CAPÍTULO 42
—¿Qué haces aquí?— cuestiono.
—Es muy espacioso— comenta ganándose una sonrisa de mi amiga. No es la primera vez que esta aqui, pero finge que si. No sé que ha pasado por su cabeza pero le agrada.
—Yo ya me voy— reacciona como si fuera la señal de salir de aquí. Pasa por mi lado y toma el resto de su desayuno. —Ya me cuentas.
Quedo desorbitada de lo que acaba de pasar, ¿Es que piensa dejarme ahora?. Si, lo confirmó al igual que el chico de ojos grises, se queda quieto hasta que el sonido de la puerta indica que estamos solos.
—Estoy limpio— levanta los brazos a sus lados.
Me doy el minuto de entender a que se refiere. ¿Es que acaso ha venido hasta aquí para decirme eso?
—Has venido a las que— no sé que hora es.— ¿7 o 8? De la mañana para...
—Son más de las 9— cierro la boca.
No debí quedarme hasta tan tarde. Esto únicamente demuestra que Skyler Jhonson puede despertarse más temprano cuando quiere ser una segunda madre, señoras y señores.
—Si— trato de sonar convincente aunque creo que ya me atrapo. —¿Cómo se que no lo has hecho?
—Hay dos opciones. Crees en mis palabras— me cruzo de brazos. —O me das una olfateada.
—¿Olfateada?—repito.
Él da un paso hacia adelante y mis brazos se colocan a mis lados atenta a sus movimientos.
—Antes te he visto arrugar la nariz— parpadeo sin entender. —Ahora no lo haces. Lo que significa que no detectas el olor de la marihuana.
Por más que haga memoria se me ha pasado desapercibido mis gestos con la planta salvaje. Pero para Caleb no. Todo señala que no es un tipo de broma y mentira. Sus ojos están normales y sus otros cuatro sentidos parecen estar estables. Inhalo con disimulo. Esta a cuatro pasos de mí, y no percibo nada. Es cierto. Probablemente.
—Bien— finalizo acercándome a él. —Pero recuerda que aún puedes hacerlo. ¿Cómo voy a saber que no caerás en tentaciones?
A Caleb le brillan los ojos. Y yo debo mirar hacia otro lado para no sentirme tímida. —La motivación era para eso.
—El premio.
—El premio—repite con una sonrisa ancha.—Igual puedes venir conmigo y supervisarme.
La idea me parece mala apenas sale de su boca. Estar siguiéndolo todo el día no está en mis planes. Quiero regresar a mi cama y dormir hasta el próximo año. O una nueva vida. En que momento acepte ese trato.
—Iré a ver a mi madre— agrega captando mi atención.
Alessia. Yo también quiero verla. Miro un segundo la puerta de mi habitación, estaba la opción de caer en sueño o ir a visitar a una buena mujer. La decisión es obvia. Acepto y vuelo a colocarme algo decente y bonito, debo cerrar la puerta con seguro por precaución. Hasta que recuerdo haberlo dejado sin nada que hacer.
—¡Puedes ver televisión si quieres!— le grito desde la puerta. En este punto me da pena volver a verlo. Lo acabo de dejar en media sala. Mi madre daría un grito por mi falta de cortesía.
Y hablando de eso. Las mejores cosas de vivir con alguien como Lilian fue que los eventos y reuniones siempre salían de la nada, por lo cual aprendí a cambiarme en minutos. Si las miradas estarían en ti entonces debías tener cuidado en el rostro, maquillaje sencillo que borrara los descuidos de una mujer trasnochada. En cuanto a la ropa aprendí a tener conjuntos básicos para no tener problemas en momentos así. Además, es una bonita epoca del año. Lo básico triunfa.
—¿Qué haces?— pregunto tras salir de mi escondite.
La televisión esta apagada y Caleb sigue en el mismo lugar donde lo deje. Literalmente no se ha movido ni un centímetro. Solo esta ahí.
—Eso fue rápido— dice dando una repasada rápida.
—¿Por qué no te has movido?— pregunto sin poder evitarlo.
—Algo esta diferente
No puedo creer que estuviera de pie todo este tiempo solo porque no sabe que es lo que cambio aqui.
—Movi algunas cosas— zanjo para no revelar mas.
Siento que sabe que miento por sus ojos. Sin embargo lo deja pasar. —Salgamos ya loca— y como si ya fuera hecho una costumbre toma mi mano para salir juntos.
(...)
El estado de Alessia es delicado, no esta en zona de riesgo pero los doctores dicen que en cualquier momento podría estarlo. Es común con el cáncer. O al menos eso leí.
—Mi dúo favorito— nos recibe con esa sonrisa que requiere energía.
Tiene un respirador de mascarilla en el rostro que se quita para darle un beso a su hijo y seguir conmigo. Es la primera vez que la veo con el.
—Cada vez me encuentras con algo nuevo— alza las cejas. Mis expresiones son mas obvias de lo que me gustaría.
—Si se requieren que así sea—aseguro ganando un pulgar arriba.
Caleb en cambio endurece un poco la quijada. Debo fingir que no lo noto para seguir sonriendo con Alessia. Entonces ella parece perder el aire y acerca el respirador a su nariz y boca. Caleb esta listo para salir corriendo por ayuda cuando la mano de su madre lo detiene.
—No es nada hijo— lo calma.
Bajo los atentos ojos de su hijo ella vuelve a mirarme. —¿Puedo preguntarte algo?— agito la cabeza. —¿Prefieres los finales felices o tristes?.
Sus ojos se desvían a la mesa donde reposa el último libro que le traje. Entiendo que su pregunta se trate de ellos. —Tristes.
Alessia ensancha los labios. —Igual que Caleb.
Alzo los ojos. Caleb tiene el ceño fruncido en dirección a la nada. No se que pasa por su cabeza pero la mirada que me lanza se siente como un choque eléctrico. No logro descifrar si bueno o malo.
—¿Te pasa algo?.
—No. Iré a hablar con el doctor— Alessia rueda los ojos.
—Hablaste ayer con él.
—Hoy es un nuevo día madre— sentencia antes de desaparecer.
Sonrio ante lo atento que se vuelve. Alessia pasa a mirarme extrañamente. —Gracias Harriet.
—¿Que?¿Porque dice eso....
—Porque hoy solo lleva el olor a Caleb— frunzo mis cejas. —Se que sigue fumando— mi cuerpo de tensa por no saber si negar o no. —Intenta ocultarlo con un perfume asqueroso.
Mis recuerdos me embargan. Sospechaba que se trataba de eso. —Pero yo no hice nada...
Entonces gracias por no hacer nada— una de sus manos atrapa la mía dejandome aun mas tensa.
—¿Quieres hacerme un favor?
—Alessia..
—Por favor— me rindo. —No lo dejes solo. El día que yo parta, va a necesitar a alguien. Por lo menos ese día— sus ojos ruegan y sus manos acarician. La respiración se me corta al pensar en que ella ya no este, y peor aun. Cuando Caleb reciba la noticia.
—No lo dejaré solo.
Ella sonríe débilmente pero se desvanece tan rápido que debe volver a inhalar del respirador. Me quedo a su lado cuando siento el apretón en mi brazo. Su pecho sigue subiendo y bajando tan rápido que me aterra que suceda algo. Cojo el botón de la cama y apretó varias veces.
Al instante aparece el enfermero junto con Caleb y un doctor de bata blanca. Ellos realizan una revisión rápida, Jared revisa los signos y al rato ella vuelve a estar estable.
—Está bien. Su cuerpo esta reaccionando al tratamiento. Solo debe adaptarse— Caleb asiente con una línea fina dibujada en su rostro.
—¿Ella va a despertar pronto?— me animo a preguntar.
—En unas horas. Porque no van a buscar algo de comer y luego regresan.
Le doy una mirada a Caleb. Él también esta de acuerdo.
—Cierto. Sr.Lodge me informaron que hubo un problema con el último cheque.
Caleb lo mira confundido y luego a mi. —Ve bajando. Ya te alcanzo.
—Yo puedo ayudar...
—No es necesario— me corta tajante. —Losiento. En serio, ya te alcanzo— sonríe. Es que de verdad es bipolar o que le sucede.
Me doy por vencida y marco el elevador para irme sin el. Lo esperare abajo. La caja metalica baja hasta que las puertas finalmente se abren.
—¿Harriet?— me sobresalto.
—Matt— sonrio recordandolo por completo. El ya no lleva el maquillaje de la fiesta ni el traje raro. Ahora esta con un chico normal, cabello lacio castaño intenso. —¿Que haces aqui?
No se ve herido ni nada. —Vine a ver a un familiar— comenta con una sonrisa.
—¿Y tu?.
—Igual. Bueno, a alguien especial— no es mi familiar pero si es importante.
—¿Nate no esta aqui o si?— pregunta curioso.
Hago una mueca. —No. No se donde este el. En realidad, terminamos.
Matt me mira culpable. —Lo siento no tenia idea.
—Tranquilo. Ya Katherine se encargara de hacerlo saber.
—El se lo pierde— eso me causa una sensacion extraña.
—Quiero decir... que mal por el. Es decir, tu... mejor olvidalo— mi rostro debe estar viendolo como una ternurita justo ahora.
Matt es simpatico, es delgado su mechones le caen a un lado y no parece en un mal tipo. Si recuerdo bien tambien es estudioso.
—¿Y ya te vas?— abro la boca pero solo me quedo diciendo la primera vocal.
—Si. Estoy esperando a...
—Mi— si, ahi esta. Caleb siempre haciendo sus apariciones. —¿Tu quien eres?.
—Es Mattiu, esta en clase de Literatura— le recuerdo al pelinegro. Caleb finge pensarlo. Estoy por darle un picazo con un codo.
—Si te recuerdo. El amigo del gorila.
Matt pasa a verme confundido. —Se refiere a Archie.
—Cierto. Archie. ¿Toma esteroides verdad?— pregunta burlon.
Mi boca forma una O enorme. —¿Que?
—Sera mejor que nos vayamos— le doy una sonrisa grande a Matt y paso a jalar a Caleb. —¿Que te sucede?
—Solo era una pregunta...
—¡Pero porque se lo haces a el!
—¿Porque no? Es su amigo y...— Caleb se detiene en seco logrando jalarme hacia el. Estoy tan furiosa que no me importa alzo un poco el menton para encararlo. —No te muevas.
—¿Porque?
—¿No trajiste un abrigo o una capa?.
—¿Una capa? ¿me ves cara de superheroe?
Caleb bufa y me a nuestros lados. Estamos casi a la entrada del hospital y hay una vitrina de muchos folletos. El agarra varios y los abre para ponerlos en mi cara.
—¿Que haces?
—Oculta tu rostro— lo pone a la altura y los agita para que los sostenga.
—¿Que te ocurre?
Entonces alguien mas entra al hospital y el ruido ingresa por la puerta. Son muchas voces y los reconocibles flashes de camaras de las que ya estoy acostumbrada. Caleb toma mi cintura e intenta guiarme para caminar rapido.
—¡Por aqui porfavor!
—¡Una mas!
Las preguntas salen disparadas como los mismos clicks de camaras. ¿Cuando volvieron a estar juntos?Se dice que piensan ser padres¿Habra una boda pronto?¿Que opina Harriet de todo esto?. La tan sola mencion de mi nombre logra ponerme rigida en mi camino de escape. Caleb se detiene a mi lado y por mas que no quiera ver lo hago. En la entrada estan Nathaniel y Katherine, juntos y tomados de la mano. Ella sonrie a todas las camaras mientras que el se mantiene impaciente por algo.
¿Como saben que ellos podran ser padres? Como es que se enteraron si apenas... capto la siguiente pregunta. ¿Boda? Ellos iban a formas lazos, me basta el segundo en entender que seria lo mas correcto para toda esa situacion. Nate es alguien que cumpliria en eso, se casaria. El se casaria con ella. Y tendrian una familia.
No se como o porque nuestros contacto visual se une, entonces el castaño abre los ojos. Suficiente para que mas de uno de los reporteros gire hacia mi... o nosotros. La masa se disipa entre venir a por nosotros y quedarse con ellos.
—Hora de correr— me dice Caleb antes de halar nuestras manos unidas.
Mi idea de escapar de reporteros y fotografos de la mano de Caleb nunca estuvo tan viva. Podia escuchar las preguntas desde no tan lejos, nada impedia seguir corriendo. Pero aquí estoy yo, y mis dos pies izquierdos que casi cruzan. Si no fuera por Caleb ahora estaría tocando tierra. Hasta que en una de las esquinas Caleb sabe que debemos ocultarnos. Empuja una puerta y me lleva a los muros ocultos detrás de un escaparate. Su cuerpo intenta cubrir el mío mientras intento calmar mi respiración. Escucho como los hombres de chaquetas pasan por la calle.
—Estuvo cerca— susurra con cada uno de sus brazos a los lados de mi cabeza.
Mis emociones dan un giro de descolocado a enojada.
—Debiste advertirme— gruño golpeando su hombro. En realidad no es de él de quien estoy molesta.
—Y decirte que. Hey ahí esta tu ex con su ex, de las manitas ¿Quieres saludar?
Lo veo realmente ofendida. —Que fuerte— dice una tercera voz. Solo asi ambos nos damos cuenta de algo importante.
No estamos solos.
131221
Atte.ASP
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