LA AMANTE PERFECTA 2 (1/3) 🏳️‍🌈

He estado con la Sra. Sofía muchas veces, cosa que me ha encantado, pero con las cosas de trabajo nuestros encuentros sexuales han bajado.

En esta ocasión, me mandaron de comisión a un pueblo, queda a pocas horas de la cuidad dónde vivo, ahí se requería de personal, ya que habían construido rudimentariamente una estación aérea, esa estación estaba retirada del pueblo casi no daban ganas de salir ya que era temporada de lluvias, y todo el camino era de terracería y cuando se soltaba el mal tiempo todo quedaba lleno de barro, el pueblo tiene calles empedradas, tenía sus kioscos, parques, tiendas de abarrotes, de ropa y algunos almacenes, pero al llover de igual manera se inundaban las calles de barro ya que en el pueblo desembocaba una montaña.

Como ya me habían comentado eso cuando me tocó ir a la comisión, me había llevado mi motocicleta, y cuando no llovía me servía para ir a hacer algunas compras, de la estación aérea para llegar al pueblo se pasaba un taller mecánico, y siempre estaban con trabajo, ya que estaban con sus clásicos golpes de martillos, música y risas de los trabajadores de ese taller, trabajaban de lunes a viernes hasta las cuatro de la tarde, los sábados hasta la una y descansaban los domingos

Un viernes bajé al pueblo a hacer unas compras, había algo de tráfico porque estaba pasando una manada de reses en lo que esperaba escuché un escándalo dentro del taller, estaban haciendo sus apuestas de vencidas, primero dos mecánicos en camisetas estaban en una mesa, luego otros dos, ya después empezaron a gritar: "¡Falta el Juan!, ¡Hey niño bonito también pasa! No le huyas a las apuestas", se acercó el mencionado mecánico con su braga de trabajo y rostro infantil.

-No quiero ganarles su dinero.

-No jodas y siéntate- respondió uno de sus compañeros.

El mecánico se sentó y antes de tomarse de las manos se abrió la bragas, bajando las mangas mostrando sus brazos bien trabajados, pero cuando se bajó a la cintura la parte superior de la braga lo que me llamó la atención es que en vez de camiseta llevaba puesto un top con tirantes, ya no vi como termino la apuesta ya que empezaron a sonar las cornetas de que se había restablecido el tráfico, bajé al pueblo a realizar mis compras, cuando regresaba para dirigirme a la estación pase de nuevo frente al taller, dio la casualidad de que el semáforo estaba de nuevo en rojo y me estacioné, volteando al taller, tenía curiosidad y escuché que decía alguien preguntaba:

-¿Dónde está Juanito?

-El niño de pecho se fue a comprar las refacciones patrón.

- ¿Niño de pecho o niño bonito?

- Da igual, es lo mismo.

-Lo importante es que trabaja bien y es buena bestia.

Cuando escuché eso y como sé que solo hay dos tiendas de refacciones me dieron ganas de regresar, pero había mucho tráfico, a pesar de ser un pueblo había muchos vehículos, camionetas, camionetas de doble cabina, pero me fui al sitio dónde me estaba quedando, tenía curiosidad de conocer al mecánico Juan, me sacó de eje ver que tenía un top, o a lo mejor era una camiseta y quién sabe, por qué razón estaría arremangada hacia arriba como si fuera una prenda ombliguera, o a lo mejor era gay.

El sábado como a las diez de la mañana en el hotel, había un compañero que estaba con problemas con su camioneta, decía que le costaba prenderla y cuando por fin arrancaba empezaba a ahogarse, otro compañero le dijo que la llevara al taller, porque aparte de que el hotel por ser pequeña solo tenía dos vehículos y como el necesitaba su camioneta era de mucho apoyo, entonces el dueño de la camioneta respondió que estaba de servicio sábado y domingo y que estaría libre hasta el lunes, me acerque y le comenté:

-¿No será que es el filtro?, yo tengo un Jeep y una vez estaba el filtro sucio y me pasaba lo mismo.

-Mira si, puede ser, ya tiene mucho que no le doy su debido mantenimiento.

-El problema es que si realmente es el filtro puede que ya esté contaminado el resto de la maquinaria, y si no lo repara le puede causar un problema mayor.

-Solo de dejarlo sin movimiento estos dos días y me lo llevo el lunes, el problema es que cuando lo dejo frio por mucho tiempo tarda en arrancar.

-Hoy salimos a las doce, si quiere paso a dejarlo al taller, nada más subimos mi moto arriba por si se queda ahí por un buen tiempo, ya ve que los sábados cierran temprano los mecánicos.

Se quedó pensando y acepto que me lo llevará, bajó la góndola y puso una rampa para subir mi motocicleta y la aseguro con unas cadenas, cuando llegó la hora de la salida me puse unos jeans ajustados, una camiseta deportiva, mi chaqueta de mezclilla y subí también mi casco por si se quedaba la camioneta, costó un poco prender el motor, cuando por fin arrancó empezó a andar la camioneta, me dirigí a la salida del hotel y me arrepentí de haberme ofrecido a llevarla ya que sentía que se ahogaba, cuando llegué al taller el reloj marcaba las 12:20 AM, me estacioné fuera y cuando apagué el motor empezó de nuevo a fallar. Escuché el ruido de unos martillazos, así que decidida entre al taller, no ubicaba a nadie, pero seguía escuchando los ruidos del martillo.

-Buenas tardes- dije en voz alta, volví a repetir el saludo, pero esta vez con tono más alto y fue entonces cuando se dejaron de escuchar los golpes. -Buenas tardes, ¿No hay servicio?

- El patrón no está, salió de urgencia y mis compañeros aprovecharon para irse temprano- la voz se escuchó debajo de una camioneta.

Me acerqué a la camioneta quedando un metro de distancia de ella.

-Tengo un problema con un Jeep, creo que es el filtro.

Se asomaron unas manos con guantes puestos debajo de la camioneta y de un impulso salió deslizándose en una camilla metálica, era él, el mecánico Juan, lo supe porque en el pecho de su braga decía su nombre, tenía una gorra encasquetada hasta las cejas, unos lentes google y un poco de grasa en la cara, para que no chocara con mis pies di un pequeño paso hacia atrás quedando con las piernas separadas, pero por el impulso quedó prácticamente debajo de mí y vio su reloj y dijo:

- Pues es las 12:40 PM, acá trabajamos hasta la una y ¿qué tal si es algo más que el filtro?

-Ok. Pero solo chequéalo, por favor. De pronto es solo el filtro.

Coloqué mi mano derecha en mi cadera flexionando mi pierna izquierda, el clavaba su mirada desde mi intimidad hasta mis nalgas, como imaginando que es lo que se ocultaba dentro de mis Jeans.

-Anda, no sea mala onda, me urge.

-Ok. Está bien, nada más déjeme que salgo de esta nave.

Sobre sí mismo dio vuelta en la camilla y se paró, no sé si ya tenía practicado ese movimiento porque pasó su cara cerca de mi vagina.

-Cuidado, casi pegas la cara y podías haberme manchado entre las piernas con la grasa que tienes en el rostro.

-No se queje. Mucho que puede pasar es si se manchan, se le quitan los Jeans y se los lavo, no pasa nada.

Salimos del taller y me dijo que prendiera el carro para meterlo, quise prenderlo, pero otra vez tardo en prender, y cuando por fin prendió empezó a rechinar el motor y a echar humo.

-¡Apáguelo!, ¡Apáguelo! Parece que se va a incendiar.

Rápido me baje por si se quemaba, yo la verdad solo pensaba en mi motocicleta que estaba arriba.

-Ay! Dios ¿ahora como lo metemos?

-No se agüite, yo se lo meto hasta dentro.

-¿Qué?

-La camioneta no se emocione.

Se abrió la puerta de la cabina, puso el carro en neutral, se levantó las mangas hasta el nacimiento de sus axilas, ahí vi sus brazos bien trabajados, y empezó a empujar, cuando hizo esta acción se tensaron sus músculos y las venas de sus brazos

-¿Te ayudo a empujar?- le pregunté

-Negativo... aparte, no se vaya a ensuciar su ropa.

Ya dentro del taller se secó el sudor de su rostro con un pañuelo, y abrió el cofre, como lo vi sudando por el esfuerzo para premiarlo me empine donde estaba el cofre para que viera mis pechos colgando, en esa posición también se tensó mi Jeans con mis redondo trasero, él, trago saliva.

- ¿Y bien? ¿Cómo la ves?

-Bien.

-¿Cómo?

- Digo, pues se quemó la correa- diciendo eso, la saco, estaba reducido a un alambre todo quemado. -Con lo del filtro más seguro está dañado el carburador.

- ¿Y en cuánto tiempo puedes repararlo?

-Teniendo las refacciones de tres a cuatro horas, pero no las tengo, tendría que ir a comprarlas, pero para comprarlas tengo que cerrar el taller y el patrón tiene las llaves, se lo tendría hasta el lunes por la tarde.

(...)

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