🦋Capítulo 5🦋


Nooroo disfrutaba de la libertad que le daba su nueva portadora, ella lo dejo explorar la habitación, lo dejo jugar, ver la caja mágica (la televisión) y también le dio a probar una crema dulce (helado), estar aquí era como estás en un sueño, pero era real y no importaba cuántas veces despertara, seguía aquí, junto a Chloé.

La Bourgeois le había comprado una pequeña cama, la usó un par de veces, pero prefería dormir sobre el pecho de la joven, para escuchar sus latidos y ser rodeado con su calidez, que lo hacía sentirse seguro.

Chloé había salido y como cada día, llevo con ella al pequeño Kwami, que no dejaba de emocionarse con cada minúsculo detalle que veía. Solo el día anterior, Nooroo de había emocionado de sobremanera con el helado, diciendo que era lo mejor del mundo, que quería comerlo siempre... Por comerlo en exceso al pobre se le congeló el cerebro.

Aunque al recuperarse, siguió consumiendo helado.

La Bourgeois se estaba preparando para salir, cuando recibió una descarga eléctrica que la hizo caer de rodillas, aquella electricidad había salido del Miraculous que portaba en su cuello.

Iba a hablar, quería preguntarle al Kwami que era lo que ocurría, pero ningún sonido escapó de entre sua labios, las palabras se quedaron atascadas en su garganta y el horror marco su rostro.

A poca distancia, sobre una mesa de té, estaba Nooroo. El pequeño Kwami parecia hacerse traslúcido, como si fuese un holograma.

Corrió hacia él y lo tomo con manos temblorosas, no entendía lo que estaba pasando. —¡Nooroo! ¡¿Qué sucede?!—

—Es el broche... No es lo suficientemente fuerte como para contenerme... Se está agrietando, cuando se rompa, volveré a estar en el Limbo... La joya no fue hecha para contener el poder de un Kwami, tarde o temprano se iba a quebrar... Solo que creí que tardaría un poco más— Lágrimas empezaron a brotar de los pequeños ojos del Kwami, descendiendo por sus mejillas y empapando las manoa de la Bourgeois, que no paraba de temblar. —Al menos pude disfrutar un poco de la libertad y de las dulzuras del mundo... Y pude conocerla, señorita Chloé—

—¡No arrojes tan pronto la toalla! ¡Tu no me vas a abandonar!— Dice la reencarnada, hacia pocos días que conocía al Kwami, pero le había tomado un gran aprecio y no quería perderlo, sabía que él no moriría, solo dejaría de estar en el plano físico, pero aún así, no quería perderlo. —¡¿C-cómo evito que se quiebre?! ¡Debe existir una manera en la que pueda reparar el broche!—

—Solo podrá repararlo si lo convierte en un Miraculous real... Pero solo un mago tiene el poder suficiente como para hacer tal cosa... Y hasta donde se, el último Gran Mago desapareció hace muchas lunas—

'¿Un mago?...'

Entrecerró los ojos y la punta de su nariz se arrugó, mientras su boca formaba una mueca.

La Bourgeois sabía sobre un mago.

Pero era alguien que hasta la propia protagonista prefería evitar a toda costa.

Con el estreno de la sexta temporada de Miraculous Ladybug, llegó un nuevo personaje: "Arwin Hebrim". 

Su primera aparición oficial fue en el primer capítulo, en este aparecía el Gran Maestro Su-Han, que le hablo a Marinette sobre los magos y sobre como uno creo hace varios milenios los Miraculous, la Dupain-Cheng pregunta si existen magos actualmente y el Gran Maestro le dice que si, que hay uno.

Luego se muestra que el Gran Maestro lleva a la Guardián a una edificación que queda a las afueras de París, ahí es donde vive el último mago, Arwin Hebrim. 

El capítulo seguía en qué la Dupain-Cheng intenta hacer un trato con el mago, pero las cosas no le salen como ella espero.

Arwin por poco y la mata, si no fuera por la intervención del Gran Maestro, la serie se habría quedado sin protagonista.

Bueno, no es como si eso realmente le molestará a alguien.

Suspiro y observó al Kwami en sus manos, Arwin Hebrim era el único capaz de hacer que el broche fuera un Miraculous capaz de contener el poder de Nooroo.

Tenía que ir a verlo y rogar que aquel joven no la matará nada más poner un pie dentro de la Torre Mágica.



'Hago esto por Nooroo. Hago esto por Nooroo'.

Se repetía una y otra vez mentalmente la rubia, que estaba justo frente a las puertas de la Torre Mágica.

El lugar era imponente.

Su cuerpo temblaba, cual hoja siendo azotada por una ventisca otoñal.

Dio un par de pasos valientes hacia la puerta, estiró su mano y justo cuando estaba a punto de tocarla, sintió como era succionada.

Pronto el mundo a su alrededor se volvió borroso y las náuseas la invadieron.

Todo le daba vueltas, iba a vomitar.

Se cubrió la boca, intentando inútilmente evitar devolver su desayuno.

Observó a su alrededor, estaba en lo que parecía ser una oficina, una que estaba decorada de manera ostentosa pero rústica, la recordó mucho a las típicas oficinas que tenían los Duques en los Manhwas.

—¿Por qué has venido? ¿Qué buscas?— Exigió saber una voz masculina.

La Bourgeois levando la mirada.

Sus ojos zafiro chocaron contra un par de joyas color rubí, que tenían un brillo de evidente irritación.

A poca distancia de la Bourgeois había un joven algo, de cabello plateado y ojos color rubí, que llevaba puestas ropas extravagantes.

Era Arwin Hebrim.

El tipo que intento acabar con la vida de Marinette.

Alguien a quien el propio Gabriel Agreste prefería evitar a toda costa.

Intento hablar, pero la sensación de náuseas no se iba, permanecía y se negaba a dejarla ir, se aferraba a ella como una molesta garrapata.

Se quitó el broche que le servía a Nooroo como ancla, lo levantó y espero a que el Hebrim entendiera el mensaje.

Arwin observó a la rubia con suspicacia, su aparición era inesperada, sabía quién era ella, todos en aquella ciudad lo sabían, no había un alma que no conociera el nombre de: "Chloé Bourgeois", la única hija del Alcalde de París.

El mago observó el pequeño broche que la joven le tendía, podía sentir una gran energía mágica proviniendo de el.

Tomo el broche entre sus dedos y lo examinó, la energía mágica pertenecía a un Kwami, eso era seguro, solo que no sabía a cual, había cientos de ellos alrededor del mundo. 

No le llevo mucho tiempo notar que aquella joya no era apta para que un Kwami pa usará como ancla, no tenía sellos mágicos que la hicieran resistente y tampoco estaba hecha con hierro solar.

Era un Miraculous incompleto.

Los ojos del mago se quedaron en la rubia, que no paraba de temblar, sus pequeñas manos cubrían su boca por alguna razón.

—¿Lo que quieres es que haga de está cosa, un Miraculous?— Pregunto, sosteniendo el broche entre sus dedos, si hacia solo un poco de presión, la joya se rompería y el Kwami en su interior sería libre una vez más. —¿Por qué haría algo así? Dame una buena razón para hacer tal cosa...—

Chloé intento hablar.

Pero acabo vomitando.

Sobre los pies del mago.

Firmo su sentencia de muerte.

Esta vida había sido buena, algo corta, pero buena. 

Cerró los ojos, aguardando por su final.

Lo único que escucho, fue una carcajada.

Una llena de burla.



Arwin Hebrim.

Edad: 17 Años.

(Es Un Personaje Que Aparece En El Manhwa: "No Subestimes Al Personaje De Apoyo/Latte, Señorita Dama De Honor/Miss Not-So Sidekick").

Cama De Nooroo:

(Es Del Tamaño De Una Caja De Zapatos).

Torre Mágica:

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top