos problemas - interrumpió - muy graves.

Abrí mis ojos desmesuradamente, inundado por el pánico.

- Vístete, salimos en veinte - y salio de mi habitación.

Toque el lugar a mi lado, vació y frió. Mi cuerpo vibro y algo punzante toco mi estomago, y entonces algo fugaz paso, lo que siempre me atormentaba y aveces no me dejaba dormir. La verdad.

Ya lo sabían.

Diferentes escenarios terribles circularon en mi mente.

Me vestí rápidamente, con las prendas que apenas tocaron mis dedos y salí apresurado.

Me dirigí a la sala donde encontré a Jin y a Jungkook sentados en el sofá, con rostros afligidos, aunque a decir verdad Jungkook se encontraba mas pálido de lo usual.

Namjoon salio de la cocina, alejando el teléfono de su oreja, colgando.

Un indice de sonrisa se formo en sus labios, pero al verme parado en la esquina, cambio velozmente su semblante

¿Que rayos pasaba?

Un nudo terrible apretó mi estomago al no ver a Hoseok allí.

- ¿Que sucedió? - pregunte preocupado.

Los tres me miraron angustiados.

Namjoon entreabrió los labios para responder, pero el sonido de la puerta siendo azotada lo interrumpió.

- Vamonos - un hombre alto con hombros anchos y músculos exagerados sobresaliendo de sus brazos, fundados en su saco negro interrumpió en nuestra sala.

Namjoon asintió y movió su mano para que lo siguiéramos.

La impotencia de no saber que pasaba y con la posible respuesta en mi mente me provocaron arcadas, a pesar de mi estomago vació.

Un escalofrió me recorrió, junto con un posible dolor de cabeza.

¿Donde estaba Hoseok? ¿Yoongi? ¿Jimin?

El frió mañanero recorrió mi cuerpo casi abrigado provocandome más escalofríos de lo que los que ya tenia.

Un coche negro aparcado al final de las escaleras de nuestro edificio y un hombre de la misma complexión que el anterior mantenía abierta la puerta.

Subimos y otros dos hombres se encontraban enfrente de nosotros.

No sabia a donde diablos nos llevaban o quienes eran esos tipos. No sabia donde estaba Jimin y Yoongi.

Seque el sudor de mis manos en mis vaqueros que pronto empezó a brotar.

¡¿Donde estaba Hoseok?!

Intente hacer contacto visual con Jin, Namjoon o Jungkook, pero pareciera que el tapete del auto fuera mas interesante que otra cosa.

Quería gritar, que rayos estaba pasando y dejar de pensar que esto era mi culpa.

Porque en el fondo sabia que esto sí estaba pasando por mi relación con Hoseok, sabia que Bang ya sé había enterado.

Estaba muerto.

El oxigeno parecía escaso y el cosquilleo en mi nariz estaba empezando, señal de que las lagrimas se asomarían  en cualquier momento.

Apreté la tela de mi pantalón con mis manos suspirando profundamente, tratando de calmarme y evitar que un sollozo se escapara de mis labios.

Rosé nos pudo haber visto o cualquier persona en la fiesta.

Mire por la ventana y mi corazón se paralizo.

Los latidos retumbaron en mis oídos, el dolor de cabeza se intensifico junto con el nudo en mi estomago, volviéndolo insoportable. Apreté mis labios ahogando un sollozo y una lagrima se me escapo.

El auto se detuvo para mi desgracia y el mismo hombre abrió la puerta con rudeza.

Mis piernas flaquearon al bajar del auto y plantar mis pies en la acera.

Por un momento quise correr y escapar de la posible tormenta que estaba completamente seguro que se iba a desatar tras esas puertas, pero las posibilidades de que Hoseok se encontrara ahí eran muy altas.

Y yo no podía dejarlo allí.

Tome el escaso valor que poseía y entre a YG Enterteinmet.

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