Capítulo 1

El pequeño intruso será el recorrido de los sentimientos por el pasado

Me desperté conectada a varios cables en una habitación adornada con colores dorado y blanco, un florero con rosas rojas, una ventana con sus cortinas corridas donde podía ver un hermoso paisaje. Dejo de curiosear mi alrededor y miro directo a mis brazos los cuales dolían al levantarlos y allí vi unas agujas incrustadas en mi piel y que decir, un tubo que tenía en mi boca no deja que pudiera moverme sin sentir que quería devolver todo lo que tenía en mi estómago, si es que había ingerido algo. De momento una maquina empieza con sus sonidos chirriantes y ensordecedores, parece que alerta a quien este afuera porque de apoco escucho un caminar apresurado o ¿son varias pisadas? No lo sé, en tratar de adivinar veo como abren con fuerza la puerta y salto un poco en mi sitio, deseo a horrores que me quieten esto de la boca. Ellas gritan y no entiendo de a mucho sus palabras, pero al poco tiempo llega una ¿doctora y enfermeras? Las sacan y me ayudan a quitar el tubo ¿Cuántas veces he dicho que me molesta ese coso en mi boca? En fin, me pregunta varias cosas y yo respondo lento, mi garganta también duele, todo duele en mí.

A las horas veo de nuevo a las chicas ¿Quiénes son? No solo sé, pero se tiran sobre mí, literal, y solo sale un pequeño sonido lastimero que toman en cuenta y se retiran de encima. Las miro tratando de recordar quienes son y ellas solo se limitan a limpiar sus mejillas.

Se presentan de forma desordenada y yo solo sonrío, se ve que son buenas chicas.

Anzá ha empezado alumbrar mucho más con sus luces navideñas, el pulcro destello que enmarca cada una de estas figuras es extraordinaria, me encuentro en la cima Belchite un mirador concurrido por los habitantes de Anzá, desde allí puedo mirar en todo su esplendor esta hermosa ciudad que me ha recibido desde hace dos años.

Escucho a lo lejos mi nombre y doy una vuelta, allí vienen mis dos amigas Lena y Blue. Les sonrió y saludo con mi mano extendía hacia ellas

— Señorita te buscábamos desde hace rato, — me dice Lena. Yo dirijo mi mirada de nuevo hacia la majestuosidad de la ciudad

— Estoy aquí desde hace rato, las llame, pero al parecer tenían los celulares sin señal — respondo

— Oye, se supone que veníamos a ver todas esas luces, aunque todavía siento que es mejor ir hasta esos lugares que están adornados de todo lo navideño, — dice Blue

— Lo sabemos amiga, pero ¿Qué de malo hay quedarnos aquí y ver todas esas luces desde lejos? — responde Lena

— No seas aguafiestas Blue, — respondo yo. Ella solo se dispone a bufar y a acercarse un poco más a la orilla para ver la ciudad

***

Me despierto sobresaltada y en el piso, si, un buen golpe me he dado. En definitiva, no basta con decir ¿señor con que pie me he levantado hoy? no, solo caigo de bruces al piso al recordar el sueño. Y pienso ¿a qué horas caí? Dirijo mi mirada a la cama, y si, ya se el porqué de mi cómodo sitio, Lena ha decidió derribarme de una patada, vil loca, siempre que se queda y ella duerme a mi lado despierto del mismo modo.

Despabilo de apoco y decido ir hacer mis necesidades, la vejiga no da para más. En el camino tomo del armario mi ropa interior y entro al baño. Al salir me percato que Blue no está en la cama, mis dos mejores amigas a veces se quedan a dormir y se apropian de todo a su alrededor. Silbo fuertemente como me han enseñado y bum Lena se va de culo al piso, escucho un par de pasos apresurados y es Blue quien se encuentra agitada en la entrada de la habitación, las dos nos miramos y soltamos sonantes carcajadas.

— ¡Mierda Divana ¿estas locas?!Casi me matas de un susto mujer. —sonrió inocente

—Yo no hice nada, Lena. Te caíste solita. —me mira entrecerrando sus ojos y se levanta sobándose las nalgas.

—Mira el lado positivo, ya sabes con que pie te levantas hoy — dice Blue y sonríe.

Al final todas nos terminas de organizar, fuimos a desayunar a la barra de la cocina, cepillamos nuestros dientes, tomamos nuestros bolsos y aligeramos el paso porque el tiempo decidió ir rápido. Salimos del apartamento que está ubicado a unas cuadras de la parte central de la ciudad, bajamos al parqueadero y esta vez le toca manejar a Blue, ella nos da el recorrido a cada uno hasta el lugar de trabajo. Un letrero grande se encuentra situado en la mitad del enorme edificio "Sinestesia", una pequeña editorial y organización de fotógrafos en la que trabajo hace un año.

Me bajo del carro no antes de despedirme de Blue y camino a paso presuroso por la calle, entro al edifico y saludo a Don Antonio. Me dirijo al elevador, elijo el número cinco y al poco tiempo estoy entrando al piso donde trabajo.

Entro a paso presuroso a mi oficina, está la organice de forma personal, sus colores oro rosa, diplomas colgados en las paredes, un ventanal que da de lleno a la ciudad y lo básico escritorio, computador, papeles etc., etc....

Tomo en cuenta que al entrar no se encontraba el director de la pequeña editorial. Decido mirar mi agenda y darme cuenta que voy tarde a la reunión semanal. Entro y todos hacen un silencio descomunal y un carraspeo me hace pedir disculpas, y después solo me dirijo al único lugar desocupado.

—Como pueden notar nos encontramos cerca de inaugurar la nueva sede de la editorial, debemos organizar la nueva exposición de arte que estará a cargo de la señorita Divana ...— no soy muy afortunada en la concentración y cuando menos lo pienso el director Daniel Martínez está acabando sus instrucciones de lo que se verá esta semana y espera sea completado— y esperamos que todo siga como lo ha estado, en orden y de forma efectiva...pueden retirarse.

Tomo mi libreta y recorro de nuevo el pasillo. Mis neuronas han estado concentradas en todo lo que ha pasado en este tiempo desde que me gradué, hace un año que soy parte de los trabajadores hice mis pasantías aquí y espero seguir mucho tiempo más.

"Una historia no está completa si no somos capaces de recordar el pasado" es la pequeña nota que leo encima del portátil al entrar en mi oficina, retiro el papelito y tomo el manuscrito con otras palabras que me hacen salirme de orbita.

¿TODO, ES DOLOR?

Todo empieza, todo tiene su final... No sabemos hasta donde lleguemos, hasta donde nos vemos, no sabemos lo que nos depara el destino, no sabemos si hay un destino...

Todo es incierto, todo es verdadero, todo es falso... Siempre veremos los lados malos y buenos de las cosas, siempre habrá respuestas hipotéticas, porque todo en la vida podrá estar lleno de preguntas que tendrán una respuesta o no la tendrán...

Final incierto, sucesos inesperados, situaciones desastrosas, desconfianzas necesarias...Todo se ve enlazado porque todo es un camino de la vida

No sé qué podrá ser peor; salvar la vida, vivirla o terminar con ella... ¿Por qué peor? Bueno, todo lo que decimos o hacemos no siempre es una enseñanza fantasiosa o de una realidad exorbitante, porque todo es un camino incierto... Todo lo es, hasta nuestra propia vida...

No puedo negar que al leer este pequeño fragmento hace que recapacite por todo lo que he pasado. ¿Les gustaría escuchar mi historia? A mí también, ¿les gustaría entender mis palabras? Créanme estamos en la misma sincronía. Que les puedo replantear, solo tengo una foto donde mis "padres", si en comillas porque no sé si serán ellos, se ven felices, donde mis amigas dicen conocerme desde primaria y donde un duro comienzo de cómo saber vivir ha estado incrustado en mi corazón y en mis pensamientos. Ahora, veremos que los sueños se hacen realidad así no los desees. 

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