Capítulo 12
No me arrepiento de haber nacido más.
Al igual que el final de un festival, es solitario, pero debemos irnos muy pronto.
Iré a cualquier lugar con las cosas que aprendí aquí.
Te demostraré que puedo hacer realidad el sueño llamado felicidad
Incluso si estoy separado de ti, no importa lo lejos que vayamos.
Voy a vivir en una nueva mañana.
(Ichiban no takaramono - Angel Beats) :'v
—Señora Kim, su hija... — la voz del médico resonó en el pasillo, obviamente su expresión decía que las noticias que traía no eran para nada buenas.
—¿Qué tiene? ¡Dígame qué tiene mi Chiaki! — Exigió saber con desesperación, su esposo la sostenía de los hombros para que no fuera a zarandear al hombre de bata blanca.
—Luego de todos los estudios que le hemos hecho, encontramos que su cerebro ha sido dañado, la parte que realiza las operaciones motrices fue dañada en el accidente — intentó explicar lo más neutro posible.
—¿Eso qué quiere decir?
—Quiere decir...que si ella despierta del coma...no volverá a moverse nunca...quedará paralítica completamente
Entonces ella comenzó a llorar en los brazos de su esposo.
—Creo que vine en un mal momento — dije por fin, a lado de mis padres que lloraban desconsoladamente — Lo siento, mamá, papá... — murmuré algo abrumada — realmente lo siento
***
Los jardines del hospital eran realmente grandes, uno se podía perder entre tanto verdor y hasta me sentí mal por hacer que mis padres gastaran tanto en un lujo como este. Era la primera vez que venía a ver mi cuerpo, no tenía muchas ganas de hacerlo puesto que sabía que no sería una bonita experiencia y así fue.
—¡Ah, rayos! — Me tiré en el pasto, mirando hacia las copas de los árboles que me rodeaban — ¿Qué estarán haciendo los chicos? Quiero saber del chisme — me quejé, pensar en ellos parecía mejor en momentos así — Y el tonto de Kyungsoo no me dejó su número, ¿qué hago si sucede alguna desgracia?
Saqué mi tonto celular para jugar un rato, viendo noticias en diferentes páginas, hablando de los próximos conciertos en el Tokyo Dome, a los que no iré. Rayos. Luego apareció una cosa salvaje que me hizo levantarme de inmediato.
—¡Santa madre del Kkaebsong! ¡Luhan está aquí! — Chillé como loca y me fui corriendo a buscarle la pista, debía verlo de cerca y manosearlo, digo, hablarle.
***
—Joder, Sehun, he venido a Corea y tú me ignoras — farfullaba molesto con su iPhone pegado a la oreja — ¡Contesta!
No me importaba que estuviera de gruñón porque el tonto de mi bias no le contestaba, el ciervo era una belleza en persona, como lo adoraba.
—Luhan, no debería decir esto porque le pertenezco a Sehun, sin embargo, le soy infiel contigo — restregué mi rostro en su pantorrilla, creo que tengo un problema serio.
—Todavía quedan más asuntos por atender — le dijo alguien de su staff.
—Umm, sí — murmuró con tristeza, esos ojitos de ciervo me estaban matando.
—Dame el número de Sehun y yo le hablo — estaba confiada en mí, me acerqué a ver su pantalla, imposible, no mostraba el número — Vamo' a llora' — dije sorbiendo mi nariz — ¡Yo quiero que el HunHan se reúna y tengan setzo jard toda la noche!
Íbamos en la camioneta que le traía de un lugar a otro, no entendía específicamente para qué estaba en Corea, asuntos muy poco relevantes estaba haciendo como para que le hicieran venir hasta aquí.
—¿Acaso has venido a arreglar las cosas con él? — Pregunté mirándolo desde el piso de su camioneta, me encontraba ahí sentada, apoyando mi mentón en su rodilla.
Él en cambio suspiró.
—Oh no — dije triste por Luhan.
Luego de eso se fue a su hotel, en donde estuvo descansando un poco, hablaba con su staff y debo decir que se miraba más maduro, ya no se veía tan verde como antes.
—Ha madurado el ciervo, ya tiene sus astas y es el guardián de Deerland — dije elevando los brazos, me sentía la ninfa Chiaki.
—Quizá no debí venir — miraba su celular, con bastante inquietud.
—Entonces... ¿es por Sehun?
—Tonto Sehun...te amo— jadeé al escuchar eso, me llevé ambas manos a la boca, no podía ser.
Me salí corriendo de ahí para intentar hacer algo, busqué información en internet, pero vamos, conseguir los números de EXO era casi como intentar infiltrarse en el pentágono. Lo único que conocía era la ubicación de Kyungsoo y la de Sehun, los demás ni idea...
—¡Ay! ¿Qué debo hacer? — Pedí al cielo una respuesta, necesitaba algo.
Hasta que se me prendió el foco.
Era mi única opción en estos momentos, Sehun no contestaría nunca, tenía el celular apagado y por lo que vi, Luhan no tenía el de los demás, el único que estaba segura los tenía era Kyungsoo...quien no estaba tan lejos y podía verme...
Pero, la ciudad en la que andaba...mi cuerpo no estaría cerca de mí si iba.
"No volverá a moverse nunca"
Los milagros no existen. Yo, aunque pueda volver a mi cuerpo, no caminaré y mi vida entera giraba alrededor de mis piernas, era una pueblerina. No deseo aquello. Mientras la multitud de personas me atravesaban, volví a llegar a mi hospital, subí hasta donde estaba mi cuerpo, ahí tan tranquilo, conectado a tubos y monitores que estaban viendo mis signos vitales.
En una esquina estaba mi madre hecha un ovillo, seguramente no ha estado en casa durante muchos días y probablemente no ha dormido bien. Caminé hasta la cama donde me encontraba, tenía miles de rasguños en el rostro, moretones y realmente me veía horrible.
—Hello from the other side — me canté a mí misma — Creo que no es momento de bromas...oye, Chiaki, nosotras ya no tenemos mucho futuro, ¿deberíamos darle uno a ellos?
Intenté tomar mi mano, sin embargo, lo atravesaba, luego me fui hacia mi cuerpo en desesperación por entrar ahí nuevamente, quizá despertaba y podría decir algo. Pero no, yo no podía regresar ahí.
—Supongo que me has dado la respuesta, Chiaki corpórea — sonreí de lado, sin embargo, sentía la humedad en mi rostro — Oh, vaya, puedo llorar...
Volví a estar de pie, volteé a ver a mi madre.
—Mamá, ¿recuerdas cuándo me dijiste que esos idols no me traerían nada bueno? — fui hasta ella — Creo que tenías razón, probablemente sea una tonta por lo que haré, sin embargo, los quiero mucho — murmuré — también a ustedes los quiero, a ti, a papá, a mis hermanos y a...él — tragué duro — Pero hay algo que debo hacer...lo siento y gracias
Los milagros no existen, pero posiblemente yo sea capaz de lograr uno.
Era curioso como mientras iba corriendo, el miedo iba desapareciendo y en cambio miles de sonrisas aparecieron en mi cabeza. Puede que si alguien supiera lo que estaba haciendo, me diría idiota, posiblemente era una, morir por unos chicos que no conocían mi existencia...vaya forma de hacerlo. Pero yo, no tenía muchas opciones, vivir en la muerte o morir dando felicidad a alguien más...
Llegué a la estación de tren, en donde salía el más próximo a donde estaba Kyungsoo. Las puertas se abrieron, varias personas fueron entrando y yo volteé a ver por última vez a esa ciudad.
—Adiós
Y entré al tren, lejos de mi cuerpo.
¡Hola chicxs! Creo que voa' a llora' ;u; ya mejor me voy, intentaré subir luego, pero tengo el pendiente de Reencarnación, así que, ciao :'*
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